Luis Daoiz

De Enciclopedia Militar El Gran Capitán

La carrera militar

Siguiendo la tradición de la familia sus padres le orientan hacia la carrera militar, como correspondía a un hidalgo. Su padre solicita su incorporación en el ejército cuando sólo contaba con 15 años de edad, y lo hace nada menos que en el cuerpo de artillería. En esos momentos la artillería es un cuerpo muy elitista, que sólo admite nobles en sus filas. El joven Daoiz no tuvo problemas para entrar gracias al expediente de nobleza expedido por el cabildo sevillano. En el informe personal de incorporación consta que era de baja estatura, de tez morena, cabello castaño y ojos grandes.


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Retrato de Daoiz


En 1782 ingresa Daoiz en el Real Colegio de Artillería de Segovia, situado en el alcázar de dicha ciudad. Había sido fundado unos años antes convirtiéndose en una de las instituciones científicas más avanzadas de Europa, contando entre su profesorado con científicos tan destacados como Proust.

Durante cinco años, entre 1782 y 1787, estudia como cadete del colegio donde destaca entre sus compañeros por su habilidad con la espada.

Una vez terminados sus estudios militares y lograda la graduación como alférez, obtiene su primer destino en el batallón del Real Regimiento de Artillería instalado en el Puerto de Santa María. Su primer servicio de guerra lo efectúa en 1790 en las plazas africanas de Ceuta y Orán, donde sirve al mando de una batería de artillería con la que participa en la defensa de ambas plazas. En 1792 asciende a teniente y participa en la campaña de 1794 contra la Francia revolucionaria durante la que cayó prisionero. Estando en prisión recibió diversas ofertas del ejército revolucionario francés, falto de oficiales artilleros, para que se alistase en sus filas.

Con la firma de la Paz de Basilea en 1795 es liberado y regresa a España, volviendo a su destino en El Puerto de Santa María. En esos momentos la armada española, que intenta reorganizar sus buques y ponerlos en orden de combate, se encuentra escasa de oficiales especialistas, debiendo demandar hombres a los cuerpos del ejército de tierra para completar la dotación de los buques de guerra. En 1797 Daoiz será uno de los oficiales de artillería destinados como refuerzo del contingente de los oficiales de la armada.


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Estatua de Luis Daoiz


Daoiz se instala en los cuarteles de la armada en Cádiz y es destinado por el almirante Mazarredo al mando de una barca cañonera para defender el puerto de Cádiz. En una ciudad cosmopolita y abierta a las novedades de Europa por su activo comercio con Portugal, Inglaterra y Francia, como es Cádiz, Daoiz entra en contacto con militares franceses y mercaderes de media Europa lo que le pone en contacto con las novedades culturales más avanzadas del momento.

Su excelente servicio en la barca le vale el ascenso al grado de oficial artillero de buque de línea, incorporándose a la dotación del navío San Ildefonso, al mando del capitán Iriarte.A bordo de este buque efectuó dos viajes a América formando parte de una flotilla de escolta con otros barcos de guerra en la ruta de los galeones entre Cádiz y el Caribe. En 1800, durante una escala de repuesto en el puerto de la Habana, es ascendido a capitán.

Durante su breve servicio en la armada escribe un pequeño manual de táctica titulado Método que debe usarse par ala enseñanza de la tropa y marinería en los ejercicios de cañón y abordaje, destinado a la instrucción de los soldados embarcados. Pero el mar no es lo suyo. El servicio naval le obliga a largos desplazamientos y no ofrece muchas posibilidades de ascenso, por lo que opta por solicitar un destino en tierra.

Siempre dispuesto a aprovechar cualquier oportunidad para promocionar su carrera se incorpora en 1802 al recientemente creado 3º Regimiento de Artillería de Sevilla, lo que le priva de participar en la batalla de Trafalgar en 1805, en la que interviene el San Ildefonso y muchos de sus compañeros artilleros de Cádiz.

En Sevilla cumple diversas misiones de guarnición en el cuartel del regimiento hasta que en 1803 es destinado, con otros oficiales, a la Real Fundición de Bronces. Su misión será supervisar la fabricación de los nuevos cañones ligeros con destino a la artillería a caballo, una de las armas que, manejadas con maestría, darían a Napoleón sus grandes victorias en los campos de batalla europeos.

Encuadrado en su regimiento participa en la Segunda Guerra de Portugal y es destinado posteriormente al puesto destacado de Fontainebleau en Francia. Cuando en 1807 el regimiento desplaza su segunda compañía a Madrid, solicita el destino en la capital, siendo nombrado comandante de la batería destinada en el madrileño Parque de Artillería creado en el palacio del duque de Monteleón.

El 2 de Mayo

Su destino madrileño le permite asistir a la llegada de las tropas francesas, al mando de Murat, gran duque de Berg, a fines de abril, que son recibidas en la capital como aliadas pues debían colaborar con las tropas españolas en la campaña de Portugal.

Murat entra en Madrid con 30.000 hombres, de los que unos 10.000 fueron alojados en varios cuarteles de la ciudad y en tiendas de campaña instaladas en los jardines del Retiro y otros 20.000 hombres se alojaron en los pueblos de los alrededores. La guarnición española de Madrid apenas alcanzaba los 4.000 infantes y 2.000 jinetes.

La presencia de tantos soldados en la ciudad produjo diversos incidentes por lo que la Junta de Madrid y las autoridades militares españolas negocian con las autoridades francesas para que los soldados no molestasen a los vecinos y tranquilizan a estos asegurando que se trata de aliados. El gobernado militar de Madrid, Fernando de la Vera, ordenó a las tropas españolas mantenerse en sus cuarteles para evitar roces con las tropas francesas.

Murat por su parte decide ocupar la ciudad para poner fin a los choques y garantizar su sometimiento. Tras algunos incidentes entre soldados franceses y vecinos ocurridos el día 1 de mayo ordena el día 2 de mayo a sus tropas salir de los cuarteles y ocupar los principales puestos, palacios y cuarteles de la ciudad para controlarla plenamente.


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Momumento a DAoiz y Velarde en la plaza del 2 de Mayo de Madrid


Cuando estalla el motín popular en la Puerta del Sol y en el Palacio de Oriente Daoiz se encuentra en el Parque de artillería de Monteleón, con 4 oficiales, 3 suboficiales y 10 soldados como única guarnición, sin noticias de la rebelión y con la orden de quedarse en el cuartel sin salir y sin provocar a las tropas francesas. Para colmo un destacamento de 80 soldados del tren de artillería francés había llegado por la mañana por orden de Murat para controlar el parque.

Por su parte el capitán Velarde, destinado en la Junta Superior de Artillería y mejor informado de las intenciones de Murat, sale del cuartel central decidido a defender a la población y enfrentarse a los franceses. Al pasar por el cuartel del regimiento de Voluntarios del Estado consigue que su coronel le entregue el mando de la 3º compañía del 2º batallón, con 33 hombres y 2 oficiales y acude con ellos al parque de artillería.

Al llegar encuentra el cuartel rodeado de paisanos que gritan a los franceses que se encuentran dentro del cuartel y piden armas para luchar. Velarde logró la rendición de la unidad francesa y abre las puertas a los paisanos. Tras una tensa conversación entre ambos oficiales, durante la que Daoiz se debate entre obedecer la orden de acuartelarse y la demanda de su compañero de luchar contra los franceses, ambos optan por repartir armas a los paisanos y aprestarse a la defensa del parque.

Velarde organiza la defensa del parque con unos 120 paisanos y los soldados de infantería y artillería, distribuidos en secciones al mando de oficiales. En la puerta sitúa Daoiz una batería de 9 cañones "de a 8", municionados con botes de metralla.

Esta acertada disposición será decisiva para sostener la defensa del parque. La batería, dirigida por Daoiz y servida por artilleros y paisanos, disparando sus botes de metralla, logrará frenar durante toda la mañana las diversas cargas del batallón de infantería francesa que, subiendo por las calles Fuencarral y San Bernardo pretendía apoderase del parque, causándole numerosas bajas.


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Retrato de Daoiz


Para vencer la resistencia del parque Murat envía al general Lagrange con tropas de caballería e infantería reforzadas con cuatro cañones. Pero sus ataques fueron rechazados por la batería de la puerta y las descargas de fusilería de los soldados y los paisanos situados en los muros, dirigidos por Velarde. En sucesivas llamadas Lagrange llegó a reunir 2.000 infantes para el asalto al parque.

Tras varios asaltos frustrados la última carga de las tropas francesas logra llegar hasta la línea de cañones de la puerta, disparando una descarga de fusilería, que causa estragos entre los defensores, antes de lanzarse a la bayoneta. Tras la muerte de Velarde y de buena parte de los artilleros, Daoiz, herido y apenas sin munición para sus cañones, intenta capitular cuando los franceses alcanzan el patio y se disponen a entrar. Daoiz recibe varias heridas de bayoneta luchando, sable en mano, junto a los cañones, siendo evacuado por sus compañeros. Todavía logran resistir algún tiempo en los edificios centrales con algunos soldados y paisanos que finalmente tendrán que rendirse. Agonizante es trasladado a su casa por algunos soldados, donde morirá ese mismo día. Fue enterrado en la iglesia de San Martín por la noche junto a Velarde y otros soldados españoles. Los testigos afirmaban que los franceses tuvieron 800 bajas en el asalto.