GRUNT, EL CERDO GRUÑÓN.

Cada noche Jane Fonda se ponía al micrófono y hablaba a los soldados americanos que combatían en el sur: “ Buenas noches soldado americano, soy Jane Fonda y te hablo desde Hanoi”. La actriz lanzaba una larga diatriba en la que citaba a las unidades por su nombre y terminaba conminándolos a desertar. No se contentó con ello. Se fotografió con prisioneros, se negó a creer en las pruebas evidentes de torturas a sus compatriotas y posó a los mandos de una batería antiaérea....de una de las baterías antiaéreas que disparaban contra aviones norteamericanos. La prensa conservadora exigió que se la fusilase por traición...pero el gobierno de los EEUU no había declarado la guerra a la republica de Vietnam del Norte y por tanto, jurídicamente, “Hanoi Jane” no podía ser condenado por aquellos cargos.

ORIGENES DEL CONFLICTO Y DESPLIEGUE MILITAR AMERICANO.

Jhonn F.Kennedy fue el primer presidente norteamericano que comprendió la necesidad de reforzar el cometido de las fuerzas especiales para enfrentarse a los nuevos desafios de la guerra de guerrillas y de la insurgencia comunista. Leía cualquier libro publicado sobre el tema, incluso los textos de Ernesto Guevara y fomentó decididamente la creación de grupos de soldados especializados en ese cometido: Los boinas verdes.
El 21 de septiembre de 1961 el presidente ordenó la activación del 5º grupo de las fuerzas especiales, el primer paso en el apoyo militar al régimen de Vietnam del Sur que alcanzaría los 3.160 especialistas a finales de año. Esa cifra aumentaría hasta 16.000 hombres en tan solo 2 años y su trágica muerte en Dallas solo reforzó esta marea creciente. Westmoreland, un oficial con una experiencia en artillería y paracaidistas totalmente inadecuada al conflicto, presionó al gobierno de L.B.J para lograr satisfacer sus crecientes demandas de tropas. El presidente aceptó la escalada presionado por sus asesores que le prometían invariablemente la victoria con un pequeño aumento de las tropas...De 3.000 a 500.000 en 7 años. Cada mes el presidente recibía las mismas estimaciones, el viet-cong se quedaba sin hombres y un pequeño aumento de las tropas rompería el equilibrio...Lo mas triste del asunto es que cuando por fin, en 1968, estas estimaciones estaban comenzando a convertirse en realidad ningún político americano estaba dispuesto a creer a sus asesores militares. Los responsables políticos comenzaban a ver como inevitable la primera derrota americana.

El 8 de marzo de 1965, a las 09.03 de la mañana los marines americanos desembarcaron en Playa roja 2, el nombre clave de una playa paradisiaca en las proximidades de Da Nang. Para facilitar el traslado de material y soldados la operación se realizó como un autentico desembarco de combate, lo que resultó casi surrealista cuando un grupo de chicas de la zona comenzaron a agasajar a los aguerridos marines con collares de flores. Los marines solo debían asegurar las bases aereas y artilleras, pero rapidamente Westmoreland consiguió permiso para hacerse cargo de pequeñas zonas de responsabilidad. Los marines comenzaron las operaciones de “limpieza” en sus areas de despliegue, pero rapidamente se demostró que su número era insuficiente.

La escalada militar continuó, y el 14 de abril de 1965 la 173ª brigada AT fue enviada a Vietnam, seguida rápidamente por la 101 AT y la recientemente creada 1ª división de caballería ( aeromóvil). Otras divisiones de infantería y de marines seguirían el camino alimentado las voraces demandas de los planificadores militares. Se calculaba que hacian falta 5 soldados por cada guerrillero enemigo para lograr una victoría contra la insurgencia: En términos reales los americanos habrían necesitado desplegar 2.000.000 de hombres para tener opciones de victoría según sus propias teorías.

En 1960 ya existían 875 asesores americanos que aumentaron incesantemente hasta 536.000 hombres en 1968. En total, de los 2.594.000 hombres que pasaron por Nam, los EEUU sufrieron 46.558 muertes en combate, a las que hay que unir 10.390 muertes fuera del campo de batalla y 2.494 militares y civiles de los programas de ayuda “ missed in action”. Se ha calculado que un 20% de los soldados americanos jamás estuvieron sometidos a peligro alguno, y que solo un 40% participaron alguna vez en misiones de combate. De entre todas estas bajas no hubo ningún “soldado desconocido” que enterrar en Arlington en honor de otra guerra americana, ya que el sistema de reconocimiento por chapas metálicas funcionó a la perfección. Para obviar tal inconveniente que rompería la simetría de los panteones militares, los mandos del ejército decidieron “perder” la identificación de un piloto cuyo cuerpo solo recientemente ha sido identificado.

FUERZAS ENFRENTADAS.

En Enero de 1968 los americanos y sus aliados desplegaban las siguientes fuerzas en Vietnam del Sur:

Americanos: 1ª y 3ª división USMC; 1ª,4ª,9ª y 25ª división de infantería;1ª división de caballería, 101 AT y 173ª Brígada AT; además de la 3ª y 196ª brígadas de infantería, el 11º regimiento de caballería acorazada y varios grupos de fuerzas especiales.

Republica de Corea: 2ª brigada de marines y las 9ª “ Caballo blanco” y 1ª “ Tigre” divisiones de infantería.

3 batallones australianos, el regimiento “Cobras reales” tailandés y un destacamento filipino.

El ejército de la republica de Vietnam del sur contaba con una división AT, 2 brigadas de infantería de marina y 10 divisiones de infantería con fuerzas regionales e irregulares de apoyo.

En total: 1.300.000 hombres en el ejército aliado.

Estas fuerzas se enfrentaban a una fuerza combinada de 4 divisiones regulares nordvietnamitas con 50.000 soldados, una fuerza viet-cong superior a los 70.000 hombres y 205.000 milicianos que solo operaban en su territorio natal. La reserva humana en el norte superaba los 400.000 reclutas armados y adiestrados, que aumentaban en 6.000 hombres al mes. En total, la fuerza insurgente posiblemente alcanzaría los 500.000 hombres, de los que solo unos 110.000 serian algo parecido a “regulares” aunque sin contar a los cientos de miles destinados a tareas logísticas. Su nivel de bajas era asombrosamente alto, pero el número de combatientes se mantuvo invariable mediante nuevos reemplazos.

RECLUTAMIENTO Y PERIODO DE SERVICIO.

Al no existir una declaración de guerra oficial el servicio de los soldados americanos en el sudeste asiático se encontraba regulado por la normativa general del servicio militar, que permitía destinar a los reclutas al extranjero, y por el acta del golfo de Tonkín, que otorgaba poderes excepcionales al presidente de los EEUU para proteger a sus fuerzas desplegadas en el área de Vietnam. El presidente podía así, valiéndose de sus privilegios ejecutivos, destinar a sus reclutas a donde desease, y asignarles misiones de combate. Sin embargo no podía mantenerlos movilizados mas allá del tiempo legalmente previsto: 12 meses. Para prolongar los periodos de servicio habría tenido que aprobar la declaración de guerra o de emergencia nacional, algo políticamente inaceptable. Así pues los soldados americanos eran reclutados una vez llegada la edad prevista y enviados a los campamentos de adiestramiento. Evitar el servicio militar no era difícil, cabía solicitar prorrogas por estudios superiores ( algo a lo que renunció el vice-presidente Al-Gore para combatir ), alistarse en la guardia nacional ( Lo que hizo el presidente Bush), desertar a un país extranjero ( Suecia, en el caso del presidente Clinton), declararse homosexual, tener un hijo...Pero en el caso de los jóvenes de clase obrera, hijos de veteranos de Corea o de la Segunda Guerra Mundial, servir en el ejército en una guerra lejana seguía siendo un rito iniciático que se aceptaba a riesgo de convertirse en un apestado social (1). Otros tomaron un camino mas directo en su oposición a la guerra: Cassius Clay se negó en redondo a realizar el servicio militar, aunque su fama le salvó de la cárcel. Otros miles de americanos, por motivos básicamente políticos, quemaron sus cartillas de reclutamiento y se declararon insumisos. Esta conducta estaba penada con la cárcel, pero pocos de ellos vieron una reja en su vida. El hecho mismo de que los jóvenes patriotas y responsables fuesen enviados a morir a los arrozales de Vietnam mientras que los pacifistas se quedaban en casa sin ser molestados hizo mas por destruir la moral del soldado americano que cualquier campaña del movimiento por la paz.

En los años que tratamos 27 millones de jóvenes americanos llegaron a la edad de reclutamiento: 2.2 fueron reclutados forzosamente al tiempo que 8.7 se presentaron voluntarios, bien por patriotismo o buscando mejores condiciones de servicio y destinos en cuerpos como los marines. Frente a ellos, 16 millones de jóvenes escaparon al reclutamiento. La situación llegó a un punto tal que el presidente Gerald Ford no tuvo mas remedio que decretar una amnistía total para los insumisos y desertores, que llegaron a suponer un 7% de los combatientes en 1971. De otro modo habría tenido que realizar millones de juicios y encarcelar por tanto a millones de jóvenes americanos, con las consecuencias inaceptables que eso habría traído. 10 años después, América solo comenzaba a recuperarse del golpe que supuso a su organización militar el trauma de Vietnam.