La Guerra Civil Americana - 6ªParte PDF Imprimir E-mail
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Escrito por Lee   
S√°bado, 30 de Mayo de 2009 18:19

Capítulo XIX: Fin de 1861 en el Oeste

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Aquel oto√Īo acab√≥ siendo muy movido en el Oeste. Hasta en la lejana y habitualmente pac√≠fica California volvieron a agitarse las cosas, al conocerse en Los Angeles que de nuevo se estaban reuniendo prosecesionistas en los Montes Santa Ana, en Noviembre. De nuevo partieron en su busca milicias locales y Voluntarios de California y, sin duda mejorando con la pr√°ctica, ese mes lograron sorprender y capturar el 20 de Noviembre a 18 de ellos.

En mitad de la masa continental, Nuevo Mexico tambi√©n parec√≠a bastante pac√≠fico aquel oto√Īo, mientras los confederados de Baylor trataban de convertir su batall√≥n en un aut√©ntico regimiento, agreg√°ndose todos los hispanos que les eran posibles. De todas formas, no fueron demasiados, y, aunque se logr√≥ formar con ellos seis compa√Ī√≠as, (Esp√≠as de San Elizario, Rangers de Arizona, Guardias de Arizona, Esp√≠as y Gu√≠as, y aparentemente, dos compa√Ī√≠as de Voluntarios de Arizona), √©stas sol√≠an ser de a 50 hombres y el total quiz√°s no llegara a los 300.

Desgraciadamente para ellos, la cosa no acab√≥ en forma tan pac√≠fica porque el Capit√°n Thomas Helm, empe√Īado en abrir finalmente la ruta de Tucson, acabar√≠a el a√Īo intentando despejar el Apache Pass por la fuerza, al frente de una de las compa√Ī√≠as de Voluntarios, de 50 hombres. No se sabe lo que ocurri√≥ en detalle pues a diferencia de los indios de la pradera, que eran una sociedad de cazadores para los que la guerra era el deporte rey, los apaches eran en elevado grado bandidos y para ellos la guerra era un trabajo, (por eso la hac√≠an bastante m√°s racionalmente), y no guardaban esos detallados registros t√≠picos de por ejemplo los Sioux. (Que guardan con el amor del entusiasta que recoge una final inolvidable, el nombre de hasta el √ļltimo guerrero que luch√≥ en Little Big Horn). Simplemente, Helm y sus 50 hombres aparecieron muertos hasta el √ļltimo, y de su aspecto se dedujo que hab√≠an muerto hacia fin de a√Īo. Con ese toque siniestro, pasamos a otro asunto.



Por aquellos d√≠as, casi todos los ranchos de la antigua Uni√≥n se encontraban a√ļn en Texas, que era donde los estadounidenses hab√≠an entrado en el negocio, imitando modelos hispanomexicanos. Pero lo que es poco conocido es que el producto de tales ranchos se vend√≠a casi exclusivamente en el Norte. En el Sur apenas se consum√≠a carne de vaca. Los m√°s poderosos, imitando a la aristocracia europea, prefer√≠an la volater√≠a y la caza, y el resto el ubicuo cerdo.


El ganado vacuno era enviado por diversos medios a Saint Louis, de donde se embarcaba en trenes a los grandes mataderos de Chicago. Y en ellos, el grueso de las vacas era convertido en productos c√°rnicos de calidad, muy apreciados sobre todo por las clases medias y medias-bajas urbanas del Norte. Y el desperdicio serv√≠a para conseguir materias grasas que se juntaban con cereal, para formar unas no muy apetitosas tortas que regresaban al Sur, convertidos en el ‚Äúpienso‚ÄĚ b√°sico del ganado humano que eran los esclavos. Como se puede comprender, la guerra hab√≠a cortado dr√°sticamente este tr√°fico, trayendo para el primer invierno de contienda curiosas consecuencias.

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Ganado Longhorn


En el Norte, el cese de los envíos texanos de ganado, unido a la necesidad de exportar grandes cantidades de cereal a Europa para mantener equilibrada la balanza de pagos, dio lugar a una relativa escasez de cereal y a una gran escasez de productos cárnicos. El precio del cereal se elevó, y el de la carne se puso por las nubes, haciéndola desaparecer de muchas mesas ya acostumbradas a consumirla. Lo que produjo un invierno bastante triste, que repercutió sobre la moral de la población unionista, aunque la existencia de algunos stocks hizo que las cosas no fueran tan lejos como iban a llegar el invierno siguiente.

En el Sur, asombrosamente, al quedarse sin clientes para su ganado vacuno, ¬°a los secesionistas no pareci√≥ ocurr√≠rseles comerse sus propias vacas! (Lo que es un indicio m√°s de hasta qu√© punto la rebeli√≥n hab√≠a sido organizada, y estaba siendo dirigida, por una banda de ‚Äúdiletantes‚ÄĚ de buena familia). Y puesto que la carne de vaca no ten√≠a en ese esquema empleo, los ranchos carec√≠an de utilidad. En su mayor√≠a quedaron desiertos y el ganado abandonado a s√≠ mismo durante cuatro a√Īos, que incluso producir√≠an fuertes cambios (todos negativos), en la raza vacuna local. Mientras, cowboys y propietarios fueron convertidos en tropa de caballer√≠a.

A su vez, el que las tortas de pienso para esclavos no llegaran del Norte hizo preciso alimentarlos con ma√≠z. Ahora bien, los esclavos representaban casi el 40% de la poblaci√≥n sure√Īa y ante tal aumento de su demanda el ma√≠z, (que era el t√≠pico alimento de los sure√Īos pobres y sus animales de granja y corral), se encareci√≥ seriamente. Este hecho, que inici√≥ una espectacular espiral de inflacci√≥n de precios y predec√≠a muchos males para el futuro, tuvo sin embargo un efecto beneficioso para aquel primer invierno. Al encarecerse de tal forma la alimentaci√≥n de los animales de carne, la mayor√≠a de los sure√Īos de clases modestas sacrificaron los que pose√≠an, y semejante hecatombe mantuvo el precio de las carnes dentro de l√≠mites razonables. No mirando las tenebrosas perspectivas para el invierno siguiente, (la mayor√≠a de los sure√Īos segu√≠an pensando que para entonces la guerra habr√≠a acabado), el fen√≥meno produjo cierto ambiente de bienestar, sobre todo entre los que dispon√≠an de algunos medios, en contraste con la inquietud del Norte.

Una consecuencia colateral de todo lo que relatamos es que, en el Norte, cada escopeta disponible trat√≥ de aumentar la dieta c√°rnica de los suyos cazando. Esto aument√≥ los conflictos de l√≠mites y jurisdicciones, y en la frontera india, tambi√©n los agravios de los pieles rojas cazadores, que vieron su medio de vida amenazado por una horda de amateurs. En cuanto a los pieles rojas encerrados en reservas, el Gobierno sol√≠a concederles, a cambio de que no abandonasen las reservas persiguiendo a sus presas cl√°sicas, unas subvenciones en met√°lico para adquirir alimentos, y la entrega anual de un n√ļmero de reses vacunas para que las sacrificaran cuando les pareciese conveniente. Pero aquel invierno las subvenciones, (ya menos convenientes que a√Īos anteriores al haber aumentado los precios de la alimentaci√≥n), se retrasaron a causa de las dificultades financieras por las que atravesaba el Gobierno de la Uni√≥n. Y las reses, tal como estaban los precios de la carne de vacuno aquel invierno, constitu√≠an una verdadera tentaci√≥n para ganaderos, transportistas e ‚ÄúIndian Agents‚ÄĚ y muchas de ellas se esfumaron en el mercado negro.

Concretamente se sabe que el Indian Agent Andrew J. Myers, de la reserva de los Shantee Sioux en Yellow Medicine, Minnesota, (Shantee Lower Sioux Agency), que era el tipo de rata humana cl√°sica, decidi√≥ que aqu√©lla era una buena ocasi√≥n para hacerse rico y aquel a√Īo sus pieles rojas no llegar√≠an ni a ver una sola de las reses que el Gobierno les hab√≠a asignado y pagado. Con ello y el retraso de las subvenciones, infinidad de pieles rojas murieron durante el invierno y como a sus madres se les retir√≥ la leche por falta de alimentos, ni uno s√≥lo de los lactantes shantee del oto√Īo llegar√≠a a ver la primavera. ‚Äú¬°Si tienen hambre que coman yerba!‚ÄĚ, se asegura que se burl√≥ Myers, que ten√≠a un ‚Äúsentido del humor‚ÄĚ acorde con el resto de sus ‚Äúcualidades‚ÄĚ.

Y no fue un caso √ļnico, aunque pocos resultaron tan ladrones y desalmados como √©l. Sin saberlo, estaba alimentando una hoguera aunque √©sta no deflagrar√≠a hasta el verano siguiente. Entretanto, en las fronteras indias y las reservas, la temperatura del odio sub√≠a.

Mas al Sur, el conflicto larvado estall√≥ al fin en Noviembre en el Territorio de las Cinco Naciones. El mismo hecho de que el jefe Opothleyahola, ‚ÄúOld Gouge‚ÄĚ y los suyos permanecieran al margen del resto del Territorio era ya un serio desaf√≠o, que daba de pensar a los pieles rojas del Territorio que nada ganaban con la adscripci√≥n de √©ste a la causa sure√Īa y les daba que pensar cosas que ni los jefes proconfederados, ni desde luego las autoridades rebeldes, ten√≠an ning√ļn inter√©s en que pensaran. Y la cosa se complic√≥ al conocerse que los Seminole, Creek y Chocktaw de Opothlegahola estaban explorando la Chisholm Trail, por la que su antigua guarnici√≥n federal hab√≠a huido del Territorio a Kansas.

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Douglas Hancock Cooper,CSA

De un lado era l√≥gico que el viejo ‚ÄúOld Gouge‚ÄĚ se buscara una v√≠a de escape por si las cosas se le complicaban. Pero un contacto de sus rebeldes con los unionistas de Kansas por la Chisholm Trail pod√≠a acarrear peligros, como el de que recibieran armas modernas, (los abolicionistas de Kansas siempre hab√≠an estado muy bien armados), o que sirvieran de exploradores y vanguardia a una invasi√≥n militar. Finalmente el mando confederado tom√≥ una decisi√≥n y el 15 de Noviembre el Coronel Douglas Hancock Cooper, como comandante confederado del Territorio Indio, sal√≠a en su busca para ‚Äúobligarle a someterse o expulsarle del Territorio‚ÄĚ. Llevaba 1.400 hombres, incluyendo la Brigada India y un par de batallones de Minutemen igualmente pieles rojas.

Aqu√≠ debemos detenernos a advertir que, aunque llevaba inicialmente pieles rojas contra otros pieles rojas, esta campa√Īa se adapt√≥ al modelo cl√°sico de las campa√Īas indias del Ej√©rcito, empleando los modos t√≠picos de desinformaci√≥n del Ej√©rcito en tales casos, que pueden enga√Īar al lector no advertido. As√≠, se insist√≠a en considerar la ocupaci√≥n del terreno como se√Īal de victoria, cuando los indios luchaban a menudo en guerrilla, que nunca debe pensar en t√©rminos de ocupaci√≥n del terreno. (Claro que el truco permit√≠a a los militares apuntarse como victorias incluso muchas derrotas; ¬°qu√© √ļtil!).

Otro truco del Ej√©rcito en las campa√Īas indias, que ser√≠a profusamente usado en √©sta, era considerar igual enemigo a no combatiente. As√≠, todos los informes confederados de los combates que seguir√≠an enaltecen, con aburrida desverg√ľenza, el valor de sus hombres al atacar, (con 1.300/1.400 hombres en cada ocasi√≥n), a un enemigo superior en n√ļmero. ¬°Se refieren al total de los seguidores de ‚ÄúOld Gouge‚ÄĚ, que se deb√≠an acercar a los 2.500 √≥ 3.000! Pero claro, el grueso de ellos era la naci√≥n seminole, si recordamos escasa de hombres j√≥venes. (La mayor√≠a de los seminole combatientes del ‚ÄúOld Gouge‚ÄĚ ser√≠an sin duda sus propios veteranos de Florida, y jovencitos sin experiencia nacidos no mucho antes de la deportaci√≥n, miembros de uno de los grupos de edad que sufr√≠an m√°s bajas en las deportaciones). Los Creek y Chocksaw que le segu√≠an tendr√≠an sin duda una proporci√≥n alta de hombres de la edad adecuada, pero su n√ļmero total era escaso. En conjunto, es dif√≠cil que la fuerza combatiente pasara de 500 hombres y en ning√ļn caso llegar√≠a a 700.

Otro artificio empleado por los confederados, y cuyo rastro persiste incluso en textos de bien avanzado el siglo XX, fue referirse a la parcialidad de Opothleyahola gen√©ricamente, sin citarle a √©l, como ‚ÄúCreek prounionistas‚ÄĚ Esto respond√≠a a un hecho: los seminole no eran sino un desprendimiento de los Creek, a los que los propios estadounidenses hab√≠an empujado hac√≠a menos de un siglo a separarse para invadir Florida, (tratando desde el principio de rebajar el precio futuro de una posible compra a Espa√Īa). Su lengua y la mayor parte de su artesan√≠a y su cultura, eran b√°sicamente Creek, y resultaban poco distinguibles de ellos en las condiciones del Territorio. Pero tambi√©n reflejaba una voluntad, dibujando en el futuro el esquema, para despu√©s de una hipot√©tica victoria confederada, de un ‚ÄúTerritorio de las Cuatro Naciones‚ÄĚ, donde la peque√Īa tribu levantisca no tuviera reconocida su personalidad pol√≠tica, diluy√©ndosela en la mayor y m√°s acomodaticia naci√≥n Creek.

En todo caso, en Noviembre de 1861, la fuerza del Coronel Douglas Cooper cabalg√≥ al paraje llamado Deep Fork del Canadian River, donde sus gu√≠as hab√≠an localizado anteriormente los campamentos de ‚ÄúOld Gouge‚ÄĚ s√≥lo para encontrarlo vac√≠o. Se enviaron de nuevo sus gu√≠as y escuchas y le trajeron noticias de que la gente de Opothleyahola parec√≠a haberse dividido y parte de ella estaba construyendo un fuerte de madera en la Red Fork del Arkansas River.

Llegando allí a las 4 de la tarde del 19 de Noviembre encontró, en las proximidades de una cota a la que se llamó Round Mountain, (y que no ha podido ser identificada después, con lo que no se sabe en que zona de la Red Fork se combatió), los restos del campamento de Opothlegahola, de nuevo abandonado, y envió cuerpos de Caballería en busca del Seminole y su gente. Desde aquí dependemos del unilateral informe confederado, que trataré de evaluar.

Seg√ļn tal informe, una de las fuerzas de caballer√≠a de Cooper descubri√≥ un grupo de rezagados y lo persigui√≥ hasta un punto en que la fuerza principal de Opothleyahola estaba detenida, y recibi√≥ a la caballer√≠a confederada con un fuego infernal, oblig√°ndola a huir y persigui√©ndola con una agrupaci√≥n de jinetes muy superior en n√ļmero. Llegados unos y otros a las proximidades del campo de Cooper, los perseguidores dieron una fuerte carga sobre √©l. Y pese a que, con la ca√≠da de la noche, las sombras y la neblina imped√≠an disparar a m√°s de 60 metros, la fuerza de Cooper logr√≥ rechazarlos. Durante la noche, Opothleyahola se retir√≥ y Cooper, due√Īo del campo de batalla, se anot√≥ la victoria.

Y as√≠ concluy√≥ la ‚ÄúBatalla de Round Mountain‚ÄĚ. Interpretaci√≥n obvia: Opothleyahola no tuvo intenci√≥n de defender su campo, y por ello lo abandon√≥, pero decidi√≥ llevar a cabo una acci√≥n de retardamiento y desgaste del enemigo, con cuyo fin hizo que una de sus partidas atrajera a una trampa a un cuerpo enemigo de cierta importancia, que cay√≥ en ella, perdiendo algunas plumas. Persigui√©ndolos, lleg√≥ sobre el campo enemigo en un momento en que la confusi√≥n y falta de visibilidad en √©l favorec√≠an un ataque, y lo lanz√≥, considerando que las p√©rdidas que pudiese sufrir, (no tantas, pues un hombre a caballo recorre 60 metros en menos de 5 segundos, y el enemigo utilizaba, como √©l, armas de pedernal, poco fiables frente a blancos en movimiento r√°pido), quedar√≠an compensadas por la confusi√≥n que iba a crear. (Parece que lo logr√≥, pues Cooper no har√≠a ning√ļn intento de perseguirlo). Debe observarse que Cooper no incluy√≥ estimaciones de bajas en su informe, lo que es a la vez at√≠pico y sospechoso.

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Reorganizada su fuerza, Douglas Cooper siguió tras sus pasos, aunque es obvio que ya con mayores precauciones, y 20 días después de esta llamada Batalla de Round Mountain, volvió a enfrentarse con él en el Nordeste del Territorio, en la cuenca del Bird Creek, donde los seguidores de Opothleyahola se habían detenido en un pasaje llamado Chusto-Talasah en lengua indígena, o Caving Banks en inglés.

Como la vez anterior, Opothleyahola o ‚ÄúOld Gouge‚ÄĚ conoc√≠a la llegada de los indios confederados, y hab√≠a dispuesto una excelente posici√≥n defensiva en la curva del r√≠o llamada Horseshoe Bend. Llegado ante ella hacia las 2 de la tarde, del 9 de diciembre de 1861, Douglas Cooper comenz√≥ enseguida a atacarla con sus unidades, y rechazado realiz√≥ varios intentos de flanquear las trincheras y pozos de tirador instalados por el seminole, pero una y otra vez sin √©xito. Por fin y tras m√°s de cuatro horas de forcejeo, cay√≥ la noche, y durante ella Opothleyahola se retir√≥ de nuevo con su gente, con lo que al d√≠a siguiente Cooper reclam√≥ una segunda victoria.

Varios indicios nos se√Īalan sin embargo que la ‚Äúvictoria‚ÄĚ no val√≠a m√°s que la anterior. En primer lugar y como entonces, Cooper no habla de bajas. Y la descripci√≥n de la acci√≥n se parece bastante a la de Carnifex Ferry. En segundo no intent√≥ siguiera perseguir al ‚ÄúOld Gouge‚ÄĚ pese a que, con aqu√©l embarazado por numerosos ‚Äúno combatientes‚ÄĚ, la ocasi√≥n era de seguro ideal. Y finalmente y a√ļn m√°s convincente, inmediatamente despu√©s de su segunda ‚Äúvictoria‚ÄĚ en veinte d√≠as, se puso a pedir desesperadamente refuerzos, y especialmente refuerzos de hombres blancos, mejor equipados que los pieles rojas.

Nos cabe poca duda de que sus ataques a la l√≠nea fortificada de ‚ÄúOld Gouge‚ÄĚ hab√≠an sido totalmente insatisfactorios, y la proporci√≥n de bajas muy desfavorable. (De seguro, 80 o m√°s de los suyos por en el peor de los casos la cuarta parte de sus contrarios). Y es sumamente interesante la disculpa de Cooper para no emprender la persecuci√≥n tras este combate, que se conocer√≠a como ‚ÄúBatalla de Chusto-Talasah‚ÄĚ o de ‚ÄúCaving Banks‚ÄĚ: la escasez de munici√≥n, inaudita en quien estaba persiguiendo a unos proscritos que hab√≠an de tener mucha m√°s dificultad que √©l para procur√°rsela. Este alegato oculta sin duda la desmoralizaci√≥n de sus hombres, y adem√°s para haber sido pronunciado, requiere que en su ‚Äúfracasado‚ÄĚ ataque de Round Mountain, la caballer√≠a de Opothleyahola hubiese volado algunos de sus carros de munici√≥n.

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Es probable incluso que muchos de sus hombres estuvieran comenzando a dar muestras de simpatizar con el seminole. En todo caso la ayuda pedida se le concedió, al pasar para apoyarle al Territorio parte de la Brigada de Caballería de la División de Arkansas confederada. La mandaba el Coronel James McQueen McIntosh que ya había mandado provisionalmente toda la Brigada en Wilson’s Creek, mientras su jefe teórico, Ben McCulloch, mandaba la División. De momento, los hombres del seminole pudieron rehuir el ataque moviéndose, de manera que ambas fuerzas no pudieran atacarles simultáneamente, como en principio se había previsto, pero cuando la caballería de McIntosh dejó Fort Gibson el 22 de Diciembre, tras recibir informes que los situaban en Chustenahlah, unas cuevas cerca de Battle Creek, su suerte estuvo echada.

En efecto McIntosh, que dispon√≠a en aquel momento de 1.380 jinetes bien armados, hab√≠a decido que dispon√≠a de suficiente superioridad en hombres, (aunque lo disimular√≠a en el informe oficial, describiendo como siempre haber atacado a un enemigo que ‚Äúle doblaba en n√ļmero‚ÄĚ), y en armas (ya que su tropa llevaba fusiles de percusi√≥n), para hacerse cargo de Opothleyahola en solitario. Y en efecto, cuando el 25, Cooper le comunic√≥ que no podr√≠a un√≠rsele en unos d√≠as, decidi√≥ atacar solo.

Y as√≠ lo hizo el 25, en la llamada Batalla de Chustenanlah. Como de costumbre, Opothlayahola hab√≠a escogido una excelente posici√≥n defensiva, en una ladera cubierta de matorral, pero McIntosh hizo desmontar a sus hombres y los envi√≥ a desalojar al enemigo, avanzando matorral por matorral ladera arriba. As√≠ que el 3¬ļ de Cab. de Texas avanz√≥ frontalmente hacia la cima, mientras el 11¬ļ de Cab. Texas avanzaba por la izquierda oculto por un desfiladero y el 6¬ļ de Cab. de Texas lo hac√≠a dando un rodeo por la derecha. Sus p√©rdidas no eran leves, y los hombres de ‚ÄúOld Gouge‚ÄĚ peleaban con gran determinaci√≥n, esperando que la llegada de la noche les permitiera evacuar con sus no combatientes. Pero seg√ļn pasaba el tiempo y los confederados avanzaban, comenz√≥ a notarse que luchaban con cierta desventaja. De un lado, su falta de personal les imped√≠a pegarse a sus posiciones, y contraatacar cuando √©stas ca√≠an, oblig√°ndoles a evacuarlas seg√ļn la defensa se complicaba. Y durante estas evacuaciones, comenzaron a su vez a sufrir bajas, pues los fusiles de percusi√≥n resultaban mucho m√°s precisos que los que ellos estaban acostumbrados a afrontar, contra blancos en movimiento.

Aun así, el movimiento ladera arriba apenas se aceleró, pero seguía siendo demasiado rápido para dar tiempo a que cayese la noche. Al fin, los confederados coronaron la ladera, encontrándose con un contraataque montado, contra el que sus mosquetes de percusión resultaron eficacísimos, y después con una cerrada resistencia ante el mismo campamento, que les detuvo de nuevo. Pero pronto lograron flanquearla, alcanzando el campamento, lo que hizo saltar el tapón de resistencia hacia las 4 de la tarde.

Esta vez, los confederados hab√≠an ‚Äúhecho carne‚ÄĚ al fin, y s√≥lo la llegada de la noche, tan esperada por sus contrarios, impidi√≥ una verdadera masacre. Pero, por quiz√° no m√°s de cien bajas propias, causaron finalmente m√°s del triple, aunque en su mayor√≠a de personal no combatiente, masacrado a √ļltima hora en el campamento.

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Algunos cientos de estos no combatientes fueron a la vez capturados, y se les obligar√≠a a regresar a las Cinco Naciones. Los confederados tambi√©n se adue√Īaron de unos 30 carros, 70 yuntas de bueyes, 500 caballos, 100 ovejas y gran cantidad de provisiones. Pero tambi√©n, el esfuerzo de los confederados hab√≠a tenido que ser tan intenso, y se hab√≠an visto obligados a dispersarse tanto, que al d√≠a siguiente fueron una vez m√°s incapaces de montar una persecuci√≥n adecuada del grueso de los seguidores de Opothleyahola, aun casi 2.000, que hab√≠an huido en la noche.

Las tropas confederadas que participaron en esta batalla fueron las siguientes:

Brigada McIntosh's (CSA) - Coronel James McQueen McIntosh

4 Compa√Ī√≠as del 2¬ļ de Arkansas Mounted Rifles - Capt. William Gipson

5 Co. del South Kansas-Texas Cavalry (3¬ļ de Texas) - Tte. Coronel Walter P. Lane

6¬ļ de Texas Cavalry - Tte. Coronel John S. Griffith

7 Compa√Ī√≠as del 11¬ļ Texas Cavalry - Coronel W.C. Young

Compa√Ī√≠a Bennett‚Äôs Texas ‚Äď Capt. Bennett

El viejo jefe sab√≠a sin embargo muy bien que hab√≠a sido finalmente derrotado, y que los suyos no resistir√≠an otra jornada como la de Chustenahlah. Dej√≥ por tanto tras de s√≠ s√≥lo un pu√Īado de los guerreros que mejor se hab√≠an portado en los combates, formando min√ļsculas guerrillas, y condujo al resto como un Mois√©s en rizo, a Kansas por la Chisholm Trail, Un testimonio del respeto que hab√≠a llegado a ganar de sus propios enemigos es que ninguno de ellos, ni Cooper ni McIntosh, intentar√≠a impedir su Anabasis.

En Kansas, los pieles rojas unionistas fueron recibidos con cierto asombro, y se les acogió y cuidó de una forma bastante aceptable. Allí moriría Opothleyahola el 27 de Marzo de 1863, sin haber regresado al Territorio y claro, sin haber vuelto a ver el sol de su Florida. Pero en las Cinco Naciones, su resistencia había puesto un huevo de serpiente, que se incubaría durante los siguientes meses. Muchos indios modestos, que no tenían esclavos, ni recibían subvenciones del Sur, comenzaban a preguntarse con qué derecho les habían metido sus jefes en aquella guerra de blancos. Incluso había entre ellos muchos Cherokee.

De todas formas, el mando confederado se dio de momento por satisfecho con la expulsi√≥n de los indios disidentes del Territorio. Y, curioso indicio de que su interpretaci√≥n de los informes se aproximaba a la nuestra, dej√≥ de Coronel a Douglas Hancock Cooper, pese a sus dos pretendidas ‚Äúvictorias‚ÄĚ, mientras James McQueen McIntosh, ex-Coronel del 2¬ļ de Fusileros Montados de Arkansas, que era el que hab√≠a ‚Äúhecho el trabajo‚ÄĚ, fue a poco ascendido a Brigadier del Ej√©rcito Provisional, y confirmado como comandante de la Brigada Montada de su Divisi√≥n.

En Missouri, hab√≠amos dejado el hilo de los acontecimientos a comienzos de Octubre, cuando John Charles Fr√©mont iniciaba su, tantas veces retrasada ofensiva unionista. Con las cinco divisiones mandadas como dijimos por el Mayor General David Hunter y los Brigadieres Pope, Sigel, Ashbot y McKinstry, una fuerza se reagrupaba bajo √≥rdenes del ahora Coronel de Voluntarios Jefferson Columbus Davis (Teniente en Fort Sumter, a comienzos de a√Īo), y la artiller√≠a reorganizada por el tambi√©n Coronel de Voluntarios John McAllister Schofield, organizador de la Missouri Light Artillery y hombre de Estado Mayor de Lyon en Wilson‚Äôs Creek, Fr√©mont aseguraba tener ambiciosos planes para su fuerza.

Se trataba de abrirse, barriendo el territorio, para acorralar a la State Guard de Sterling Price en la zona Springfield/Neosho, derrotarla junto con la Divisi√≥n de Arkansas de McCulloch (que acudir√≠a en su ayuda), e internarse en este Estado, ocupando Little Rock y descendiendo el r√≠o Arkansas para ocupar Arkansas Post y Napole√≥n, lo que desbordar√≠a las posiciones confederadas de Belmont y el New Madrid Bend, y cualquiera otra que el enemigo pudiese crear en Helena (Arkansas), o Memphis (Tennessee). En realidad y aunque la primera parte pod√≠a ser factible, el supuesto descenso hacia Little Rock y la boca del Arkansas River parec√≠a sumamente improbable aun desde un punto de vista puramente log√≠stico. Y lo que hac√≠a desconfiar m√°s a los que le o√≠an era que Fr√©mont no se deten√≠a ah√≠, hablando de una descabellada segunda fase que llegar√≠a hasta el Golfo de Mexico, tomando New Orleans ‚Äúdesde el interior‚ÄĚ.

En todo caso, planes tan ambiciosos resultaban desproporcionados respecto a la modestia de los medios con que se iniciaba su ejecuci√≥n, y m√°s a√ļn con el obvio descontrol que se observ√≥ pronto en el avance, siguiendo l√≠neas excesivamente divergentes, y que se realizaba con escas√≠sima coordinaci√≥n y acuerdo entre las unidades.

Adem√°s, no eran las zonas de avance de Fr√©mont las √ļnicas ‚Äúregiones calientes‚ÄĚ de Missouri. Ya antes de iniciarse la ofensiva, el 17 de Septiembre las tropas de Sterling Price hab√≠an cruzado el r√≠o Missouri y hab√≠an contactado combate con los federales cerca de Liberty en donde hubo unas 50 bajas federales por unas 70 confederadas. Siendo el detalle m√°s destacado que fueron bajas 10 de los 16 oficiales unionistas. El domingo 22 de Septiembre una patrulla del 7¬ļ de Iowa unionista hab√≠a sido emboscada en Elliot Mills, cerca de Camp Crittenden, sufriendo media docena de bajas. En los primeros d√≠as de Octubre, se produjeron una serie de choques callejeros, que se iniciaban como des√≥rdenes civiles, en Charlestown, cerca de Bird‚Äôs Point. Las autoridades unionistas al cabo sospecharon injerencia externa y explorando los alrededores del lugar, dieron con un peque√Īo campamento de milicia confederada en un bosque cercano. Aparentemente eran los refuerzos y el apoyo recibido desde all√° lo que estaba envalentonando a los secesionistas locales, y evacuado el campamento el 2 de Octubre ante la presencia de fuerzas de la Uni√≥n, la peque√Īa ciudad se tranquiliz√≥.

Esta era probablemente una intriga del mando confederado del autoproclamado Brigadier de Milicias Meriwether Jeff Thompson, ex-Alcalde de Saint Joseph y Presidente de la inauguraci√≥n del Pony Express el 3 de Abril de 1860, que pocos d√≠as despu√©s, casi coincidiendo con el inicio de la ofensiva de Fr√©mont, se puso en campa√Īa al frente de una brigada de cerca de 2.000 hombres en aquella zona suroriental del Estado. Poco despu√©s, el domingo 13 de Octubre, chocaba con un destacamento unionista de caballer√≠a en el lugar denominado Beckwith Farm, a 12 millas de Bird‚Äôs Point, caus√°ndole una decena de bajas por la mitad propias, y el martes 15 se apoderaba del puente sobre el Big River cerca de Potos√≠, mucho m√°s al Oeste, capturando a la compa√Ī√≠a del 3¬ļ de Illinois que lo vigilaba y tras cruzarlo, lo quem√≥, dirigi√©ndose hacia los enclaves unionistas de Ironton y Rolla, donde se dio la alarma ante su proximidad.

El mando unionista cre√≥ dos columnas, que totalizaban el resto de los regimientos 17¬ļ, 20¬ļ, 21¬ļ, 33¬ļ y 38¬ļ de Illinois, 8¬ļ de Wisconsin y 1¬ļ de Caballer√≠a de Indiana, todos ellos al nivel de batall√≥n o destacamento, y apoyados por la Bater√≠a A de la Missouri Light Artillery, totalizando entorno a 4.500 hombres. Las mandaban los Coroneles William Passmore Carlin del 38¬ļ de Illinois, con base en Pilot‚Äôs Knob, y Joseph Bennet Plummer, veterano de Wilson‚Äôs Creek, jefe del 11¬ļ de Missouri y de la base de Port Girardeau.

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M. Jeff Thompson, CSA

Desde el 17, en que Jeff Thompson apareci√≥ al Sur de Rolla e Ironton, sobre la l√≠nea Fredericktown-Ironton, ambas columnas unionistas emprendieron una serie de movimientos y fintas destinados a cortar el paso del confederado hacia Ironton y Pilot‚Äôs Knob y de ser posible, derrotarlo o aplastarlo entre ambos. Siguieron varios d√≠as de maniobras y tintar, con ocasionales escaramuzas e intercambios de disparos de patrullas, hasta que ya el 21 y habiendo interceptado a un correo enviado por Plummer a Carlin con una comunicaci√≥n de la que se desprend√≠a que el primero iba a avanzar con su sola columna por la carretera de Fredericktown a Greenville, (bastante alejado del posible apoyo de su compa√Īero), Thompson decidi√≥ que no encontrar√≠a mejor ocasi√≥n de ‚Äúajustar cuentas‚ÄĚ con una de las columnas enemigas en solitario y le atac√≥.

Puesto que no conoc√≠a el n√ļmero de efectivos, s√≥lo ten√≠a una estimaci√≥n, decidi√≥ desplegar a sus hombres y esperar a lo largo del camino. Destacando un regimiento bajo las √≥rdenes del Coronel Aden Lowe a un campo de ma√≠z para que hiciera de cebo, al mismo tiempo que dispon√≠a un ca√Ī√≥n de 12 libras y otros 3 m√°s de 6 libras. El contacto se realiz√≥ sobre el mediod√≠a cuando la columna de Plummer lleg√≥ y una compa√Ī√≠a de caballer√≠a se top√≥ con los escaramuceadores. El 17¬ļ de Illinois del Coronel Ross entabl√≥ contacto con los confederados en el maizal y su 12 libras. Ah√≠ se unieron al combate el 20¬ļ de Illinois y el 11¬ļ de Missouri junto con la artiller√≠a federal que estaba ya ubicada.

Es en este momento cuando el Coronel A. Lowe es alcanzado y muerto de un tiro en la cabeza, y con sus hombres desplegados en abierto, estos se retiraron de manera apresurada. En ese impass, el 1¬ļ de Caballer√≠a de Indiana se lanz√≥ al asalto del ca√Ī√≥n de 12 libras pero fue detenido en seco cuando el resto de la fuerza confederada, que se hab√≠a desplegado en un alto dominando el maizal, abri√≥ fuego causando fuertes bajas a los unionistas. Pero cuando avanz√≥ la infanter√≠a unionista, a la que se comenzaba a unir los hombres de Carlin, los confederados comenzaron una retirada ordenada.

Jeff Thompson se vio obligado a retirarse. Hab√≠a tenido aquel d√≠a 62 bajas, incluyendo la muerte de su segundo, el Coronel Lowe, y sufrido ante aqu√©lla y el resto de acciones y escaramuzas que se sucedieran desde el 17 m√°s de 100 bajas, por un total de 7 muertos y 60 heridos unionistas. Y desesperanzado, se retir√≥ definitivamente hacia el Sur. Esta ‚ÄúBatalla de Fredericktown‚ÄĚ, trajo consigo una posterior represalia unionista sobre la ciudad, en la que siete casas fueron incendiadas, pues consideraban que hab√≠an apoyado a los confederados.

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Plummer y Carlin fueron ascendidos a Brigadieres de Voluntarios, recompensa quizá excesiva respecto a sus trabajos, pero que proviene de la preocupación de Frémont, al que le descomponía la posibilidad de que el enemigo operara en su flanco oriental durante su avance hacia el Sur. De hecho se sentía tan preocupado por esta posibilidad que, atribuyendo la incursión de Thompson al mando de Leonidas Polk, pidió al Ejército de Grant, en el Mississippi, que operase en alguna manera contra Columbus y Belmont, para distraer al belicoso obispo y hacerle olvidar sus planes. Con lo que Grant comenzó a preparar un plan de operaciones con meticuloso cuidado. Aunque esta batalla trajo consigo el control definitivo por parte de la Unión del sudeste de Missouri.

La propia ofensiva de Fr√©mont se llevaba en tanto a muy diferentes ritmos de avance. As√≠, la fuerza del flanco derecho tard√≥ m√°s de una semana en recuperar Lexington, sin embargo evacuado por el enemigo casi desde el primer d√≠a, mientras en el centro la divisi√≥n de Franz Sigel, precedida por una fuerza de caballer√≠a de volumen claro de Brigada, (Regimientos 6¬ļ y 10¬ļ de Caballer√≠a de Missouri y Batallones de los Mayores Zagonyi, llamado ‚ÄúFr√©mont Guard‚ÄĚ ‚ÄúZagonyi‚Äôs‚ÄĚ o ‚ÄúZagonyi‚Äôs Hussards‚ÄĚ y White ‚ÄúWhite‚Äôs Praerie Scouts‚ÄĚ), penetraba con profundidad y prontitud en territorio enemigo.

As√≠ era t√≠pico que, en las alas, la mayor lentitud del avance permitiera a los confederados organizar mejor sus retaguardias, dando lugar a encuentros dudosos como el de Cameron el s√°bado 12, (una acci√≥n de caballer√≠a, con una decena de bajas por bando), o el de Big Hurricane Creek el s√°bado 19, (en que el 18¬ļ de Missouri unionista mantuvo un combate sufriendo cada bando 12-20 bajas). Mientras, la fuerza de Sigel penetraba como un hierro al rojo, causando peque√Īos desastres casi en cada contacto a un enemigo desconcertado por su velocidad.

As√≠, el domingo 13, en la acci√≥n llamada ‚ÄúMonday‚Äôs Hollow‚ÄĚ, o tambi√©n de West Glaze, Shanghai o Henrytown, la caballer√≠a de la divisi√≥n de Sigel aplast√≥ una retaguardia enemiga, caus√°ndole 62 muertos y una multitud de heridos y hombres dispersados, casi sin bajas propias, y dos d√≠as despu√©s, el 15 y en el pasaje denominado Lime Creek, el 6¬ļ de Caballer√≠a de Missouri y el 13¬ļ de Illinois repitieron el juego dando muerte a 63 hombres y capturando m√°s de 40 heridos. Y tras dos escaramuzas menores m√°s, en Warsaw el 16, y en Buffalo Mills el 22, con respectivamente 3 y 17 muertos para los confederados, su vanguardia lleg√≥ a Pomme de Terre River, a 50 millas de Springfield el 24 de Octubre de 1861.

Fr√©mont, que marchaba con tal vanguardia, acamp√≥ en el r√≠o, pero permitiendo que la caballer√≠a m√°s fresca, (Batallones de Zagonyi y White, a los que se agreg√≥ el agresivo Sigel), continuaran adelante. Y fue as√≠ como esta fuerza de unos 750 jinetes alcanz√≥ el Wilson‚Äôs Creek en las inmediaciones de Springfield en la ma√Īana del 25. Como Springfield era el punto de salida de la Telegraph Road, principal carretera de las que comunicaban aquella regi√≥n de Missouri con la de Van Buren, en Arkansas, los unionistas supon√≠an que iba a ser el feudo de la resistencia secesionista en el Suroeste del Estado pero curiosamente se confund√≠an. Al haber instalado su legislativo prosecesionista m√°s al Suroeste, en Neosho, sus enemigos prefirieron utilizar rutas secundarias y concentrarse en aquella direcci√≥n, donde en esos mismos d√≠as estaba a punto de reforzarles la Divisi√≥n de Arkansas del Brigadier McCulloch. Y en cambio la cobertura de Springfield era relativamente ligera, limit√°ndose a una brigadilla, (que estaba siendo reforzada al ritmo que se aceleraba la progresi√≥n unionista hacia all√°, y el 25 sumar√≠a unos 1.200 hombres), mandada por el Coronel de Milicias James Frazier.

En la ma√Īana del 25, Frazier, que ten√≠a noticias de la aproximaci√≥n de una columna de caballer√≠a enemiga, llevo su tropa hacia el vado m√°s l√≥gico para su paso, planeando ponerles una emboscada. Lo que ignoraba es que la caballer√≠a unionista ya hab√≠a llegado durante la noche, y sus escuchas y avanzadas hab√≠an evaluado ya la situaci√≥n. De hecho, mientras √©l aproximaba sus hombres al r√≠o y comenzaba a se√Īalar su posici√≥n a los batallones el enemigo estaba al otro lado escondido, pero formado en columna de ataque para cruzar el r√≠o, (maniobra que hab√≠a abortado ante su aproximaci√≥n) y el Brigadier Sigel y los mayores Zagonyi y White estaban viendo sus movimientos, con prism√°ticos, desde una cota.

Al parecer fue Zagonyi el que expuso que el enemigo, con la mayor√≠a de sus unidades a√ļn sin tomar posiciones, y en unas columnas de marchas relajadas y el resto sin desplegar propiamente, pod√≠a a√ļn ser barrido con una carga de caballer√≠a cl√°sica, si √©sta se lanzaba de inmediato. Sigel acept√≥ correr el riesgo, y pocos minutos despu√©s un estruendo de cascos ensordeci√≥ a los secesionistas, mientras la columna de ataque de la caballer√≠a de la Uni√≥n sali√≥ de entre los √°rboles como disparada por una catapulta y se lanz√≥ a cruzar el vado, salpicando espuma a ambos lados como la proa de un nav√≠o de guerra lanzado a toda m√°quina.

Los secesionistas lograron hacer alguna descarga parcial, provocando peque√Īas hecatombes de hombres y caballos en la columna, pero despu√©s se dispersaron ante el golpe de los sables. Una y otra vez, (ayudados por el no muy esmerado entrenamiento de los milicianos), los jinetes unionistas rompieron sus cuadros y, en media hora, la brigada de Frazier era una masa en fuga, con las formaciones rotas y multitud de hombres corriendo desesperadamente tras arrojar sus armas. S√≥lo el hecho de que los unionistas, que hab√≠an marchado toda la noche y cargado despu√©s, tuvieran sus monturas muy fatigadas, impidi√≥ una mayor carnicer√≠a.

De todas formas, la acci√≥n fue m√°s sangrienta de lo acostumbrado por aquellos d√≠as y latitudes, conocida como ‚Äú1¬™ Batalla de Springfield‚ÄĚ con 85 bajas unionistas por 133 confederadas, y una desusadamente alta proporci√≥n de bajas absolutas. En efecto los unionistas, arrojados o derribados de la silla de unos caballos que marchaban al galope entre otros caballos al galope, vieron sus heridas de arma de fuego complicadas por fracturas de huesos y pisotones de cabalgaduras, teniendo una veintena de muertos y bastantes inv√°lidos entre sus bajas. Y sus enemigos sufrieron mucho bajo las terror√≠ficas hojas sin filo de los sables de caballer√≠a pesada europea de la fuerza de Zagonyi, que hab√≠a formado la vanguardia.

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En efecto los hombres de Zagonyi, (llamados tambi√©n ‚ÄúFr√©mont‚Äôs Body Guard‚ÄĚ), iban uniformados a estilo h√ļsar, con incluso anchas bandas de tela negra enlazadas formando a modo de alamares, pero usaban sables ‚ÄúPallasch‚ÄĚ de Caballer√≠a Pesada, grandes, pesados y sin filo, que en vez de cortar los huesos los pulverizaban, reventando cabezas y desintegrando hombros, y parece que el n√ļmero de confederados que al fin morir√≠a iba a alcanzar los 106, de tan s√≥lo 133 heridos.

Esta acci√≥n, conocida como ‚ÄúBatalla de Springfield‚ÄĚ o ‚ÄúCarga de Zagonyi‚ÄĚ, fue una de las poqu√≠simas cargas a sable de caballer√≠a contra infanter√≠a de toda la guerra, y una de las a√ļn m√°s escasas que tuvieron √©xito. Con todo y sin el menor apoyo de infanter√≠a, (que le hubiera permitido hacer buen n√ļmero de prisioneros durante la dispersi√≥n de la brigada de Frazier, y asegurar el terreno despu√©s), la columna unionista no pudo hacer a continuaci√≥n m√°s que entrar en Springfield, desfilando triunfalmente por sus calles, liberar a prisioneros unionistas retenidos all√≠ y regresar al otro lado del Wilson‚Äôs Creek, para poder dejar descansar a los caballos y estar preparada ante una posible reacci√≥n enemiga.

Pero la brigada de Frazier estaba muy dispersa y desmoralizada, (y había pagado un buen tributo a la deserción), y Neosho no quedaba tan cerca, de forma que cuando al día siguiente, Frémont llegó con la infantería de Franz Sigel, el terreno estaba libre, y e1 27 de Octubre pudo entrar triunfalmente en Springfield.

S√≥lo que, detenida al fin la fuerza de Sigel, (que era la que hab√≠a desconcertado al enemigo con su r√°pido avance), su campa√Īa entraba en una etapa de rendimientos decrecientes. As√≠, en una serie de escaramuzas que se dieron el mismo d√≠a 27 en Plattsburg y Spring Hill, el 31 en Morgantown y Woodbury, el 1 de Noviembre en Renick y el 2 en Little Santa Fe, la Uni√≥n s√≥lo sali√≥ con ventaja de la de Plattsburg, sufriendo en un recuento total m√°s de treinta bajas por la tercera parte confederadas. Y aunque √©l no fuera a√ļn consciente, el tiempo se le acababa.

En efecto, a la feroz campa√Īa lanzada contra √©l por la Prensa, se hab√≠a unido otra, m√°s insidiosa, llevada por el ambicioso George Brinton McClelland, (que planeaba suceder a Winfield Scott en el Estado Mayor Supremo y no quer√≠a competencia), y su situaci√≥n se hab√≠a hecho pol√≠ticamente tan inestable que el 7 de Octubre, v√≠spera del inicio de su ofensiva, el Presidente Lincoln ya hab√≠a enviado al Secretario de Guerra Simon Cameron a Saint Louis, a supervisarle. (Por eso no se encontraba en Washington cuando George Henry Thomas pidi√≥ permiso para avanzar sobre el Cumberland Gap).

Esta medida no era a√ļn excesivamente hostil, pues Cameron pod√≠a servir de supervisor garantizador de Fr√©mont. Pero entretanto la campa√Īa contra √©ste √ļltimo en Washington acuciaba, √©l mismo, al no haber logrado ning√ļn triunfo espectacular en su tantas veces retrasada ofensiva, no hac√≠a mucho por mejorar su posici√≥n, y en cuanto McClelland dirigi√≥ su artiller√≠a pesada contra Winfield Scott y Lincoln, que deseaba mantenerlo en su puesto, comenz√≥ a sufrir desgaste pol√≠tico por apoyarlo, se hizo obvio que el Presidente dif√≠cilmente podr√≠a seguir apoyando a Scott y a la vez a Fr√©mont, (que por otra parte no era en absoluto de su agrado) y el Comandante del Oeste fue echado a los lobos.

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Mayor General David Hunter, USA

En efecto ya el 24 de Octubre, el Coronel Samuel Hyan Curtis, ex-soldado de mediana edad que llevaba meses mandando el 2¬ļ de Iowa en el √°rea entorno a Saint Louis, recibi√≥ instrucciones de Cameron y Lincoln de llevar a primera l√≠nea una orden por la que John Charles Fr√©mont quedaba relevado de su mando, (del Ej√©rcito de Grant en el Mississippi al Pac√≠fico), en el que le sustituir√≠a provisionalmente el Mayor General David Hunter. (Aunque la orden no deb√≠a ser entregada mientras Fr√©mont se encontrase en contacto con el enemigo).

Mientras, los confederados Benjamin McCulloch y Sterling Price hab√≠an hecho contacto en Neosho el 27 de Octubre, y el mismo d√≠a Price lanz√≥ ante el Legislativo secesionista que se reun√≠a en tal ciudad un discurso, que habr√≠a de haber sido un informe sobre las operaciones, pero se convirti√≥ en una continua petici√≥n de refuerzos, en que hizo un latiguillo de la cifra ‚Äú50.000‚ÄĚ, en recuerdo de los 50.000 voluntarios que el Gobernador Jackson habla prometido en Junio, y de los que desde luego malamente hab√≠a visto a√ļn en filas la mitad.

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Missouri

Con Price y Ben McCulloch concentrándose en Neosho y el ejército de línea de Frémont hacia Springfield, todo estaba dispuesto para pasar a la siguiente fase de la ofensiva, a través de una batalla campal que sería una nueva versión aumentada de la de Wilson’s Creek, cuando la destitución do Frémont produjo un cambio total en la estrategia de la Unión. (En efecto, el Coronel Curtis había alcanzado finalmente el mando unionista el 2 de Noviembre y no encontrándolo enzarzado con el enemigo, presentó sus órdenes). Y la caída de Frémont suponía el paso del mando a manos de David Hunter que, si bien próximo a su antecesor en ideología política, mantenía criterios estratégicos del todo opuestos.

Hunter consideraba que era in√ļtil adentrarse por el Oeste del Estado, porque cualquier internada en Arkansas que se realizara por el eje de la Telegraph Road depender√≠a de un cord√≥n umbilical log√≠stico demasiado largo y delicado. A su entender, la √ļnica forma t√©cnicamente adecuada de penetrar en territorio enemigo ser√≠a, como ya hab√≠a adelantado Scott en Abril, en torno al Mississippi. Por ello, no quer√≠a correr ning√ļn riesgo en lo que consideraba una disputa est√©ril del extremo Sudoeste del Estado, y sus primeras √≥rdenes fueron para disponer que el ej√©rcito de campa√Īa se replegara a la l√≠nea Sedalia-Rolla-Ironton-Bird‚Äôs Point.

Desde éstos puntos, sería capaz de rechazar con ataques de corto alcance, y desde bases servidas por ferrocarril o puerto fluvial, cualquier avance profundo de la State Guard, y hacerlo con un considerable ahorro de personal. Y este personal podría emplearse en crear un segundo ejército que apoyara al de Grant en el Mississippi y más inmediatamente en reforzar las tropas que combatían a la guerrilla.

Era cierto que al aplicarse las medidas dictadas en Agosto por Fr√©mont contra los combatientes prosure√Īos irregulares en la retaguardia unionista, algunos hab√≠an sido capturados y muchos otros abandonaron su actividad. Pero buena parte se ‚Äúhech√≥ al monte‚ÄĚ definitivamente, formando peque√Īas bandas, muy activas y extremadamente molestas, a las que se dio el nombre de ‚ÄúBushwhackers‚ÄĚ. Es de observar que la palabra, de significado literal ‚Äúlos que agitan la maleza‚ÄĚ, une los conceptos de guerrillero y matorral como la palabra francesa meridional ‚Äúmaquis‚ÄĚ; y como √©sta hab√≠a sido anteriormente usada para designar a proscritos de derecho com√ļn.

En cualquier forma, las partidas de ‚Äúbushwackers‚ÄĚ causaban muchos da√Īos y no pocas v√≠ctimas, y llevaron la inquietud a las zonas unionistas de retaguardia de Missouri y Kansas.

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Coronel Charles R. Jennison, USA

No es por tanto tan extra√Īo que, en √©stas, se formaran a su vez partidas de represalia, m√°s numerosas en general en hombres, pero menos frecuentes, que penetraban en la retaguardia enemiga y llevaban a cabo acciones y matanzas que nada ten√≠an que envidiar, (a veces las superaban), a las de los ‚Äúbushwackers‚ÄĚ. A la gente de tales partidas, en general procedentes de la Kansas unionista, se les apod√≥ ‚ÄúJayhawkers‚ÄĚ, nombre que ya se hab√≠a dado a los abolicionistas m√°s agresivos de Kansas. El apodo (literalmente ‚ÄúBuhonero-Urraca‚ÄĚ), los identificaba en principio con lo buhoneros ambulantes de aquellas regiones, pero era de acepciones m√ļltiples. Parece que ellos mismos se lo aplicaban a veces, en el sentido favorable de ‚ÄúBuhonero Alegre‚ÄĚ. Pero quedan pocas dudas de que, al d√°rselo sus enemigos pensaban m√°s bien en otro significado.

La m√°s sanguinaria y despiadada de las bandas de ‚ÄúJayhawkers‚ÄĚ, que hab√≠a comenzado a ‚Äúfuncionar‚ÄĚ aquel Oto√Īo y proven√≠a del 7¬ļ de Caballer√≠a de Kansas del Coronel Charles R. Jennison, fue apodada ‚ÄúRed Legs‚ÄĚ o ‚ÄúPatas Rojas‚ÄĚ, por usar unas caracter√≠sticas polainas de piel de oveja a√ļn lanuda, te√Īidas de rojo.

El 7 de Noviembre, las √ļltimas √≥rdenes en cumplirse del destituido Fr√©mont dieron m√°s al Este un resultado un poco inesperado, produci√©ndose una batalla m√°s voluminosa que todo lo que se hab√≠a visto √ļltimamente en la zona, cuando Grant lanz√≥ un ataque contra Belmont, en la orilla del Mississippi, del que ya hablaremos en detalle en otro lugar. Mientras, el Mayor General Hunter hab√≠a ya dictado sus √≥rdenes de retirada, y √©sta comenzaba a ejecutarse entre una serie de acciones menores de retaguardia con resultados varios.

Se produjeron as√≠ acciones en Little Blue, sobre el flanco de la retirada, los d√≠as 11 y 26 de Noviembre, ambas precisamente a cargo del 7¬ļ de Caballer√≠a de Kansas de Jennison, que perdi√≥ una veintena de bajas sin apenas ver al enemigo, el 17 en Cypress Bridge, con otra derrota unionista que cost√≥ casi 30 bajas, el 19 en Palmira y el 24 en Lancaster, con dos min√ļsculas victorias unionistas, y el 29 en Black Walnut Mountain, ya cerca de Sedalia, donde el 1¬ļ de Caballer√≠a de Missouri libr√≥ un encuentro dudoso. Pero para entonces se hab√≠an sucedido ya una serie de acontecimientos pol√≠tico-militares que afectaban a aquel frente.

En primer lugar, George Brinton McClelland hab√≠a logrado al fin suceder al viejo Winfield Scott en el mando supremo y una de sus primeras mediadas, el 12 de Noviembre, fue disolver el enorme ‚ÄúDepartamento del Oeste‚ÄĚ que hab√≠an comandado Fr√©mont y Hunter, dejando los mandos de m√°s all√° del Big Sandy River como sigue:


DEPARTAMENTO COMANDANTE
Del OHIO
BG Don Carlos Buell, (que entretanto y como veremos, había sucedido a W. T. Sherman) Indiana, Michigan, Kentucky central y oriental, Tennessee y Ohio.

Del MISSOURI
MG Henry Wager Halleck (que sucedía a Hunter) Missouri, Iowa, Minnesota, Wisconsin, Illinois, Arkansas y Kentucky Occidental

De KANSAS
MG David Hunter (trasladado aquí), Kansas, Nebraska, Dakota, Colorado y Cinco Naciones

De NEW M√ČXICO
Col Edward R. S. Canby. Nuevo Mexico

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M. General Henry Wager Halleck, USA

Henry Wager Halleck, que tardar√≠a a√ļn casi una semana en llegar, dando lugar a una prolongaci√≥n del ‚Äúreinado‚ÄĚ de Hunter, era un antiguo militar de 46 a√Īos de edad (aunque de aspecto ‚Äúblando‚ÄĚ y m√°s viejo), que hab√≠a dejado el Ej√©rcito como Teniente Coronel y ocupado altos cargos estatales en California. Sin embargo su fama no ven√≠a, como en el caso de Hooker, del prestigio social, sino del intelectual. Era en efecto autor de una serie de libros que describ√≠an minuciosamente las campa√Īas napole√≥nicas, y que West Point llevaba a√Īos empleando sistem√°ticamente como sus textos b√°sicos de estrategia y operaciones.

Con tales antecedentes, Winfield Scott hab√≠a estado encantado de que la guerra le devolviera al servicio activo y lo hab√≠a ascendido de inmediato a Brigadier en Mayo y a Mayor General de Voluntarios en Agosto, en la idea de que le sucediera en el cargo en vez de McClelland, al que ‚Äúve√≠a venir‚ÄĚ y no consideraba adecuado. Y a su vez McClelland, para que no apoyara con demasiada intensidad la resistencia de Scott a sus demandas, le hab√≠a sobornado con el mando m√°s importante al Oeste del Alleghany, precisamente el que le acababa de dar.

Por desgracia para todos, Halleck iba a resultar en la pr√°ctica un estratega muy deficiente. Curiosamente en un hombre que hab√≠a estudiado tanto las campa√Īas de Napole√≥n I, no parec√≠a comprender la forma de operar de √©ste, e incluso no parec√≠a creer posible entenderla. De forma que al operar por cuenta propia, tend√≠a a identificarse con los generales derrotados por Napole√≥n, lo que le llevaba a adoptar una serie de man√≠as de cautela tan absurdas que, en vez de evitar la derrota, ten√≠an forzosamente que hacerle perder cualquier oportunidad estrat√©gica y a menudo costar graves riesgos a sus fuerzas.

Lo primero que se hizo de notar de Halleck fue que la guerrilla le pon√≠a al menos tan nervioso como a su antecesor Fr√©mont, de forma que enseguida pidi√≥, y recibir√≠a el 2 de Diciembre, autorizaci√≥n para suspender el derecho de ‚ÄúHabeas Corpus‚ÄĚ, el 4 del mismo mes anunci√≥ que se fusilar√≠a a todo guerrillero tomado con las armas en la mano, y el 26 declarar√≠a la Ley Marcial en el √°rea de Saint Louis y a lo largo de los trazados de todos los ferrocarriles del Estado.

Entretanto y desaparecido el peligro inmediato para los confederados del Suroeste de Missouri, la División de Arkansas de Ben McCulloch regresó una vez más a su Estado originario (por eso su Brigada de Caballería podría enviar en Diciembre tropas a colaborar en el acoso a los indios unionistas del Jefe Opothleyahola en las Cinco Naciones). Y el Gobernador Claiborne Jackson aprovechó para hacer que el Legislativo secesionista de Neosho confirmara finalmente la incorporación de Missouri a la Confederación. (Aunque, como puede imaginarse, con una legalidad bastante dudosa, como mínimo).

Y al ritmo que los unionistas de Hunter y luego Halleck se retiraban hacia el Norte, Sterling Price iba tras ellos con su State Guard. Su objetivo aparente era recuperar terrero y llegar, con suerte, a cortar la comunicación fluvial entre Saint Louis y el Oeste, asomándose al Missouri en la zona Kansas City (Missouri)-Westport junto a la frontera de Kansas. Pero el más importante era aprovechar el momento de prestigio por el que pasaba la State Guard para reclutar todo lo posible, en unas regiones donde la retirada se lo había impedido antes.

La √≠ndole de las escaramuzas que se suced√≠an demostraba que los unionistas ‚Äújugaban en su terreno‚ÄĚ de nuevo. As√≠ el 3 de Diciembre en Salem, una fuerza del 10¬ļ de Caballer√≠a de Missouri unionista (de la divisi√≥n de Sigel), llevaba la mejor parte en una bastante sangrienta, causando m√°s de 35 bajas al enemigo por una veintena propia, y el 4, en Dunksburg, el peque√Īo destacamento local de Home Guards rechaz√≥ una incursi√≥n de ‚Äúbushwackers‚ÄĚ, caus√°ndoles docena y media de bajas. Pero el 7 los hombres de Price ocupaban Glasgow, para lanzar su empuj√≥n hacia el Missouri seguidamente.

Era ya el momento de lanzar el contraataque preconizado por David Hunter, empresa que Halleck, que ten√≠a su mando en Saint Louis, hab√≠a delegado en el Brigadier John Pope. Este contaba con apenas 9.000 hombres, pues su propia divisi√≥n hab√≠a sido separada de la l√≠nea de ataque, y alineaba la antigua de Hunter, que desde el ascenso de √©ste se encontraba mandada por Samuel Ryan Curtis, ascendido a Brigadier, y a √ļltima hora pas√≥ al Coronel de Voluntarios Eugene Asa Carr (ex-capit√°n de caballer√≠a regular en Wilson‚Äôs Creek), por enfermedad de aqu√©l, las de Sigel y Ashbot, la de McKinstry, ahora mandada por el Coronel Benjamin Mayberry Prentiss, y la fuerza de reserva del Coronel Jefferson Columbus Davis.

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B. General John Pope, USA

Su ofensiva parti√≥ de Sedalia el 15 de Diciembre, fintando hacia Warsaw, en el Osage, para desviarse al Condado de Henry y ‚Äúsentarse‚ÄĚ all√° sobre las l√≠neas de comunicaci√≥n de Sterling Price. A la vez, una agrupaci√≥n de caballer√≠a de la divisi√≥n de Sigel barr√≠a las agrupaciones de nuevos reclutas que los rebeldes comenzaban a crear al Norte del Osage (el 16, m√°s de 2.000 de estos reclutas fueron dispersados a seis millas de Chill House). La agrupaci√≥n del Coronel Davis, que contaba con destacamentos de los 1¬ļ de Caballer√≠a de Iowa, 27¬ļ de Ohio, 8¬ļ, 18¬ļ, 22¬ļ y 24¬ļ de Indiana y 31¬ļ de Kansas, y ten√≠a cierta libertad operativa, jug√≥ a√ļn m√°s duro, en la acci√≥n llamada de Milford, Shandy Mound o Blackwater, el 18.

En ella, llegando de una dirección inesperada y sorprendiendo al enemigo al apoderarse por sorpresa de un puente que se suponía bien defendido, logró partir en dos otra de estas agrupaciones, en que los reclutas ya comenzaban a recibir armas e instrucción, a la boca del Clear Creek, cerca de Milford. Por 2 muertos y 8 heridos propios, capturaría 1.300 prisioneros, aunque la mayoría desarmados, haciendo huir al resto.

Ante esta en√©rgica embestida, Sterling Price se vio obligado a replegarse apresuradamente bien al Sur del Osage. Y al no verse perseguido, el frente se tranquiliz√≥ de nuevo, aunque a√ļn se dar√≠an escaramuzas como la protagonizada por el 7¬ļ de Caballer√≠a de Missouri en Hudson el 21, bastante igualada y con 5/10 bajas por bando, acciones min√ļsculas en Wadesburg y Hallsville los 24 y 27, una peque√Īa batalla en Mount Zion, en el Sudoeste, los d√≠as 27-28, con el 3¬ļ de Caballer√≠a de Missouri y los ‚ÄúSharpshooters de Birge‚ÄĚ causando m√°s de 160 bajas al enemigo por apenas la mitad propias, e incluso un intento de un grupo de ‚Äúbushwackers‚ÄĚ de asaltar un vapor de r√≠o, el 29.

Mientras, la divisi√≥n ahora encomendada al Coronel Prentiss fue retirada de la l√≠nea y enviada a Saint Louis, donde se pensaba crear un nuevo Ej√©rcito, para cuyo mando se llam√≥ al Brigadier John Pope. A la vez, la reserva operativa de Jefferson Columbus Davis fue convertida en una nueva divisi√≥n de l√≠nea y el Ej√©rcito de campa√Īa de Missouri se vio oficialmente redenominado ‚ÄúEj√©rcito del Sudoeste‚ÄĚ, y puesto a las √≥rdenes del Brigadier Samuel Ryan Curtis. Y John McAllister Schofield, tambi√©n Brigadier de Voluntarios ahora, qued√≥ al mando de las milicias de Missouri.

Capítulo XX: Fin de 1861 del Mississippi al Alleghany

El mando de Ej√©rcito del Brigadier Ulysses Simpson Grant, en Cairo, hab√≠a tenido como ya hemos visto bastante trabajo aquel Oto√Īo en Missouri, donde era de su responsabilidad toda la zona de Ironton y Pilot‚Äôs Knob al Este, (con Bird‚Äôs Point y Cape Girardeau), con lo que hab√≠a sido responsable de las acciones en torno a las dos primeras localidades mencionadas, entre ellas y Bird‚Äôs Point y en √©ste √ļltimo punto, y otras incluida la peque√Īa batalla de Mount Zion.

Pero en el Mississippi, que contemplaba como su principal teatro de operaciones, no ver√≠a m√°s acci√≥n que el ataque que lanz√≥ el 7 de Noviembre contra Belmont, cumpliendo las instrucciones de ‚Äúdistraer la atenci√≥n‚ÄĚ del Obispo Polk, que Fr√©mont le hab√≠a enviado un par de semanas antes. En realidad, para el 7 de noviembre Fr√©mont hab√≠a sido destituido y su sucesor, Hunter, hab√≠a dado orden de retirada al ej√©rcito principal del Missouri. Pero para entonces Grant ya hab√≠a iniciado d√≠as antes sus maniobras y se hab√≠a encelado con su misi√≥n.

A finales de Octubre, Grant dispon√≠a en Cairo de una divisi√≥n en grado adelantado de formaci√≥n y con unos 6.000 hombres bajo el mando de John Alexander McClernand, y en Paducah de otra, a√ļn sin acabar de encuadrar, con unos 4.000 de los que parte acababan de llegar por r√≠o de Cape Girardeau, mandada por Charles Ferguson Smith. Como la mitad de la fuerza de McClernand estaba desplegada en campa√Īa en Missouri oriental, incluyendo una brigadilla bajo el Coronel Richard James Oglesby, del 8¬ļ de Illinois, que se mov√≠a entre Belmont y New Madrid, tratando de impedir su comunicaci√≥n por tierra. (Era la misma fuerza que en Diciembre librar√≠a la acci√≥n de Mount Zion).

John A. McClernand, USA
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Frente a ellos, el enemigo dispon√≠a de unos 3.000 hombres en Belmont, quiz√° 8.000 en Columbus y 2.000 m√°s en New Madrid, mas destacamentos de quiz√° hasta 3.000 hombres m√°s en el interior de Missouri, dependiendo del mando de milicias de Jeff Thompson. En conjunto, los confederados eran superiores en n√ļmero en una proporci√≥n que no aconsejaba iniciar la ofensiva. Pero Grant ya hab√≠a iniciado sus operaciones, lanzando fingidas tarascadas por el r√≠o con las ca√Īoneras pesadas ‚ÄúLexington‚ÄĚ y ‚ÄúTyler‚ÄĚ, realizando repentinos reconocimientos en fuerza por columnas salidas de Paducah, y paseando por el Mississippi en su flotilla de transporte a una fuerza de ataque de unos 3.000 hombres de la divisi√≥n de McClernand, que en alguna ocasi√≥n lleg√≥ a formar una base avanzada en la orilla del r√≠o, para regresar de nuevo a Cairo, abandon√°ndola.

Con todas estas maniobras, logr√≥ convencer al Mayor General confederado Leonidas Lafayette Polk de que iba a lanzar un ataque de gran envergadura sobre Columbus, coordinando acciones por el r√≠o con otras desde Paducah, de manera que un ataque de segundo orden contra Belmont, que era lo √ļnico que pod√≠a permitirse, pareciera durante algunas horas una acci√≥n de distracci√≥n para sacar tropas de aquella plaza.

Campa√Īa de Grant en el Mississippi desde Belmont (1861) hasta Shiloh (1862)

Finalmente, el 6 de Noviembre, Grant recibió un erróneo informe de inteligencia, en el que se le comunicaba que una considerable fuerza enemiga había partido, vía Belmont, para internarse en Missouri. Y en aquel momento decidió definitivamente lanzar un ataque real, y no una finta como se había pensado alternativamente. Después argumentaría que un ataque real era necesario para hacer retroceder a la fuerza enemiga internada, que suponía un grave riesgo para sus tropas en Missouri oriental y en especial para la avanzada de Oglesby, situada tan al Sur.  - CONTINUAR -

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Actualizado ( Domingo, 31 de Mayo de 2009 07:13 )
 

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