Skip to content

El Gran Capitán

Reduce resolución  Aumenta resolucion  Aumenta tamaño de la fuente  Reduce tamaño de la fuente  Tamaño de la fuente por defecto  Ir al contenido



Registro

Añadir a Favoritos




Micrositios eGC


micrositio AK-47
Newsletter Item  [ back ]
Date: 2007-12-16 16:40:38
*Artículo. La Batalla de Nördlingen

Hola [NAME]

La Batalla de Nördlingen
Escrito por satrack   
domingo, 16 de diciembre de 2007

Lo que en 1618 con la defenestración de Praga había comenzado como una revuelta local que revelaba las tensiones político-religiosas que subsistían en el seno del imperio de los Hagsburgo de la Casa de Austria, en 1930, con la intervención sueca y el apoyo financiero de Francia se va transformando paulatinamente en un conflicto europeo de envergadura mayor.
España, que siente amenazadas sus posesiones y sobre todo el vital eje que forma “el camino español”, se siente obligada a intervenir, no ya con dinero como venía haciendo hasta entonces, sino también con hombres, y pone en juego lo más granado de su imperio, los tercios españoles e italianos que desde Pavía han marcado su ley en los campos de batalla de la entonces no tan vieja Europa, y así Spínola con el ejercito de Flandes entra en 1921 en el Palatinado, asegurando la ruta terrestre para el movimiento de los tercios.
Con esta intervención exógena, ya apuntada con la anterior participación de los daneses en el bando protestante, lo que era un conflicto entre los príncipes alemanes y su emperador se transforma en un envite simultaneo para discernir quien será la potencia dominante de finales del XVII y principios del XVIII, la Suecia de Gustavo Adolfo que desde el helado norte se apunta como potencia hegemónica, al menos de los estados limítrofes con el Báltico o la vetusta España, aún grande y poderosa, pero a juicio de muchos, ya no tan fuerte. Con sus ejércitos desvencijados de tanto verter sangre en el Campo de Marte y sus arcas empobrecidas de tanta campaña sin fin, prestando más atención a maitines y vísperas que a las finanzas, que hacen insuficientes las riquezas provenientes del Nuevo Mundo. Además, los viejos guerreros, los Alba, Farnesio, Pescara, Fernández de Córdoba y D. Juan de Austria pareciera que no tuvieran sucesores dignos para mandar a sus aún imponentes soldados.
Leer más...