La Guerra Civil Americana - 5ªParte PDF Imprimir E-mail
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Escrito por Lee   
Lunes, 09 de Febrero de 2009 18:55

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Cap√≠tulo XVI: Principios de Oto√Īo de 1861 en el Oeste

Vamos a comenzar y√©ndonos muy al Oeste. Tan al Oeste como California donde, por mucho que el Estado cumpliera sus obligaciones econ√≥micas con la Uni√≥n y sus delegados aprobaran las decisiones del Gobierno en las sesiones extraordinarias del Congreso, no se hab√≠a creado ni siquiera un m√≠nimo ambiente de guerra, ni movilizado una sola unidad hasta bien entrado el Verano. El motivo era que la mayor√≠a de los californianos estaban enfurru√Īados porque su gran favorito. Fr√©mont, no hubiese sido el candidato republicano en las elecciones. Y entre esto y el que la guerra les parec√≠a muy lejana, la ve√≠an como algo ajeno. Y desde luego el Gobernador John Downey no deseaba correr riesgos pol√≠ticos azuz√°ndolos.

Pero la autoproclamaci√≥n del texano John R. Baylor como ‚ÄúGobernador de Arizona‚ÄĚ rompi√≥ esa placidez. De golpe, los californianos se encontraron con que la confederaci√≥n reclamaba llegar hasta sus fronteras, (porque en Richmond nadie desautoriz√≥ a Baylor). Y eso les trajo a la memoria que, hac√≠a poco m√°s de diez a√Īos, los actuales confederados hab√≠an reclamado el derecho a formar un Estado esclavista en el Sur de California, Y, a la vista de que la Confederaci√≥n iba actualizando incluso las exigencias esclavistas m√°s descabelladas, era de temer que una posible rebeli√≥n triunfante se pusiera ‚Äúinsistente‚ÄĚ en cuanto a establecer algo parecido. La idea cambi√≥ radicalmente el humor de los californianos.

En el acto, comenzaron a reclutarse los primeros regimientos de Voluntarios de California que ser√≠an los 2¬ļ, 3¬ļ, 4¬ļ y 5¬ļ. Siendo el 4¬ļ de California una unidad mixta de caballer√≠a y artiller√≠a. Que finalmente s√≥lo actuar√≠an en campa√Īas indias, aunque muchos californianos que se hab√≠an desplazado al Este como voluntarios combatir√≠an en unidades de all√≠, llegando algunos de ellos a altos cargos en el generalato unionista. Es de destacar historias como la del 1¬ļ de California, que oficialmente sirvi√≥ durante la guerra como el 71¬ļ de Pennsylvania organizado en Oreg√≥n por el Senador Edward D. Baker en las pasadas fechas de Agosto de 1861, cayendo Baker en combate durante la batalla de Ball‚Äôs Bluff. Pero esto ya lo contaremos m√°s adelante. Otro detalle a destacar de californianos en el este es el caso de 5 compa√Ī√≠as del 2¬ļ de Caballer√≠a de Massachusetts, siendo conocidos como el Batallon de California.



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Company A ('California' 100), 2¬ļ Massachusetts

Adem√°s, se cort√≥ de inmediato la actividad de los agentes secesionistas, a los que se les hab√≠a estado permitiendo incluso reunir dinero y reclutar voluntarios p√ļblicamente. Por el contrario, ahora eran deportados o encarcelados. Y despu√©s, al filo de Octubre, cuando se supo que grupos prosecesionistas se estaban concentrando en la hacienda llamada ‚ÄúRancho Tem√©cula‚ÄĚ, en los Montes Santa Ana, al Sur de Los Angeles, se organiz√≥ r√°pidamente una considerable tropa de milicianos y voluntarios civiles para ir a desalojarlos. Cuando esa fuerza alcanz√≥ Rancho Tem√©cula el s√°bado 5 de Octubre, tales rebeldes se hab√≠an esfumado. Probablemente parte se dispers√≥, y el resto cruz√≥ la ya no muy lejana frontera de Mexico, para poder alcanzar libremente territorio confederado.

Desplaz√°ndonos ahora hacia el Este, llegamos a Nuevo Mexico, donde el reci√©n llegado Coronel Edward Canby ya hab√≠a iniciado la labor de intentar recuperar la moral de los soldados regulares de aquel territorio, mientras se comenzaba a reclutar unidades locales. Lo cierto es que dada la escasez de estadounidenses en aquellas zonas, se trataba b√°sicamente de regimientos hispanos, con alg√ļn oficial ‚Äúgringo‚ÄĚ.

Y el momento para reclutar hispanos era bueno, a causa de los miles de ellos que hab√≠an sido desplazados por la rebeli√≥n apache y deb√≠an buscarse el sustento. Por otra parte, hab√≠a una vieja inquina entre los hispanos de Nuevo Mexico y los ‚Äúgringos‚ÄĚ texanos, que hab√≠an intentado anexionarse Nuevo Mexico varias veces mediante expediciones militares, durante sus a√Īos de independencia. (Y a la vista del trato recibido en general por los hispanos en Texas, ten√≠an mucho m√°s inter√©s en parar los pies a la Confederaci√≥n que los habitantes ‚Äúgringos‚ÄĚ de Nuevo Mexico, muy pocos de los cuales se alistaron).

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Kit Carson

Se estaban formando cinco regimientos, todos ellos mandados por coroneles tambi√©n hispanos salvo el 1¬ļ llamado ‚ÄúTaos Mounted Rifles‚ÄĚ, cuyo jefe era una leyenda viviente, el Teniente Coronel de Voluntarios Christopher ‚ÄúKit‚ÄĚ Carson, En efecto, este famos√≠simo ex-cazador, explorador, gu√≠a e ‚ÄúIndian Agent‚ÄĚ hab√≠a acabado su vida aventurera instal√°ndose como terrateniente en la regi√≥n de Taos. Ten√≠a ya 53 a√Īos, pero pertenec√≠a al g√©nero durable, y con su famosa melena mucho m√°s recortada, (no menos que por debajo de las orejas); las facciones acusadas por la edad y un bigote ca√≠do que antes no estaba all√≠, a√ļn segu√≠a siendo un tipo notable y carism√°tico.

Frente a los unionistas, la tropa de Baylor permanec√≠a bastante quieta, por m√°s que al haber ordenado Canby ocupar de nuevo Fort Craig, una peque√Īa acci√≥n se produjo al filo de Octubre en Ca√Īada Alamosa no lejos de √©l, con 10 bajas confederadas, con 2 muertos, y quiz√° 8 unionistas, (Una a√ļn menor acci√≥n anterior se hab√≠a producido el 15 de Agosto, cuando el Capit√°n Thomas Helm, antes comandante de la Bater√≠a confederada de Texas y ahora encargado de la exploraci√≥n del Sendero de la Mariposa hasta Tucson y m√°s all√°, encontr√≥ resistencia en el Ca√Ī√≥n de Cook).

De todas formas, la principal preocupaci√≥n de Canby no era ya Baylor. En efecto, el mando confederado hab√≠a creado una brigada para que se encargase, cuando el tiempo fuera favorable, de la guerra en Nuevo Mexico. Esta brigada contaba por supuesto con la unidad de Baylor, pero reforzado por los Regimientos 4¬ļ, 5¬ļ y 7¬ļ de la Caballer√≠a de Texas, bajo el mando del Brigadier del Ej√©rcito Provisional Henry Hopkins Sibley.

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Henry Hopkins Sibley

Se trataba de un militar de cierto prestigio. Coronel al mando de un Regimiento de Caballer√≠a en la anteguerra e inventor de la tienda de campa√Īa ‚ÄúSibley‚ÄĚ, (lejanamente inspirada en los ‚Äútipis‚ÄĚ indios), que era uno de los modelos t√≠picos del Ej√©rcito, Hombre bigotudo, con grandes patillas y mand√≠bula prominente hasta lo caricaturesco, ten√≠a una tendencia al ‚Äúimpulso adelante‚ÄĚ por s√≠ mismo, que iba a ser a la vez su fuerza y su debilidad en la campa√Īa que se promet√≠a.

S√≥lo que √©sta se encontraba a√ļn lejos porque, en lo mas seco del Verano y en regiones poco pobladas y a√ļn m√°s desertizadas por las correr√≠as apaches, sus relativamente numerosos refuerzos no iban a encontrar f√°cilmente el sustento que la m√°s peque√Īa fuerza de Baylor a√ļn pod√≠a procurarse. Por tanto, su concentraci√≥n y avance sobre el enemigo fue detenido en espera del aire fr√≠o, las pozas y manantiales rebosantes y la hierba crasa del invierno.

Pero si el Verano supon√≠a una barrera para las tropas confederadas, no lo era para los frugales y sanguinarios apaches. Antes bien, les daba ventaja al multiplicar los tramos vadeables en los r√≠os y facilitar la localizaci√≥n de sus enemigos, siempre mucho m√°s dependientes del agua, y por tanto atados a r√≠os, manantiales y pozas que decrec√≠an en n√ļmero, que ellos. Aquel Verano, la sublevaci√≥n liderada por Cochise y Mangas Coloradas alcanz√≥ su m√°xima extensi√≥n. Para el final del Verano, las v√≠ctimas de los apaches eran ya 3.000, y lo que hoy es Arizona se estaba vaciando de norteamericanos e hispanos velozmente, de forma que hasta los pueblos quedaban abandonados e incluso la ciudad m√°s importante, Tucson, iba quedando vac√≠a.

Ecos del terror creado por los chiricauas y sus aliados occidentales llegaban incluso, quiz√° v√≠a Mexico, m√°s all√° del R√≠o Grande, donde en Nuevo Mexico oriental y Texas occidental se registraba una creciente actividad tambi√©n en tribus apaches locales, como los Mescalero, Concho y Lip√°n. En el Llano Estacado de Texas occidental, no lejos de la Escarpada Mescalero, una patrulla de caballer√≠a texana tuvo un mal encuentro el 12 de Agosto con una fuerte banda apache, que la embosc√≥ y casi aniquil√≥, caus√°ndole 15 muertos. Los apaches eran seguramente mescaleros de la tribu de los ‚ÄúLlaneros‚ÄĚ; los confederados deb√≠an ser tropa del 1er Regimiento de Fusileros Montados de Texas que el Coronel Henry Eustace McCulloch, hermano de Ben McCulloch y ex-ranger como √©l, hab√≠a creado para vigilar la frontera india.

Los unionistas de Nuevo Mexico y en especial sus nuevos soldados hispanos, que pertenec√≠an al grupo de poblaci√≥n sobre el que reca√≠a la inmensa mayor√≠a de las muertes, no dejaban de inquietarse ante las brutalidades de los apaches, y muchos de ellos hubieran deseado olvidar moment√°neamente la amenaza confederada y atacar a los indios en una campa√Īa de represalia. Este ambiente de violencia estuvo a punto de dar lugar a un peligroso incidente en Septiembre, durante la carrera de caballos que tradicionalmente se celebraba todos los a√Īos en Fort Faultneroy, al Norte, entre hispanos y navajos.

Casi formaba parte de la misma tradici√≥n el que ambas partes trampeasen y se emborracharan, terminando todo con una fenomenal batalla campal a golpes y silletazos, en la que acababan por salir a relucir cuchillos y botellas rotas, para saldarse cada a√Īo con alg√ļn muerto y una larga lista de heridos. S√≥lo que aquel a√Īo el Coronel de uno de los regimientos hispanos en formaci√≥n, Jos√© Francisco Chaves, que estaba al frente del fuerte, perdi√≥ los nervios al ver la pelea y estuvo a punto de disparar, contra la masa de navajos que peleaban, un ca√Ī√≥n del doce cargado de metralla. Por fortuna, los artilleros se opusieron, impidiendo semejante salvajada, que pod√≠a haber puesto tambi√©n en la senda de la guerra a los navajos. (Y no se debe olvidar que √©stos, aunque mucho m√°s pac√≠ficos y peor armados que los apaches, eran en el territorio casi 13.000, lo que se trataba de triplicar el n√ļmero de todos los apaches).

El propio Coronel Canby hubo de intervenir al fin para desautorizar a Chaves y levantar los castigos que hab√≠a impuesto a los artilleros. Desgraciadamente, esto no hizo sino ensombrecer a√ļn m√°s el clima de sospechas que se estaba creando entre los voluntarios y los regulares, cada uno de cuyos grupos tem√≠a que el otro se desbandase bajo el fuego de un enemigo medianamente serio.


M√°s al Este, un curioso personaje llamado Albert Pike estaba haciendo lo posible por mejorar las relaciones de la Confederaci√≥n con los pieles rojas. Nacido en Boston y de profesi√≥n abogado, pero residente en Arkansas, era pese a sus s√≥lo 52 a√Īos quiz√° el mayor erudito norteamericano sobre tradiciones legales e historia de la jurisprudencia, y hab√≠a publicado libros de poemas, ense√Īado en universidades y encontrado tiempo para explorar el Llano Estacado, llegar a Gran Oriente de la francmasoner√≠a, servir como Indian Agent, dirigir un peri√≥dico, participar en la Guerra de Mexico e incluso batirse en duelo con John Selden Roane, otro notable personaje de Arkansas y futuro general confederado.

Todo parecía hacerlo por espíritu deportivo, entusiasta pero no absorbido, y así, siendo en principio Whig de izquierda y antisecesionista, se había unido para no disgustar a sus vecinos a la causa confederada, siendo nombrado Brigadier General y Comisario de Asuntos Indios. Para eso estaba especialmente preparado, porque conocía a muchos Jefes indios e incluso había sido el abogado en repetidas causas legales de las tribus indias contra la Unión, logrando para ellas varias sentencias favorables.

Pike se puso manos a la obra con su habitual entusiasmo, y el 12 de Agosto, en un gran paw-paw con los jefes de los Wachita y Comanches, logr√≥ que los Comanches, enemigos tradicionales de los texanos, se comprometieran a no realizar incursiones en Texas mientras los j√≥venes texanos estaban lejos de su tierra, luchando en los frentes de la Guerra Civil. Los texanos se han quejado m√°s tarde de que √©ste acuerdo no se cumpli√≥, pero lo cierto es que fue respetado casi al cien por cien durante cerca de dos a√Īos, al final de los cuales Pike ya no estar√≠a presente para renovar sus t√©rminos.

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John Ross, Jefe Cherokee

Despu√©s se dirigi√≥ al Territorio de las Cinco Naciones, que con su civilizaci√≥n agr√≠cola sumaban ya la cifra, alt√≠sima para un grupo de poblaci√≥n india, de 70.000 individuos. (Mientras, por ejemplo todas las ramas de los cazadores Sioux, que ocupaban lo que hoy son cinco grandes Estados, no sumaban seguramente en conjunto ni 20.000), Pike confiaba atraerlos al √°rea de influencia de la Confederaci√≥n, aprovechando sus excelentes contactos, en particular entre los Cherokee, (la tribu m√°s numerosa con m√°s de 30.000 individuos), y el hecho de que muchos jefes prestigiosos, como John Ross de los Cherokee o George W. Stindham de los Creek, pose√≠an ya peque√Īas plantaciones de algod√≥n trabajadas por esclavos de color.

Pike culmin√≥ su labor el 21 de Agosto con un gran acto pol√≠tico o asamblea en Tahiege, donde se adhirieron a la causa confederada los jefes Cherokee John Ross y Stand Watle y 4.000 j√≥venes y cabezas de familia de la tribu. En Septiembre, la asamblea de las Cinco Naciones comenz√≥ a crear milicias locales secesionistas, fundando a la vez una organizaci√≥n de alarma local similar a los ‚Äúminutemen‚ÄĚ de los blancos, y una especie de peque√Īa Brigada Montada de intervenci√≥n, que contar√≠a con dos peque√Īos batallones Cherokee y uno Chocktaw.

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Jackson McCurtain, Tte. Coronel del 1¬ļ Batall√≥n Chocktaw Oklahoma, CSA

El Gobierno Provisional Confederado quedó muy agradecido por los éxitos de Pike, y le nombró Brigadier al frente de la unidad de intervención, por más que las obligaciones de su cargo de embajador plenipotenciario ante los pieles rojas no le permitían tomar el mando, que fue asumido interinamente por el Coronel Douglas Hancock Cooper, jefe del Batallón Chocktaw; (los dos Cherokee estaban mandados por John Drew y Stand Watle con el grado de tenientes coroneles).

Sin embargo, y aunque la r√°pida acci√≥n de Pike hab√≠a atra√≠do al grueso del territorio al campo confederado, la reacci√≥n favorable no fue un√°nime, apareciendo pronto un claro foco de disidencia entre los Seminole. Esta dura naci√≥n piel roja hab√≠a permanecido en guerra m√°s o menos abierta con los Estados Unidos desde 1808, (las primeras fuerzas estadounidenses empezaron a realizar incursiones en Florida pr√°cticamente desde que la sublevaci√≥n espa√Īola contra Napole√≥n les asegur√≥ que Espa√Īa, que luchaba con u√Īas y dientes por su supervivencia, no iba a disponer de reservas que enviar a aquel territorio), hasta 1857. Y finalmente hab√≠a sido virtualmente aniquilada sin llegar nunca a rendirse.

Por ello, los Seminole eran los √ļltimos y con diferencia los menos numerosos de las tribus deportadas al Territorio, y no hab√≠an llegado como una naci√≥n compacta, sino en varios paquetes, durante las Guerras Seminoles Segunda y Tercera, seg√ļn el Ej√©rcito aprisionaba a alg√ļn grupo, en general formado por no combatientes, con una alta proporci√≥n de mujeres, ni√Īos y ancianos y muy pocos hombres adultos. As√≠, entre su escaso n√ļmero, su llegada en peque√Īos grupos, y la necesidad de casar mujeres con hombres de otras tribus, casi no hab√≠an aumentado en largo tiempo, vi√©ndose en peligro de perder su identidad.

Esto hab√≠a cambiado cuatro a√Īos atr√°s, con la rendici√≥n y consiguiente deportaci√≥n al territorio de la partida de guerra del jefe Opothleyahola o ‚ÄúOld Gouge‚ÄĚ, que hab√≠a aportado cierto n√ļmero de hombres j√≥venes y un mito viviente en torno al que los Seminole pod√≠an agruparse. Ahora bien, aunque el ‚ÄúOld Gouge‚ÄĚ hab√≠a recibido los habituales sutiles sobornos, en forma de algunas tierras y esclavos de color, estaba a√ļn demasiado cerca de ser un ‚Äúsalvaje rebelde‚ÄĚ, (y no un ‚Äúindio civilizado‚ÄĚ como Ross o Stindham), para aceptar el ideario sudista.

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Opothleyahola o ‚ÄúOld Gouge‚ÄĚ

Como muchos guerreros no demasiado primitivos, aceptaban con naturalidad el hecho de la esclavitud, (que era una suerte cl√°sica del prisionero de guerra). Pero el que hubiese ‚Äúesclavos naturales‚ÄĚ, o el que una u otra raza estuviera ‚Äúnaturalmente destinada a la esclavitud‚ÄĚ, era para √©l una noci√≥n comprobadamente rid√≠cula. Los Seminole, precisamente, siempre hab√≠an admitido en sus filas a esclavos negros fugitivos que demostraran ser fuertes y valientes. Y sab√≠a perfectamente que √©l mismo hab√≠a capturado y esclavizado a blancos, indios y negros, y que al entregarse a los blancos, √©l mismo hab√≠a devenido en cierta forma en esclavo.

Adem√°s, aunque no dotado de las dotes diplom√°ticas de su antecesor Osceola, no carec√≠a del cl√°sico instinto pol√≠tico que los blancos encontraban incre√≠ble e innatural en un ‚Äúsalvaje‚ÄĚ, y ten√≠a el convencimiento de que hab√≠a sido el Sur el que hab√≠a estado empujando durante cincuenta a√Īos a los blancos contra Florida y los Seminole, dando lugar al calvario de su pueblo para luego no aprovecharla (en 1861, Florida era a√ļn uno de los Estados menos poblados de la Uni√≥n, y seguir√≠a estando escasamente poblada hasta que, ya avanzado el Siglo XX se encontraran nuevas formas de combatir sus fiebres end√©micas). Y todo, seg√ļn juzgaba no sin raz√≥n, con el ruin objeto de tener dos votos esclavistas m√°s en el Senado de Washington.

De manera que Opothleyahola odiaba ferozmente al Sur y a los confederados, y desde el primer momento opuso su veto terminante a cualquier acuerdo que significase unir el Territorio de las Cinco Naciones a ellos. Los otros jefes no le hicieron sin embargo caso, (al ser el √ļltimo llegado, el m√°s pobre de todos ellos y el l√≠der de la con mucho m√°s peque√Īa de las naciones, que de seguro no llegaba a√ļn a los 3.000 individuos). Pero el viejo jefe no se dej√≥ acallar y, seg√ļn los acuerdos que hab√≠a vetado iban entrando en vigor, abandon√≥ su finca y las tierras ‚Äúcivilizadas‚ÄĚ de las Cinco Naciones, retir√°ndose a la pradera con sus partidarios. Estos no eran a√ļn muchos, incluyendo tan s√≥lo el grueso de los Seminole y algunos disidentes Creek y Chocktaw con unos 2.500/3.000 individuos, pero representaron el nacimiento de una oposici√≥n, y el origen de una guerra civil en las Cinco Naciones que ir√≠a incorpor√°ndose a la gran Guerra Civil general.

Siguiendo nuestro recorrido hacia el Este, en Missouri los comienzos de Septiembre estuvieron llenos de acontecimientos, porque la fuerza principal del confederado Sterling Price estaba ascendiendo rápidamente hacia el Missouri, y había enviado instrucciones de entrar en acción a las tropas menores secesionistas que permanecían en la zona y sus alrededores. Incluso al Norte del río hubo agitación, y las tropas secesionistas de Martín Oreen parecieron en los primeros días del mes quererse abrir paso hacia Hannibal, en la orilla del Mississippi al Norte de Saint Louis. El día 2 logró batir a dos regimientos unionistas en Shelbina, pero pronto, al acudir refuerzos, hubo de retirarse con bastante apresuramiento, perdiendo parte de los carros de su tren.

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James A. Mulligan

Las vanguardias de Price se aproximaban una semana m√°s tarde a Warrenburg, sobre la l√≠nea Leavenworth-Jefferson City-Rolla-Ironton-Cape Girardeau que Fr√©mont intentaba defender, provocando el repliegue sobre Lexington en la orilla del Missouri y muy al Oeste en el Estado, de las compa√Ī√≠as de Home Guards que la proteg√≠an. Tuvo as√≠ noticia Price de que Lexington, en principio un centro secundario de recluta de la Home Guard, se hab√≠a convertido en el centro principal del dispositivo defensivo unionista en la zona. As√≠, a los dos batallones de Home Guards que originalmente la defend√≠an, se hab√≠a unido una Brigada de reciente creaci√≥n y mandada por el Coronel James A. Mulligan, que conten√≠a los regimientos 23¬ļ de Illinois y 8¬ļ, 25¬ļ y 27¬ļ de Missouri, con un total de menos de 3.600 hombres en la defensa de la plaza. Por si fuera poco interesante su captura, se sab√≠a que en ella los unionistas hab√≠an estado acumulando donaciones en oro para ayudar al pago de los gastos de guerra, hasta un total no muy lejano de un mill√≥n de d√≥lares.

Sterling Price no pudo resistir tanta tentaci√≥n, y el 12 de Septiembre sus avanzadillas tomaban contacto con las patrullas de la defensa lejana de Mulligan, haci√©ndolas retroceder sobre Lexington, a la que se intent√≥ asaltar el 13. La fuerza disponible no era sin embargo a√ļn sino la vanguardia de Price, con unos 5.000 hombres, y Mulligan rechaz√≥ el asalto, llevando al confederado, que estaba corto de hombres y a√ļn m√°s de municiones para asediar la ciudad a la espera de unos y otras.

Los defensores no ten√≠an posibilidad de romper el cerco: pose√≠an ca√Īones pero no pod√≠an sacarles partido por falta de artilleros y como armas individuales, estaban mal armados con mosquetes de pedernal en n√ļmero insuficiente para equipar a todos ellos. Eso supon√≠a que era peligroso mantener al m√°s numeroso ej√©rcito secesionista del Estado inmovilizado junto al Missouri, en una posici√≥n que facilitaba al mando de John Charles Fr√©mont interceptarlo con las fuerzas que estaba concentrando en Saint Louis.

Audazmente, Price decidi√≥ intentarlo confiando en la capacidad de su numerosa caballer√≠a para romper las comunicaciones del enemigo, y en la de sus contingentes secundarios para crear distracciones que apartaran la atenci√≥n de Fr√©mont de lo que ya era el schwerkpunkt de la campa√Īa. As√≠, el mismo d√≠a 12 se registrar√≠a una escaramuza en Black River, cerca de Ironton, con ventaja para el 1¬ļ de Caballer√≠a de Iowa unionista, que caus√≥ cinco bajas sin sufrir p√©rdidas, el 13 la Home Guard libraba una furiosa acci√≥n en Booneville, teniendo 5 bajas y causando 42 al enemigo y el 15 a la noche la 4¬™ Divisi√≥n de la State Guard, con unos 3.500 hombres y un n√ļmero no determinado de Bushwhackers (confederados irregulares) y mandada por el Brigadier de Milicia D. R. Atchison, (en realidad ‚ÄúAtkinson‚ÄĚ), marchaba de Lexington hacia el Oeste y cruzaba el Missouri por Liberty, ya cerca de Independence y Kansas City, tratando de incrementar la presi√≥n al Norte del r√≠o.

El 16¬ļ de Illinois y el 39¬ļ de Ohio estaban posicionados en el puente ferroviario de Platte River, que fue saboteado el pasado 3 de Septiembre por los bushwhackers, en donde murieron 100 personas y los unionistas juraron ejecutar a todo bushwhacker que apresaran. Fue el inicio de una guerra sucia que se desarrollo en Missouri y Kansas especialmente. Que ya trataremos en un cap√≠tulo a parte.

El 17 de Septiembre, Atchinson fue atacado, en la llamada ‚ÄúBatalla de Blue Mills‚ÄĚ o ‚Äúde Liberty‚ÄĚ, por el Regimiento 3¬ļ de Iowa, mandado por el Teniente Coronel John Scott, y compuesto por unos 600 hombres. Los de Iowa obtuvieron cierto √©xito inicial a merced de su impulsiva carga, pero los confederados se desplegaron al borde del r√≠o, pues su general hab√≠a vivido en Liberty y conoc√≠a el terreno. Scott emplaz√≥ sus ca√Īones y realiz√≥ una descarga de metralla, pero la aplastante superioridad num√©rica de la State Guard, se fue imponiendo al matar de una sola descarga de fusiler√≠a a casi todos los artilleros, oblig√°ndoles a recular hacia Liberty. Atchinson intent√≥ flanquear el ala derecha unionista y tras una dura lucha los federales debieron retirarse. En su abandono del campo debieron dejar atr√°s su tren de municiones. La acci√≥n ya hab√≠a terminado, con los unionistas dejando el campo, y sus enemigos se dispon√≠an a seguir su movimiento, cuando apareci√≥ en escena la vanguardia de una brigadilla unionista de menos de 1.500 hombres, mandados por el Coronel Andrew Jackson Smith, un veterano oficial de caballer√≠a de 46 a√Īos y barba entrecana, que hab√≠a sido un h√©roe del Ej√©rcito en las guerras indias del Columbia Bassin.

El veterano Smith tra√≠a consigo una bater√≠a de cuatro ca√Īones que se apresur√≥ a emplazar y apenas tuvieron tiempo de hacer disparos. Ante su visi√≥n, Atchison decidi√≥ que ya hab√≠a enredado bastante al Norte del Missouri y orden√≥ la retirada, en la que perder√≠a parte de su impedimenta pero apenas hombres. En el conjunto de la acci√≥n de Blue Mills o Liberty, parece que las p√©rdidas unionistas alcanzaron 11 muertos y 45 heridos, y las de sus contrarios 10 muertos y casi 60 heridos.

Army Blue Mills, Liberty
                     Hombres Bajas
Union                   600 56
Confederate       3,500 70
Total                 4,100 126

El mismo d√≠a, mucho m√°s al Sur, la Brigada de Caballer√≠a de Kansas unionista del Coronel Lane, (esta vez con los 5¬ļ y 6¬ļ, y elementos del 9¬ļ de Caballer√≠a de Kansas, am√©n de su bater√≠a, sumando no menos de 1.200 hombres), chocaron con Caballer√≠a de la State Guard aparentemente mandada por John Sappington Marmaduke, en una breve escaramuza en Morristown, cerca del r√≠o Osage. Las bajas fueron igualadas, con 8 unionistas y 7 confederadas, aunque con mayor proporci√≥n de muertos entre las √ļltimas. Pero seg√ļn ambas fuerzas siguieron acech√°ndose varios d√≠as, su forcejeo culminar√≠a el 22 en Papinsville, en la misma orilla del Osage, donde los secesionistas lograron al fin emboscar a sus rivales, causando a la Brigada de Kansas 20 muertos y una buena cuota de heridos sin sufrir bajas propias.

Entretanto, las distracciones secesionistas, y la pantalla de caballer√≠a establecida por Sterling Price, estaban dando su fruto. John Charles Fr√©mont, que no recib√≠a ni uno de cada cinco correos que le enviaba Mulligan (siendo el resto muertos o capturados), y estaba organizando su fuerza de contraofensiva con absurda parsimonia, no se hac√≠a idea de c√≥mo se estaba complicando la situaci√≥n en Lexington. En consecuencia, se limitaba a enviar hacia all√≠ min√ļsculos refuerzos o peque√Īas caravanas de aprovisionamiento y municiones, que eran f√°cilmente rechazadas o capturadas por la pantalla de cobertura confederada.

Al fin, para el 18 de Septiembre Price hab√≠a incrementado su fuerza hasta 12.000 hombres y mejorado su amunicionamiento, y reanud√≥ el ataque contra Lexington. Curiosamente y dado lo inadecuado del armamento unionista, dispon√≠a por una vez de ventaja en ese campo, y decidi√≥ aprovecharla para ahorrar sangre a sus hombres; llev√≥ por tanto a inicio un sistema de aproximaciones indirectas, que sacaban partido de la dificultad de las armas de pedernal para acertar en un blanco que presente un movimiento relativo importante. Su pieza maestra eran unos cientos de ‚Äúrifle-muskets‚ÄĚ con munici√≥n ‚ÄúMini√©‚ÄĚ, capturados en el campo de batalla de Wilson‚Äôs Creek y que, en manos de tiradores de elite, iban siendo colocados en ubicaciones cada vez m√°s pr√≥ximas a las l√≠neas unionistas, cruzando su fuego sobre ellas. La fuerza de ataque contaba con casi 6.000 hombres y avanzaba oblicuamente por los sectores Este-Noroeste, donde dirig√≠a las operaciones confederadas el Brigadier Gabriel James Rains, y Sudoeste donde las dirig√≠a Mosby Parsons, convergiendo hacia el interior del per√≠metro defensivo.

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Gabriel J RainsMosby M Parsons

Para la noche del 18, varias posiciones defensivas ya hab√≠an sido desbordadas, forzando su evacuaci√≥n, y durante el 19 la situaci√≥n de los asediados se hizo r√°pidamente dram√°tica. Los secesionistas avanzaban ahora protegidos por parapetos m√≥viles hechos con balas de heno. Y sus tiradores de elite pronto impidieron totalmente el paso a los aguadores de la fuerza de defensa, de forma que los defensores debieron combatir sin agua. Durante el d√≠a, un vaporcito que Fr√©mont hab√≠a enviado con cartuchos y p√≥lvora de ca√Ī√≥n fue hecho varar casi justo fuera del alcance de los unionistas por la artiller√≠a enemiga, y los hombres de Mulligan hubieron de presenciar impotentes c√≥mo el enemigo lo saqueaba y se repart√≠a sus municiones. Al fin, las fuerzas de los Brigadieres de Milicia McBride y Harris, (que se hab√≠a agregado al contingente de Price durante su avance hacia all√°), hasta entonces en reserva, lanzaron un masivo asalto sobre la peque√Īa colina que, al Norte del per√≠metro interior, lo dominaba, apoder√°ndose de ella.

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Anderson House

Esta colina que estaba dominada por Anderson House, resultaba ser una posici√≥n estrat√©gica significativa, por lo que Thomas Harris orden√≥ su asalto. Una vez tomada la posici√≥n descubrieron que se trataba del hospital federal y que conten√≠a una centena de heridos. En esas condiciones, la resistencia era imposible. Mulligan aguard√≥ a la noche, y lanz√≥ un √ļltimo y desesperado contraataque, tratando de recuperar la colina al abrigo de las sombras. Este ataque realizado por hombres del 23¬ļ de Illinois, 13¬ļ de Missouri y 1¬ļ de Caballer√≠a de Illinois consigui√≥ recuperar la colina. En ella se produjo el m√°s controvertido incidente de la batalla. Los federales consideraron el ataque rebelde una violaci√≥n de las Leyes de Guerra, por lo que se procedi√≥ al fusilamiento sumarial de tres soldados confederados a los pies de la escalera. Los confederados protestaron por que no fueron tratados como prisioneros de guerra y en respuesta realizaron fuego artillero y de fusiler√≠a contra la casa. Sufriendo los unionistas grandes bajas.

Mulligan ya rechazado a las dos de la tarde del mi√©rcoles 20, pidi√≥ condiciones de rendici√≥n. Solicitando inmunidad para sus hombres especialmente tras el incidente de Anderson House. Lexington iba a ser la m√°s clara e importante victoria de Sterling Price y la Confederaci√≥n en Missouri en toda la guerra. Le hab√≠a costado tan s√≥lo 25 muertos y 75 heridos y hab√≠a causado al enemigo 42 muertos y 108 heridos, m√°s la captura de no menos de 3.200 prisioneros ilesos, 3.000 mosquetes, varios ca√Īones y otro armamento, am√©n de 900.000 $ oro.

El Ej√©rcito Federal intent√≥ disminuir el golpe falsificando las cifras, e hizo dar la cifra oficial de 1.600 prisioneros, que a√ļn hoy es repetida por la mayor√≠a de los relatos, y que escamotea alegremente la mitad de los defensores en pleno cerco. Sin embargo, esta cifra menor carece de la m√≠nima credibilidad. (La misma National Geographic Society en sus mapas del centenario de la Guerra Civil, se√Īalaba la captura de ‚Äúuna guarnici√≥n de 3.500 hombres‚ÄĚ).

En realidad, las cifras que anteriormente se han dado parecen corresponde alas bajas de los √ļltimos tres d√≠as, y estrictamente en el per√≠metro defensivo de Lexington. Si incluimos las de los primeros d√≠as, y las del per√≠metro exterior, con los correos interceptados y los elementos de refuerzo rechazados o capturados, el total de la batalla se aproximar√° m√°s a 200 bajas confederadas por cerca de 4.000 unionistas.

Army 1ª de Lexington
                           Hombres Bajas
Union                       3,500 159
Confederate             12,500 97
Total                       16,000 256

En el momento de culminar esta operaci√≥n de asedio, llamada ‚ÄúBatalla de Lexington‚ÄĚ o a veces y por los confederados, ‚ÄúBatalla de las Balas de Heno‚ÄĚ, Sterling Price estaba en la cumbre m√°s alta de su carrera profesional, y su tropa en uno de sus m√°s altos momentos de fuerza. En efecto, con todas las tropas empleadas en Lexington, incluyendo la Divisi√≥n de Atchinson, la caballer√≠a que cubr√≠a su flanco derecho, hacia Jefferson City y Saint Louis y la que mucho m√°s al Sur cubr√≠a su flanco izquierdo del r√≠o Osage, hacia Fort Scott, am√©n de la fuerza de Martin Green, que por aquellos d√≠as cruz√≥ el Missouri y se le uni√≥, contaba con quiz√° m√°s de 15.000 hombres.

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Sterling Price

Sin embargo, se vio obligado a emprender una rápida retirada. Su problema era la falta de munición pues, al plantear la toma de Lexington como una acción económica basada en el fuego, había aceptado un enorme gasto de munición que luego no pudo reponer. Quizá esperaba capturar grandes cantidades de munición en Lexington, pero, aunque las había, toda estaba en los clásicos cartuchos militares, en uso desde principios del Siglo XVIII. Como Mulligan no había tenido armas de percusión, no había una sola cápsula de fulminante. Y los mosquetes y rifles-mosquete con que iba equipada la mejor mitad de su tropa eran de percusión y no disparaban sin una cápsula de fulminante, de las que al final de la acción apenas quedaban 300 en todo su ejército. Así que, con la mejor parte de su fuerza virtualmente desarmada, Sterling Price tuvo que retroceder apresuradamente sobre Neosho y Springfield, al otro extremo del Estado, que era la zona más próxima donde podía procurarse fulminantes.

Como un buen jugador de p√≥ker, no hab√≠a dejado traslucir en ning√ļn momento esta debilidad, (que hace a√ļn mucho m√°s meritoria su acci√≥n en Lexington), y los unionistas ignoraban hasta que punto era aqu√©l el mejor momento para perseguirle. De todas formas, comenz√≥ a formarse un cierto descontento hacia Fr√©mont cuando se vio que dicha persecuci√≥n no se emprend√≠a, despu√©s de no haber hecho ning√ļn intento serio de levantar el cerco de Lexington. Como adem√°s Fr√©mont hab√≠a llamado a John Pope a Saint Louis al producirse la ocupaci√≥n confederada de Columbus, en Kentucky, y lo reten√≠a all√≠ pese a haber pasado el peor momento de tal crisis, flotaba la sospecha de que pensaba darle el mando del ej√©rcito de maniobra, lo que unido a todo lo dem√°s, hac√≠a sospechar si el unionista no tem√≠a medirse con Price en una batalla campal.

Al fin el ej√©rcito de maniobra de Fr√©mont, con cinco divisiones mandadas por el ahora Mayor General David Hunter y los brigadieres John Pope, Franz Sigel, Alexander Sandor Ashbot (h√ļngaro, y ‚Äúhombre de Sigel‚ÄĚ), y Justus McKinstry, se puso en marcha, con abundante artiller√≠a, pero s√≥lo 13.000 hombres, (se dejaban sentir las p√©rdidas de Lexington), tan tarde como el 7 de Octubre. Y s√≠, Fr√©mont llevaba el mando.


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David Hunter ----      John Pope          -------- Franz Sigel       -----Alexander S. Ashbot   -- Justus McKinstry

Para entonces, la posición de John Charles Frémont en el esquema militar de la Unión se deterioraba rápidamente. La polémica principal giraba, por supuesto, en torno a su famosa ampliación de la Ley Marcial del 30 de Agosto, que era inaceptable para los propietarios de esclavos y para muchos que no lo eran. Se recordará que Beriah Magoffin la había empleado en Kentucky para apalabrar votos de cara a la aprobación de un arbitraje desfavorable a la Unión. Y lo que era peor, Frémont se había empecinado en ella, haciéndose el sordo cuando el Presidente le telegrafió solicitando que la corrigiese.

En efecto, el telegrama de Lincoln no hab√≠a sido respondido sino con la repentina aparici√≥n d√≠as despu√©s en la Casa Blanca de la esposa de Fr√©mont, (obviamente llegada de Saint Louis saltando de un tren a otro), para informarle, ‚Äúoff the record‚ÄĚ y con bastante malos modales, de que su marido en ning√ļn caso rectificar√≠a los t√©rminos de su orden, y si Lincoln deseaba tal rectificaci√≥n, deber√≠a lograrla dictando p√ļblicamente la correspondiente contraorden, (lo que obviamente pondr√≠a a√ļn m√°s en su contra a los c√≠rculos abolicionistas del Partido Republicano).

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Jessie Benton Frémont

Los motivos de Jessie Benton Fr√©mont eran sin duda de un sincero abolicionismo, y puede que los de su marido fuesen tambi√©n relativamente puros, pero Lincoln no pudo menos de sospechar que el ‚Äúhombre de Saint Louis‚ÄĚ cre√≠a estarse preparando la denominaci√≥n republicana para las elecciones de 1864, y para ello no le importaba jugar con los acontecimientos de la guerra y las vidas de los soldados unionistas.

De forma que envi√≥ la orden formal que se le exig√≠a, el 11 de Septiembre y llevada en persona, para mayor formalidad, por el ex-Secretario de Defensa de los √ļltimos d√≠as de la administraci√≥n Buchanan, Joseph Holt, cuyo oficio era el de juez. Pero a la vez comenz√≥ a considerar a Fr√©mont en el campo enemigo. Ya el 5 de aquel mes hab√≠a consultado sobre √©l con el Teniente General Scott, descubriendo con alegr√≠a que el Ej√©rcito opon√≠a muchas objeciones a su estilo de mando. Despu√©s, dej√≥ entender que le retiraba la protecci√≥n de la parte del partido que √©l controlaba. Y en el acto una verdadera bandada de buitres cay√≥ sobre Fr√©mont.

Para el 9 de Septiembre, había delegaciones políticas enteras haciendo antesala en la Casa Blanca para solicitar su destitución, y eso era antes de su criticable actuación en todo el asunto de Lexington. Lo cierto era que John Charles Frémont se había creado muchos enemigos. De hecho, demócratas, No-Se-Nada y republicanos moderados le detestaban y aunque fuese adorado por parte de la población del Lejano Oeste, (California y Oregón). Y apoyado por muchos abolicionistas, incluso los abolicionistas del Este, menos vocingleros pero con mucho más apoyo financiero, preferían recortarle las alas para que en su día no diera molestias a su propio candidato, que era el Secretario del Tesoro Salmon Portland Chase.

En principio, Lincoln no ten√≠a a√ļn intenci√≥n de defenestrar a Fr√©mont, sino s√≥lo de marcarle l√≠mites. As√≠, aprovech√≥ las peticiones de destituci√≥n para nombrar Mayor General a David Hunter, ya medianamente repuesto de su herida de Bull Run y enviarle el d√≠a 9 a Missouri como segundo en el mando y carabina oficiosa del Comandante del Oeste. As√≠ se le advert√≠a y se pon√≠an un par de ojos a mirar sobre sus hombros, pero sin ‚Äúapretarle‚ÄĚ demasiado. (Incluso, Hunter fue elegido por ser √©l mismo conocidamente abolicionista).

Pero la actuaci√≥n de Fr√©mont en la crisis de Lexington y una serie de peque√Īos y grandes esc√°ndalos que fue destapando la Prensa, fueron empeorando su posici√≥n. No parece que en realidad, el mismo Fr√©mont se dedicara a enriquecerse en Saint Louis, pero no faltaban pasajes econ√≥micamente turbios en su historial anterior. Y efectivamente, su administraci√≥n se mostraba corrupta y prepotente, no faltando episodios que indicaban que √©l mismo alentaba esa corrupci√≥n, como forma de control. As√≠, hab√≠a hecho relevar en el cargo de Intendente General del Mississippi al Coronel Rufus Saxton, nombrado por Lyon y absolutamente honrado y competente, por Justus McKinstry, que arrastraba en el Ej√©rcito una bien ganada fama de urraca ladrona. (Al ir estallando los esc√°ndalos, trat√≥ de camuflarlo nombrando a McKinstry Brigadier y Comandante de una divisi√≥n, aunque aquel perill√°n llevaba muchos a√Īos sin mandar tropa).

Para colmo, y como quiera que el Saint Louis Evening Post criticara agriamente su pasividad ante el cerco de Lexington y la posterior retirada de Sterling Price el 24 de Septiembre lo hizo cerrar, encarcelando al editor. Ese fue el principio de su fin, pues la Prensa, indignada, juzg√≥ no sin motivo que una cosa era emplear la suspensi√≥n temporal del ‚Äúhabeas corpus‚ÄĚ para evitar interpretaciones sesgadas o propaganda enemiga y otra para acallar cr√≠ticas m√°s que fundadas. (Lincoln siempre iba a permitir a√ļn las m√°s infundadas, dejando que los peri√≥dicos que le eran adversos imprimiesen verdaderas bestialidades sin fundamento contra √©l sin inmutarse).

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K√°roly Z√°gonyi

Los peri√≥dicos apuntaron ahora contra Fr√©mont toda su artiller√≠a pesada, lanzando contra √©l viejos pecados, y desde grandes esc√°ndalos a an√©cdotas sin importancia, que malignamente explotadas pueden dar mucho juego. As√≠, le gan√≥ infinidad de odios el hecho de tener una escolta de caballer√≠a exquisitamente uniformada y montada, compuesta de centroeuropeos y mandada por un Mayor ‚ÄúCharles Zagonyi‚ÄĚ, (h√ļngaro seg√ļn unos, cosaco para otros). En realidad, McClelland ten√≠a una escolta de caballer√≠a tan brillante como aqu√©lla, y nadie le odi√≥ por ello, (quiz√° por ser anglosajona, pero seguramente m√°s porque la Prensa no se esforz√≥ en hacerla interpretar como un s√≠mbolo de soberbia. Por cierto, la guardia de Fr√©mont combat√≠a, y la de McClelland no). Era dif√≠cil notarlo desde el mismo Missouri, donde a√ļn era casi omnipotente pero mientras se internaba hacia el Sur con sus divisiones, a Fr√©mont la Prensa le estaba comiendo el terreno bajo los pies como la resaca arrastra la arena bajo los pies de un ba√Īista.

En el Mississippi, a√ļn antes de tomar el mando el Mayor General confederado Albert Sidney Johnston, hab√≠a aceptado la realizaci√≥n de una operaci√≥n con la que Leonidas Polk esperaba minimizar los resultados del desaguisado creado por sus primeras acciones en Kentucky. Se trataba de que una columna formada principalmente por milicianos de Kentucky y mandada por Sim√≥n Bol√≠var Buckner avanzara r√°pidamente sobre la capital estatal, Frankfort, procurando capturar al grueso del Legislativo para intentar obligarle a retirar su reci√©n pronunciada declaraci√≥n de guerra a la Confederaci√≥n.

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S√≥lo que la misi√≥n era bien dif√≠cil, y m√°s a√ļn puesto que no se pod√≠a avanzar directamente, debi√©ndose dar un rodeo por el nudo ferroviario de Bowling Green para evitar una posible tarascada al flanco lanzada desde la base unionista de Paducah. (En √©sta, John Eugene Smith hab√≠a vuelto al mando de su regimiento, sustituido por Charles Ferguson Smith, militar de activo que hab√≠a formado parte √ļltimamente de la ‚ÄúExpedici√≥n de Utah‚ÄĚ de A. S. Johnston. Y hab√≠a sido nombrado Brigadier de Voluntarios en Illinois a la vez que Grant).

Y como era de temer, el Legislativo tuvo noticia de la aproximaci√≥n de Buckner y evacu√≥ Frankfort, trasladando provisionalmente el d√≠a 17 de Septiembre de 1861 el Gobierno Estatal a Louisville, sobre el Ohio, donde cuatro d√≠as despu√©s comenzaron a desembarcar a su propia petici√≥n tropas unionistas procedentes de Ohio e Indiana, (all√≠ fueron a parar algunos de los regimientos que echaba en falta en West Virginia Rosencrans). Tambi√©n a su propia petici√≥n, ven√≠a a su mando Robert Anderson, el ‚Äúh√©roe de Fort Sumter‚ÄĚ y hasta la fecha principal h√©roe unionista de Kentucky. Hab√≠a sido ascendido a Brigadier de activo en Mayo, y tra√≠a como segundo a William Tecumseh Sherman ascendido a Brigadier de Voluntarios en Agosto. Sus tropas eran elementos para la formaci√≥n de dos divisiones, para mandar las cuales le acompa√Īaban George Henry Thomas, (a quien recordaremos de Falling Waters), y Don Carlos Buell, (que hab√≠a llevado mensajes a Fort Sumter y actuado en la fuerza de Patterson), ambos tambi√©n Brigadieres de Voluntarios.

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Robert Anderson // William T. Sherman //  George H. Thomas  // Don Carlos Buell

Los kentuckianos pretend√≠an que su h√©roe mandara el Ej√©rcito que iba a formarse, pero eso no fue posible porque la salud de Anderson hab√≠a que dado muy quebrantada en Fort Sumter y aunque ahora parec√≠a en mejor estado, sus males le atacaron de nuevo al intentar las largas jornadas de trabajo que exig√≠an la formaci√≥n y mando del Ej√©rcito. Una revisi√≥n m√©dica lo declar√≥ enseguida ‚Äúin√ļtil para el servicio activo‚ÄĚ, y el 8 de Octubre fue honrosamente enviado a retaguardia, mientras Sherman tomaba el mando en Louisville.

Mientras, las tres ca√Īoneras creadas por el esfuerzo del Comandante John Rodgers hab√≠an aparecido ya operativas en el Mississippi. Eran las:

NOMBRE TONELAJE ARMAMENTO

‚ÄúConestoga‚ÄĚ 572 Tn. 4 ca√Īones de 32 libras.

‚ÄúLexington‚ÄĚ 448 Tn. 4 ca√Īones 8 pulgadas y 2 de 32 libras.

‚ÄúTyler‚ÄĚ 575 Tn. 6 ca√Īones 8 pulgadas y 1 de 32 libras.

Las tres eran bastante rápidas, siendo vapores de ruedas laterales, y tenían una superestructura, blindada con grandes grosores de madera dura, en forma de casco de buque oceánico.

El 4 de Septiembre las dos mejor armadas, ‚ÄúLexington‚ÄĚ y ‚ÄúTyler‚ÄĚ, se ‚Äúprobaron‚ÄĚ bajo el fuego tratando de bombardear una bater√≠a fluvial confederada, a la que acudi√≥ a apoyar el remolcador armado sure√Īo ‚ÄúJackson‚ÄĚ. El encuentro fue inconcluso al romper el contacto enseguida los unionistas. (Se dieron cuenta de que hab√≠an tomado posici√≥n en un lugar de corriente demasiado r√°pida, que les hac√≠a derivar, de forma que sus disparos siempre quedaban demasiado largos).

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‚ÄúConestoga‚ÄĚ

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Lexington

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‚ÄúTyler‚ÄĚ

El 10 volvieron a entrar en acci√≥n, contra una de las bater√≠as que el enemigo estaba organizando en torno a Columbus y de nuevo apoyada por el ‚ÄúCSS Jackson‚ÄĚ. La acci√≥n fue mucho m√°s prolongada y satisfactoria para ellos que la anterior, y el ‚ÄúJackson‚ÄĚ tras recibir uno de sus proyectiles de 8 pulgadas, hubo de ser enviado r√≠o abajo a media m√°quina, para recibir reparaciones mayores en la misma New Orleans.

El nuevo jefe naval unionista Capit√°n Andrew Foote no estaba sin embargo de acuerdo con las especificaciones de esta clase de ca√Īoneras. Y encontr√≥ en Saint Louis un alma af√≠n en el armador, fabricante de barcos y millonario James B. Eads, que hab√≠a iniciado su fortuna sacando pecios del peligroso Mississippi con una gabarra de fondo plano, y desde entonces iba dise√Īando varios tipos de desacostumbrados barcos, para √©sta y otras faenas especiales. Foote encontraba las ca√Īoneras de Rodgers en exceso voluminosas y poco blindadas, e innecesariamente r√°pidas. √Čl lo que quer√≠a era algo m√°s blindado y mejor armado, pero con un tama√Īo y calado incluso menor, que pudiese hacer frente a los fuertes y acorralar a los buques armados enemigos casi hasta la frente de los r√≠os.

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Andrew Foote - James B. Eads

Y Eads le dio la respuesta: una ca√Īonera de rodillo trasero, (mucho menos prominente que las ruedas laterales, y por tanto m√°s sencilla de proteger), bastante m√°s ancha que los vapores normales, y dotada de tan s√≥lo el casco (casi todo obra viva), y una superestructura baja y de costados y delantera inclinados, de madera grues√≠sima y recubierta de plancha de hierro. De inmediato, se vio contratado para fabricar para Foote, 9 de las nuevas ca√Īoneras. Una ser√≠a un ensayo sobre un vapor comprado, (que pod√≠a estar lista en menos de dos meses), y sin el blindaje de hierro. Las otras ocho, mayores, se har√≠an sobre un especialmente ancho buque de recuperaci√≥n de dos quillas que Eads acababa de fabricar el primer catamar√°n blindado de la Historia, y sobre siete cascos fabricados exprofeso por el constructor. Y todo deb√≠a estar terminado para antes de Marzo de 1862.

Mientras, la ‚ÄúConestoga‚ÄĚ hab√≠a debutado a su vez el 15 de Septiembre en el r√≠o Cumberland, capturando dos vaporcillos que llevaban ‚Äúcontrabando‚ÄĚ para los rebeldes en Kentucky, y a la vez fracasado el avance sobre Frankfort. Sim√≥n Bol√≠var Buckner hab√≠a retrocedido el 19 sobre Bowling Green, donde comenz√≥ a levantar posiciones permanentes. En el Mississippi, donde se hab√≠an reunido en Columbus Benjam√≠n Franklin Cheatham, Gideon Johnson Pillow y hasta John Porter McCown, como jefe de Artiller√≠a, para formar el equipo de defensa del confederado Leonidas Polk, se hab√≠a ocupado Belmont. (Justo enfrente de Columbus en la orilla missouriana del r√≠o), y se fortificaba febrilmente la ciudad y sus zonas pr√≥ximas, instalando bater√≠as en lugares como Hindman y los famosos acantilados sobre el r√≠o llamados ‚ÄúChalk Bluffs‚ÄĚ.

A la vez, el mando de Albert Sidney Johnston hab√≠a ordenado al Brigadier Felix Kirk Zollicoffer, al frente de la fuerza operativa confederada en Tennessee oriental, que marchara hacia el monte y cerrara a cal y canto los estrat√©gicos desfiladeros del Cumberland Gap, por los que se pod√≠a acceder desde Kentucky Oriental a Tennessee Oriental, al extremo Sudoeste de Virginia, al Este del Alleghany y al Sur del Big Sandy River, e incluso a los montes de North Carolina. Y de inmediato, le autoriz√≥ a realizar incursiones en Kentucky para molestar la movilizaci√≥n en la regi√≥n prounionista de Kentucky Oriental, (justo al Norte del Cumberland Gap), y para que el occidental no fuese el √ļnico frente de Kentucky.

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As√≠ el 19 de Septiembre, una columna confederada de 800 hombres, proveniente del Cumberland Gap y mandada por el Coronel Joel A. Battle, alcanz√≥ Barbourville, (condado de Knox), desalojando sin mucho esfuerzo a 200 √≥ 300 minutemen de la milicia local, que trataron de defenderla a las √≥rdenes del Capit√°n Isaac J. Black. Su objetivo era un centro de reclutamiento de Voluntarios, en aquellos d√≠as vac√≠os, situado en la ciudad y denominado ‚ÄúCamp Andrew Jackson‚ÄĚ. Tal campo fue arrasado, y el armamento y material guardado en √©l, incautado por Battle, que despu√©s regres√≥ hacia el Cumberland Gap. Hab√≠a sido la primera acci√≥n de la guerra en Kentucky, y dej√≥ un saldo de 15 bajas unionistas por 7 confederadas.

Las acciones continuarían cuando, el día 23, una tropa de caballería unionista de Ohio procedente de Paducah comenzó a reconocer los caminos que ascendían el curso del río Cumberland, teniendo varios contactos con patrullas de la Milicia secesionista de Buckner. En uno de ellos, el 26, los unionistas dieron muerte a 4 confederados en el Lucas Bend.

Pero las m√°s serias eran en el Este, donde las nuevas incursiones que part√≠an del Cumberland Gap encontraban creciente resistencia. As√≠ en una escaramuza especialmente dura en Buffalo Hill el 4 de Octubre, (sobre la que parece haber pocos datos, pero en la que sin duda se luch√≥ cuerpo a cuerpo), se sald√≥ con m√°s de veinte muertos para cada bando y nuevas acciones de cierta importancia se libraron el 8 de Octubre en Hillborough, (una treintena de bajas confederadas y menos unionistas), y el 18 en Upton Hill, donde ya intervino uno de los regimientos del mando de George Henry Thomas, el 39¬ļ de Indiana, causando 8 bajas a los confederados sin p√©rdidas propias.

La un poco prematura intervenci√≥n de la divisi√≥n de Thomas se deb√≠a a que Zollicoffer, cada vez m√°s encelado en sus acciones en Kentucky oriental, comenzaba a traspasar los desfiladeros con pr√°cticamente toda su fuerza, y el unionista hab√≠a decidido reconocer la situaci√≥n para averiguar si esto realmente ocurr√≠a, y procurar batirle en caso afirmativo. Otra de las tropas destacadas por Thomas fue el 7¬ļ de Kentucky, mandado como Coronel por el notable local Theophilus Toulmin Garrard, que hab√≠a sido subordinado a su mando.

Esta fuerza fue enviada con objeto de crear un campamento en la ladera de Wildcat Mountain, (Camp Wildcat), en el Condado de Laurel, desde el que se pudiese vigilar el vado pr√≥ximo sobre el r√≠o Rockcastie y cortar un sendero forestal que era casi la v√≠a principal de aquella salvaje regi√≥n. Y apenas iniciada su tarea, Garrard envi√≥ mensajes pidiendo refuerzos sustanciales, por estar la zona plagada de fuerzas enemigas, ‚Äúque lo superaban en siete a uno‚ÄĚ.

El informe pod√≠a pasar por la t√≠pica fantas√≠a del novato, pero Thomas sab√≠a estudiar a sus subordinados y decidi√≥ que Garrard era de confianza. (Acert√≥; en realidad su subordinado hab√≠a estado asombrosamente cerca de la exactitud total, pues la fuerza enemiga en su zona era, como sospech√≥ Thomas, la totalidad de la Brigada situada en Cumberland Gap de Zollicoffer, que hab√≠a descendido de los desfiladeros imprudentemente. Y alineaba 6 regimientos y 1 batall√≥n). Thomas mand√≥ a toda prisa a Camp Wildcat su Brigada m√°s operativa, mandada por el Brigadier Albin Francisco Schoepf (o ‚ÄúSchoepff‚ÄĚ, pues aunque el Ej√©rcito le dio finalmente el anterior deletreo, los informes que le presentaban sus subordinados iban dirigidos al ‚ÄúBrigadier Albin Schoepff‚ÄĚ, y tal parece la correcta ortograf√≠a alemana del apellido). Se trataba de un ex-oficial del Ej√©rcito Austroh√ļngaro nacido 39 a√Īos atr√°s en Podgorz (actual Polonia).

Schoepff lleg√≥ a Camp Wildcat la noche del 20 de Octubre y enterado por Garrard de que el enemigo hab√≠a establecido a su vez un campamento no lejos, envi√≥ a las 7 de la ma√Īana del 21 una fuerza de reconocimiento y tanteo, compuesta por un batall√≥n de caballer√≠a de Kentucky de 250 hombres, y otro de 350 de infanter√≠a del 33¬ļ de Indiana, mandados conjuntamente por el Coronel de √©ste √ļltimo, John Coburn.

Y he aqu√≠ que, no lejos de su base fueron a topar con los elementos de otro reconocimiento de la fuerza enemiga, dos regimientos de Tennessee bajo los Coroneles Bowler y Newman, que les atacaron de inmediato. Coburn busc√≥ una posici√≥n defensiva aceptable y form√≥ l√≠nea, con su tropa y la caballer√≠a desmontada, y lograron detener el primer ataque, lanzado en condiciones de superioridad. Luego, cuando el sure√Īo trat√≥ de aprovechar tal superioridad para desbordar su flanco, el grueso del regimiento de Garrard fue a colocarse no a su lado, sino en un punto, al otro lado de una ca√Īada, en que imped√≠a tal flanqueo. Y como, avanzada la ma√Īana, los confederados aportasen algunos refuerzos a estos intentos de flanqueo por la derecha de Coburn, a mediod√≠a un batall√≥n del 17¬ļ de Ohio fue a reforzar posiciones hacia la zona de Garrard.

Curiosamente, parece que Zollicoffer y Schoepff se pasaron todo el día cada uno vigilando y calibrando la fuerza principal del otro, y tratando de adelantarse a sus movimientos mientras mandaban los refuerzos con cuentagotas a la zona del combate, en el que no se llegaría a alinear ni la mitad de ninguna de ambas fuerzas.

En tal zona, el tiroteo sigui√≥ prolong√°ndose hora tras hora. Pero la llegada al anochecer del grueso del 14¬ļ de Ohio del Coronel James Blair Steedman, (veterano de West Virginia), elev√≥ los efectivos federales a unos 7.000 hombres. Pasado mediod√≠a los unionistas repelieron algunos ataques intensos lo que hizo ponerse a los confederados a la defensiva, para retirarse a las 10 de la noche, tras 15 horas de acci√≥n, dando la victoria en la ‚ÄúBatalla de Wildcat Mountain o Camp Wildcat‚ÄĚ a la Uni√≥n, aunque una vez m√°s es dif√≠cil conocer las bajas reales.

Army Wildcat Mountain
                                 Hombres Bajas
Union                             7,000 45
Confederate                    5,000 53
Total                             12,000 98

La versión oficial apunta 45 bajas unionistas por 53 confederadas, pero el informe de John Coburn admitía 6 muertos y 23 heridos de la Unión de entre los 600 hombres de su mando directo. Curiosamente, también parecen reducidas las bajas rebeldes, pues el mismo Coburn hizo enterrar, en la zona frontal del choque, 19 cadáveres de confederados. Quizá una estimación realista daría no menos de 45 unionistas por 70 confederados.

Los confederados levantaron el campo a las 2 de la madrugada, pero los más de 7.000 hombres de Schoepff lograron cortar el acceso a los apenas 5.000 de Zollicoffer a los caminos de vuelta al Cumberland Gap, notificándoselo de inmediato a Thomas, para alegría de los refugiados de Tennessee Oriental, que comenzaron a verse ya de vuelta en su tierra.

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Cumberland Gap desde el pico Pinnacle Overlook

Aunque no era del tipo entusiasta, George Henry Thomas era un profesional demasiado serio para no intentar cobrar aquel premio inesperado, y tras solicitar permiso de Washington (donde el Secretario Cameron estaba ausente, pero Lincoln y Scott se lo concedieron encantados), puso el grueso de su a√ļn en buena parte biso√Īa divisi√≥n en marchas forzadas, tratando de alcanzar el Cumberland Gap antes de que fuera cubierto.

Libr√≥ al paso 3 escaramuzas, dos el 23 de Octubre en West Liberty y Hodgville, otra en Saratoga el 25, en que los regimientos 2¬ļ y 1¬ļ de Caballer√≠a de Ohio, 9¬ļ de Illinois y 6¬ļ de Indiana, (otro veterano de West Virginia), causaron un total de 48 bajas por 9 propias, y para el 28/29 estaba en London, habiendo recorrido 2/3 del camino, y encontr√°ndose m√°s cerca del Cumberland Gap que ninguna fuerza rebelde. (Aunque en la Uni√≥n se ignoraba este √ļltimo dato).

Y entonces, en una de las dos decisiones estratégicas más erróneas de 1861, su superior inmediato, Sherman, le ordenó regresar a su base.

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Ingenieros del 8th New York State Militia - 1861 - Ampliar
Capítulo XVII: El Alleghany, el Shenandoah y el Potomac hasta Ball's Bluff

Mientras estos sucesos se produc√≠an m√°s al Oeste, en los mismos montes Alleghany la campa√Īa ideada por Robert Lee se resolv√≠a en una serie de acciones, que se ha dado en llamar batallas aunque fueron m√°s, esbozos o inicios de verdaderas batallas que no llegaron a librarse y que acabaron dej√°ndola empantanada.

La primera de tales acciones fue la llamada ‚ÄúBatalla de Carnifex Ferry‚ÄĚ, aun el 10 de Septiembre. En ella William Starke Rosencrans lleg√≥ a marchas forzadas a la posici√≥n creada por el confederado Jonn Buchanan Floyd justo al Norte de Carnifex Ferry para desalojarlo de ella, y probablemente encelado con la idea de que, al menor descuido de su contrario y si lograba apoderarse de la pasarela que aqu√©l hab√≠a instalado sobre el r√≠o Gauley, podr√≠a atrapar su tropa contra la fuerte corriente y causar verdadero da√Īo.

Se ha dicho que Rosencrans llevaba consigo 7.000 hombres, pero es obvio que hab√≠a dejado parte por el camino, pues no parece que llegara ante el enemigo con otros que los regimientos 9¬ļ, 10¬ļ, 13¬ļ, 23¬ļ, 27¬ļ, 28¬ļ y 69¬ļ de Ohio, a los que se incorpor√≥ por el camino el 12¬ļ del mismo Estado, del mando unionista de Jacob Dolson Cox y se adelant√≥ a √ļltima hora el 7¬ļ del Coronel Tyler, del mismo Estado y el mismo mando.

Los del 7¬ļ de Ohio estaban obviamente deseando borrar el recuerdo de la derrota que hab√≠an encajado el 26 de Agosto, e hicieron un valiente despliegue de reconocimiento y tanteo, muy adelantados, buscando revelar los nudos de la resistencia enemiga. Por desgracia, tambi√©n fue una maniobra cara sobre todo porque el 22¬ļ de Virginia enemigo del Coronel Tompkins, que ya hab√≠a sido la principal Nemesia del 7¬ļ en la acci√≥n de Agosto logr√≥ ocultarles parte de sus fusileros hasta el √ļltimo momento, para segarles una compa√Ī√≠a en una sola andanada a 30 pasos.

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Patterson House, Nicholas County, West Virginia

Floyd hab√≠a llamado a los regimientos de Wise, pero √©ste y el grueso de su fuerza, no se hab√≠an presentado a√ļn, con lo que contaba con s√≥lo los 22¬ļ, 36¬ļ, 45¬ļ, 50¬ļ y 51¬ļ de Virginia, con poco m√°s de 3.000 hombres frente a 6.000 unionistas. Pero su posici√≥n, aunque complicada por la existencia de una sola l√≠nea de retirada, era s√≥lida, y resisti√≥ c√≥modamente un ataque de los 10¬ļ y 12¬ļ de Ohio. Se hab√≠an desplegado en las inmediaciones de la granja Patterson, aprovechando las estrecheces que provocaban el terreno y los bosques adyacentes. Adem√°s del r√≠o Gauley River Canyon. Durante √©ste ataque, el 13¬ļ de Ohio del Coronel William Sooy Smith se infiltr√≥ en su flanco oriental pero, como no ten√≠a √≥rdenes y hab√≠a semiperdido el contacto con los suyos, se retir√≥ a continuaci√≥n, para desesperaci√≥n de Rosencrans

Aunque ya era muy tarde, y los confederados cubiertos en un bosque, estaban causando bastante da√Īo y encajando muy poco, Rosencrans decidi√≥ hacer un √ļltimo esfuerzo para llegar a la noche con un regimiento en el mismo flanco enemigo. Y al amparo de un ataque fintado por los 27¬ļ, 28¬ļ y 69¬ļ de Ohio, se logr√≥ introducir all√≠ el 23¬ļ de Ohio del Coronel E. Parker Scammon, una unidad elite, dos de cuyos capitanes de compa√Ī√≠a eran los futuros Presidentes Rutherford Birchard Hayes y William McKinley. Y as√≠ se lleg√≥ a la noche.

Y la noche trajo un brusco cambio porque John Buchanan Floyd, que se hab√≠a declarado capaz de resistir cuanto fuera preciso en aquella posici√≥n y ten√≠a √≥rdenes espec√≠ficas de Robert E. Lee de retener a Rosencrans todo lo posible, sufri√≥ un repentino desfallecimiento moral y dio orden de retirada. Por lo visto, se acordaba de las granujadas que hab√≠a cometido como Secretario de Defensa y ten√≠a p√°nico a ser capturado, temiendo ser juzgado como un delincuente com√ļn y tal vez ahorcado. Lo curioso es que el combate hab√≠a ido hasta entonces bastante bien para √©l, cont√°ndose entre 150 y 220 bajas unionistas por 20 confederadas. Aunque Rosencrans hab√≠a conseguido emplazar su artiller√≠a, la cual ya al final del d√≠a hab√≠a comenzado a ser muy molesta, lo cual presagiaba un segundo d√≠a m√°s complicado.

                    Army Carnifex Ferry
                                    Hombres Bajas
Union                                6,000 220
Confederat                         3,000 30
Total                                 9,000 250

Y m√°s curioso a√ļn es que su jefe de Estado Mayor, Coronel Henningsen, que ya hab√≠a aprendido lo bastante para escoger y preparar una excelente posici√≥n defensiva, segu√≠a sin saber redactar y repartir √≥rdenes, y la retirada estuvo a punto de resultar desastrosa. En efecto, y una vez retirados sus regimientos favoritos (45¬ļ y 50¬ļ de Virginia), las restantes tropas deb√≠an aguardar que se retirara la artiller√≠a antes de cruzar la pasarela; lo que hubiese sido excelente si no se hubiese olvidado de enviar sus √≥rdenes de retirada a dicha artiller√≠a, e incluso advertirla de que hab√≠a una retirada en marcha. Fue as√≠, que tres regimientos permanecieron inmovilizados al Norte del Gauley casi tres horas, entorpeciendo la retirada de unos artilleros que no sab√≠an que ten√≠an que retirarse, mientras aqu√©llos dorm√≠an a pierna suelta. ¬°Y todo ello sin que nadie del mando de Floyd, que no segu√≠a la operaci√≥n, llegara a enterarse! Por fortuna, la noche era larga y las tropas pocas.

El desaguisado hubo de ser arreglado al fin por los propios mandos interesados, (principalmente, el que afront√≥ el problema fue el Coronel Tompakins, ayudado por su segundo, el joven Mayor Isaac Noyes Smith), y hasta el √ļltimo hombre fue retirado, un poco en el √ļltimo minuto. (A causa de las prisas de √ļltima hora, en la oscuridad llena de niebla, justo antes del amanecer, algunos hombres cayeron a las aguas r√°pidas y heladas del Gauley, pereciendo una decena de hombres).

Terminado el cruce, Floyd ni siquiera trat√≥ de encelar a Rosencrans permaneciendo en la otra orilla, sino que hizo quemar la pasarela y huy√≥ hacia lo m√°s agreste de las monta√Īas a marchas forzadas. De camino lo encontraron los correos de Henry Wise, que llegaba con tres regimientos a unirse a la defensa de una posici√≥n ya abandonada, y la enemistad entre ambos alcanz√≥ nuevas cotas. Floyd acusaba a Wise de haberle obligado a abandonar la posici√≥n por no haber llegado a tiempo con sus refuerzos. Wise respond√≠a que el mismo Floyd ten√≠a la culpa del retraso, por tener a sus unidades yendo continuamente de un lado a otro a marchas forzadas y sin un objetivo claro, con lo que la orden de converger sobre el Carnifex Ferry les hab√≠a alcanzado lejos y estando agotadas. (En parte ten√≠a raz√≥n, pero era obvio que √©l tampoco se hab√≠a esforzado mucho).

Su enfado llegaba a cotas tan absurdas que finalmente, temiendo ser perseguidos por Rosencrans, crearon dos y no una posici√≥n defensiva en las monta√Īas, Wise en Camp Defiance y Floyd en Meadow Bluff.

Robert Lee comenz√≥ en estas fechas su primera campa√Īa de la guerra. Hab√≠a estado avanzando hacia el Norte por el Valle del Greenbrier, amparado por las nieblas de oto√Īo, con la esperanza de sorprender la posici√≥n de flanqueo de Joseph Jones Reynolds en la que ser√≠a llamada ‚ÄúBatalla de Cheat Mountain‚ÄĚ. As√≠ como a las fuerzas del Coronel Natham Kimball en un ataque simult√°neo. Pero desde el 10 de Septiembre, las cosas comenzaron a torcerse cuando la niebla se convirti√≥ en una lluvia continua y penetrante. Y para colmo, al d√≠a siguiente fueron descubiertos por la caballer√≠a unionista.

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Joseph J. Reynolds /// George Stoneman

En efecto, Rosencrans había escogido bien los jefes de su cobertura de flanco. Reynolds y George Stoneman, el jefe de su batallón de caballería, permanecían atentos, y no habían descuidado la vigilancia por el mal tiempo. Además, y aunque muchos mandos de caballería habían interpretado la orden de estandarizar los regimientos como que habían de ser convertidos en caballería pesada a la europea, equipada sólo con el sable y el revólver o un par de pistolas, (tal había sido el equipo de la caballería en Bull Run), Stoneman no tenía tales ideas, y había equipado a toda su tropa con excelentes carabinas de cartucho Maynard, con las que paquearon concienzudamente y desde distancia segura a las vanguardias de Lee, causándoles varias bajas.

El mismo caballo de Lee cayó muerto entre sus piernas, dando un pésimo inicio a la operación. Y cuando el 12 de Septiembre, la fuerza de su mando dirigida por el Coronel Albert Rust inició un tanteo hacia Cheat Mountain, con unos 1.500 hombres junto al Brigadier General Samuel R. Anderson, fue eficazmente detenida por una defensa que Rust consideró muy numerosa, estimándola en unos 3.000 hombres . En realidad los defensores de la zona atacada eran apenas 300 hombres, pero en posiciones muy bien escogidas y fortificadas, y apoyados por un sabio cruce de fuego artillero.

En todo caso Lee, preocupado por las noticias de la ‚Äúespantada‚ÄĚ de John Buchanan Floyd en Carnifex Ferry y por la creciente cifra de sus hombres que estaban quedando fuera de combate por afecciones pulmonares tras tres d√≠as de aqu√©lla lluvia, adem√°s de las dificultades del terreno. La campa√Īa se realizaba con un clima p√©simo a lo que hay que a√Īadir lo accidentado del terreno y los bosques, lo que obligaba a encontronazos entre las tropas y descargas de fusiler√≠a a corta distancia, adem√°s de la dificultad de maniobra. Incluso Lee lleg√≥ a perder a todo sus asistentes mientras estos realizaban labores de reconocimiento. Ante esta situaci√≥n decidi√≥ suspender el ataque. Y as√≠ la batalla, como la de Carnifex Ferry, qued√≥ truncada.

El 13, Lee se dirigi√≥ a u√Īa de caballo hacia el Sur a comprobar lo que ocurr√≠a con Floyd y Wise, mientras su fuerza principal, mandada por William Wing Loring y con unos 9.000 hombres, le segu√≠a a marcha moderada para dar oportunidad de reponerse a los enfermos. Detr√°s quedaba con otros 4.000 hombres Rust, fingiendo mantener la presi√≥n sobre las posiciones unionistas de Cheat Mountain y Elkwater.

Lo curioso es que su camino se cruzaba con el de William Rosencrans, que en cuanto tuvo noticia el 11 del inicio de la acci√≥n en Cheat Mountain, dej√≥ tras de s√≠ a sus hombres reparando la pasarela del Carnifex Ferry, y a los de Cox cruzando el Gauley en Gauley Bridge a trav√©s del ferry que hab√≠an instalado entre los pilotes del puente destruido, para un√≠rseles, y corri√≥ hacia el Norte. En este movimiento no se llev√≥, como se ha dicho, ‚Äúsu tropa‚ÄĚ, (ni un solo regimiento empe√Īado en Carnifex Ferry ser√≠a visto en acci√≥n en el Norte los d√≠as siguientes), sino que fue recogiendo por el camino fuerzas que obviamente hab√≠a dejado dispuestas para poder reforzar alternativamente el Norte o el Sur. Y llegado al sector de Cheat Mountain, embisti√≥ a Lee sobre la marcha.

El confederado había vigilado sin embargo su llegada y salvo alguna escaramuza, pudo replegarse a posiciones más seguras sin tener que librar combate alguno. (Es por tanto ampliamente exagerada la afirmación, que a veces se lee, de que Rosencrans derrotó a Lee). En el conjunto de los días transcurridos desde el día 11 hasta el 15, toda esta serie de acciones había venido a sumar 19 muertos y 60 heridos unionistas por no menos de 90 bajas confederadas.

Army Cheat Mountain
                       Hombres Bajas
Union                   1,800 79
Confederate          4,500 90
Total                    6,300 169

Llegado entretanto a la zona Sur, Lee hubo de empezar por mediar entre los empecinados Wise y Floyd, escoger un nuevo emplazamiento para la posici√≥n defensiva del ej√©rcito, en Little Sewell Mountain la ladera de la cima Este de una monta√Īa de dos picos y obligar a ambos, no sin dificultades a tomar posici√≥n en ella. Justo a tiempo porque para el 16 de Septiembre, Rosencrans hab√≠a vuelto del Norte y con su fuerza de Carnifex Ferry y la de Cox, tomado posici√≥n en Big Sewell Mountain, en la ladera de la cima Oeste de la misma monta√Īa, y a apenas una milla de la posici√≥n confederada. Antes del 20 hab√≠a agrupado su fuerza, que se aproximaba a 9.000 hombres frente a menos de 5.000 confederados, pero despu√©s alcanz√≥ Sewell‚Äôs Mountain el Brig. Gen. Loring, elevando a los confederados a 14.000 y oblig√°ndole a recabar nuevos refuerzos, aunque no lograr√≠a alcanzar los 12.000. Y ambos ej√©rcitos permanecieron largos d√≠as observ√°ndose frente a frente, entre un clima infernal, (el tiempo, como en el Norte, hab√≠a empeorado mucho), mientras s√≥lo se produc√≠an algunos tiroteos entre las avanzadillas por m√°s que en uno de ellos, el 29, muriese el Coronel Spaulding de la fuerza de Wise.

No hubo por consiguiente tampoco una Batalla de Sewell’s Mountain, (de la que a veces se habla). Así finalmente Rosencrans renunció, replegándose con cautela sobre Gauley Bridge el 10 de Octubre.

Buena parte del motivo de que Lee, (que luego iba a revelarse un general enormemente agresivo), no atacara, es que su Estado Mayor estaba convertido en una verdadera jaula de locos a causa de las disensiones internas. Primero fueron las disputas entre Wise y Floyd hasta que el primero fue llamado a Richmond y destinado a la costa nordcarolina el 29 de Septiembre. (Del grado al que hab√≠an llegado las cosas entre √©l y Floyd son indicio las primeras palabras que cambi√≥ con el Presidente Davis al ser recibido por aqu√©l a su llegada a Richmond. ‚ÄúTengo aqu√≠ unos informes, general‚ÄĚ le embrom√≥ aqu√©l se√Īalando sobre su escritorio los enviados por Floyd, ‚Äúseg√ļn los cuales deber√≠a hacerle fusilar‚ÄĚ; ‚ÄúNo me importar√≠a que lo hiciera‚ÄĚ respondi√≥ Wise, ‚Äú¬°Con tal de qu√© primero me dejara ver c√≥mo ahorca a ese sinverg√ľenza de Floyd!‚ÄĚ).

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John B. Floyd

Despu√©s fue el bonito n√ļmero de ‚ÄúFloyd contra todos‚ÄĚ, porque el hombre era tan sumamente ruin, importuno y cargante, que iba cre√°ndose enemigos a cada paso, y en vez de tratar de reconciliarse siquiera con algunos de ellos, parec√≠a disfrutar atesor√°ndolos como otros hombres atesoran riquezas y honores. Y como muestra v√©ase su tratamiento a los regimientos de West Virginia. Esta tropa de West Virginia estaba mirada con cierta prevenci√≥n entre los confederados, a causa de la r√°pida defecci√≥n al enemigo de su zona de origen. As√≠, de sus regimientos, s√≥lo el 8¬ļ de Caballer√≠a de Virginia, que Albert Gallatin Jenkins estaba formando m√°s al Norte, estaba mandado por un verdadero natural de la regi√≥n. Los coroneles de los 22¬ļ y 36¬ļ, Christopher Quarles Tompkins y John McCausland, eran hombres del Este que hab√≠an cambiado recientemente su residencia a la regi√≥n, y el 23¬ļ, (del mando de H. R. Jackson), estaba mandado por el Coronel William Booth Talliaferro, el fire-eater de Virginia Oriental que en Abril tomara el Gosport Navy Yard.

Pero para Octubre estaba claro que los hombres de aquellos regimientos eran bien fieles, (se hab√≠an seleccionado a s√≠ mismos al sentar plaza por un Sur odiado por sus vecinos), y hasta el mismo Talliaferro, entre sus muchos motivos de discusi√≥n con Jackson, sumaba el que √©ste siguiese tratando a ‚Äúsus chicos‚ÄĚ con prevenci√≥n. Pero la actitud de Jackson era cosa de broma comparada con la de Floyd, que sistem√°ticamente les envi√≥ siempre los primeros en el avance y los √ļltimos en la retirada, les dejaba siempre los √ļltimos a la hora de repartir provisiones, (con lo que a menudo se hab√≠an acabado o eran insuficientes al llegar su turno, dej√°ndolos en ayunas o a media raci√≥n), e incluso no les hab√≠a entregado capotes y repuestos de calzado, aunque el Oto√Īo ven√≠a fr√≠o, sus otras unidades ya los hab√≠an recibido y como jefe pol√≠ticamente recomendado, √©l los ten√≠a de sobra en sus carros de ordenanza.

Tompkins, hombre bien relacionado en el Ej√©rcito y la alta sociedad de Richmond chocaba continuamente con √©l por √©sta causa, y Floyd reaccionaba con profundo odio, buscando en todo momento c√≥mo zancadillearle a √©l y a su regimiento sin tener en cuenta que era un regimiento del propio Floyd. Para el 10 de Octubre, las disputas hab√≠an llegado tan lejos que nadie parec√≠a hacer su trabajo, y hay evidencias de que el propio Lee era quien escuchaba y evaluaba los informes de patrullas y escuchas. Caballero de estilo tranquilo, era incapaz de empezar a fusilar a mansalva, lo que probablemente era ya el √ļltimo remedio posible para que aquel desgraciado ej√©rcito funcionase.

Se hab√≠an hecho entretanto intentos de apartar la atenci√≥n de los contendientes del desaf√≠o de Sewell‚Äôs Mountain. Tropas del antiguo mando de Wise hab√≠an realizado por ejemplo dos intentos, el 25 de Septiembre y el 2 de Octubre, de introducirse en el valle del r√≠o Guyandotte, apoder√°ndose de Chapmansville. Pero ambos fueron rechazados por dos nuevos regimientos del mando de Jacob Dolson Cox, desplegados en aquella zona, el 1¬ļ de Kentucky y el 34¬ļ de Ohio. (Este √ļltimo era un regimiento de zuavos brillantemente uniformados y que para completar el absurdo y por motivos que ignoro, iba tocado con peque√Īos tricornios. Ten√≠a incluso un destacamento montado cuyo aspecto, uniformado de esa guisa y a lomo de caballo, hab√≠a por fuerza de ser bastante regocijante).

Pero con todo su disparatado aspecto, los zuavos y sus compa√Īeros lucharon bien, cortando las intentonas confederadas y causando en la acci√≥n de Septiembre, que fue la m√°s re√Īida, una cincuentena de bajas por 4 muertos y 9 heridos propios. Otra acci√≥n mejor planeada y con el mismo prop√≥sito la llev√≥ a cabo en el Norte el unionista Joseph Jones Reynolds, que el 3 de Octubre realiz√≥ una profunda incursi√≥n en el valle del Greenbrier River, donde se hab√≠a refugiado el mando enemigo de Henry Rootes Jackson, con los regimientos 24¬ļ, 25¬ļ y 32¬ļ de Ohio y 7¬ļ, 9¬ļ, 13¬ļ, 14¬ļ, 15¬ļ y 17¬ļ de Indiana (m√°s de 6.000 hombres y casi toda su fuerza), apoyados por dos bater√≠as. Por 8 muertos y 32 heridos propios, caus√≥ 175 bajas al confederado y regres√≥ a su base con un gran bot√≠n de caballos y diverso ganado de carne.

Al fin, lo que acab√≥ restando importancia al desaf√≠o de Sewell‚Äôs Mountain no fueron estas acciones, sino la creciente actividad que se estaba produciendo en Romney y la boca del valle del Shenandoah, hacia Harper‚Äôs Ferry, mucho m√°s al Norte. All√≠, infanter√≠a y caballer√≠a confederadas se mostraban cada vez m√°s activas. Ya se hab√≠a producido un choque importante el 14 de Septiembre en Pritchard‚Äôs Mills, cerca de Darnestown, en que los 28¬ļ de Pennsylvania y 13¬ļ de Massachusetts unionistas causaron m√°s de 80 bajas a los confederados, y el domingo 23 los 4¬į y 8¬ļ de Ohio, del mando subordinado a Rosencrans del Brigadier Frederick West Lander (uno de los coroneles de Philippi), libraron una acci√≥n en Hanging Rock, cerca de Romney, con no menos de 50 bajas en cada bando.

Y la caballer√≠a confederada no paraba de actuar, con un continuo aguijoneo que culminar√≠a con un brillante raid de Turner Ashby sobre el Harper‚Äôs Ferry el 13 de Octubre, acabando con la captura de cerca de 200 hombres y buen n√ļmero de caballos y material, convirti√©ndose en uno de los h√©roes del Sur. Y m√°s a√ļn por su aspecto que describieron entonces y le otorgar√≠a el t√≠tulo de ‚ÄúCaballero Negro de la Confederaci√≥n‚ÄĚ.

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‚Äú√Čl solamente comenz√≥ una carrera que pronto lo convirti√≥ en un car√°cter heroico en la historia de la Guerra civil. Vestido ahora en el color gris Confederado, con el cord√≥n dorado sobre sus mangas y cuello, llevando botas superiores altas con espuelas y un amplio sombrero de fieltro negro con una pluma larga negra que corre detr√°s, su aspecto era asombroso y atractivo. √Čl med√≠a aproximadamente casi 2 metros de altura y probablemente pes√≥ de 68 a 73 kilogramos. √Čl era muscular y nervudo, bastante delgado pero robusto. Su pelo y barba eran tan negros como el ala de un cuervo; sus ojos eran suaves y color caoba; un bigote largo y amplio ocult√≥ su boca, y una barba espesa y larga completamente cubri√≥ su pecho. Su tez era oscura de acuerdo con sus otras tintas. Totalmente, √©l se pareci√≥ a los cuadros que he visto de los tempranos Cruzados, un tipo ins√≥lito entre muchos hombres en el ej√©rcito, un tipo tan distintivo que, una vez se ha observado, no puede ser olvidado‚ÄĚ Carta de un civil del valle Shenandoah

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Turner Ashby

Mientras el día 16 del mismo mes la División de Banks, con casi los mismos regimientos que el mes anterior en Pritchard’s Mills, perdía un par de docenas de soldados en Bolivar Heights, muy cerca de Harper’s Ferry otra vez.

Lo cierto es que los unionistas, reorganizados tras el caos que cre√≥ en sus filas el fin de los alistamientos de tres meses, comenzaban de nuevo a asomarse a Virginia en el Alto Potomac, y el mando confederado de Joseph Eggleston Johnston tomaba sus medidas para pararles los pies. En Leesburg, el antiguo solar de los Lee, se hab√≠a destacado la brigada mandada por Nathan Evans. Y en Winchester, la posici√≥n clave del Norte del valle del Shenandoah, ‚ÄúStonewall‚ÄĚ Jackson, fresco a√ļn su nombramiento como Mayor General, estaba creando una divisi√≥n.

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Era Jackson un tipo curioso, hipocondr√≠aco y con propias y extra√Īas ideas sobre diet√©tica, capaz de disertar largo rato sobre ese tema o sobre la caridad cristiana (de la que ten√≠a ideas muy amplias), y empe√Īado en dirigir siempre √©l mismo los oficios dominicales de sus tropas. En cambio, su capacidad de trabajo y su amor por las tropas bien preparadas eran proverbiales, sus arrebatos de furor temibles y llegada la batalla se mostraba incongruentemente sanguinario. (Por lo que sol√≠a decirse de √©l que ‚Äúviv√≠a por el Nuevo Testamento y luchaba por el Antiguo‚ÄĚ).

De todas formas, el Jackson de aquellos d√≠as no era el de siempre. Soltero de 37 a√Īos, acababa de casarse con Mary Ann, una chica de Winchester de 20 a√Īos escasos. Como resultado sus uniformes, habitualmente llenos de raspaduras, roces y lamparones (era poco cuidadoso con su aspecto personal, incluso algo sucio), aparec√≠an inmaculadamente limpios, cuidadosamente repasados y con todos los botones en su sitio. Adem√°s el gran hombre (que normalmente trabajaba sin horario), miraba de vez en cuando a su reloj y se iba rumbo a la casita que hab√≠a adquirido en la ciudad a las horas debidas. Y cuando por alg√ļn motivo, el Estado Mayor se quedaba trabajando hasta tarde, se pod√≠a contar con que Mary Ann aparecer√≠a, envuelta en una capa con capucha y llevando a su marido la cena en una cestita, como una buena Caperucita. (Y los j√≥venes e iconoclastas oficiales intercambiar√≠an codazos, conteniendo la risa, mientras al terrible Jackson pr√°cticamente se le ca√≠a la baba ante su esposa).

Otro personaje que en aquella zona era por entonces casi m√°s popular que el mismo Jackson era su jefe de caballer√≠a, Turner Ashby, para el Oto√Īo ya al mando del 7¬ļ de Caballer√≠a de Virginia. Sus golpes de mano y escaramuzas alcanzaban casi un cien por cien de √©xito, y cada vez se hac√≠a notar su presencia en la acci√≥n, inconfundible sobre un enorme caballo blanco. (Detalle notorio pues los caballos de ese color, no son muy apropiados para la guerra en un paisaje boscoso como el de aquella zona. Probablemente s√≥lo otro hombre usaba un caballo blanco en todos los frentes de Virginia: El recientemente nombrado Brigadier unionista Philip Kearny, que aunque era hombre de recursos y dispon√≠a de varias monturas, ten√≠a como favorito a un gran semental blanco llamado ‚ÄúMoscow‚ÄĚ).

Lo que ten√≠a locos a los unionistas es que, pese a su llamativo caballo, que atra√≠a a las patrullas de vigilancia y destacamentos de persecuci√≥n unionistas como un im√°n, Ashby parec√≠a protegido por un sortilegio, nunca hab√≠a sido alcanzado, y varias veces acorralado, se hab√≠a esfumado en el aire como un fantasma. Y eso sin citar el peque√Īo misterio de porqu√© siempre se le ve√≠a solo, sin escolta ni ayudantes.

Al menos, estos peque√Īos misterios iban a quedar desvelados aquel Oto√Īo, un d√≠a en que una patrulla montada de la Uni√≥n se top√≥ de frente con Ashby, solo como siempre, en un recodo de un camino del bosque. De inmediato lo hicieron prisionero, y ya regresaban muy contentos, llev√°ndolo en el centro de su formaci√≥n para que no pudiese escapar cuando, al pasar junto a una de las omnipresentes y alt√≠simas vallas caracter√≠sticas de la regi√≥n (que ya hab√≠amos citado, respecto a la Batalla de Falling Waters, de principio de Julio), Ashby la salt√≥ con su caballo casi sin tomar carrerilla, desapareciendo entre los √°rboles del otro lado antes de que alguno de sus captores pudiera montar a horcajadas sobre ella para dispararle.

As√≠ se descubri√≥ que el gran caballo de Ashby (sin duda un macho castrado, que son los mejores saltadores), era un campe√≥n de salto y el truco del confederado para ‚Äúhacerse invisible‚ÄĚ era saltar las grandes vallas de la regi√≥n que, debido a su gran altura, todo el mundo ve√≠a como insalvables. (Lo que explica tambi√©n porqu√© se mov√≠a solo. Sus escoltas y ayudantes no hubiesen podido saltar como √©l). Y si este descubrimiento acab√≥ con la incipiente fama de Ashby como mago no hizo sino incrementar su prestigio como jinete.

Fue la influencia de √©stas acciones m√°s al Este la que hizo que al retirarse Rosencrans de Sewell‚Äôs Mountain, Robert Lee no hiciera siquiera menci√≥n de seguirle. Por el contrario el General Federal, ten√≠a instrucciones de enviar cuanto antes el grueso de su fuerza hacia el Norte, y hacia all√≠ lo despacha, a√ļn mandado por William Wing Loring. Entretanto, la ‚Äúparadita de Sewell‚Äôs Mountain‚ÄĚ hab√≠a costado a cada uno de ambos ej√©rcitos no menos de 600 muertos, causados por la pulmon√≠a, el dengue o gripe y una epidemia de sarampi√≥n, que hab√≠a causado gran mortalidad entre los hombres debilitados tras pasar la gripe. (Floyd observar√≠a que ‚Äúaquellos d√≠as de calma hab√≠an costado m√°s muertes que la Batalla de Bull Run‚ÄĚ).

No muchos d√≠as despu√©s, a finales de Octubre, Lee era llamado a su vez a Richmond para hacerse cargo del mando de la costa atl√°ntica al Sur de Carolina del Norte. (El mando sure√Īo comenzaba a tener avisos de que se preparaba una operaci√≥n anfibia: la de Samuel Francis Dupont). En cuanto a West Virginia, quedar√≠a dividido en dos mandos militares: el septentrional bajo William Wing Loring y el meridional bajo John Buchanan Floyd, (para desgracia de sus subordinados). El prestigio de Lee sali√≥ bastante ‚Äútocado‚ÄĚ de aquella campa√Īa; el de Floyd no hizo sino crecer, pues sus acciones eran pintadas por una Prensa deseosa de enaltecerle como maravillas estrat√©gicas.

Pero Lee se fue sin duda satisfecho de aquellas tierras que tantos sinsabores le hab√≠an dado. Hay autores que atribuyen a estos d√≠as el que Lee, que no mucho antes de la guerra ten√≠a a√ļn fama de buen mozo, se convirtiese en aquel anciano debilitado y de pelo y barba blanca que todos conocemos por las fotograf√≠as. Y aunque esta versi√≥n es sin duda exagerada, (la exasperaci√≥n al verse cada vez m√°s cerca de tener que elegir entre sus dos Patrias, la Uni√≥n y Virginia, le puso sin duda en aquel camino de decadencia), no cabe duda de que fue entonces cuando su barba y cabello devinieron del color de la nieve.

Su otro consuelo fue que, al perder el caballo en Cheat Mountain, le hab√≠an prestado otro que uno de sus oficiales acababa de comprar en la regi√≥n. Se trataba de un animal que hab√≠a ganado a√Īos antes un concurso de potros, pero no hab√≠a alcanzado luego total aceptaci√≥n por haberse quedado un poco corto de estatura. Sin embargo, las im√°genes que quedan de √©l sugieren que se trataba de un salto atr√°s hacia la sangre √°rabe de muchos caballos virginianos. Y Lee, que aunque amante de la equitaci√≥n no era especialmente afectuoso con los caballos (uno de sus favoritos llevaba el nombre simplemente descriptivo de ‚ÄúBayo Casta√Īo‚ÄĚ), qued√≥ prendado de su mezcla de valor, resistencia e inteligencia y no par√≥ hasta adquirirlo, convirti√©ndolo en su n√ļmero uno. Era un animal gris acero, con crines y calcetines oscuros, y parcialmente tachonado de min√ļsculas manchas negras, al que su nuevo amo llamar√≠a ‚ÄúTraveller‚ÄĚ.

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Lee & ‚ÄúTraveller‚ÄĚ

Al Este, reinaba entre las tropas unionistas George Brinton McClelland, nuevo comandante del ahora llamado Ejército del Potomac desde, oficialmente, el 27 de Julio. En el momento en que tomó el mando, contaba con sólo 50.000 hombres de Infantería, 1.000 de Caballería y 650 artilleros, aunque junto a él, la fuerza de cobertura de Washington de Joseph King Fenno Mansfield rebosaba de artilleros. Y la primera dificultad a la que hubo de hacer frente fue a una creciente indisciplina, pues si la disciplina nunca había sido el fuerte de aquel Ejército, la reciente derrota de Manassas había causado casi un colapso de ella.

Su punto √°lgido fueron dos serios motines que se desencadenaron los d√≠as 14 y 15 de Agosto respectivamente en el 79¬ļ de la Milicia de New York y el 2¬ļ de Maine. Logr√≥ sin embargo reducirlos y los cabecillas fueron capturados. Astutamente, McClelland no los convirti√≥ en m√°rtires fusil√°ndolos, pero supo buscarles un castigo que, sin producir el mismo tipo de rechazo instintivo, pusiera un escalofr√≠o en la espalda del soldado com√ļn: los envi√≥ condenados a trabajos forzados en las fortificaciones de Fort Jefferson en las Dry Tortugas.

Despu√©s procedi√≥ a restablecer el ambiente general de disciplina con un recetario de castigos para faltas menores que, si bien draconiano desde el punto de vista de las milicias estadounidenses, resultaba relativamente suave comparado con equivalentes europeos. Curiosamente, en vez de la tradici√≥n europea de los golpes (latigazos, ‚Äúpasillo de baquetas‚ÄĚ y similares), McClelland segu√≠a m√°s bien la hispanoamericana de sobrecargas e inmovilizaciones (las primeras de origen espa√Īol, las otras locales). Con todo ello, los √°nimos se fueron aquietando y la oficialidad que se hab√≠a visto al borde de perder el control de la tropa, pudo recuperarlo en forma s√≥lida y le qued√≥ muy agradecida.


50th of New York

Para fines de Agosto, la Uni√≥n ya ten√≠a en aquel frente unos 147.000 hombres, y la fuerza de McClelland estaba absorbiendo casi la mitad de las tropas y del orden del 80% del material nuevo disponible. (Lo que, por cierto, no dej√≥ de aumentar su popularidad entre sus oficiales). De las fuerzas citadas, 35.000 pertenec√≠an al mando de Joseph K.F. Mansfield y 112.000 al de McClelland, aunque no todos estaban encuadrados y 13.000 carec√≠an de armamento. A las cinco divisiones originales se iban sumando otras bajo el mando de Brigadieres como Charles Pomeroy Stone, Philip Kearny (de aqu√©lla hab√≠a abrazado la carrera militar, hab√≠a perdido un brazo en Mexico, dejado por un tiempo el Ej√©rcito y ‚Äúvisto mundo‚ÄĚ, llegando a ser por alg√ļn tiempo oficial de la Guardia Imperial de Napole√≥n III. Servicio en el que obtuvo la Legi√≥n de Honor por su carga de caballer√≠a en la Batalla de Solferino). Y Joseph Hooker, ex-soldado y ricohombre de California, era c√©lebre por haber competido en la subasta de un caballo con el mismo Napole√≥n III y un lord ingl√©s, venci√©ndolos y por su insaciable sed de amor mercenario, que hab√≠a hecho que, desde su llegada, las prostitutas de Washington recibieran el apodo de ‚Äúla Divisi√≥n de Hooker‚ÄĚ. Incluso hoy en d√≠a se mantiene la costumbre de llamarlas ‚Äúhookers‚ÄĚ.

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JKF Mansfield Charles P. Stone Philip Kearny Joseph Hooker

Maryland ya estaba en tanto lo suficientemente pacificado para que el orden p√ļblico fuera mantenido por la Provost Guard o Polic√≠a Militar local, (literalmente ‚ÄúGuarda del Preboste‚ÄĚ), que mandaba el Coronel John Reese Kenly, jefe del 1¬ļ de Voluntarios de Maryland. As√≠, los 10.000 hombres de que dispon√≠a el Mayor General John Adams Dix constitu√≠an una divisi√≥n de reserva disponible, que depend√≠a administrativamente del Ej√©rcito del Potomac y est√° incluida en los 112.000 hombres, pero en los planes de Winfield Scott figuraba m√°s como reserva de Mansfield.

As√≠ McClelland, calculando que deb√≠a restar de su fuerza las tropas a√ļn sin armas, esta Divisi√≥n y 13.000 hombres m√°s de las divisiones de Nathaniel Banks y Charles Stone, que no consideraba totalmente disponibles, afirmaba disponer en su fuerza de 76.000 hombres ‚Äúefectivos‚ÄĚ y manten√≠a la necesidad de 150.000 para avanzar contra Richmond.

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Innis Newton Palmer

Para ello y manteniendo siempre 13.000 hombres Potomac arriba, 35.000 en Washington y 10.000 en Maryland, la fuerza total en aquel frente debía llegar a 208.000. Y proponía que se alcanzaran los 240.000, como seguro ante los probables medros por deserciones, permisos, bajas por enfermedad y causas similares. Su capacidad para pensar a lo grande y fijar cifras concretas tenía impresionados a políticos y periodistas (aunque era en realidad un truco de ejecutivo y sus cifras estimaciones muy toscas). También le dio mucho prestigio su aparente prontitud y energía dando órdenes y tomando decisiones, aunque en realidad ninguna orden dada, ni decisión tomada, había revestido hasta entonces importancia.

Eran de nuevo trucos de ejecutivo, y el futuro iba a demostrar que se trataba en realidad de un hombre bastante indeciso, y a la hora de la verdad sus √≥rdenes sol√≠an brillar por su ausencia. Pero mostr√°ndose exigente y mand√≥n en cosas peque√Īas, logr√≥ dar esa impresi√≥n de hombre seguro de s√≠, que tanto adoran masas y Prensa, de forma que se deposit√≥ en √©l una enorme y un tanto exagerada fe.

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Carl Schurz

También se ocupó de la caballería, hasta entonces muy olvidada en el campo unionista. Esto se debía en parte a que, desde luego, los periodos típicos iniciales de 3 meses no daban en absoluto tiempo para crear unidades de caballería (que implican complicados problemas de equipamiento, encuadramiento e instrucción). Pero también a que la caballería pasaba en el Ejército de los Estados Unidos por una época de desprestigio, considerada como un arma semicolonial, buena para la vigilancia de fronteras amplias y zonas poco pobladas, pero con poco sitio en un campo de batalla moderno.

Parte de ello era producto del propio informe de McClelland sobre la Guerra de Crimea, en que hab√≠a destacado su papel relativamente poco relevante en aqu√©lla, y desastres como el de Balaklava. As√≠ que los primeros ‚Äúprofetas‚ÄĚ de la caballer√≠a en el Norte, como el Mayor Innis Palmer que condujera la de Bull Run o Carl Schurz otro de los generales alemanes revolucionarios de 1848, encontraron poco p√ļblico. (Schurz, que era amigo de Lincoln y hab√≠a sido su agente electoral entre los emigrantes alemanes, hab√≠a renunciado a la Embajada en Espa√Īa a cambio de una Coronel√≠a de Voluntarios, en su af√°n de ayudar a ganar la guerra).

Pero McClelland, que aunque no resultara el genio militar que sus ex√©getas esperaban no era tonto, se daba cuenta de que los amplios frentes americanos dejaban mucho m√°s espacio a la maniobra de caballer√≠a que Crimea (uno de las pocas regiones relativamente ‚Äúangostas‚ÄĚ en el inmenso Imperio de los Zares). Adem√°s, √©l mismo era el autor del famoso informe y sab√≠a bien hasta qu√© punto hab√≠a exagerado la nota. (Probablemente bastante, siendo un oficial joven y ambicioso, que quer√≠a llamar la atenci√≥n). De forma que para finales de Agosto, dio v√≠a libre a la Caballer√≠a Voluntaria, poniendo como √ļnico l√≠mite que los regimientos hab√≠an de estar formados por hombres que hubiesen sentado plaza por tres a√Īos, el periodo m√°ximo en los voluntarios.

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Silla McClelland

(Personalmente, McClelland era un hombre interesado por el Arma Montada, que incluso durante su permanencia en el Estado Mayor hab√≠a dise√Īado un nuevo modelo de silla de montar para la caballer√≠a. Se trataba de la naturalmente denominada ‚ÄúSilla McClelland‚ÄĚ en 1859 inspirada en las utilizadas en Crimea por los h√ļsares y modelos mexicanos, y especialmente adecuada para recorrer distancias mucho m√°s largas que las habituales en Europa. Hacia principio de la guerra, comenzaba a sustituir al modelo anterior, silla ‚ÄúJennifer‚ÄĚ, sobre todo en el Oeste, donde las distancias eran mayores).

Por todos estos trabajos e innovaciones, McClelland hab√≠a logrado crear tal impresi√≥n que, aunque no hubiese pasado a√ļn la prueba del fuego, se le empez√≥ a considerar de inmediato ‚Äúpresidenciable‚ÄĚ para 1864. Y sin embargo, su labor fue en realidad muy pronto criticable desde varios puntos de vista.

Un primer punto negro en su obra era la escasa atenci√≥n que desde el comienzo prest√≥ a los problemas sanitarios en general. En ello segu√≠a realmente la tradici√≥n del Ej√©rcito, cuyo ‚ÄúServicio M√©dico‚ÄĚ (con color de Servicio verde), era en realidad un servicio quir√ļrgico. Sus miembros eran ‚ÄúCirujanos‚ÄĚ (con el grado de Mayores) y ‚ÄúAsistentes Cirujanos‚ÄĚ (con el de Capitanes), que deb√≠an tomar como camilleros, enfermeros y otros auxiliares a soldados de las unidades a las que se les asignara. Esa organizaci√≥n tend√≠a a confundir medicina militar con cura de heridas, y no dejaba lugar para ocuparse de dietas, epidemiolog√≠a, higiene y otros temas no quir√ļrgicos, que se tend√≠a a ignorar.

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Instrumental medico durante la guerra.

Debe aquí anotarse que, sin embargo, se veía mucho más interés por estas cuestiones al otro lado del Alleghany, en el mando de Grant, y más aun en la división de George Henry Thomas del de Sherman. Y tenía un profundo interés en ellas la Comisión Sanitaria Civil a cuya creación nos hemos referido en un capítulo anterior. Impulsada por personajes por entonces poderosos entre la sociedad y la política norteamericana, como Henry Whitney Bellows y William B. Van Buren, y bien aprovisionada por su activo tesorero George Templeton Strong, que había acumulado cinco millones de dólares en un tiempo francamente breve, la Comisión tenía la disposición, y los medios, para efectuar labor complementaria en esas áreas descuidadas.

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Henry Whitney Bellows

Durante la contienda llegaron a gastar 25millones de d√≥lares e inspirados en la British Sanitary Commission, que actu√≥ en Crimea, fundaron United States Sanitary Commision. Crearon un cuerpo de enfermeras, cocinas de campa√Īa, barcos hospitales, uniformes, etc. Incluso siguieron prestando sus servicios a los veteranos de guerra una vez concluida la contienda.

Y he aqu√≠ que McClelland, quiz√° temiendo perder parte de su control, se dedic√≥ b√°sicamente a imponerle l√≠mites, lo que redujo mucho la efectividad de su acci√≥n. As√≠ su principal labor en 1861 se redujo a seguir argumentando el n√ļmero de enfermeras de regimiento y personal m√©dico de retaguardia, as√≠ como a la creaci√≥n del bizcocho que ser√≠a denominado ‚Äúhard-tack‚ÄĚ por la tropa. Desde el punto de vista moderno era una f√°brica de colesterol y los soldados se quejaron, asegurando que era tan duro que ‚Äúpod√≠a parar las balas‚ÄĚ; pero al ser peque√Īo, muy llevadero y enormemente energ√©tico, constitu√≠a una muy v√°lida raci√≥n de emergencia en condiciones de campa√Īa. (Su origen proviene de su utilizaci√≥n de las galletas utilizadas por los marineros europeos, y alcanzaron fama durante la guerra con M√©xico y la Fiebre del Oro de California, por su capacidad de durabilidad. Durante esta contienda se le a√Īadieron m√°s ingredientes para aumentar a 100 calor√≠as por cada 24 gramos de galleta. Hoy en d√≠a se pueden conseguir en cualquier Walt-Mart).

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hard-tack

Otra objeción que podía hacerse al liderazgo de McClelland era que desde un principio había escogido un estilo totalmente autoritario y vertical. Ese tipo de mando no carece de virtudes y es aprobado por muchos militares, pero tiende a primar la pasividad y ahogar la iniciativa. Los ejércitos del Oeste, de estructura jerárquica menos monolítica y disciplina no tan draconiana, iban a ser inferiores al del Potomac desfilando, pero al menos sus iguales en el combate y claramente superiores en la maniobra, por su superior inventiva.

Incluso respecto a la caballer√≠a que hab√≠a impulsado. McClelland iba a cometer un serio error. En decadencia como arma ‚Äúde l√≠nea‚ÄĚ, la destinaba acertadamente a exploraci√≥n y explotaci√≥n del √©xito. Pero como realizar√≠a tales funciones para las grandes unidades de infanter√≠a, la subordin√≥ f√≠sicamente a √©stas, reparti√©ndola entre ellas en peque√Īos "paquetes". Cosa que el Sur no lo har√≠a y que se iba a revelar la aceptada.

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Capitán de caballería, Henry Page

Pero el aspecto más negativo del mando de George Brinton McClelland todavía permanecía ignorado, aunque iba revelándose en forma paulatina: su casi patológica falta de agresividad. La primera muestra de ello empezó a entreverse cuando, recién llegado a su mando, el Secretario de Marina Welles y el Capitán Graven, de la Flotilla del Potomac, le expusieron el problema presentado por las baterías enemigas al Sur del Firth del Potomac.

McClelland reaccion√≥ fingiendo no comprender que le estaban pidiendo una operaci√≥n anfibia contra ellas, e inform√°ndoles que ten√≠a suficientes fuerzas en Maryland para impedir al enemigo invadir su costa, a la vez que les recomendaba, una idea de perogrullo, bombardearlas con asiduidad. La Marina pens√≥ que lo que le ocurr√≠a era que consideraba su fuerza demasiado limitada, y de poca confianza para realizar la operaci√≥n. Pero seg√ļn las semanas iban pasando, y el Ej√©rcito del Potomac era cada vez mayor y mejor equipado e instruido, se vio que lo que realmente faltaba era la decisi√≥n del mando.

Por dos veces se iniciaron preparativos para la operaci√≥n solicitada por la Marina. La primera se le asign√≥ a la Divisi√≥n de Joseph Hooker. La seg√ļnda al ahora Brigadier John Gross Barnard, jefe de Ingenieros del Ej√©rcito del Potomac y el comandante R. H. Wyman, que mandaba el ‚ÄúUSS Pawnee‚ÄĚ tras Paulding y hab√≠a sustituido a Thomas Graven en el mando de la Flotilla del Potomac cuando aqu√©l fue enviado a capitanear el ‚ÄúUSS Brooklyn‚ÄĚ, perdieron varios d√≠as inspeccionando la costa a invadir. Pero en ambas, el mando de McClelland acab√≥ cambiando de idea.

En tanto, la Flotilla del Potomac intentaba mantener alguna presi√≥n con bombardeos desde el Firth. En el √ļltimo, el 3 de Octubre, los buques ‚ÄúPocahontas‚ÄĚ y ‚ÄúSeminole‚ÄĚ intentaron bombardear las bater√≠as de Evansport, encajando el ‚ÄúSeminole‚ÄĚ cuatro impactos peligros√≠simos, que obligaron a ambos a retirarse con el rabo entre las piernas. Y cuando, a los pocos d√≠as, varias unidades de la flotilla fueron reasignadas en la reorganizaci√≥n precisa para crear el grupo de ataque anfibio de Dupont la navegaci√≥n en el firth del Potomac qued√≥ definitivamente interrumpida para el resto del a√Īo.

Y la timidez de McClelland era también obvia en el campo. Así, los confederados del cuerpo principal del mando de Joseph Johnston mantenían adelantada una brigada en Munson’s Hill, Hunter’s Hill y Herndon’s Station bajo el mando del ahora Brigadier James Ewell Brown Stuart. Y éste, observando que salvo rechazar el 12 de Septiembre un tímido reconocimiento unionista hacia Lewinsville, causándole una veintena de bajas, con 6 muertos, sin sufrirlas a su vez, no había tenido trabajo en casi dos meses, se hizo tan atrevido que adelantó sus piquetes hasta Fall’s Church, donde eran visibles con un catalejo desde las mismas calles de la capital.

Aquello era demasiado, y Lincoln y el General Scott presionaron a McClelland hasta que aqu√©l consinti√≥ en enviar una fuerza de Brigada en direcci√≥n a Lewinsville bajo el mando del ahora Brigadier William Farrar Smith, (conocido como ‚ÄúBaldy‚ÄĚ o ‚ÄúCalvito‚ÄĚ), el hombre que hab√≠a mandado la fuerza de desembarco de Butler en Cabo Hatteras. Smith llev√≥ su fuerza a Lewinsville el 23 de Septiembre, librando tan s√≥lo una m√≠nima escaramuza en Fall‚Äôs Church, (que s√≠ suele ser recordada es porque se produjo a la vista de los habitantes de la capital). Fall‚Äôs Church qued√≥ en manos de los unionistas, y los confederados de Stuart renunciar√≠an tambi√©n a Munson‚Äôs Hill, que evacuaron el 27. Por cierto que el d√≠a 29, al ocuparla los unionistas, se produjo una tragedia en el antiguo campamento enemigo de Camp Advance. Por culpa de los famosos uniformes grises, el 69¬ļ de Pennsylvania hizo una descarga sobre el 71¬ļ del mismo Estado, causando por su error 9 muertos y 25 heridos.

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William Farrar Smith

Pero Lincoln y Scott quedaron decepcionados ante la inmovilidad absoluta en que McClelland congel√≥ de nuevo a sus tropas tras estos sucesos y deseando comprobar como se comportaba el ‚Äúnuevo‚ÄĚ Ej√©rcito, solicitaron m√°s acci√≥n y tuvieron la desgracia de obtenerla. McClelland llevaba un mes al mando del mayor ej√©rcito jam√°s visto por esas tierras, con cerca de 100.000 hombres a sus √≥rdenes, y al menos en apariencia era una formidable m√°quina perfectamente engrasada, aunque comprobaremos que estaba en pruebas.

Desde el Departamento de Guerra, en Washington, McClelland hab√≠a reorganizado el renombrado Ej√©rcito del Potomac en once divisiones y comenz√≥ a posicionarlas en un cintur√≥n defensivo de la capital. Pues tras la derrota de Bull Run a√ļn cercana, y sabiendo que Johnston se encontraba en Leesburg, no era descabellado que los confederados pudieran intentar cruzar el Potomac y avanzar sobre Washington.

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Al mismo tiempo al Sur del Potomac, el General Joseph E. Johnston y su ej√©rcito de 40.000 hombres esperaban √≥rdenes. Tras su victoria en Manassas, Johnston estaba estudiando una campa√Īa ofensiva que inavadiendo Maryland, buscar√≠a amenazar Washington o Baltimore. Pero para realizarlo hab√≠a estimado que necesitar√≠a al menos 60.000 hombres, por lo que consult√≥ con Richmond sus planes al mismo tiempo que solicitaba esos refuerzos. Pero para finales de Septiembre, el Estado Mayor Confederado comunic√≥ a Johnston que no pod√≠a proporcionarle sus refuerzos y que por tanto los planes ofensivos quedaban aplazados. Ante esta situaci√≥n el Ej√©rcito Confederado comenz√≥ un repliege, su cuerpo principal se posicionar√≠a en Centreville, en donde se crear√≠an los cuarteles de invierno. Al mismo tiempo, en Leesburg, Johnston coloc√≥ una brigada vigilando los vados del r√≠o Potomac y mantener una l√≠nea de comunicaciones entre Winchester y Manassas.

Vigilando esos mismos vados se encontraba la Divisi√≥n del Brigadier Charles P. Stone acampada en Poolesville, Maryland. Esta divisi√≥n de 6.500 hombres, y a√ļn en formaci√≥n, consist√≠a en las siguientes unidades:

División de Stone, Ejército del Potomac, USA (Brig. Gen. Charles P. Stone)

1ª Brigade (Brig. Gen. Willis A. Gorman)
2¬ļ de New York Milicia Estatal (renombrado 82¬ļ de New York)
1¬ļ de Minnesota
15¬ļ de Massachusetts
34¬ļ de New York
42¬ļ de New York (RegimientoTammany)

2ª Brigada (Brig. Gen. Frederick W. Lander)
19¬ļ de Massachusetts
20¬ļ de Massachusetts (Regimiento Harvard)
7¬ļ de Michigan
1¬™ Compa√Ī√≠a, Massachusetts Sharpshooters (Andrew Sharpshooters)

3ª Brigada (Col. Edward D. Baker)
1¬ļ de California (renombrado71¬ļ de Pennsylvania)
2¬ļ de California (renombrado69¬ļ de Pennsylvania)
3¬ļ de California (renombrado72¬ļ de Pennsylvania)
4¬ļ de California (renombrado106¬ļ de Pennsylvania)

Cavalry
3¬ļ de New York Cavalry (seis compa√Ī√≠as)
Putnam Rangers (Voluntarios de D.C, renombradoCompany L, 1¬ļ de Maryland Cavalry)

Artillería
Bater√≠a I, 1¬ļ United States Artillery
Bater√≠a B, 1¬ļ Rhode Island Light Artillery
Bater√≠a K, 9¬ļ New York State Militia (renombrado 6¬™ Bater√≠a Ind, New York Light Artillery)

El que respondió a la petición de Washington, fue el Brigadier Charles Pomeroy Stone, al mando de una división algo incompleta y situada entre la de Nathaniel Banks, con mando en el Harper’s Ferry y la de la Reserva de Pennsylvania de George McCall en Langley, en el extremo Oeste del Distrito Federal de Columbia.

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Charles P. Stone

Frente a √©l, la brigada confederada de Nathan George Evans se hab√≠a limitado a levantar una peque√Īa fortificaci√≥n de bater√≠a (inevitablemente llamada ‚ÄúFort Evans‚ÄĚ), frente a Edward‚Äôs Ferry, confiando en fijar as√≠ su centro con pocas fuerzas, y disponer de una buena masa de maniobra. Y como veremos, el sistema iba a funcionar.

7ª Brigada, I Cuerpo, Ejército del Potomac, CSA (Coronel Nathan G. Evans)

13¬ļ de Mississippi
17¬ļ de Mississippi
18¬ļ de Mississippi
8¬ļ de Virginia

Caballería (Tte. Coronel Walter H. Jenifer)
Compa√Ī√≠as B, C, y E, 4¬ļ de Virginia Cavalry
Compa√Ī√≠a K, 6¬ļ de Virginia Cavalry

Artillería
1¬™ Compa√Ī√≠a, Richmond Howitzers


Viendo las cosas ‚Äúa posteriori‚ÄĚ es f√°cil comprender que el Brigadier Stone, que era un soldado muy cortesano y bien relacionado socialmente, se dispuso a operar tan s√≥lo para complacer al Presidente y el Jefe de Estado Mayor, pero sin tener una idea clara de qu√© iba a hacer. De entrada, no ten√≠a el menor deseo de hacer frente a Fort Evans, y descart√≥ operar en su centro, (como el astuto confederado hab√≠a supuesto). Dio por tanto vagas instrucciones a Lander para que cruzara el Potomac sin tener en cuenta la dificultad de cruzar un r√≠o.

Guardando los vados del Norte se encontraba la Divisi√≥n del Mayor Gen. Nathaniel P. Banks, con su cuartel en Darnestown, Maryland, con piquetes desplegados en la zona de confluencia de los r√≠os Potomac y Monocacy. A 23 millas al sur de Leesburg se encontraba la Divisi√≥n del Brigadier Gen. George A. McCall, con su cuartel en Langley, Virginia. Simult√°neamente los confederados de Evans vigilaban los vados del Potomac desde Conrad‚Äôs Ferry a Edward‚Äôs Ferry. Encontr√°ndose a medio camino Ball‚Äôs Bluff. Esta posici√≥n era un pe√Īasco de unos 30 metros de altura cubierto de √°rboles que domina Harrison Island, la cual ten√≠a unos 325 metros de ancho por 4500 metros de largo.

Esta isla ser√≠a el puente utilizado por los federales para su paso a Virginia, pues en la cara Oeste de la misma s√≥lo hab√≠a entre 60 y 80 metros de distancia. As√≠ que se decidi√≥ ocuparla con tropas del 15¬ļ de Massachusetts y a la construcci√≥n de trincheras, para protegerse del fuego de los piquetes rebeldes. Es cuando Stone siguiendo las indicaciones del Alto Mando realiz√≥ una operaci√≥n de tanteo en la zona de Edward‚Äôs Ferry y el camino hacia Leesburg. Comprobando la pr√°ctica ausencia de tropas confederadas en la zona.

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Entonces, es claro que Stone decidi√≥ utilizar la brigada en formaci√≥n, para realizar un ataque sobre Leesburg e intentar ocuparla si era posible. Un grave problema era que la zona del r√≠o pr√≥xima a Leesburg era de las m√°s profundas y la brigada en formaci√≥n dispon√≠a de s√≥lo tres regimientos: el 19¬ļ de Massachusetts y el 20¬ļ de Massachusetts, a cargo de los coroneles Lee y Cogswell frente a Harrison Island, y el 15¬ļ de Massachusetts del Coronel Devens en Harrison Island, punto pr√≥ximo a Leesburg, situado en la zona en que casi toda la ribera virginiana est√° cubierta por el acantilado llamado Ball‚Äôs Bluff, pero frente a una zona de playa fluvial llamada Harrison‚Äôs Landing. Todo lo cual no daba mucho espacio a la elecci√≥n.

A fin de conocer el terreno, se envi√≥ al Capit√°n Philbrick a internarse desde la isla, avanz√≥ alrededor de una milla entre los bosques y cerca de una granja, Jackson House, divisaron unas sombras blancas entre unos √°rboles. Avisando seguidamente a Stone de su descubrimiento de un campamento y que adem√°s no hab√≠an visto ning√ļn enemigo. As√≠ que Stone se dispuso a trazar el plan a seguir. Y viendo la oportunidad de una incursi√≥n r√°pida para destruir el campamento rebelde y aunque McClellan no lo hab√≠a pedido, Stone vio la oportunidad de complacer a Lincoln. As√≠ que redact√≥ las √≥rdenes y el Coronel Devens con cinco compa√Ī√≠as del 15¬ļ de Massachusetts se dispuso a cruzar el r√≠o para destruir el campamento rebelde.

Cubriendo la retirada de Devens, el 20¬ļ de Massachusetts del Coronel William R. Lee se posicion√≥ en Harrison Island y destac√≥ a dos compa√Ī√≠as al pe√Īasco de Ball‚Äôs Bluff. Adem√°s de dos howitzers del 12 al mando del Teniente Frank S. French, del 1¬ļ US Art, en la orilla de Maryland que hab√≠an venido desde Edward‚Äôs Ferry y cuatro ca√Īones del 12, Bater√≠a B del 1¬ļ de Art. Ligera de Rhode Island. Tambi√©n se √≥rden√≥ ponerse en alerta a los regimientos 1¬ļ de California, del Tte. Coronel Isaac J. Wistar, y 42¬ļ de New York, del Coronel Milton Cogswell, posicionados en Conrad‚Äôs Ferry.

As√≠ nos encontramos al Coronel Devens cruzando el r√≠o a medianoche del 20 de Octubre de 1861 con cerca de 300 hombres de las compa√Ī√≠as A, C, G, H e I. Hacia las 6 de la ma√Īana Devens avanz√≥ por un sendero camino del campamento confederado, mientras el Coronel Lee esperaba en el pe√Īasco con sus dos compa√Ī√≠as.

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Pero al llegar a las inmediaciones de Jackson House, Devens descubri√≥ que no hab√≠a tal campamento que atacar. Sino que se trataban de unas piedras blancas que situadas bajo unos √°rboles daban la impresi√≥n de tiendas de campa√Īa. As√≠ que el Coronel Devens, a fin de salvar la misi√≥n, se dirigi√≥ junto con los tenientes Philbrick y Church Howe (Intendente del regimiento) hacia Leesburg, con la intenci√≥n de localizar las fuerzas rebeldes. Puesto que no localizaron ninguna, decidi√≥ cumplir la segunda parte de las √≥rdenes de Stone, la cual era montar una posici√≥n fuerte y mantenerla a la espera de nuevas √≥rdenes. Simult√°neamente, Stone hab√≠a ordenado al Brigadier Gorman que hiciese una incursi√≥n desde Edward‚Äôs Ferry, para la que se destacaron dos compa√Ī√≠as del 1¬ļ de Minnesota y una trentena de jinetes del 3¬ļ de New York Cavalry. La infanter√≠a cubrir√≠a el vado mientras los jinetes explorar√≠an el camino de Leesburg para informar de la posici√≥n de enemigo.

Para las 7:30, los hombres de la Compa√Ī√≠a K del 17¬ļ de Mississippi, que ven√≠an de Smart‚Äôs Mill, localizaron al 20¬ļ de Massachusetts en el pe√Īasco. Y tras una descarga informaron al Coronel Evans y se dirigieron hacia Jackson House. Pero all√≠ se toparon con los hombres de Devens y ante la superioridad de los unionistas, el oficial confederado Capit√°n William L. Duff, decidi√≥ tomar posiciones defensivas tras una valla a la espera de refuerzos.

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As√≠ el sonido de la lucha hab√≠a alertado al Tte. Coronel Walter H. Jenifer que se encontraba en las inmediaciones, por lo que tres compa√Ī√≠as del 4¬ļ de Virginia Cavalry y una compa√Ī√≠a del 6¬ļ de Virginia Cavalry se dirigieron en apoyo de Duff. Ante esta aparici√≥n Devens se repleg√≥ hacia Jackson House.

Aqu√≠ apareci√≥ el resto del 15¬ļ de Massachusetts, incrementando la fuerza del Coronel Devens a 650 hombres. As√≠ como tambi√©n el resto de los hombres del Coronel Lee, cruzaron desde Harrison Island para colocarse en el pe√Īasco junto con los dos howitzers que se hab√≠an cruzado. Tambi√©n aparec√≠a el Coronel Baker y su 1¬ļ de California a la altura de Conrad‚Äôs Ferry. El cual recibi√≥ √≥rdenes de Stone de apoyar a Devens en caso necesario.

Al mismo tiempo, la División de McCall, que suponían avanzando hacia Dranesville, se encontraba de regreso hacia Langley. Pero a falta de información, Devens ordenó a Gorman que cruzara por Edward’s Ferry a fin de avanzar hacia Leesburg.

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La Brigada de Gorman llega a Edward’s Ferry

Para las 11 de la ma√Īana, Baker cruzaba hacia Harrison Island con su regimiento. Y Stone informaba a McClellan de las escaramuzas producidas, por lo que este orden√≥ a las divisiones de los Brigadieres Banks y McCall que se dispusieran para un posible apoyo a Stone en su avance hacia Leesburg. Pero en esos momentos, el Coronel Jenifer volv√≠a de Fort Evans con dos compa√Ī√≠as del 18¬ļ de Mississippi y una del 13¬ļ, para junto a las fuerzas anteriores en Jackson House, enfrentarse a los hombres de Devens.


Y al tiempo que Devens se enfrentaba a los confederados, el Tte. Howe llegó con las noticias de que la Brigada de Baker se encontraba cruzando el río. Pero este en vez de reconocer el terreno e informarse de la situación, se dedicó a supervisar el cruce de sus hombres.

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Las tropas de Baker cruzan de Harrison's Island a Ball's Bluff, 21 de Octubre de 1861

Pero como los medios disponibles para cruzar eran s√≥lo de tres botes planos, la situaci√≥n de Devens comenzaba a ser precaria para cuando s√≥lo hab√≠an cruzado ocho compa√Ī√≠as a Harrison Island y s√≥lo una a Virginia. Al mismo tiempo llegaba junto a Jenifer el Coronel Eppa Hunton con sus 400 hombres del 8¬ļ de Virginia, por lo que los confederados alinearon a 700 hombres frebte a Devens y su 15¬ļ de Massachusetts. Por lo que la situaci√≥n se volvi√≥ insostenible y hubo de replegarse hacia el pe√Īasco.

En Edward‚Äôs Ferry, la Brigada de Gorman comenz√≥ a cruzar el r√≠o en direcci√≥n a Leesburg, pues contaban con que Baker estar√≠a ya avanzando. Pero a la una de la tarde, s√≥lo el 1¬ļ de California hab√≠a cruzado y el 42¬ļ de New York del Coronel Cogswell junto a la bater√≠a B del 1¬ļ de Art. Ligera de Rhode Island comenzaba a cruzar a la isla. En este momento, Baker era informado por Stone de que se estimaba la fuerza rebelde en unos 4.000 hombres, por lo que se esperaba que sus hombres mantuviesen la posici√≥n. Y si era posible que avanzasen hacia Leesburg, hacia donde se dirig√≠a Gorman desde Edward‚Äôs Ferry.

Baker entonces respondi√≥ que avanzar√≠a en cuanto sus tropas hubiesen cruzado en n√ļmero suficiente para enfrentarse a los confederados. Pero para cuando comenz√≥ a inspeccionar a las tropas situadas en Ball‚Äôs Bluff se encontr√≥ con la aparici√≥n de Devens regresando. Por lo que se determin√≥ establecer una l√≠nea defensiva junto al pe√Īasco, para proteger el vadeo del resto de tropas. El 15¬ļ de Massachusetts se situ√≥ al Norte, mientras el 20¬ļ se situaba perpendicular y haciendo frente al Oeste. Tambi√©n se situaron los dos ca√Īones en la cima as√≠ como a dos compa√Ī√≠as del 1¬ļ de California en cada uno de los extremos.

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En este momento nos encontramos a los hombres del Coronel Jenifer junto al 8¬ļ de Virginia, que siguiendo los pasos de Devens llegaron al borde del claro. Y viendo la disposici√≥n de los federales se desplegaron desde el norte y buscando la desenfilada del 15¬ļ de Massachusetts. Comenzando un intenso fuego de fusiler√≠a.

Y aqu√≠ estar√≠a el punto de inflexi√≥n de la batalla. Stone inform√≥ a McClellan de que Baker estaba avanzando, aunque con fuertes combates, pero que Gorman tambi√©n avanzaba por la izquierda y era posible un flanqueo del enemigo. McClellan respond√≠a con un mensaje cifrado, es clave este detalle, ordenando ‚ÄúToma Leesburg‚ÄĚ. Pero Stone no ten√≠a la clave para descifrarlo y nunca fue descifrado aunque se inform√≥ de que carec√≠an de esta. Por lo que apreciamos que es continua la falta de comunicaci√≥n entre las tropas. Por lo que nos encontramos con un flanco derecho unionista totalmente atascado al borde de un r√≠o, sin botes suficientes para un vadeo r√°pido y con sus mandos sin tener clara su situaci√≥n y mucho menos la del enemigo. Y el flanco izquierdo no presenta mejor pinta, pues aunque no ha contactado con el enmigo, s√≥lo ha avanzado una milla para detenerse a la espera de √≥rdenes.

Y para complicar m√°s la situaci√≥n nos encontramos con el Coronel Cogswell llegando a Ball‚Äôs Bluff con m√°s hombres y parte de la bater√≠a B de Rhode Island. Y para cuando lleg√≥ a la cima les notific√≥ a los Coroneles Baker y Wistar el mensaje de Stone, que estimaba la fuerza confederada en unos 4.000 hombres, llegaron a la conclusi√≥n de que con el tiempo transcurrido esa fuerza deb√≠a de encontrarse ya encima de ellos. Y ante la necesidad de informaci√≥n, desplegaron dos compa√Ī√≠as del 1¬ļ de California, que al acercarse a los √°rboles tras cruzar el campo abierto, fueron recibidos por una descarga cerrada de todo el 8¬ļ de Virginia.

Ya para esos momentos, Evans hab√≠a enviado a los regimientos 17¬ļ y 18¬ļ de Mississippi, de los Coroneles Erasmus Burt y Winfield Scott Featherston para apoyar a Jenifer. Por lo que los confederados sumaban otros 1.500 hombres en las inmediaciones de Ball‚Äôs Bluff.

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Los rebeldes entonces se lanzaron al asalto de los ca√Īones, pero tras dos intentos hubieron de retroceder con numerosas p√©rdidas, siendo una de ellas el Coronel Burt, que finalmente morir√≠a. Baker decidi√≥ reforzar su posici√≥n artillera y coloc√≥ all√≠ a la reci√©n llegada Bater√≠a B de Rhode Island. Pero en ese momento, el Tte. Coronel Thomas M. Griffin, que hab√≠a asumido el mando del 18¬ļ de Mississippi, orden√≥ una descarga cerrada con la que elimin√≥ a varios artilleros y desbocaron a los caballos que salieron huyendo junto con el avantr√©n de las municiones.

En ese momento tomaba posiciones el 17¬ļ de Mississippi y se completaba la l√≠nea confederada, encerrando totalmente a los federales.

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Ya eran las 3 de la tarde para cuando todos los artilleros fueron eliminados y los ca√Īones quedaron mudos. Cuando lo que ya crec√≠a era el fuego de fusiler√≠a y comenzaron a escasear las municiones. Todo esto con Stone informando a McClellan de que casi toda su divisi√≥n hab√≠a cruzado el r√≠o con Baker a la derecha y Gorman avanzando desde Edward‚Äôs Ferry por la izquierda.

Pero la situación no podía ser más crítica, Ya eran las 5 de la tarde y Baker apenas se sostenía en la cima de Ball’s Bluff, para desencadenarse la catástrofe. Wistar caía herido por tercera vez y era evacuado hacia Harrison Island, el Coronel Baker fue muerto a continuación.

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Descripción contemporánea de la muerte del Coronel Baker

Aqu√≠ se produjo un peque√Īo vac√≠o de la cadena de mando, lo cual a√Īadi√≥ m√°s incertidumbre al caos de las fuerzas federales. El Coronel Cogswell tom√≥ el mando y orden√≥ formar una columna con la intenci√≥n de avanzar para contactar con las fuerzas de Gorman que hab√≠an cruzado por Edward‚Äôs Ferry. Este movimiento fue advertido por el Coronel Hunton que redistribuy√≥ la munici√≥n restante entre sus hombres y orden√≥ el ataque con la intenci√≥n de apoderarse de los ca√Īones que los federales dejaban abandonados.

Y he que en este momento con los virginianos atacando a la bayoneta se hicieron con los ca√Īones y acto seguido fueron seguidos por los regimientos de Mississippi. Hecho que izo que Cogswell comprendiera que todo estaba perdido y orden√≥ a Devens que abandonase el pe√Īasco y comenzara a cruzar el r√≠o de vuelta a Maryland. Orden que al ser comunicada a la tropa consigui√≥ el efecto de provocar una desbandada general hacia la orilla. Por lo que toda defensa hacia el avance de los confederados fue eliminada.

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Es en este momento cuando los unionistas comenzaron a precipitarse al r√≠o escenificando el cl√°sico ‚ÄúSalvese Quien Pueda‚ÄĚ Lo cual, ante la usencia de botes suficientes, la llegada de la oscuridad y la acci√≥n de piquetes rebeldes, desemboc√≥ en un aut√©ntico caos y con numerosos soldados que acabaron ahogados en la corriente, el propio Devens lleg√≥ a Harrison Island gracias a una rama de √°rbol.

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Retirada de los federales desde Ball’s Bluff hacia el Potomac

Para el final de la tarde, las noticias llegaron hasta McClellan el cual orden√≥ a Stone de que cubriese a los soldados que intentaban llegar a Harrison Island y que esa posici√≥n deb√≠a ser mantenida hasta la completa evacuaci√≥n de las tropas a Maryland. Por lo que el Coronel Edward W. Hinks del 19¬ļ de Massachusetts se dirigi√≥ con sus hombres hacia la isla acon la intenci√≥n de organizar la traves√≠a. Y Stone, temiendo que los confederados se dirigiesen a enfrentarse a la fuerza de Gorman, orden√≥ a este que volviese a cruzar por Edward‚Äôs Ferry, pero manteniendo una cabeza de puente en la orilla virginiana.

Hacia las 9 de la noche, casi todos los unionistas en Ball’s Bluff habían sido capturados y con Gorman retirándose, Stone pidió a McClellan que la División de McCall debía regresar de Dranesville para cubrir el vado de Goose Creek. Pero fue en ese instante cuando supo que McCall nunca había llegado a esa posición.

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Artillería apoyando a los unionistas desde Edward’s Ferry, 22 de Octubre de 1861

Durante la noche, se produjeron algunas escaramuzas pero con el amanecer del 23 de Octubre, McClellan se presentó en Poolesville y tras estudiar la situación decidió que se abandonase Harrison Island. Y ya por la tarde se decidió que también se retirasen las tropas de Edward’s Ferry.

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Regreso de los unionistas a Edwards' Ferry, Maryland, en la noche del 23-24 de Octubre de 1861

Aqu√≠ vemos que una acci√≥n que comenz√≥ como una escaramuza, se acab√≥ convirtiendo en un completo desastre. Al final la ‚ÄúBatalla de Ball‚Äôs Bluff‚ÄĚ, tambi√©n llamada de Leesburg, del Harrison‚Äôs Landing o (muy impropiamente), de Edward‚Äôs Ferry, cost√≥ a la brigada confederada de Nathaniel George Evans (apodado ‚ÄúShanks‚ÄĚ, ‚ÄúZancas‚ÄĚ), 36 muertos y unos 113 heridos y a la Uni√≥n 1.002 bajas, de las que al parecer, 226 eran heridos que se hab√≠a evacuado antes del desastre final, o que en √©ste lograron alcanzar la orilla unionista, 400 prisioneros (muchos de ellos tambi√©n heridos) y 376 muertos. De cinco Coroneles dos hab√≠an muerto y otros dos ca√≠do prisioneros, (uno seriamente herido), y s√≥lo Charles Devens, tambi√©n herido, hab√≠a logrado ponerse a salvo.

Army Ball’s Bluff
                          Hombres Bajas
Union                      1,720 1002
Confederate             1,709 149
Total                       6,300 169

Naturalmente ‚ÄúShanks‚ÄĚ Evans, que pese a su brillante papel en aqu√©lla, no hab√≠a ascendido tras la Batalla de Bull Run, recibi√≥ al fin su despacho de Brigadier del Ejercito Provisional. Y Charles Pomeroy Stone hubo de capitanear por largo tiempo una mesa de despacho. La derrota unionista quiz√° no hab√≠a sido la mayor del a√Īo, pero si era una bien sangrienta y sufrida a manos de una fuerza relativamente modesta. Evans, con su brigada incompleta, no reuni√≥ m√°s de 1.700 hombres, y los unionistas llegaron a hacer cruzar hasta 2.000 pero al sufrir bajas tan r√°pido, tampoco alinearon m√°s de 1.700 a la vez. Esto iba a dar lugar a una tempestad pol√≠tica en Washington.

A esto debemos a√Īadir la muerte de un Senador, y a√ļn con el recuerdo de Bull Run, se produjo una clara protesta p√ļblica y con la prensa reclamando una investigaci√≥n de los hechos. Lo cual deriv√≥ en una comisi√≥n de investigaci√≥n que encontr√≥ en Stone su ‚Äúcabeza de turco‚ÄĚ, pues Baker al haber muerto en combate no pod√≠a ser acusado de desobedecer las √≥rdenes. Por lo que Stone fue arrestado en Febrero de 1862 y encarcelado en Fort Lafayette, NY, durante seis meses. Nunca se le acus√≥ formalmente por lo que fue readmitido al servicio activo, aunque nunca volvi√≥ a dirigir tropa alguna, y dimiti√≥ en Septiembre de 1864.

Después de Ball’s Bluff, ambos ejércitos se retiraron a sus cuarteles de invierno quedando tranquilo el frente de Virginia hasta 1862. Los confederados se replegaron tras el río Rappahannock y los unionistas se concentraron en Fort Monroe, con la intención de mantener su amenaza sobre Richmond desde el Este.

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‚ÄúCSS Baltic‚ÄĚ

Cap√≠tulo XVIII: Oto√Īo de 1861 en el mar y las costas

Un especial indicio de como se hizo notar el aumento del poder naval unionista a fin de aquel Verano es el caso de la goleta ‚ÄúLaura‚ÄĚ, una cabotera sure√Īa que se present√≥ voluntariamente el 23 de Septiembre en la base del Flag Officer McKean de Key West, poni√©ndose en manos de los unionistas para solicitar papeles nuevos, pas√°ndose a ellos. El episodio puede parecer menor, pero iba a ser la √ļnica vez en cuatro a√Īos de guerra en que se diera caso semejante.

En realidad, el aumento de la presi√≥n norte√Īa en el mar hab√≠a sido tan marcado que, aunque con el Oto√Īo iban a llegar las tempestades y las noches largas, que quitar√≠an parte de su filo a la superioridad unionista, el mando confederado emprender√≠a en los primeros d√≠as de Octubre una serie de acciones, indudablemente dirigidas a demostrar a los suyos que la Confederaci√≥n a√ļn ten√≠a capacidad de reacci√≥n en las costas.

El 4 de Octubre y en los Sounds de North Carolina, el Commander William F. Lynch fue el primero en jugar su baza, sacando su flotilla de combate al Pamlico Sound para ‚Äúpasear la bandera‚ÄĚ y disparar algunos ca√Īonazos contra los Fuertes Clark y Hatteras. Aparte de las cinco unidades de vapor artilladas originales (‚ÄúWinslow‚ÄĚ, ‚ÄúBeaufort‚ÄĚ, ‚ÄúEllis‚ÄĚ, ‚ÄúRaleigh‚ÄĚ y ‚ÄúSeabird‚ÄĚ), contaba con los ‚ÄúCurlew‚ÄĚ y ‚ÄúJunaluska‚ÄĚ (ya empleados tres d√≠as antes contra el ‚ÄúU.S.S. Fanny‚ÄĚ), y los ‚ÄúAppomatox‚ÄĚ y ‚ÄúForrest‚ÄĚ, que no eran sino los remolcadores armados ‚ÄúEmpire‚ÄĚ y ‚ÄúEdwards‚ÄĚ, redenominados y trasladados de las Hampton‚Äôs Roads al Albemarle Sound por el sistema de canales entre Norfolk y el Pasquotank River, por las Marismas Dismal.

Esta moderadamente agresiva demostraci√≥n iba a ser seguida, en la noche del 6 al 9 de Octubre en la Bah√≠a de Pensacola, por la primera acci√≥n en firme del Ej√©rcito de Pensacola del Brigadier confederado Braxton Bragg, que mand√≥ cruzar a una brigadilla de m√°s de 1.200 hombres, mandada por el Coronel Richard Heron Anderson a realizar una incursi√≥n en Santa Rosa Island. Se trataba de desembarcar de los vaporcitos bien al Este y ampar√°ndose en las sombras, barrer el campamento del 6¬ļ de Voluntarios de New York, ‚ÄúZuavos de Wilson‚ÄĚ, al Este de Fort Pickens.


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Richard H. Anderson

Confederados
Brig. Gen. Richard Heron Anderson
Equipo de Demoliciones - Tte. J. H. Hallonquist
1¬ļ Batall√≥n ‚Äď Coronel J. R. Chalmers
Destacamento, 10¬ļ Mississippi
Destacamento, 1¬ļ Alabama
2¬ļ Batall√≥n - Coronel J. Patton Anderson
3 Compa√Ī√≠as, 7¬ļ Alabama
2 Compa√Ī√≠as, Louisiana
2 Compa√Ī√≠as, 1¬ļ Florida
3¬ļ Batall√≥n - Coronel J. K. Jackson
Destacamento, 5¬ļ Georgia
Destacamento, Batallón Georgia
Artillería
Compa√Ī√≠a de Artiller√≠a Homer‚Äôs - Tte. Hollonquist
Marina
CSS Neaffie

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Unionistas
Coronel Harvey Brown
6¬ļ New York Zouave, Coronel William Wilson
Mando de Vodge - Mayor Israel Vodges
Company A, 1¬ļ US Artillery - Tte. F. E. Taylor
Compa√Ī√≠a E, 3¬ļ US Infanter√≠a - Capit√°n John McL. Hildt
Compa√Ī√≠a G, 3¬ļ New York Infanter√≠a - Capit√°n Dobie
Mando de Arnold - Mayor Lewis Golding Arnold
Compa√Ī√≠a C, 3¬ļ US Infanter√≠a - Tte. Shipley
Compa√Ī√≠a H, 2¬ļ Artiller√≠a - Capit√°n James M. Robertson

Si la vigilancia del campamento estaba tan descuidada como era de esperar tras casi 4 meses de calma, se podr√≠a hacer mucho da√Īo a los zuavos. Pero lo que sigui√≥, que fue llamada ‚ÄúBatalla de Santa Rosa Island‚ÄĚ, fue una comedia de errores, en la que los √ļnicos que hicieron debidamente su trabajo fueron precisamente aqu√©llos de los que se hab√≠a dado por supuesto que no lo har√≠an. En efecto, los centinelas de los zuavos estaban bien alertas, dieron de inmediato la alarma y reforzados con los destacamentos de guardia y refuerzo, hicieron frente a los confederados con gran serenidad, disparando contra ellos andanada tras andanada.

En cambio, todo iba manga por hombro tanto entre los mismos atacantes como en el campamento zuavo, e incluso en Fort Pickens. M√°s de la mitad del regimiento unionista y el grueso de sus oficiales, pernoctaban ya entre los muros del fuerte; y William Wilson, despertado en plena noche, inseguro del n√ļmero de tropas de que dispon√≠a y desasistido por la oficialidad, fue incapaz de poner un orden en el pandem√≥nium que se hab√≠a armado en el campamento amenazado.

Por otro lado en Fort Pickens el Coronel Harvey Brown, que a√ļn ten√≠a el mando de toda la isla, cometi√≥ el error de dejarse enga√Īar por los fant√°sticos relatos de los primeros fugitivos que llegaban desde el campamento. Estos, que desde luego a√ļn no hab√≠an visto un enemigo, pero deb√≠an justificar su huida, hac√≠an exagerad√≠simas pinturas de la fuerza confederada atacante. Y Brown qued√≥ convencido de que se trataba de una acci√≥n de gran estilo, que tras arrasar el campamento tratar√≠a de apoderarse del fuerte desde tierra y se neg√≥ a permitir la salida de refuerzos.

Y por su lado el confederado Anderson, que había dividido su tropa en tres columnas y avanzado sin muchas precauciones, convencido de que la misma estrechez de la isla impediría a sus hombres dispersarse demasiado, se encontró que, ya en las proximidades del campamento, la isla se anchaba y la vegetación, crecía más tupida. Con ello, sus columnas se separaron, se desorientaron y comenzaron a perder destacamentos que, más desorientados todavía, vagaban por los bosquecillos disparando contra los fugitivos unionistas que se encontraban, (a menudo asimismo desorientados a su vez en la oscuridad), y disparándose también entre sí cuando se cruzaban, al tomarse unos a otros por enemigos.

Mientras, el Coronel Wilson hab√≠a logrado formar al fin en el campamento una peque√Īa fuerza de apoyo para ir en auxilio de los piquetes, que llevaban buen rato resistiendo solos. Pero tuvo la desafortunada ocurrencia de internarse en el bosque, en la idea de atacar al enemigo de flanco. Apenas comenzaron a avanzar, chocaron frontalmente con una de las fuerzas ‚Äúperdidas‚ÄĚ del enemigo, dispers√°ndose unos y otros y desorient√°ndose m√°s mientras intercambiaban unas descargas. Pero de ah√≠ se siguieron desorganizando, y manteniendo encuentros parciales con otras peque√Īas fuerzas confederadas, para acabar dando vueltas en el bosque, totalmente perdidos en √©l hasta el amanecer.

Entretanto, Anderson, (s√≥lo con su columna central, ante la dispersi√≥n general de sus tropas), pudo obligar a los valientes piquetes de los zuavos a replegarse, abandonando el campo, y cay√≥ finalmente sobre el campamento de Wilson. Los √ļltimos ocupantes de √©ste huyeron a trav√©s del bosque tras un m√≠nimo conato de resistencia, y el confederado Anderson pudo ocuparlo, qued√°ndose en √©l para usarlo como referencia para reunir sus dispersas ovejas.

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En Fort Pickens, Israel Vodges (que mandara en Abril el primer refuerzo enviado al Teniente Slemmer, y ahora era Mayor), logr√≥ arrancar al Coronel Brown el permiso para llevar refuerzos a William Wilson y parti√≥ para el campamento con un pu√Īado de hombres. Por desgracia al poco, al ver que se les aproximaban los que tom√≥ por un grupo de fugitivos, se adelant√≥ solo hacia ellos para pedirles informaci√≥n y cay√≥ prisionero, pues se trataba de uno de los grupos ‚Äúperdidos‚ÄĚ de los confederados. Sus hombres trabaron de inmediato combate con √©l, tratando de rescatarle y persigui√©ndolo en el bosque, se perdieron a su vez.

Sigui√≥ una larga calma, sobre todo al principio cortada ocasionalmente por las descargas que intercambiaban en el bosque los grupos de ‚Äúturistas‚ÄĚ extraviados de ambos bandos. En el campamento, Richard Heron Anderson iba reuniendo trabajosamente a sus hombres, llam√°ndolos con toques de trompeta y otras se√Īales. Desgraciadamente, eso no quer√≠a decir que recuperase su control pues, despu√©s de casi seis meses de tediosas operaciones en Pensacola, y por mucho que el campamento de la infanter√≠a de Wilson se pareciera poco a la ‚ÄúCueva de Al√≠ Baba‚ÄĚ, los soldados confederados encontraban irresistible la tentaci√≥n de saquear las magras propiedades de los zuavos. Tanto, que su Coronel hubo que esperar a que terminaran para que sus √≥rdenes fuesen obedecidas.

A la vez, el unionista Harvey Brown había llegado al fin a la conclusión de que el ataque a Fort Pickens no estaba en la agenda de los confederados para aquella noche. Por tanto, formó una fuerte columna de represalia y partió, ya no mucho antes de amanecer, hacia el campamento. Pero para cuando llegó a él los confederados ya lo habían abandonado finalmente. Y aunque los persiguió con interés, sólo llegó a tiempo de hacerles algunas descargas mientras se reembarcaban, de vuelta a Pensacola.

Al fin, la extra√Īa ‚ÄúBatalla de Santa Rosa Island‚ÄĚ hab√≠a costado al parecer a la Uni√≥n 67 bajas, contando 14 muertos, y a los confederados 87, de los cuales m√°s de 30 eran muertos. Poca cosa para tantas descargas como se hab√≠an hecho, pero recu√©rdese que todas las tropas implicadas eran novatas (con la t√≠pica tendencia de los novatos a disparar alto), y se dispar√≥ en las enga√Īosas condiciones del bosque nocturno. De seguro que el mayor perjuicio lo encajaron las copas de los √°rboles.

Army Santa Rosa Island

                       Hombres Bajas
Union                      600 67
Confederados         1,200 87
Tota                    l 1,800 154

La Uni√≥n se atribuy√≥ la victoria, presumiendo de haber rechazado un ataque confederado a Fort Pickens y causado 350 bajas. Los confederados tambi√©n se atribuyeron la victoria, exagerando a su vez la cifra de bajas causadas y alegando haber dispersado al 6¬ļ de New York y tomado su campamento. A√ļn en el mejor de los casos era una victoria m√°s bien casposa pero el mando rebelde del Golfo necesitaba algo para animar a sus muchachos, y arm√≥ bastante ruido a prop√≥sito de ella.

Por tanto, Braxton Bragg fue ascendido a Mayor General, y los dos coroneles que ocupaban puestos de mayor importancia en su fuerza, Richard Heron Anderson y Adley Hogan Gladden, a Brigadieres. (Su mando contaba ya con otro Brigadier, Samuel Jones, que hab√≠a sido Coronel de Artiller√≠a en Bull Run, llegando a Pensacola como experto en tal Arma). Por otra parte y como desde los primeros intentos de Braxton Bragg de incorporarse al ahora Ej√©rcito de Mobile, exist√≠a cierta tirantez entre √©ste y el de Pensacola, para evitar fricciones entre ambos fue preciso ampliar los ascensos a ese Ej√©rcito de Mobile, comenzando por ascender a Mayor General a su comandante William Joseph Hardee. Por su parte, los unionistas se limitaron a ascender a Harvey Brown a Brigadier de regulares en el siguiente Enero, y dar a fines de 1862 a Israel Vodges, que hab√≠a sido capturado y que no hab√≠a podido ser intercambiado hasta fines de Verano de aquel a√Īo, un despecho de Brigadier de Voluntarios.

Sin embargo, s√≥lo tres d√≠as despu√©s de la ‚ÄúBatalla de Santa Rosa Island‚ÄĚ, se produjo la tercera acci√≥n ofensiva de los confederados en aquellos momentos, √©sta a cargo de la fuerza naval del Comodoro George Nichols Rollins. Las causas pr√≥ximas de la acci√≥n son muy claramente dos. De un lado, el escuadr√≥n unionista del Flag Oficcer McKean hab√≠a adquirido la costumbre, ahora que sus fuerzas hab√≠an aumentado, de mantener una peque√Īa divisi√≥n de combate en la zona m√°s baja del Mississippi llamada Head of the Passes o ‚ÄúCabeza de los Pasos‚ÄĚ, porque efectivamente es desde ella desde la que se abren las salidas, del delta del gran r√≠o, practicables para buques de cierto calado. Eso significaba que vigilando tales salidas desde dentro, la divisi√≥n destacada manten√≠a la boca del r√≠o mucho mejor controlada que si tratara de sellarlas, dispersa, desde fuera, y pon√≠a las cosas muy dif√≠ciles a los corsarios y Blockade Runners de un m√≠nimo porte que desearan salir de New Orleans. De otro lado, Hollins acababa de alinear un buque blindado, y rabiaba por ponerlo en acci√≥n. Ambas causas se combinaron, provocando un ataque, encabezado por el buque blindado, sobre la divisi√≥n unionista de Head of the Passes.

Ya hemos dicho que el Secretario de Marina confederado, Stephen Mallory, estaba decidido a apostar por los buques blindados. As√≠, se hab√≠a iniciado, o al menos planeado, la construcci√≥n de siete buques blindados en la cuenca del Mississippi, el ‚ÄúCSS Baltic‚ÄĚ, en construcci√≥n en Mobile, era una bater√≠a flotante blindada y motorizada (un buque blindado defensivo), y dos acorazados m√°s estaban en construcci√≥n en Virginia.

La gran cantidad de buques blindados en la cuenca del Mississippi correspond√≠a en realidad al entusiasmo del Comodoro Rollins por el concepto, y sobrepasaba en mucho a la capacidad de los astilleros sure√Īos de la zona que era limitada. (Nueva Orleans, con cosa de 200.000 habitantes, pod√≠a ser la gran ciudad del Sur, y quiz√° un gran centro de comercio transoce√°nico, pero en el Mississippi, la mayor industria de construcci√≥n de buques estaba en Saint Louis y su entorno).

De todos modos hab√≠a tres buques blindados en construcci√≥n en New Orleans, en el suburbio portuario de Algiers. Y el m√°s modesto de todos ellos, realizado por transformaci√≥n del peque√Īo vapor de h√©lice ‚ÄúCSS Enoch Train‚ÄĚ, hab√≠a quedado terminado a comienzo de Septiembre bajo el nombre de ‚ÄúCSS Manassas‚ÄĚ. En principio construido por particulares como una empresa privada, se hab√≠a llegado a solicitar y obtener para √©l una patente de corso, para llamar la atenci√≥n del Comodoro Hollins. Y en efecto, √©ste se intereso por √©l y lo adquiri√≥ para la flota como ‚ÄúCSS Manassas‚ÄĚ.

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CSS Manassas

Se trataba de un buque peque√Īo, de s√≥lo 387 Tn blindaje incluido y armado √ļnicamente con una proa de embestir y un ca√Ī√≥n Dahlgreen de 64 libras y 8 pulgadas de calibre, que disparaba por proa. Su estructura de gruesa madera reforzada con planchas de hierro de pulgada y media de espesor, ten√≠a la forma de un cigarro puro algo aplastado, lo que le daba un aire realmente caracter√≠stico. Hollins decidi√≥ enviarlo por delante en un ataque nocturno, bajo el mando del Teniente A. F. Worley, mientras reservaba r√≠o arriba una segunda fuerza de ataque que dirigir√≠a personalmente, y que estaba formada por las unidades ‚ÄúCSS Calhoun‚ÄĚ, (ense√Īa de Hollins), de 509 Tn, ‚ÄúCSS Ivy‚ÄĚ de 454 Tn, ‚ÄúCSS McRae‚ÄĚ de 830 Tn, ‚ÄúCSS James L. Day‚ÄĚ de 414 Tn, ‚ÄúCSS Tuscarora‚ÄĚ y ‚ÄúCSS Jackson‚ÄĚ, apoyados como tenders y remolcadores desarmados por los ‚ÄúCSS Music‚ÄĚ, ‚ÄúCSS Belle Algerine‚ÄĚ, ‚ÄúCSS Star‚ÄĚ y ‚ÄúCSS Mosher‚ÄĚ. La presencia de los remolcadores era especialmente necesaria, pues el arma principal de la segunda oleada de ataque iba a ser el env√≠o de una buena cantidad de brulotes.

En la noche del 12 de Octubre, la divisi√≥n unionista del Mississippi se hab√≠a hecho al ancla para carbonear en el pasaje denominado Southwest Pass, estando compuesta por el crucero de h√©lice ‚ÄúUSS Richmond‚ÄĚ, de 2.604 Tn y con 21 ca√Īones pesados, (hab√≠a regresado de un largo viaje de pruebas, reci√©n estrenado, en Julio, para verse persiguiendo infructuosamente al corsario confederado ‚ÄúUSS Sumter‚ÄĚ todo el Verano, y permutar despu√©s su misi√≥n con la de la fragata de palas ‚ÄúUSS Powhatan‚ÄĚ, anteriormente asignada al Gulf Blockading Squadron), los sloops de vela ‚ÄúUSS Vincennes‚ÄĚ, 700 Tn y 18 ca√Īones, con s√≥lo 4 pesados, y ‚ÄúUSS Preble‚ÄĚ, 566 Tn y 16 ca√Īones medios, el vapor ex-civil ‚ÄúUSS Huntsville‚ÄĚ, de 860 Tn, con un ca√Ī√≥n pesado y dos medios, y el ca√Īonero ‚ÄúUSS Water Witch‚ÄĚ, de 378 Tn y el mismo armamento que el ‚ÄúUSS Huntsville‚ÄĚ. Y les serv√≠an dos carboneros de vela, el clipper ‚ÄúUSS Nightingale‚ÄĚ y la goleta ‚ÄúUSS Joseph N. Tone‚ÄĚ, aparentemente bajo chart la √ļltima.

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USS Richmond

Aprovechando la oscuridad y su baja silueta, s√≥lo asomaba 2 pies y medio del agua, el ‚ÄúManassas‚ÄĚ se dej√≥ llevar por la corriente cauce abajo hasta muy cerca del ‚ÄúUSS Richmond‚ÄĚ al que, dando de pronto toda la potencia a sus calderas, logr√≥ espolonear con brutal impulso antes de que reaccionara, (sus vig√≠as no hab√≠an advertido la presencia del confederado hasta que la chimenea de √©ste empez√≥ a echar chispas). El espolonazo caus√≥ una gran v√≠a de agua en el crucero unionista, pero no lo suficiente para que las bombas no lograran contener la inundaci√≥n; era demasiada la diferencia entre las 2.600 Tn del unionista y las parcas 387 de su enemigo que, si se hubiera contentado con atacar a una de las unidades m√°s peque√Īas, seguramente la hubiese hundido.

Y peor a√ļn, los defectos de fabricaci√≥n del ‚ÄúCSS Manassas‚ÄĚ, realizado en los inadecuados astilleros de Algiers, salieron a flote con el espolonazo. En efecto, el choque le arranc√≥ el espol√≥n de metal de que hab√≠a sido provisto, e hizo caer la chimenea, dej√°ndole casi sin potencia, dado lo insatisfactorio de las calderas de la √©poca. Tanto que, cuando trat√≥ de evolucionar para espolonear de nuevo, la corriente lo arrastr√≥ y la transmisi√≥n entre sus calderas y h√©lices, ya muy afectada por el choque, se cort√≥, dej√°ndolo al garete.

Convertido en un jabato cojo entre una manada de lobos, el ‚ÄúCSS Manassas‚ÄĚ lo hubiese pasado mal de no ser lanzada en aquel momento la segunda oleada de ataque, que apareci√≥ bajando la corriente, precedida de tres brulotes en llamas, realizados con balsas. La idea de emplear all√≠ brulotes result√≥ especialmente adecuada pues, de un lado, la estrechez del cauce hac√≠a m√°s dif√≠cil esquivarlos, y de otro su principal defecto, (el no distinguir amigos de enemigos), no ten√≠a importancia, por ser el ‚ÄúCSS Manassas‚ÄĚ, de obra muerta baja y escasa, am√©n de casi totalmente recubierta de hierro, pr√°cticamente inmune a su amenaza.

Pese a su aver√≠a, el ‚ÄúUSS Richmond‚ÄĚ avanz√≥ al centro de la corriente, para ir hundiendo los brulotes que se presentaran, y teniendo a raya a los ca√Īoneros enemigos, con sus 20 Dahlgreen de 9 pulgadas y su ‚ÄúParrot Rifle‚ÄĚ de 30 libras. Mientras, los ‚ÄúUSS Huntsville‚ÄĚ y ‚ÄúUSS Water Witch‚ÄĚ ayudaban a los cuatro veleros presentes a ponerse en marcha corriente a abajo, por donde acab√≥ por huir toda la flotilla. Desgraciadamente, al cruzar la barra del South West Pass con mucha prisa, dos buques unionistas, el ‚ÄúUSS Vincennes‚ÄĚ por una falsa maniobra, y el ‚ÄúUSS Richmond‚ÄĚ porque, siendo el de mayor calado, iba sobrecargado por el agua embarcada, vararon en ella.

Para fortuna de ambos, el ‚ÄúUSS Richmond‚ÄĚ hab√≠a varado de lado, pudiendo usar el grueso de su bater√≠a contra los brulotes enemigos que, adem√°s, llegaban hasta ellos m√°s dispersos. Pod√≠a haber sido un problema el ataque de los ca√Īoneros de Hollins, que utilizando su movilidad pod√≠an buscar los √°ngulos muertos de ambos buques, pero se les logr√≥ mantener a distancia por el resto de la flotilla, disparando desde mar abierto. Adem√°s √©sta se vio reforzada por el transporte del Ej√©rcito de Tierra ‚ÄúUSAT McClelland‚ÄĚ. (U.S.A.T = United States Army Transport). Se trataba de una de las unidades que, para que no todo fueran contratos de chart, el Ej√©rcito iba adquiriendo, y a las que sol√≠a dotar de algunos ca√Īones. Se supon√≠a que √©stos estaban all√≠ tan s√≥lo a efectos defensivos, pero lo cierto es que iba a verse a veces a los ‚ÄúUSAT‚ÄĚ ayudando a los buques de la Marina en la captura de Blockade Runners, aunque el implicarse como en este caso en una batalla naval fue muy raro. En todo caso el ‚ÄúUSAT McClelland‚ÄĚ llevaba emplazados Parrot rayados, (a√ļn muy raros en la Marina, que desconfiaba de tales novedades). Y el gran alcance y precisi√≥n a distancia de √©stos fueron fundamentales para alejar a los ca√Īoneros enemigos de los dos nav√≠os varados,

El ‚ÄúUSS Richmond‚ÄĚ recibir√≠a un remiendo en Key West, volviendo enseguida al trabajo, y en el combate no hubo v√≠ctimas humanas. Pero los sure√Īos tambi√©n recuperaron y repararon el ‚ÄúCSS Manassas‚ÄĚ, y Hollins pudo presumir de haber logrado una gran victoria estrat√©gica. En efecto, el susto hab√≠a sido suficiente para que los norte√Īos se abstuviesen de seguir introduciendo unidades en el Head of the Passes, y el delta del Mississippi volvi√≥ a convertirse en un punto bien dif√≠cil para vigilar. As√≠, la Batalla de Head of the Passes fue una importante victoria sure√Īa, cuyas ventajas ser√≠an aprovechadas por los rebeldes por seis meses, hasta la campa√Īa de Farragut en Abril de 1862.

Por cierto, no podemos seguir adelante sin subrayar que fue efectivamente √©sta acci√≥n del 12 de Octubre de 1861 la primera en que intervino un buque acorazado en los anales de la historia naval, y que √©ste fue el ‚ÄúCSS Manassas‚ÄĚ, pues a menudo se atribuye el car√°cter de tal primera acci√≥n a la Primera Batalla de Hampton‚Äôs Roads del 8 de Marzo de 1862, suponi√©ndose que el primer buque blindado en acci√≥n fue el ‚ÄúCSS Virginia‚ÄĚ, conocido en la Prensa del Norte como ‚ÄúCSS Merrimack‚ÄĚ.

Esta actitud agresiva de la Confederados States Navy en el Golfo fue continuada en los siguientes d√≠as por las acciones del ‚ÄúCSS Florida‚ÄĚ, la √ļltima adquisici√≥n de la flotilla del Sound del Mississippi de Rollins. Se trataba tan s√≥lo de un vaporcito de ruedas de 252 Tn, pero hab√≠a recibido blindajes parciales de plancha de hierro en calderas y otros puntos delicados, y estaba poderosamente artillado con dos piezas de 9 pulgadas, una de 6 y un Brooke rayado de 6‚Äô4. Bajo el mando del Teniente Charles W. Hays top√≥ con el unionista ‚ÄúUSS Massachusetts‚ÄĚ de h√©lice y de 765 Tn, pero con s√≥lo 4 ca√Īones de 8 y un 32 libras, no lejos de Ship Island el 19 de Octubre.

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CSS Florida

En principio, Hays ten√≠a orden de evitar el combate en aquellas condiciones pero, confundiendo al unionista con el ‚ÄúUSS R. R. Cuyler‚ÄĚ (demasiado r√°pido para poder huir de √©l), le hizo frente a distancia, aprovechando los fondos bajos para impedirle aproximarse lo suficiente para sacar partido de los Dahlgreen de 8 y 9 pulgadas, a la vez que se alejaba de √©l. Y su Brooke hizo un impacto en el unionista que dej√≥ a su comandante, el Capit√°n Melachton Smith, totalmente desanimado.

Al parecer, el pesado proyectil c√≥nico del Brooke atraves√≥ o hundi√≥ el flanco del buque, y 18 mamparas de s√≥lido roble, antes de explotar casi junto al flanco opuesto, dividi√©ndose en 12 fragmentos de metralla que aun causaron m√°s v√≠ctimas y da√Īos. Semanas m√°s tarde, el 4 de Diciembre y mientras escoltaba al ‚ÄúCSS Pamlico‚ÄĚ cargado de tropas, el ‚ÄúCSS Florida‚ÄĚ vio venir hacia ellos al vapor armado enemigo ‚ÄúUSS Montgomery‚ÄĚ, de 787 Tn y mandado por el Comandante Thomas Darrah Shaw. Este buque estaba sin embargo mucho m√°s pobremente armado que el ‚ÄúUSS Massachusetts‚ÄĚ, con s√≥lo un Dahlgreen de 8 pulgadas y 4 piezas de 32 libras, y el ‚ÄúCSS Florida‚ÄĚ del Teniente Hays le hizo frente sin vacilar. Y al primer impacto de su pavoroso Brooke, el desgraciado Comandante Shaw se vio en tales apuros que hubo de dar orden de huir al amparo de las bater√≠as de Ship Island.

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USS Montgomery

Aquella fuga salv√≥ casi con seguridad al ‚ÄúUSS Montgomery‚ÄĚ, pero cost√≥ la carrera a Shaw. En efecto el oficial ‚Äús√©nior‚ÄĚ de la flotilla del Sound, que era Melachton Smith, el comandante naval de la base de Ship Island, Capit√°n L. M. Powell y el propio Flag Officer William McKean prefer√≠an perder un buque a dar a los confederados tal muestra de su inferioridad ante ellos y de inmediato quitaron el mando a Shaw, sustituy√©ndolo por el Teniente Jouett. Y esto no era porque no temieran al ‚ÄúCSS Florida‚ÄĚ, sino precisamente por todo lo contrario. La nerviosa correspondencia que durante todo el Oto√Īo intercambiaron estos tres jefes indica que estaban pensando seriamente en evacuar la valiosa base de Ship Island si los confederados pon√≠an en servicio m√°s de aquellos letales vaporcitos armados con ca√Īones rayados. (Por fortuna para ellos, ni Randoph ni Rollins adivinaron su apuro y su programa de armamento de buques era ca√≥tico).

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Samuel F. Dupont

Y para Diciembre, la Unión había lanzado ya su gran respuesta, en forma de la famosa operación anfibia del ahora Flag Officer Samuel Francis Dupont. Se había iniciado ya en la segunda mitad de Octubre, con la concentración en Hampton’s Roads de la mayor flota que jamás navegara hasta entonces bajo la bandera de las barras y estrellas, casi doble a la alineada para el desembarco en Veracruz de 1847.

La formaban al parecer 77 buques, aun no contando los de la escolta lejana de alta mar. Hab√≠a entre ellos no menos de 17 buques artillados de la Marina, (siempre sin contar la escolta lejana), y el resto eran transportes, unos bajo chart y otros en propiedad, y remolcadores para su servicio. El personal ascend√≠a a 16.000 hombres, y la fuerza de desembarco contaba con 14 regimientos de Infanter√≠a y uno de Ingenieros, am√©n de un grupo de bater√≠as artilleras y un batall√≥n de Marines. Todo ello formaba una fuerza de unos 14.000 hombres, organizados en tres brigadas bajo los Coroneles (de inmediato ascendidos a Brigadieres de Voluntarios), Egbert Ludovicus Viele (ex-jefe de la compa√Ī√≠a de Ingenieros agregada al 7¬ļ de la Milicia de New York, ‚ÄúOld Greybacks‚ÄĚ y por tanto el hombre que hab√≠a realizado la tarea pr√°ctica para poner en servicio el tren Annapolis-Washington el Abril anterior), Isaac Ingalis Stevens (ex-Gobernador del Territorio de Washington al que John Ellis Wood llamara ‚Äúcarne de presidio‚ÄĚ a√Īos atr√°s), y Horatio Gouverneur Wright (nuestro ya conocido ex-Capit√°n de Ingenieros). El jefe terrestre de tal despliegue era el Brigadier de Voluntarios Thomas West Sherman (no confundir con William Tecumseh Sherman a pesar del parecido de sus iniciales: T.W y W.T), se trataba de un Teniente Coronel de la anteguerra, que hab√≠a sido uno de los primeros soldados de activo ascendidos.

Una concentración tan importante no podía ser ocultada, y desde muy pronto los confederados hicieron cábalas sobre cual sería su objetivo. En el Golfo, se temía que podía dirigirse contra Mobile o New Orleans, y en el Atlántico se especulaba más con Savannah, los Sounds de North Carolina y sobre todo, Charleston. (Ese fue el motivo por el que Robert E. Lee se vio rápidamente arrancado a fin de mes de su mando en West Virginia para correr a organizar la defensa de aquellas costas).

Por una vez, su red de simpatizantes y esp√≠as en Washington no pod√≠a dar m√°s informaci√≥n a los confederados, Y es que, conociendo sus cl√°sicos, el Presidente Lincoln y los Secretario y Subsecretario de Marina, Gideon Welles y Gustavus Vaasa Fox, hab√≠an actuado con exquisito sigilo. S√≥lo ellos tres y un par de oficiales de confianza que hab√≠an ayudado al √ļltimo a redactar las √≥rdenes, sab√≠an el destino de la flota en la capital. Y en la propia flota s√≥lo lo conoc√≠a el mismo Flag Officer Dupont mientras el resto de los comandantes tan s√≥lo hab√≠an recibido sobres de instrucciones cerradas, cuyos sellos s√≥lo podr√≠an romperse en alta mar. Y fue con su secreto as√≠ preservado como la flota zarp√≥ al fin el 29 de Octubre de 1861.

Por desgracia y como ya se estaba convirtiendo en costumbre para las expediciones norte√Īas, una feroz tempestad la atac√≥ los d√≠as 1 y 2 de Noviembre, principalmente entre los cabos Henry y Hatteras y la altura de Charleston, creando incontables problemas y varias p√©rdidas. Los remolcadores y los buques artillados pudieron defenderse mejor, pero los transportes, sobrecargados, sufrieron mucho y tuvieron p√©rdidas. Los ‚ÄúBelvidere‚ÄĚ, ‚ÄúGovernor‚ÄĚ, ‚ÄúOcean Empress‚ÄĚ, ‚ÄúOsceola‚ÄĚ, ‚ÄúPeerless‚ÄĚ, ‚ÄúUnion‚ÄĚ, ‚ÄúWinfield Scott‚ÄĚ y ‚ÄúYoung Rover‚ÄĚ se perdieron, con la particularidad de que los ‚ÄúOcean Empress‚ÄĚ y ‚ÄúUnion‚ÄĚ arrastraron consigo al fondo del mar dos de las tres bater√≠as de campa√Īa de la fuerza de desembarco.

En cuanto al ‚ÄúGovernor‚ÄĚ, llevaba embarcado el batall√≥n de Marines completo; Por suerte, en esta ocasi√≥n pudo acudir la fragata de cincuenta ca√Īones ‚ÄúUSS Sabine‚ÄĚ, de la escolta lejana, que muy h√°bilmente logr√≥ colocarse junto al buque en apuros y salvar a casi todos los Marines y el grueso de la tripulaci√≥n. S√≥lo ocho Marines se ahogar√≠an.

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USS Sabine

Como ya hemos anticipado, los buques artillados sufrieron menos. √önicamente el vapor ‚ÄúUSS Isaac Smith‚ÄĚ, mandado por el Teniente Nicholson y que hab√≠a zarpado armado con 8 piezas de 8 pulgadas y un Parrot de 30 libras como ca√Ī√≥n de caza, se vio obligado a arrojar los 8 pulgadas por la borda para aligerarse. La fragata de paletas ‚ÄúUSS Susquehanna‚ÄĚ, de la escolta lejana y mandada por el Capit√°n James Lardner, tuvo problemas con su maquinaria, y se decidi√≥ que se uniese a la flota, donde pod√≠a ser asistida por los remolcadores de √©sta en un apuro. Para cubrir su puesto de bloqueo frente a Charleston, se envi√≥ desde la flota el vapor de 1.261 Tn ‚ÄúUSS Alabama‚ÄĚ, mandado por el Comandante Edmund Lanier, efectu√°ndose as√≠ una especie de trueque.

En realidad, los confederados habían sobrevalorado la autoconfianza del mando unionista al atribuirle la intención de tomar un gran puerto. Dupont sólo buscaba una base cómoda y fácil de defender con apoyo naval, y de ello alguna bahía amplia en una zona poco poblada. Su Estado Mayor había pensado en Fernandina, en Florida y más tarde tres candidatas en la costa surcarolina: Bull’s Bay al Norte de Charleston, St. Helena Sound, al Sur de dicho puerto, y Port Royal Sound, justo en el extremo meridional del Estado y al norte de la desembocadura del río Savannah, que lo separa de Georgia. Este era el fondeadero más amplio y cómodo y de fondos de mayor calado, aunque se sabía que se estaban construyendo dos fuertes para defender su boca y tan próximo a Savannah, la resistencia en él sería más dura. Y había sido seleccionado por presiones de Gustavus Vaasa Fox y contra la reluctancia inicial de Dupont.

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Port Royal Sound, South Carolina

El 3 de Noviembre, en que se esperaba contar con la flota reunida ante √©l, s√≥lo ocho buques hab√≠an logrado alcanzarlo a trav√©s de la tormenta. Y hasta √ļltima hora del d√≠a 6, s√≥lo se acumular√≠an menos de 60. (Hay que recordar que 8 buques hab√≠an sido hundidos por la tormenta, y varios m√°s averiados, con lo que hab√≠an vuelto a Hampton‚Äôs Roads o seguido ruta a Key West para reparar los da√Īos sufridos en la tormenta). Adem√°s y aunque el grueso de la fuerza de desembarco segu√≠a presente, ahora dispon√≠a de una sola bater√≠a de campa√Īa, casi todos los soldados estaban mareados y en muy mala condici√≥n f√≠sica para operar a causa de lo mal que les hab√≠a tratado la mar, y para colmo la tempestad hab√≠a arrancado de sus pescantes y sepultado en las aguas la mayor√≠a de los botes con que se contaba para el desembarco.

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Thomas F. Drayton

Empeorando las cosas, la larga concentraci√≥n ante la boca de Port Royal hab√≠a dado tiempo al enemigo para reunir la fuerza de defensa. La mandaba el conocido ex-soldado y terrateniente surcarolino Thomas Fenwick Drayton que contaba con algo menos de 2.000 hombres, mezcla de georgianos y surcarolinos (aunque casi todos de los √ļltimos). Sus fuerzas de mayor confianza eran seguramente los regimientos de Infanter√≠a 12¬ļ y 15¬ļ de South Carolina, de los Coroneles Dunovant y De Saussure, y las bater√≠as del 1¬ļ de Artiller√≠a de Milicia Surcarolino del Coronel John A. Wagener. El Ayudante del Brigadier Drayton era su sobrino, el Mayor William Seabrook Drayton y, por una tr√°gica casualidad t√≠pica de las guerras civiles su hijo, el Comandante Percival Drayton, estaba en el campo contrario, al mando del sloop de h√©lice unionista ‚ÄúUSS Pocahontas‚ÄĚ.

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Josiah Tattnall

El Comodoro Josiah Tattnall hab√≠a acudido en su ayuda desde Savannah con el grueso de su flotilla de combate. Vapores: ‚ÄúCSS Savannah‚ÄĚ de 406 Tn, (insignia de Tattnall mandada por el Teniente Maffitt), y ‚ÄúCSS Huntress‚ÄĚ, de 500 y bajo el Teniente Wilbur B. Hall. Remolcadores armados ‚ÄúCSS Lady Davis‚ÄĚ y ‚ÄúCSS Sampson‚ÄĚ, de los Tenientes Rutledge y Kenard. Tender ‚ÄúCSS Resolute‚ÄĚ, de 322 Tn, Teniente Jones. Por cierto que el hecho de que John Newland Maffitt, al que dejamos en el mes de Junio anterior en manos de los unionistas v acusado de pirater√≠a, reaparezca al mando del buque ense√Īa de Tattnall (un vapor que llevaba el mismo nombre que su desaparecido velero corsario), merece una explicaci√≥n.

Simplemente se deb√≠a a que, tras su victoria en Bull Run, los confederados hab√≠an separado a una parte de sus prisioneros, incluyendo personajes de alg√ļn prestigio, como los Coroneles Corcoran y A. M. Wood, y hab√≠an anunciado que los convert√≠an en rehenes de la suerte de los corsarios rebeldes capturados hasta la fecha. Lincoln que dado su car√°cter escrupuloso, es posible que no estuviese ya nada de acuerdo con las posibles consecuencias de sus intentos de crear un precedente contra el corso, (de seguro se le har√≠a cuesta arriba comenzar a firmar penas de muerte por pirater√≠a, como sin duda hubiera acabado siendo necesario), cedi√≥ al fin y retiradas las acusaciones de pirater√≠a, los corsarios confederados pasaron a ser prisioneros de guerra como todos. Por eso estaba ya libre Maffitt por m√°s que los confederados, que a menudo se mostraban un tanto dados a abusar, no soltar√≠an a Corcoran hasta un a√Īo despu√©s.

El Flag Officer Dupont y su segundo, el Capit√°n de Flota Capit√°n Charles Henry Davis, decidieron que, si las cosas no ten√≠an buen aspecto para intentar un desembarco, los fuertes pod√≠an ser obligados a rendirse, y el enemigo a alejarse, mediante un ‚Äúbombardeo en carrusel‚ÄĚ del tipo del que hab√≠a llevado a cabo Strindham en Hatteras, considerando que su fuerza artillada era realmente importante. Constaba de los buques que siguen:

Fragata de h√©lice ‚ÄúWabash‚ÄĚ (Com. Charles Rodgers / 46ca√Īones)

Fragata de ruedas ‚ÄúSusquehanna‚ÄĚ (Cap. J L Lardner / 18 ca√Īones)

Sloop de h√©lice ‚ÄúMohican‚ÄĚ (7 ca√Īones)
Sloop de h√©lice ‚ÄúPawnee‚ÄĚ (10 ca√Īones)
Sloop de h√©lice ‚ÄúPocahontas‚ÄĚ (5 ca√Īones)
Sloop de h√©lice ‚ÄúSeminole‚ÄĚ (5 ca√Īones)

Sloop de vela ‚ÄúVandalia‚ÄĚ (21 ca√Īones)

Ca√Īonero ‚ÄúOttawa‚ÄĚ
Ca√Īonero ‚ÄúPembina‚ÄĚ
Ca√Īonero ‚ÄúSeneca‚ÄĚ
Ca√Īonero ‚ÄúUnadilla‚ÄĚ

Vapor armado pesado ‚ÄúAugusta‚ÄĚ (1.310 Tn / Ruedas / 9 ca√Īones)
Vapor armado pesado ‚ÄúBienville‚ÄĚ (1.558 Tn / Ruedas / 9 ca√Īones)

Vapor armado ligero ‚ÄúCurlew‚ÄĚ (380Tn/ H√©lice / 7 ca√Īones)
Vapor armado ligero ‚ÄúIsaac Smith‚ÄĚ (453Tn/ H√©lice / 1 ca√Ī√≥n)
Vapor armado ligero ‚ÄúPenguin‚ÄĚ (389Tn/ H√©lice / 5 ca√Īones)
Vapor armado ligero ‚ÄúR. B. Forbes‚ÄĚ (329Tn/ H√©lice / 2 ca√Īones)

Sobre los 161 ca√Īones de la flota, hab√≠a 7 de 11 pulgadas, (en los 4 ca√Īoneros, el ‚ÄúSeminole‚ÄĚ y el ‚ÄúMohican‚ÄĚ, que portaba dos), 3 de 10 pulgadas, (2 en el ‚ÄúWabash‚ÄĚ y 1 en el ‚ÄúPocahontas‚ÄĚ). 36 de 9 pulgadas. (28 en el ‚ÄúWabash‚ÄĚ y 8 en el ‚ÄúPawnee‚ÄĚ), 33 de 8 pulgadas, (14 en el ‚ÄúWabash‚ÄĚ, 15 en el ‚ÄúSusquehanna‚ÄĚ, y 4 en el ‚ÄúVandalia‚ÄĚ), sumando 79 ca√Īones pesados. Se contaba tambi√©n con 56 ‚Äú32 Libras‚ÄĚ, 9 ‚Äú24 Libras‚ÄĚ, 10 ‚Äú12 Libras‚ÄĚ y 7 ca√Īones rayados Parrot: dos ‚Äú30 Libras‚ÄĚ en los ‚ÄúBienville‚ÄĚ e ‚ÄúIsaac Smith‚ÄĚ, y 5 ‚Äú20 Libras‚ÄĚ en el ‚ÄúCurlew‚ÄĚ y cada uno de los 4 ca√Īoneros.

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USS Bienville

Los cuatro ca√Īoneros eran los primeros ‚Äúca√Īoneros de 90 d√≠as‚ÄĚ en acci√≥n.

La serie, a la que se llamar√≠a tambi√©n ‚ÄúClase Unadilla‚ÄĚ por ser √©sta la primera unidad aceptada por la Flota, comprend√≠a 23 unidades (otra de sus quillas hab√≠a sido separada en el astillero, para crear, en torno a √©l, un buque blindado ligero ‚ÄúSui G√©neris‚ÄĚ), que pod√≠an dividirse en dos subclases: 20 de ellas, las ‚ÄúUSS Unadilla‚ÄĚ propiamente dichas, desplazaban 507 Tn. Otras tres, las ‚ÄúUSS Ottawa‚ÄĚ, ‚ÄúUSS Marblehead‚ÄĚ y ‚ÄúUSS Penobscot‚ÄĚ, hab√≠an salido bastante sobredimensionadas y desplazaban 691 Tn, siendo pese a ello ligeramente m√°s r√°pidas, (10/11 nudos, frente a 8/10). Aunque luego se producir√≠a alguna variante menor, casi todas las unidades llevaban las mismas armas, un Dahlgreen ‚ÄúPivot-Gun‚ÄĚ de 11 pulgadas, un Parrot rayado de 20 libras y dos ‚Äú24 Libras‚ÄĚ.

Frente a la flota de Dupont, los confederados de Thomas Fenwick Drayton dispon√≠an de los fuertes llamados Fort Beauregard y Fort Walker. En la Isla Eddings, al Norte, Fort Beauregard s√≥lo ten√≠a a√ļn emplazados 13 ca√Īones, incluyendo s√≥lo uno, (un Brooke rayado de 6‚Äô4 pulgadas), capaz de alcanzar hasta la orilla opuesta. Al Sur, en Hilton Head Island, Fort Walker, aunque tambi√©n incompleto, alineaba 23 ca√Īones m√°s, de los que sin embargo, s√≥lo 16 ser√≠an utilizados en el combate.

De manera que, al amanecer del 7 de Noviembre, los 17 buques de Dupont enfilaron el ancho canal de entrada, de dos millas y media de anchura y muy profundo, al que sol√≠a llamarse ‚ÄúBroad River‚ÄĚ (R√≠o Ancho). El ‚ÄúUSS Vandalia‚ÄĚ, que no pod√≠a esperar poder acompa√Īar a los vapores si navegaba a vela, iba a remolque del poco potente y mal armado ‚ÄúUSS R. B. Forbes‚ÄĚ. Y una vez dentro del Sound, que en este caso es una profunda bah√≠a, los buques mayores, ‚ÄúUSS Wabash‚ÄĚ, ‚ÄúUSS Susquehanna‚ÄĚ, ‚ÄúUSS Mohican‚ÄĚ, ‚ÄúUSS Pawnee‚ÄĚ, ‚ÄúUSS Pocahontas‚ÄĚ, ‚ÄúUSS Seminole‚ÄĚ y ‚ÄúUSS Vandalia‚ÄĚ, (siempre a remolque del ‚ÄúR. B. Forbes‚ÄĚ), formaron el carrusel de ataque, dirigiendo sus ‚Äúatenciones‚ÄĚ al m√°s d√©bil Fort Beauregard.

Entretanto, los 9 buques restantes fintaron primero un ataque contra la flotilla del Comodoro Tattnall, (que de muy buen acuerdo, se retir√≥ por aguas interiores someras, rehuyendo un combate tan desigual), y fueron luego a tomar posici√≥n para el bombardeo de los fuertes, buscando puntos que quedaran sin cubrir por la a√ļn incompleta artiller√≠a de aqu√©llos, al Norte de Fort Walker. (En esa zona hab√≠a de un lado una amplia zona desenfilada, que qued√≥ a√ļn m√°s desprotegida cuando un ca√Ī√≥n de 32 Libras de la defensa, situado en el √°ngulo, qued√≥ desmontado por un impacto directo. Y adem√°s, desde ella pod√≠a correrse a cortar el paso a las unidades armadas de Tattnall, que se hab√≠an replegado hacia el Norte, si intentaban irrumpir de nuevo en el campo de batalla).

Para las 11:00 de la ma√Īana, Fort Beauregard hab√≠a dejado de responder al fuego y el bombardeo se centr√≥ en Fort Walker, donde el m√°stil de la bandera result√≥ cortado varias veces por las granadas norte√Īas, siendo reclavada aqu√©lla en el cada vez m√°s peque√Īo mu√Ī√≥n de m√°stil restante en otras tantas ocasiones. Por fin hacia las 13:00 horas Fort Walker, ya anteriormente ‚Äúablandado‚ÄĚ por el fuego de desenfilada, dej√≥ de disparar. (S√≥lo tres ca√Īones le quedaban ya utilizables). Y entonces y entre m√°s de 500 viajes de bote, los 12.650 hombres que a√ļn quedaban de la fuerza de desembarco fueron trasladados a tierra, mientras la brigada confederada de defensa se retiraba sin presentar m√°s resistencia.

La ‚ÄúBatalla de Port Royal‚ÄĚ hab√≠a costado a la U.S. Navy tan s√≥lo 8 muertos y 23 heridos, y a los confederados 11 muertos, (incluyendo el Cirujano Jefe de Drayton, decapitado por una bala de ca√Ī√≥n mientras atend√≠a a un herido), 48 heridos y 7 desaparecidos (que en aqu√©llas circunstancias fueron probablemente cad√°veres arrojados al agua por las explosiones). De esta forma, Dupont se procur√≥ brillantemente la base que necesitaba para establecer su ‚ÄúSouth Atlantic Blockading Squadron‚ÄĚ.

En cambio, pronto se notar√≠a una excesiva falta de iniciativa en el mando del General Thomas Sherman que, tras recelar durante las primeras horas de un contraataque que no lleg√≥ a producirse, se dedic√≥ a instalarse cuidadosamente, sin enviar patrullas ni fuerzas de tanteo. Porque lo cierto es que, si lo hubiese hecho, hubiera descubierto que la √ļnica fuerza enemiga entre Port Royal y la impotente ciudad de Savannah era la derrotada Brigada de Drayton, am√©n de un par de batallones de minutemen locales. As√≠ lo constat√≥ horrorizado al llegar a Savannah Robert Lee que, reci√©n destinado a aqu√©llos frentes, no pudo alcanzar Savannah hasta el 9 de Noviembre, tardando hasta mediados de mes en conseguir montar una pantalla de defensa aceptablemente s√≥lida. Entretanto, la ciudad hab√≠a estado al alcance de Sherman y el error de √©ste al no capturarla, aunque de momento disimulado por la buena situaci√≥n en Port Royal, se fue filtrando en el conocimiento del gran publico norte√Īo.

Los unionistas, sin necesidad de demostrar nada, iban apretando el pu√Īo de su superioridad naval en las costas. En Pensacola, donde Braxton Bragg y su jefe de Artiller√≠a, Jones se hab√≠an tomado grandes molestias para crear un c√≠rculo de artiller√≠a en torno a Fort Pickens, para apoyar un intento de asalto con todos los medios, se decidi√≥ destruir estas esperanzas sure√Īas. Dos bater√≠as pesadas fueron trasladadas a Santa Rosa Island, para apoyar a las del fuerte asediado, y el 22 de Noviembre sus ca√Īones junto con los de Fort Pickens y los de la enorme fragata ‚ÄúUSS Ni√°gara‚ÄĚ, el crucero ‚ÄúUSS Richmond‚ÄĚ y el vapor armado ‚ÄúUSS Montgomery‚ÄĚ, dirigidos personalmente por el Flag Officer McKean en apoyo de las bater√≠as terrestres, emprendieron un terror√≠fico fuego de contrabater√≠a con las bater√≠as e instalaciones confederadas de la bah√≠a.

Para mediod√≠a del 22, primer d√≠a de acci√≥n, a Fort McRea, (como recordaremos la bater√≠a m√°s pr√≥xima a Fort Pickens), que los confederados hab√≠an devuelto al servicio y reforzado, s√≥lo le quedaba un ca√Ī√≥n en servicio. La reacci√≥n sure√Īa era sin embargo dura. El ‚ÄúUSS Montgomery‚ÄĚ, un tanto delicado para esta clase de trabajos, hubo de retirarse pronto, y a la noche se replegaron tambi√©n los dos nav√≠os mayores, cada uno de los cuales hab√≠an encajado varios impactos. (El ‚ÄúUSS Richmond‚ÄĚ, malamente remendado tras el espolonazo recibido en la batalla de Head of the Passes, tendr√≠a que ser enviado a los diques de reparaci√≥n de New York). Pero la ventaja de los norte√Īos era ya imparable, con la bater√≠a de Fort McRea reducida al silencio y las de Fort Barrancas a un fuego escaso y desordenado. Al d√≠a siguiente, los ca√Īones con base en la isla del Coronel Harvey Brown pudieron terminar el trabajo por s√≠ solos, y para el anochecer del 23 no s√≥lo la artiller√≠a de Fort Barrancas, sino tambi√©n un par de ‚Äúwater batteries‚ÄĚ que los sure√Īos hab√≠an instalado junto al puertecillo de Warrington, estaban silenciadas y el propio Fort Barrancas, y el Arsenal y el pueblo de Warrington ard√≠an en la noche, convirti√©ndose en pavesas.

A√ļn se realizar√≠a otro bombardeo del mismo tipo el d√≠a de A√Īo Nuevo de 1862, pero en realidad el del 22-23 de Noviembre hab√≠a bastado para dejar bien claro al mando sure√Īo que cualquier preparativo que aqu√©l hiciera para el asalto a Fort Pickens pod√≠a ser anulado por el unionista con mucho menos trabajo que el que sus contrarios hab√≠an de tomarse para organizarlo. En consecuencia, en el mes de Diciembre, Braxton Bragg fue llamado a consulta por el General Cooper y el Presidente Davis, para decidir a qu√© frentes ser√≠a m√°s conveniente enviar el grueso de sus tropas, al haberse abandonado ya la idea de tomar Fort Pickens.

Naturalmente, no siempre iba todo bien para los unionistas. As√≠, en la noche del 7 al 8 de Noviembre, dos botes de la ‚Äúcincuenta ca√Īones‚ÄĚ unionista ‚ÄúUSS Santee‚ÄĚ, que hab√≠an penetrado en la bah√≠a de Charleston con gran audacia, pudieron hacerse con el velero de 40 Tn ‚ÄúRoyal Yatch‚ÄĚ, en contrato de chart con el Texas Marine Department (TMD) y que estaba poniendo muy nerviosos a los responsables navales locales unionistas por su agilidad, que le permit√≠a entrar y salir de puerto en las mismas barbas de sus bloqueadores. Y sin embargo las cosas se torcieron.

En efecto, la toma del velerito (armado con un ca√Ī√≥n 12 libras), hab√≠a requerido un combate (con 1 muerto y 8 heridos de la Uni√≥n y bajas a√ļn mayores entre sus tripulantes). Y ello atrajo la atenci√≥n de los vapores del T.M.D. ‚ÄúCSS Bayou City‚ÄĚ y ‚ÄúCSS General Rusk‚ÄĚ. De forma que los comandantes de ambos botes unionistas no tuvieron tiempo sino para liberar bajo palabra al capit√°n del barco (Thomas Chubb, hijo del propietario), y sus hombres y embardu√Īar de brea e incendiar el ‚ÄúRoyal Yatch‚ÄĚ, para salir r√°pidamente huyendo. S√≥lo que los vapores llegaron muy pronto y hombres del ‚ÄúCSS Bayou City‚ÄĚ lograron contener la progresi√≥n del fuego antes de que alcanzase la santab√°rbara. En seis meses, el velero estar√≠a de nuevo activo, e incluso mandado por Chubb, en tanto liberado de su palabra.

Con todo segu√≠a el aumento de la fuerza naval unionista. Los vapores de menos de 500 Tn comprados en la segunda mitad del a√Īo en el mercado civil, eran los siguientes:


De ruedas o palas:

‚ÄúCeres‚ÄĚ
‚ÄúCommodore Barney‚ÄĚ
‚ÄúCommodore Perry‚ÄĚ
‚ÄúDelaware‚ÄĚ
‚ÄúEllen‚ÄĚ
‚ÄúIsland Belle‚ÄĚ
‚ÄúIsaac N. Seymour‚ÄĚ
‚ÄúJacob Bell‚ÄĚ
‚ÄúJohn L. Loockwood‚ÄĚ
‚ÄúMygnonette‚ÄĚ
‚ÄúMistletoe‚ÄĚ
‚ÄúO. M. Pettit‚ÄĚ
‚ÄúSatellite‚ÄĚ
‚ÄúStepping Stones‚ÄĚ
‚ÄúUnderwriter‚ÄĚ
‚ÄúWhitehall‚ÄĚ
‚ÄúWyandank‚ÄĚ

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‚ÄúCommodore Perry‚ÄĚ

De hélice:

‚ÄúA. C. Powell‚ÄĚ
‚ÄúBirney‚ÄĚ
‚ÄúCohasset‚ÄĚ
‚ÄúCurlew‚ÄĚ
‚ÄúCurrituck‚ÄĚ
‚ÄúDaisy‚ÄĚ
‚ÄúDawn‚ÄĚ
‚ÄúDragon‚ÄĚ
‚ÄúE. B. Hale‚ÄĚ
‚ÄúFanny‚ÄĚ
‚ÄúHenry Andrew‚ÄĚ
‚ÄúHenry Brinker‚ÄĚ
‚ÄúHyacinth‚ÄĚ
‚ÄúIce Boat‚ÄĚ
‚ÄúIsaac Smith‚ÄĚ
‚ÄúLeslie‚ÄĚ
‚ÄúLouisiana‚ÄĚ
‚ÄúLupin‚ÄĚ
‚ÄúMadgie‚ÄĚ
‚ÄúMaratango‚ÄĚ
‚ÄúMercedita‚ÄĚ
‚ÄúNew London‚ÄĚ
‚ÄúNorwich‚ÄĚ
‚ÄúPansy‚ÄĚ
‚ÄúPatroon‚ÄĚ
‚ÄúPotomska‚ÄĚ
‚ÄúR. B. Forbes‚ÄĚ
‚ÄúRescue‚ÄĚ
‚ÄúSachem‚ÄĚ
‚ÄúShawsheen‚ÄĚ
‚ÄúStars and Stripes‚ÄĚ
‚ÄúTigress‚ÄĚ
‚ÄúUncas‚ÄĚ
‚ÄúValley City‚ÄĚ
‚ÄúVictoria‚ÄĚ
‚ÄúWamsutta‚ÄĚ
‚ÄúWestern World‚ÄĚ
‚ÄúWhitehead‚ÄĚ
‚ÄúWilliam G. Putnam‚ÄĚ
‚ÄúYoung Rover‚ÄĚ
‚ÄúZouave‚ÄĚ

A la vez, al filo del a√Īo estaban entrando en servicio el grueso de las ca√Īoneras de 90 d√≠as o ‚ÄúUnadillas‚ÄĚ, las √ļltimas de las cuales ser√≠an operativas para Febrero. Las 23 de la serie eran las siguientes:


‚ÄúAroostook‚ÄĚ
‚ÄúCayuga‚ÄĚ
‚ÄúChippewa‚ÄĚ
‚ÄúChocura‚ÄĚ
‚ÄúHuron‚ÄĚ
‚ÄúItasca‚ÄĚ
‚ÄúKanawha‚ÄĚ
‚ÄúKatahdin‚ÄĚ
‚ÄúKennebec‚ÄĚ
‚ÄúKineo‚ÄĚ
‚ÄúMarblehead‚ÄĚ
‚ÄúOttawa‚ÄĚ
‚ÄúOwasko‚ÄĚ
‚ÄúPembina‚ÄĚ
‚ÄúPenobscot‚ÄĚ
‚ÄúPinola‚ÄĚ
‚ÄúSagamore‚ÄĚ
‚ÄúSciota‚ÄĚ
‚ÄúSeneca‚ÄĚ
‚ÄúTahoma‚ÄĚ
‚ÄúUnadilla‚ÄĚ
‚ÄúWinona‚ÄĚ
‚ÄúWissahickon‚ÄĚ


Tambi√©n entraban en servicio entre Diciembre de 1861 y Enero de 1862 los primeros sloops de la primera serie encargada en el Mayo anterior. Los 6 sloops entonces solicitados suelen dividirse en dos series, llamadas respectivamente ‚ÄúKearsarge‚ÄĚ y ‚ÄúOssipee‚ÄĚ, de las primeras unidades operativas de cada una, pero no eran en realidad clases estandarizadas. El ‚ÄúUSS Kearsarge‚ÄĚ primera, y el ‚ÄúUSS Wachusett‚ÄĚ √ļltima unidad disponible del primer grupo, eran sloops m√≠nimos de 1.031 y 1.032 Tn, mientras que el ‚ÄúUSS Tuscarora‚ÄĚ, (disponible en Enero), y el ‚ÄúUSS Oneida‚ÄĚ, (que lo estar√≠a en Febrero de 1862), correspond√≠an a un tipo de sloop m√°s serio, pr√≥ximo a 1.500 Tn de desplazamiento.

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USS Wachusett

Adem√°s y despu√©s de encargar las ‚Äúca√Īoneras de 90 d√≠as‚ÄĚ, en la Uni√≥n se hab√≠a decidido fabricar 12 ca√Īoneras m√°s, que fuesen m√°s pesadas y potentes, pero, para poder actuar en los r√≠os y estuarios sure√Īos, con aproximadamente igual calado, para lo que se escogi√≥ hacerlas de paletas laterales. Se les llama a veces ‚ÄúClase Octorara‚ÄĚ, de una unidad que ser√≠a cl√°sica de la serie, pero en realidad no estaban estandarizadas y cada una resultar√≠a distinta, variando sus tonelajes entre 730 y 1.070 Tn. Y las primeras de √©stas nuevas ca√Īoneras, (‚ÄúUSS Mahaska‚ÄĚ, ‚ÄúUSS Maratanza‚ÄĚ, ‚ÄúUSS Miami‚ÄĚ, ‚ÄúUSS Octorara‚ÄĚ, ‚ÄúUSS Port Royal‚ÄĚ, ‚ÄúUSS Sebago‚ÄĚ), entraban tambi√©n en servicio a fines de 1861 y comienzos de 1862.

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USS Miami

Finalmente, tambi√©n iban a entrar en servicio, entre Diciembre y comienzos de Febrero, las 9 ca√Īoneras prometidas por Eads al Flag Officer Andrew Foote para su Flotilla del Mississippi. La unidad sin blindar era la ‚ÄúUSS Essex‚ÄĚ, de 614 Tn y con 11 ca√Īones, incluyendo 10 pesados. El buque blindado catamar√°n ser√≠a el ‚ÄúDenton‚ÄĚ, 1.033 Tn y 16 ca√Īones, 2 de ellos pesados y 7 m√°s rayados. Y las 7 unidades totalmente nuevas, muy estandarizadas y llamadas Clase ‚ÄúCity‚ÄĚ o Clase ‚ÄúCairo‚ÄĚ, eran las ‚ÄúCairo‚ÄĚ, ‚ÄúCarondelet‚ÄĚ, ‚ÄúCincinnati‚ÄĚ, ‚ÄúLouisville‚ÄĚ, ‚ÄúMound City‚ÄĚ, ‚ÄúPittsburgh‚ÄĚ y ‚ÄúSaint Louis‚ÄĚ, de 512 Tn. A la vez, Eads hab√≠a iniciado la construcci√≥n de tres docenas de ‚Äúbombardas de r√≠o‚ÄĚ, gabarras de remolque con los costados blindados y un mortero de 10 pulgadas.

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USS Cairo

En cuanto a las más sofisticadas bombardas de mar que iban a portar morteros de 13 pulgadas, su transformación se había iniciado ya en Diciembre. Y, destinándolas al ataque a New Orleans, se había formando para ellas un mando especial de flotilla, que se adjudicó a David Dixon Porter, ascendido ahora a Capitán, por su experiencia con tal tipo de armas.

Y la conciencia de su fuerza de los unionistas los hac√≠a especialmente agresivos. As√≠, cuando el 2 de Noviembre el Capit√°n confederado John Randolph Tucker, jefe naval sure√Īo de Hampton‚Äôs Roads, sac√≥ al sloop auxiliar ‚ÄúCSS Patrick Henry‚ÄĚ por la boca del James para que, como en Agosto, molestara a los buques unionistas situados en Newport News, se vio obligado a retroceder bajo el furioso ataque de 5 vaporcitos enemigos, dirigidos por el ‚ÄúUSS Isaac N. Seymour‚ÄĚ. Uno de ellos era el ‚ÄúUSS Ice Boat‚ÄĚ, cuyos propietarios lo hab√≠an regalado a la US Navy y que ya hab√≠a tomado parte en alg√ļn bombardeo, que se averi√≥ seriamente al tocar un baj√≠o, siendo devuelto a sus patri√≥ticos due√Īos. Y por doquier, la disponibilidad de m√ļltiples peque√Īos vapores daba lugar a numerosas acciones agresivas.

La m√°s dura fue el asalto y ocupaci√≥n del puerto de Biloxi (Mississippi), el mismo 31 de Diciembre por el ca√Īonero ‚ÄúUSS Water Witch‚ÄĚ, el vapor ‚ÄúUSS New London‚ÄĚ y el bricbarca ‚ÄúUSS Lewis‚ÄĚ apoyados por un batall√≥n de infanter√≠a tomado de Ship Island. El objeto principal de la expedici√≥n era capturar la goleta ‚ÄúCSS Captain Spedden‚ÄĚ, un blockade runner que les hab√≠a burlado alcanzando Biloxi. Pero adem√°s aterrorizaron la ciudad, destrozaron por completo las bater√≠as de defensa y las instalaciones del puerto, y hundieron la ‚ÄúCSS Lewis‚ÄĚ, (que era uno de los viejos cascos adquiridos a tal fin), exactamente en el lugar donde pod√≠a molestar m√°s a todo el puerto. Despu√©s zarparon, sin duda satisfechos de haber amargado la Nochevieja a los rebeldes.

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Raphael Semmes, CSN

Frente a todo esto, la √ļnica iniciativa que le quedaba a la Confederaci√≥n, era la cada vez menor que pod√≠an obtener sus corsarios. De √©stos, el m√°s antiguo y reputado era sin duda el ‚ÄúCSS Sumter‚ÄĚ del Capit√°n Raphael Semmes, que para fines de a√Īo sumaban ya 18 presas, (establecer√≠a el record de 69 presas durante la contienda), y hab√≠a burlado las b√ļsquedas del ‚ÄúUSS Richmond‚ÄĚ en el Verano y del ‚ÄúUSS Powhatan‚ÄĚ en el Oto√Īo, y escapado por estrecho margen del sloop enemigo ‚ÄúUSS Iroquois‚ÄĚ en las Antillas brit√°nicas. Pero empezaba a sentirse fastidiado por los inconvenientes que le estaba poniendo el Gobernador espa√Īol de Cuba para hacer de La Habana su base. Finalmente y ya en Diciembre, se hizo al mar para cruzar el oc√©ano, fondeando en el puerto espa√Īol de C√°diz el 4 de Enero de 1862.

El 21 de Octubre otro gran buque, y este gubernamental, el ‚ÄúCSS Nashville‚ÄĚ del Capit√°n Robert B. Pegram, zarp√≥ de Charleston. Desplazaba 1.221 Tn, pero era b√°sicamente un Blockade Runner con capacidad de corso. As√≠, y tomando tan solo dos presas al paso, se apresur√≥ a cruzar el Atl√°ntico, alcanzando el puerto brit√°nico de Southampton en Noviembre, siendo el primer buque que luci√≥ la bandera confederada en Europa. Su llegada, y luego la del ‚ÄúCSS Sumter‚ÄĚ, iba a dar lugar a un aumento de la presencia naval unionista en aguas del viejo continente que, si anteriormente estaba limitada al clipper armado ‚ÄúUSS Ino‚ÄĚ, y la venerable ex-fragata ‚ÄúUSS Constellation‚ÄĚ, (ahora sloop), pas√≥ a recibir el refuerzo de los reci√©n terminados sloops de h√©lice ‚ÄúUSS Kearsage‚ÄĚ y ‚ÄúUSS Tuscarora‚ÄĚ en el mes de Enero.

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CSS Nashville

Por lo dem√°s, s√≥lo se hicieron a la mar, como corsarios los veleros ‚ÄúBeauregard‚ÄĚ, ‚ÄúF. S. Bartow‚ÄĚ y ‚ÄúJ. M. Chapman‚ÄĚ. Pero los mismos d√≠as cortos y mal tiempo que estaban impidiendo a los unionistas aumentar las presas de su bloqueo, pese a su gran aumento num√©rico, les neg√≥ el √©xito. Adem√°s el ‚ÄúBeauregard‚ÄĚ, que con 101Tn era el mayor y mejor de los tres, aunque su tripulaci√≥n de 27 hombres bajo el Capit√°n Gilbert Hay era en exceso reducida, fue a topar el 12 de Noviembre en el Canal de Bahamas, en su s√©ptimo d√≠a de singladura, con la bricbarca unionista ‚ÄúUSS W. G. Anderson‚ÄĚ, del Teniente William C. Rogers, que lo persigui√≥, alcanz√≥ y captur√≥ en aquella misma jornada (meses despu√©s, ser√≠a incorporado a los escuadrones de bloqueo de la Uni√≥n como ‚ÄúUSS Beauregard‚ÄĚ).

Para colmo el valiente vaporcito ‚ÄúCSS Winslow‚ÄĚ, que sin ser en realidad un corsario segu√≠a haciendo sus salidas desde el Albemarle Sound, y hab√≠a llegado a sumar casi una docena de presas, se encontr√≥ al cabo de su buena suerte y, el 7 de aquel mismo Noviembre y al regreso de una de sus incursiones, choc√≥ con un casco hundido en el Okrakone Inlet, quedando inmovilizado y con una enorme v√≠a de agua. Con ello, su tripulaci√≥n se vio obligada a incendiarlo y evacuarlo en botes, perdi√©ndose.

En cuanto a otro veterano con cierto √©xito, el ‚ÄúCSS Gordon‚ÄĚ, el Oto√Īo lo encontr√≥ bajo el nuevo nombre de ‚ÄúCSS Theodora‚ÄĚ y convertido en mensajero de lujo, encargado de llevar a los plenipotenciarios confederados James Murray Mason y John Slidell a Cuba. Lo hizo sin problemas entre el 12 y el 20 de Octubre, obligando a su paso por las Bahamas a huir al bergant√≠n unionista ‚ÄúUSS H. W. Johnson‚ÄĚ. Y despu√©s ser√≠a desarmado y convertido en Blockade Runner, pronto bajo el nuevo nombre de ‚ÄúCSS Nassau‚ÄĚ.

Mientras, Mason y Slidell hab√≠an tomado el vapor de l√≠nea brit√°nico ‚ÄúHMS Trent‚ÄĚ, que el 8 de Noviembre ser√≠a detenido y abordado por el sloop unionista ‚ÄúUSS San Jacinto‚ÄĚ, mandado por el Capit√°n Charles Wilkes. Este oficial, conocido como ge√≥grafo y que en 1838 hab√≠a mandado una famosa expedici√≥n polar, arrebat√≥ a ambos hombres del ‚ÄúHMS Trent‚ÄĚ ante la indignaci√≥n de los brit√°nicos, dando lugar al peor incidente diplom√°tico de toda la guerra. Pero eso, como dir√≠a Kipling, ya es otra historia.


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Actualizado ( Lunes, 09 de Febrero de 2009 20:06 )
 

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