Expediciones al Alto Per√ļ PDF Imprimir E-mail
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Escrito por Muelhoff   
S√°bado, 30 de Enero de 2010 17:48

La Primera Junta constituida el 25 de mayo de 1810 debi√≥ encarar las disidencias del Interior y sofocar la avanzada realista. Cuando las expediciones al Alto Per√ļ fracasaron, la l√≠nea de frontera norte qued√≥ custodiada por los gauchos de G√ľemes exclusivamente. A partir de all√≠ se recurri√≥ a un plan alternativo: la expedici√≥n sanmartiniana hacia el Pac√≠fico, cruzando los Andes.

El 25 de mayo de 1810, cuando se constituy√≥ la Primera Junta, se hab√≠a dado el primer paso hacia la independencia. Pero, en realidad, todo estaba por hacerse y para obtener una efectiva emancipaci√≥n pol√≠tica y econ√≥mica fueron necesarios casi quince a√Īos de guerra. La situaci√≥n que enfrentaba el gobierno del R√≠o de la Plata era extremadamente dif√≠cil debido a que se ten√≠a que acabar con los focos de resistencia realista en C√≥rdoba, Montevideo y Paraguay y extender la Revoluci√≥n a la zona altoperuana, que se encontraba amenazada por la concentraci√≥n pol√≠tica y militar, necesaria para mantener sus dominios en Am√©rica, y ej√©rcitos disciplinados y bien armados. Los revolucionarios ten√≠an escasas tropas formadas por hombres sin experiencia y carec√≠an de armas y municiones


El escenario de la guerra fue un extenso territorio que obligaba a los ej√©rcitos de ambas partes a largas marchas por lugares despoblados donde no hab√≠a posibilidad de aprovisionamiento. La guerra por la independencia se inici√≥ en el Alto Per√ļ, un territorio muy alejado del centro de decisiones de Buenos Aires, y especialmente complejo por lo escabroso del terreno y la altura; ten√≠a adem√°s una tradici√≥n cultural y una poblaci√≥n en la que prevalec√≠a la herencia ind√≠gena, diferente a la del litoral atl√°ntico. Para mantener su control, el gobierno patriota dispuso el env√≠o de tres expediciones.

Primera expedición (1810-1811)

Se la llam√≥ Expedici√≥n Auxiliadora al Alto Per√ļ y sus objetivos eran acabar con la resistencia espa√Īola en C√≥rdoba, extender la Revoluci√≥n y buscar el reconocimiento de la Junta en los pueblos de la regi√≥n. Las tropas patriotas enviadas estaban compuestas por aproximadamente 1.200 hombres, muchos de ellos voluntarios, comandados por el coronel Francisco Ortiz de Ocampo. Como segundo jefe iba Antonio Gonz√°lez Balcarce y, como representante de la Junta, Hip√≥lito Vieytes.

Antonio Gonz√°lez Balcarce
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Hipólito Vieytes
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Ortiz de Ocampo
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Croquis Primera Expedición
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La expedici√≥n parti√≥ de Buenos Aires el 13 de julio de 1810 y lleg√≥ a C√≥rdoba a principios de agosto. Pero ya el 31 de julio los jefes realistas de C√≥rdoba huyeron hacia el Alto Per√ļ debido a que su ejercito de hab√≠a deshecho totalmente. El 6 de agosto se hab√≠a logrado capturar a Liniers en las sierras de C√≥rdoba y luego, al d√≠a siguiente a dem√°s jefes, a quienes se los remiti√≥ a Buenos Aires contrariando la orden de ejecuci√≥n, pero el 26 de agosto en Cabeza de Tigre fueron alcanzados por la nueva conducci√≥n pol√≠tica del Ej√©rcito del Norte enviada por Moreno, Castelli orden√≥ el fusilamiento inmediato de Liniers junto con el gobernador de C√≥rdoba del Tucum√°n, Juan Guti√©rrez de la Concha, el teniente gobernador Victorio Rodr√≠guez, Santiago Alejo de Allende y Joaqu√≠n Moreno, perdon√°ndose al obispo Rodrigo de Orellana, que fue enviado preso a Luj√°n. All√≠ termin√≥ con la resistencia dirigida por Santiago de Liniers, qui√©n junto con otros jefes complotados fueron fusilados por Domingo French.
Allí termino con la resistencia dirigida por Santiago de Liniers, quien fue fusilado en Cabeza de Tigre junto con otros complotados. Como Ocampo había cuestionado la orden de fusilamiento, fue reemplazado en la jefatura por Balcarce, en el lugar de Vieytes se designó a Juan José Castelli y Juan José Viamonte pasó a ser el segundo jefe de González Balcarce.

Fusilamiento de Liniers en Cabeza de Tigre
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Las tropas continuaron su marcha hacia el Alto Per√ļ donde la situaci√≥n era complicada: como Quito tambi√©n se hab√≠a levantado contra el poder espa√Īol, el virrey del Per√ļ, Jos√© Fernando de Abascal, no pudo enviar refuerzos a la zona. El Mando del ej√©rcito realista qued√≥ en manos del general Jos√© Manuel de Goyeneche, secundado por el general Vicente Nieto, el gobernador intendente de Potos√≠, Francisco de Paula Sanz, y el general Jos√© de C√≥rdova.
El 27 de octubre de 1810 se produjo el primer encuentro en la batalla de Cotagaita entre las tropas criollas que formaban parte de la Expedici√≥n al Alto Per√ļ, y las fuerzas realistas. El escenario fue la ladera de Cotagaita, a 400 kil√≥metros al norte Jujuy. Los criollos, comandados por el general Antonio Balcarce, no pudieron frenar a las fuerzas espa√Īolas del general Jos√© de C√≥rdova y debieron replegarse hacia el ri√≥ Suipacha. El 7 de noviembre de 1810 los dos bandos volvieron a enfrentarse y, en una batalla que dur√≥ apenas madia hora, las fuerzas de Balcarce derrotaron a los espa√Īoles en la primera victoria lograda por la Revoluci√≥n. Los jefes realistas Nieto, C√≥rdoba y Sanz hab√≠an sido tomados como prisioneros y luego fueron fusilados.

Como consecuencia del Triunvirato, las Intendencias del Alto Peru reconocieron a la Junta de Buenos Aires, los realistas se replegaron hacia el norte y los revolucionarios avanzaron hasta Potosí, donde permanecieron durante dos meses. Ese tiempo fue aprovechado por los realistas para reorganizar sus fuerzas, mientras el ejército revolucionario permanecía estancado, falto de instrucción, de armas y afectado por las disidencias entre sus jefes. Además las tropas criollas provocaron la hostilidad de las poblaciones locales por la pesada carga que significa sostenerlos y a causa de abusos cometidos por algunos soldados.
El 20 de junio de 1811 tuvo lugar la batalla de Huaqui, en la regi√≥n entre el lago Titicaca y el r√≠o Desaguadero (limite entre el Virreinato del Per√ļ y el del R√≠o de la Plata). Este combate result√≥ una derrota para las fuerzas patriotas y por sus graves consecuencias se la conoce como ‚Äúdesastre de Huaqui‚ÄĚ. Juan Jos√© Castelli, delegado de la Junta en el Alto Per√ļ, se hab√≠a hecho cargo del mando del Ejercito Auxiliar y suscribi√≥ una tregua con el general realista Jos√© Manuel Goyeneche, pero que luego fue violada por los dos jefes. Los patriotas dispon√≠an de seis mil hombres que formaban los distintos batallones dirigidos por Castelli, el general Antonio Gonz√°lez Balcarce, el coronel Juan Jos√© Viamonte y el coronel Eustaquio D√≠az V√©lez. La mayor parte de los soldados que formaban el ej√©rcito patriota eran ind√≠genas reclutados en el Alto Per√ļ, con la promesa de hacerlos libres de la servidumbre en que los ten√≠an los espa√Īoles carec√≠a de entrenamiento, armas y equipo, estaban mal dormidos y peor a√ļn mal alimentados, por lo que ofrecieron escasa resistencia. En cambio, el ej√©rcito espa√Īol estaba formado por alrededor de ocho mil profesionales bien entrenados. El enfrentamiento comenz√≥ a la madrugada, se prolong√≥ durante m√°s de cinco horas y en su transcurso muchas divisiones criollas huyeron en medio del desorden y el p√°nico. La derrota fue el primer paso en la perdida del territorio del Alto Per√ļ y dej√≥ expuesta la frontera norte.
Después del desastre y la posterior fuga, muchos soldados del ejercito patriota asaltaron las aldeas en busca de alimento y refugio provocando la cólera y el rechazo de los pobladores; otros agraviaron los sentimientos religiosos de los altoperuanos. La derrota de Huaqui significó la dispersión del ejército libertador y el principio de la perdida del Alto Peru. Castelli, por su parte, en su regreso fue enjuiciado a su regreso a Buenos Aires.

Segunda expedición (1812-1813)

Sus objetivos eran reorganizar las fuerzas derrotadas en Huaqui y detener el avance del enemigo. Manuel Belgrano fue nombrado nuevo jefe del Ejercito del Norte, pero el Primer Triunvirato, que lo había designado, le ordenó desarrollar una estrategia básicamente defensiva que incluía la retirada a Córdoba su los realistas amenazaban Tucumán. Belgrano llegó a Jujuy en mayo de 1812 donde se encontró con los restos de un ejército indisciplinado y desanimado. La mayoría de los hombres estaban semidesnudos, sin armas y atemorizados.

Manuel Belgrano
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Croquis Segunda Expedición
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Comenz√≥ entonces una ardua tarea de reorganizaci√≥n, sin recibir al principio ning√ļn apoyo del gobierno de Buenos Aires, ya que estaba m√°s preocupado por la situaci√≥n en la Banda Oriental. Ante las noticias de un avance enemigo, el Triunvirato orden√≥ que se replegara hacia Tucum√°n y el 23 de agosto de 1812, con el apoyo del pueblo, Belgrano puso en pr√°ctica el llamado ‚Äú√Čxodo Juje√Īo‚ÄĚ, un plan que dejaba al enemigo solamente tierra arrasada. El √©xodo hab√≠a comenzado y los juje√Īos, a pie, en carretas o a lomo de mula, avanzaron hacia Tucum√°n adonde llegaron despu√©s de recorrer 250 kil√≥metros en cinco d√≠as. Cuando los espa√Īoles entraron en Jujuy no hab√≠a cosechas ni alg√ļn comestible o √ļtil porque todo hab√≠a sido quemado.

Exodo Juje√Īo
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Siguiendo a las tropas revolucionarias, el general realista P√≠o Trist√°n avanz√≥ hacia el sur y tuvo un breve encuentro con la retaguardia del ej√©rcito de Belgrano en el combate de Las Piedras, en el que los realistas fueron vencidos. Belgrano contin√ļo la retirada hacia Tucum√°n donde lleg√≥ el 13 de septiembre de 1812 y all√≠ decidi√≥ enfrentar al enemigo, en las afueras de la ciudad, pero recibi√≥ la orden del Primer Triunvirato de retirarse, sin hacer frente al enemigo. Pero de todos modos el 24 de septiembre se produjo la batalla de Tucum√°n, debido a que P√≠o Trist√°n continuaba su avance, confiado de su superioridad num√©rica, de armas y de experiencia. El ej√©rcito del Belgrano estaba compuesto por la inferior cantidad de 1.800 hombres, en cambio, el de Trist√°n ten√≠a 3.000 soldados y, estos muy bien entrenados. Entonces, el gobierno de Buenos Aires reiter√≥ la orden de retirada, pero Belgrano decidi√≥ desobedecerla y dar batalla. Encontr√≥ gran apoyo en el pueblo tucumano que prepar√≥ la defensa de la ciudad y esper√≥ a los realistas, que fueron tomados por sorpresa, derrotados y con graves p√©rdidas de vidas y material b√©lico, el ej√©rcito realista se retir√≥ a Salta, mientras Belgrano reorganizaba sus fuerzas en Tucum√°n.

Batalla de Tucum√°n
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Despu√©s del triunfo obtenido en la batalla de Tucum√°n, el 24 de Septiembre Belgrano insisti√≥ ante el Gobierno de Buenos Aires para obtener los medios que le permitieran continuar con la ofensiva sobre Salta, donde se encontraba Trist√°n, al frente de otros tres mil hombres. Belgrano aprovech√≥ el tiempo para dar instrucci√≥n a su tropa, utiliz√≥ el armamento dejado por los espa√Īoles en la derrota de Tucum√°n y recibi√≥ una guarnici√≥n de cuatrocientos soldados de Buenos Aires y algunos fusiles. Sus fuerzas sumaban aproximadamente el mismo n√ļmero que las del enemigo. El 12 de enero de 1813, cuando consider√≥ que estaba en condiciones, march√≥ hacia Salta y el d√≠a 19 ya se encontraba a 5 kil√≥metros de la ciudad. En el camino hizo jurar obediencia a la Asamblea Constituyente en el r√≠o Pasaje, que desde entonces se llam√≥ Juramento. Entre los jefes de las distintas columnas estaban Manuel Borrego, Juan Super√≠, Carlos Forest, Francisco Pico, Benito √Ālvarez y D√≠az V√©lez. Belgrano, que se hallaba muy enfermo, segu√≠a a su ej√©rcito en una carreta tirada por caballos. La batalla comenz√≥ el d√≠a 20 en horas del mediod√≠a y las fuerzas realistas fueron obligadas a retroceder hacia la ciudad, hasta que aceptaron su derrota y pidieron permiso para salir de Salta. Belgrano acept√≥ bajo la promesa de que no volver√≠an a tomar las armas contra las Provincias Unidas del R√≠o de la Plata. Como resultado del triunfo, se fortalecieron la Revoluci√≥n y el Gobierno de Buenos Aires, mientras que el jefe del ej√©rcito realista, el general Jos√© Manuel de Goyeneche fue sometido hasta que pidi√≥ su renuncia.

Batalla de Salta
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Despu√©s de esta victoria, Belgrano fue presionado por el Primer Triunvirato para que avanzara hacia Potos√≠ y asegurara la regi√≥n. Pero la partida fue demorada a causa de las pobres condiciones del ej√©rcito. Por fin lleg√≥ a Potos√≠ en junio y, en septiembre se instal√≥ en la Pampa de Vilcapugio a la espera de refuerzos, pero el 1¬ļ de octubre de 1813 sufri√≥ una derrota, donde Belgrano fue atacado por sorpresa por los relistas. La batalla comenz√≥ a la ma√Īana; participaron alrededor de 3.500 soldados patriotas y un n√ļmero equivalente de realistas y, en horas de la tarde, el ej√©rcito de Belgrano ya hab√≠a sido derrotado, fue una masacre. El ej√©rcito vencido continu√≥ su marcha hacia la pampa de Ayohuma donde nuevamente fue derrotado.

Vilcapugio
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Ayohuma
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Como consecuencia de estas dos derrotas ya no hubo esperanzas de recuperar el Alto Per√ļ y Belgrano fue relevado. San Mart√≠n asumi√≥ el mando del ej√©rcito del Norte a principios de 1814 y, siguiendo el consejo de Belgrano, encomend√≥ la defensa de Salta a las fuerzas irregulares de G√ľemes, mientras √©l se fortificaba en Tucum√°n. Por su parte, para ese entonces, los realistas tampoco se encontraban en una situaci√≥n ideal. No pod√≠an continuar la marcha mas al sur de Salta por la presencia de las tropas criollas dirigidas por Arenales y Warnes que amenazaban seriamente su retaguardia, mientras la caballer√≠a gaucha manten√≠a confinado a Pezuela en la ciudad de Salta. Cuando se produjo la rendici√≥n de Montevideo, Pezuela decidi√≥ retirarse de Salta, en julio de 1814, y desde ese momento los realistas perdieron la iniciativa estrat√©gica en la regi√≥n.

Tercera expedición (1815-1816)

El objetivo de esta campa√Īa era nuevamente recuperar el territorio altoperuano, pero adem√°s apoyar la acci√≥n de las guerrillas patriotas que operaban en la zona. Despu√©s de la renuncia de San Mart√≠n por razones de salud, el general Jos√© Rondeau asumi√≥ el mando de las tropas. El 17 de abril de 1815 su ej√©rcito se enfrent√≥ a los realistas en Puesto del Marqu√©s donde obtuvo una victoria. Luego el 21 de octubre de 1815 tuvo lugar la batalla de Venta y Media, cerca de la ciudad de Oruro, ya en julio de ese a√Īo los realistas hab√≠an recibido importantes refuerzos provenientes de Chile y, en septiembre, el general Joaqu√≠n de la Pezuela hab√≠a enviado una avanzada dirigida por el brigadier Pedro Ola√Īeta para ocupar el sitio de Venta y Media, por lo que hac√≠a ya un tiempo que el lugar estaba sitiado y, altamente defendido. El general Jos√© Rondeau, jefe de la tercera expedici√≥n al Alto Per√ļ, orden√≥ al coronel Mart√≠n Rodr√≠guez, al frente de la vanguardia de sus tropas, que avanzara sobre el sitio, a la vez, el comandante Gregorio Ar√°oz Lamadrid fue encargado de espiar a las fuerzas espa√Īolas. Lamadrid err√≥ el c√°lculo y Rodr√≠guez orden√≥ el ataque, pero sus tropas fueron vencidas y dispersadas. En esta batalla el entonces sargento Jos√© Maria Paz recibi√≥ una herida de bala en el brazo derecho por la cual √©ste le qued√≥ inutilizado por el resto de sus d√≠as y por eso fue apodado ‚Äúel manco Paz‚ÄĚ. Solo un mes mas tarde, el 29 de noviembre, ocurri√≥ la dram√°tica derrota sufrida por las fuerzas patriotas en la batalla de Sipe-Sipe, cerca de Cochabamba, en el Alto Per√ļ, actual Bolivia. Jos√© Rondeau despu√©s de la derrota en Venta y Media, inici√≥ la retirada hacia Cochabamba, mientras el general espa√Īol Joaqu√≠n de la Pezuela orden√≥ perseguirlo y continuar la ofensiva. En el camino, Rondeau advirti√≥ que no ten√≠a ni suficientes soldados ni animales de carga para transportar el armamento y que estaba obligado a dar batalla. Las fuerzas realistas, compuestas por alrededor de 4.000 hombres, con m√°s de veinte ca√Īones, se enfrentaron al Ej√©rcito patriota, con aproximadamente 2.500 hombres y nueve ca√Īones, en las estribaciones del cord√≥n de Viluma. La batalla comenz√≥ al amanecer y se prolong√≥ por mas de cuatro horas y, a pesar de los esfuerzos de los criollos, los realistas terminaron derrot√°ndolos. En si parte de guerra Rondeau relat√≥ que nada quedaba por hacer, pues ya el miedo se hab√≠a apoderado de sus soldados infantes y no hac√≠an sino huir desesperadamente. La derrota de Sipe-Sipe signific√≥ la perdida definitiva del Alto Per√ļ y demostr√≥ la imposibilidad de continuar la lucha por ese camino. As√≠ lo hab√≠a previsto el general Jos√© de San Mart√≠n que, por esa raz√≥n, proyect√≥ la estrategia de liberar a Chile y a Per√ļ, a trav√©s del cruce de los Andes.

José Rondeau
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Croquis Tercera Expedición
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El resto del ej√©rcito patriota comenz√≥ su retirada pasando por Potos√≠ y Humahuaca y hasta que llegaron finalmente a Tucum√°n, dando por concluida la misi√≥n y la expedici√≥n al Alto Per√ļ. Por lo que desde ese momento la defensa del norte argentino que exclusivamente en manos de G√ľemes y sus gauchos.


Fuente bibliogr√°fica, en los siguientes links:
http://www.revisionistas.com.ar/?p=1434
http://www.rs.ejercito.mil.ar/Contenido ... ncia.htm#1
http://www.argentina-rree.com/2/2-035.htm
http://es.wikipedia.org/wiki/Expedicion ... l_Alto_Per√ļ


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Actualizado ( S√°bado, 30 de Enero de 2010 17:59 )
 

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