Skip to content

El Gran Capitán

Reduce resolución  Aumenta resolucion  Aumenta tamaño de la fuente  Reduce tamaño de la fuente  Tamaño de la fuente por defecto  Ir al contenido



Registro

Añadir a Favoritos




Micrositios eGC


micrositio AK-47
Portal arrow Artículos arrow Historia Militar arrow El primer día de la batalla del Somme.
El primer día de la batalla del Somme. PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Bruno Stachel   
sábado, 16 de junio de 2007


El XV y el XIII Cuerpo durante el 1 de julio de 1916.


Al sur de La Boiselle el terreno daba un giro hacia el este, lo que daba a las tropas atacantes un problema al atacar. A este problema se sumaban los ya mencionados en ataques anteriores. En particular, la presencia de dos pueblos, reducidos a ruinas pero repletos de ametralladoras en posiciones protegidas, complicaban la ruta de avance de la infantería británica. Fricourt, que de todos los pueblos incorporados al sistema defensivo alemán era el mayor, podía enfilar con sus ametralladoras el norte y el este de ataque británico. Al este, cuando el frente giraba en esa dirección, se hallaba Mametz, también igualmente emplazado en la ruta de cualquier posible ataque aliado.
En otro sentido, se puede decir que la situación del XV Cuerpo era mejor que las del norte. Su sección del frente estaba sobre terreno más alto que el alemán, con lo que se cambiaban las tornas y los británicos tenían todas las ventaja para observar de las posiciones enemigas. Además, la artillería aliada podía enfilar las posiciones alemanas al norte y al este, lo que hizo que el bombardeo en esta área fuera más efectivo y que la infantería tuviera menos problemas al atacar. A esto cabe añadir el uso, en forma embrionaria, del “creepìng barrage”, o barrera de fuego de la artillería que permitía cubrir el avance de la infantería propia mientras también castigaba las posiciones enemigas. Sin embargo, en lo referente al 1 de julio, este bombardeo también falló, porque se movió demasiado rápido para que las tropas pudiera seguirlo, y porque no contenía la densidad de proyectiles que tendría en el futuro. El resultado fue que, pese a que el bombardeo permitió el progreso de los alemanes, o acabó con toda la oposición alemana. Pese a todo, la infantería pudo desplegarse en la tierra de nadie antes de la hora cero y pudo seguir la barrera de fuego con seguridad, lo que redujo el numero de bajas.
Otro asunto concerniente a la artillería demostraría que el XV Cuerpo fue más afortunado que otros cuerpos. En el planeamiento de las operaciones, el mando del XV otorgó menor importancia al fuego de contrabatería que los otros cuerpos. Esto tuvo una consecuencia positiva, que fue que las posiciones alemanas recibieron mayor volumen de fuego del que hubiera sido normal de haberse aplicado los mismos criterios de los demás sectores. Sin embargo, esto era potencialmente peligroso, pues al no suprimirse las baterías enemigas, estas podrían haber destruido las oleadas atacantes, como había pasado en otros sectores. Pero aquí intervino la fortuna, ya que el XIII Cuerpo del general Congreve y los franceses –especialmente afortunados por su alta dotación de cañones pesados- dieron especial prioridad al fuego de contrabatería, centrándose en el area Mametz Montauban, cuyos cañones podrían obstaculizar sus respectivos esfuerzos. La combinación franco-inglesa contra esta concentración alemana facilitó el trabajo al XV Cuerpo, que encontraría menos fuego de artillería alemana en su avance. Pese a esto, aún quedaban las fuertes defensas alemanas. Tal era la fortaleza de las posiciones de Fricourt que no sería atacada frontalmente, sino flanqueada por las divisiones 7 y 21. Si este ataque funcionaba, entonces Fricourt sería asaltada frontalmente.
En contraste con las operaciones ya narradas, e l ataque del XV Cuerpo fue un éxito parcial. Pero el éxito no fue sin coste. En el extremo norte del XV Cuerpo el bombardeo no había sido tan preciso como era necesario, y cuando las tropas de la 64º Brigada atacaron a las 7.25am cayeron bajo un intenso fuego alemán, que se incremento cuando el fuego de barrera prosiguió hacia su siguiente objetivo, dejando las trincheras alemanas. Sin embargo, los cuatro batallones atacantes tomaron la primera línea de trincheras alemanas, reforzadas por dos batallones de la segunda oleada, que tomaron su primer objetivo en 45 minutos. En los flancos, el apoyo necesario no llegaría. La destrucción de la 34º División del III Cuerpo ya ha sido descrita. Al sur, las tropas de la 21º División también fallaron, por el increíble volumen de fuego procedente de Fricourt, que no pudo ser suprimido por la artillería ni la cortina de humo. Así, en cuanto las tropas abandonaron sus trincheras fueron segados por las ametralladoras alemanas. Apenas doscientos o trescientos hombres de los batallones de cabeza consiguieron alcanzar las líneas alemanas, y los batallones de la segunda oleada lograron algún pequeño avance, pero el fuego enemigo impidió cualquier avance ulterior.
Al norte de Fricourt atacó el 10 West Yorkshires (50 Brigada), en el ataque más desastroso de todo el primer día del Somme. En teoría, la explosión de tres minas debía distraer a los alemanes, pero no fue así, no exactamente. Dos compañías si consiguieron aprovechar el éxito, y tomaron sus objetivos, pero el resto fueron aniquilados por la guarnición alemana, que se recuperó rápidamente y destrozaron después a as compañías de cabeza. De 24 oficiales y 750 hombres que comenzaron el ataque, 23 oficiales y 717 hombres cayeron en combate. Así, al caer la noche, la 64º Brigada estaba firmemente atrincherada al oeste de Fricourt, la 63 había tomado las primeras trincheras alemanas pero poco más y la 50 había fracasado por completo. Que este ataque pudiera ser aprovechado dependía ahora de la 7 División, atacando al otro lado del saliente de Fricourt.

Por su parte, la 7ª División tuvo un completo éxito en su ataque, gracias al apoyo artillero. Muchos de sus batallones estaban a sólo 50-60 metros de las trincheras cuando la barrera de fuego se movió hacia el siguiente objetivo, por lo que la mayoría de los batallones asaltaron las posiciones alemanas sin ser molestadas en su aproximación. Aunque, sin embargo, no todo fue tan sencillo, ya que algunos batallones tuvieron problemas con el fuego enemigo, denso en algunas zonas, o con el alambre de espino, que no estaba bien cortado por la artillería aliada. Pese a todo, el fuego alemán no pudo detener el asalto y para las 13.30 se habían alcanzando las afueras de Mametz, mientras que a la derecha se había sobrepasado el pueblo, que cayó en manos aliadas a las 16.00
La situación en torno a Fricourt no había sido tan favorable, y, pese a todo esto, se había establecido una fuerte línea defensiva en el flanco del pueblo, con lo que este quedaba amenazado de ser rodeado por las tropas inglesas, amenazando así la llegada de refuerzos. Entonces, llegaron informes erróneos que indicaban que las divisiones 7ª y 21ª habían tomado sus objetivos y que los alemanes estaban en completa retirada, por lo que se ordenó un ataque frontal contra Fricourt, que terminó en desastre cuando dos batallones atacaron el pueblo sin apoyo artillero. Los defensores no estaban ni mucho menos acabados, y los dos batallones sufrieron gravísimas perdidas a cambio de muy poco terreno ganado.

A la derecha estaba el XIII Cuerpo (general Congreve), con dos divisiones del New Army de Kitchener, la 18ª y la 36ª, que debían atacar hacia el norte, teniendo en su camino dos problemas: el fortificado pueblo de Montauban y el reducto Pommiers, generosamente equipados con ametralladoras, fortines y alambre de espino. Pese a todo, los atacantes tenían sus ventajas: el terreno les permitía tener un excelente panorama para apuntar sus cañones. Además, el XIII Cuerpo se había maximizado el fuego de contrabatería disponible y a su derecha tenían al XX Cuerpo francés, cuyos cañones pesados podían enfilar a los alemanes. Así pues, no es de extrañar que las baterías de dos divisiones alemanas fueran destruidas para cuando comenzó el ataque inglés, que encontró las trincheras alemanas considerablemente castigadas, sin casi alambre de espino ni ametralladoras para dificultar su tarea, debido, además, al mal despliegue defensivo alemán.
El ataque comenzó bien para la 18º División. Tras el estallido de tres minas, que arrasaron nueve fortines alemanes con sus guarniciones entraron en acción tres “zapas rusas” –trincheras excavadas en la tierra de nadie- que enfilaron la línea alemana con ametralladoras y lanzallamas. Pero no todo fue perfecto. En el área de la Brigada 53 habían sobrevivido algunos cañones, que causaron numerosas bajas a las tropas en sus trincheras de reunión. En el área de la Brigada 55, increíblemente, algunas ametralladoras sobrevivieron y descargaron tal tormenta de fuego de detuvieron el asalto. Pero la Brigada 54 logró capturar las trincheras alemanas a las 7.30 sin apenas problemas, avanzado con rapidez y capturando la trinchera Pommiers a las 8.15. A las 8.30 am estaban casi encima del reducto Pommiers, que opuso tal resistencia que no cayó hasta una hora más tarde, al ser asaltado por todos los lados, lo que alivió la presión sobre la Brigada 55 y que pudo avanzar por fin hacia su objetivo final. Entonces, la resistencia encontrada les detuvo por un tiempo, hasta que fu flanqueada. En ese momento, la resistencia alemana frente ala Brigada 55 se derrumbó, con lo que esta unidad pudo conectar con la Brigada 53 a su izquierda y la 30ª División a su derecha.
Todos los objetivos de la 18ª División habían caído. Elementos de la Brigada 54 ,a la izquierda, estaban manteniendo posiciones a unos 500 metros por detrás del reducto Pommiers, y en el centro algunas patrullas habían llegado a hasta Caterpillar Wood, más allá de sus objetivos finales. Como el bosque estaba vacío pero bajo creciente fuego enemigo, se decidió consolidar Montauban Alley y esperar al nuevo día.

A la derecha del ataque la 30º División logró el mayor avance al menor coste del día. A la hora 0 las tropas atacantes avanzaron por la tierra de nadie y encontraron el alambre de espino bien cortado y a la mayoría de sus defensores muertos o heridos. El resto estaban demasiado aturdidos para ofrecer resistencia, por lo que fueron hecho prisioneros con rapidez. Así pues, siguiendo el avance de la barrera de artillería, los soldados ingleses avanzaron hasta su objetivo final, la trinchera Dublín, al sur de Montauban, a donde llegaron a las 8.30 am. A las 12.30 la brigada había asegurado la Briqueterie, en el flanco del avance aliado, desde donde los alemanes podrían haber enfilado el avance hacia Montauban. Al mediodía, esperando los refuerzos, la unidad se detuvo. Todo esto fue cumplido con sólo 24 muertos –un batallón, el 17 King’s acabó el día sin un solo muerto entre sus filas-.
A la izquierda de la Brigada 89, la Brigada 21 logró avanzar, pero con mayores bajas. Se cruzó la tierra de nadie con perdidas ligeras, encontraron el alambre de espino bien cortado y tomaron las primeras trincheras. Entonces, fuego de ametralladora desde la retaguardia y los flancos, desde donde la 18 División estaba siendo contenida, causó un alto numero de bajas -por ejemplo, de los 200 integrantes de una compañía, sólo 31 llegaron a las líneas alemanas. Sin embargo, el ataque logró avanzar, aprovechando el desorden enemigo, tomando el Reducto Glatz y tomaron contacto con la brigada 89. Se comenzó la consolidación mientras se esperaba que la Brigada 90 tomara Montauban.
A simple vista, la operación Montauban se parecía alarmantemente a algunos de los peores momentos del 1º de julio. La Brigada 90 tenía que avanzar, colina arriba, para tomar las ruinas de un pueblo –es decir, cumplir lo que la 32º División no había logrado en Thiepval, la 8º División en Ovilleris y la 34º División en La Boiselle, operaciones que terminaron con un rotundo fracaso y grandes bajas-. Pero esta vez fue diferente. El avance de la brigada fue apoyada por cortinas de humo y, en una hora, las tropas conectaron con las Brigadas 21 y 89 al sur del pueblo. A las 10.30 am la barrera artillera se movió a Montauban, seguida por los tres batallones de la brigada 90, que, sin casi una baja, tomaron el pueblo diez minutos más tarde. El fuego combinado franco-inglés había aniquilado la resistencia y arrasado el pueblo. Poco después, las ruinas cayeron bajo un breve pero feroz fuego enemigo, después de lo cual los ingleses avanzaron hacia Montauban Alley, desde donde podían ver a las tropas alemanas inundando sus posiciones de defensa en la segunda línea.


 
< Anterior   Siguiente >