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Figuras Históricas
Schlegel | Schlegel |
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| Escrito por jesus2 | |
| domingo, 18 de enero de 2004 | |
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Página 3 de 4 Pero Kesselring no sabe nada. Es informado, y también autoriza la operación. Hace algo más. Le envía a Schlegel al teniente coronel Evers, miembro de su Estado Mayor en calidad de asesor cultural, entre otros. Los alemanes siempre jugaron limpio en el proceso de evacuación ( que no en otros respecto al abad y la propia evacuación, debido a las misiones de propaganda de Goebbles y Göring ). Hecho que siempre fué reconocido por los monjes. Schlegel se queda tan maravillado como preocupado ante la ciclópea tarea que se ha autoimpuesto. Hay más de 70.000 libros y 1.200 pergaminos de gran valor y antigüedad. ¡ Y qué libros ! Muchos de ellos originales y ejemplares únicos, de autores como Séneca, Ovidio, Horacio, Cicerón... Los dibujos y grabados son menos numerosos, pero no por ello menos importantes. Los objetos de la abadía fueron transportados al castillo de lon Ángeles, en Roma. Un tesoro dentro de otro. En 1.939 se iba a celebrar una exposición de arte en Nápoles. Para ello se reunieron cuadros de toda Italia. Pero la guerra empezó antes de que se ultimaran los detalles de la exposición, y se decidió enviar de manera provisional los cuadros a la abadía. Los directores de los museos prefirieron que los monjes se hicieran cargo de ellos, pensando que en la abadía estarían a salvo. Los cuadros fueron pintados por gente como Leonardo da Vinci, Tiziano, Tintoretto, Rafael... Los cuadros fueron enviados al castillo de Spoleto, a 150 km al norte de Roma. Además, se evacuaron otros objetos de gran valor, como códices y objetos de oro, alguna estatua, etc. Pero el principal tesoro de la abadía ( al menos para los cristianos ) eran sin duda los restos de San Benito. Su manipulación y transporte requirió cuidados y trabajos especiales. Los alemanes tampoco se olvidan de los vivos. Fueron evacuados buena parte de los monjes ( los que quisieron irse ), así como las monjas y niños de un orfanato cercano y del cual se hacía cargo la abadía. Los soldados de la unidad de Schlegel trabajaron día y noche con el máximo cuidado para hacer todo ésto, realizando trabajos especiales cuando la manipulación de ciertos objetos lo requería. Por fin, el 1 de noviembre de 1.943 se da por concluída la tarea de traslado. El teniente coronel Schlegel, enfrente del Monte de los Ángeles ( en Roma ) informa, con aire muy marcial, al abad de la abadía de San Anselmo, Fidelis von Stotzingen de la llegada sin incidencias del último convoy. Se encuentran presentes algunas personalidades. Este hecho marca el final de la evacuación. El abad Gregorio Diamare estaba tan agradecido a Schlegel y sus hombres que le preguntó cómo podía recompensarle por su ayuda. Schlegel respondió que con una misa, la cual fué oficiada por el mismo abad el 1 de noviembre de 1.943. A ella asistieron los monjes y los soldados que ayudaron en la evacuación. El abad hizo algo más. Le entregó a Schlegel un manuscrito en latín, en el que se podía leer ésto: " En el nombre de nuestro Señor Jesucristo, al ilustre y querido tribuno, Julius Schlegel, quien salvó a los monjes y posesiones del sagrado monasterio de Montecassino, éstos monjes y los habitantes de Cassino dan sus sentidas gracias y rezan a Dios por su futuro bienestar. Montecassino. En el mes de noviembre de 1.943. Gregorio Diamare. Obispo y abad de Montecassino". Posteriormente se llegó a un acuerdo entre los alemanes, la Iglesia y el gobierno italiano controlado por los alemanes. Los tesoros de la abadía volvieron a ser trasladados, ahora al Vaticano. Los monjes de la abadía siguieron haciéndose cargo de sus tesoros. |
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