La última fortaleza. 1ª Parte

Uno de los capítulos mas desconocidos de la segunda guerra mundial fue la defensa de la isla de Corregidor por parte de fuerzas aliadas americanas-filipinas. Esta batalla, apenas señalada en los libros de historia, contiene hechos tan dignos de ser relatados como los ocurridos en el sitio de Stalingrado o en Normandía. Los defensores lucharon de una manera tan tenaz y valiente, que no concibo razón que justifique su olvido.
No nos interesa tratar aquí la campaña japonesa de las Filipinas, asunto que está suficientemente estudiado y tratado en este foro. Si bien la defensa de Corregidor está enmarcada dentro de esta campaña, nos limitaremos a mencionar las fechas y los aspectos importantes, pero centraremos el relato en las historias y vivencias de los defensores de Corregidor.

Nuestro recuerdo es para los que murieron defendiendo la última fortaleza.

Manila Bay

La bahía de Manila se encuentra ubicada en la isla de Luzón, en las Filipinas. Es considerada el mejor puerto natural en el este de Asia y uno de los mejores en el mundo.
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Las islas Filipinas

 



Tiene una superficie de 1994 km2 (769,9 millas cuadradas), y una línea de costa de 190 Km. (118.1 millas). La entrada es de 19 kilómetros (11.8 millas) de ancho y se extiende a una anchura de 48 Km. (29,8 millas). Este puerto natural se conoce como “Manila Bay”.
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Plano de la Bahía de Manila.

En la bahía de Manila se desaguan aproximadamente 17.000 km2 (6563,7 millas cuadradas) de las cuencas hidrográficas, con el río Pampanga contribuyendo sobre el 49% de la afluencia de agua dulce. Con una profundidad media de 17 m (55,8 pies), se estima que tiene un volumen total de 28,9 millones de metros cúbicos (28,9 Km. cúbicos). Hoy en día, la bahía de Manila, aún sigue siendo importante para el comercio y la industria, incluida la pesca, aunque el rápido crecimiento urbano y la industrialización están contribuyendo a una disminución en la calidad del agua y el deterioro de los habitas marinos. También es un centro de recreación y es un destino popular para excursiones y para ver la puesta del sol.
Gran parte de la tierra al frente de la bahía es tierra recuperada que incluye importantes sitios como el Senado de Filipinas y el Mall de Asia. A ambos lados de la bahía se elevan picos volcánicos cubiertos con follaje tropical, 40 Km. al norte está la Península de Bataan y al sur la provincia de Cavite, en donde está ubicada la antigua base naval Sangle Point.

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Base aeronaval Sangle Point en 1941

Un grupo de islas custodia la entrada de la bahía. La mayor de estas islas es Corregidor, que está a 3 kilómetros de Bataan y a unos 48 kilómetros al oeste de Manila. Tiene una peculiar forma de renacuajo, con su cola apuntando al este, y una superficie de 9 Km. ². Junto con la isla Caballo (que se encuentra 2 Km. al sur de la punta de la "cola"), bloquea parcialmente la entrada de la bahía de Manila, creando las entradas norte y sur. El canal norte tiene alrededor de 2 millas (3,2 Km.)de ancho, y 6,5 millas (10,5 Km.) de ancho el del lado sur. En el canal sur se ubica la isla de El Fraile y fuera de la entrada hacia el sur se ubica la isla Carabao, que terminan de proteger el acceso. Esta ubicación en la Bahía de Manila, les dio una importancia estratégica fuera de toda proporción en relación a su tamaño.
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La imagen muestra la ubicación de las islas a la entrada de la Bahía de Manila.

Geológicamente la isla es remanente de un volcán, el Caldera de Corregidor, inactivo desde hace 1 millón de años, aunque el Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología lo considera potencialmente activo.
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Corregidor fotografiado en 1941

Actualmente, es el primer parque nacional de las Filipinas y un importante sitio histórico y turístico, administrado por la Fundación Instituto de Cavite (TPI) de Cavite, Filipinas, y el Departamento de Turismo. Los visitantes pueden recorrer la isla mediante tours guiados, atravesando la bahía en ferry desde Manila. Además de los tours, el trekking, las excursiones y la natación se han convertido en actividades importantes de parte de los visitantes.

Historia

La palabra Corregidor en español proviene de la palabra corregir, en el sentido de "corrección". Una historia dice que, debido al sistema español en que todos los buques que entran en la bahía de Manila eran obligados a dejar sus documentos mientras se inspeccionaban y corregían, la isla se llamaba Isla del Corregidor (literalmente, Isla de corrección). Otra versión sostiene que la isla se utilizó por los españoles como institución penitenciaria por lo que pasó a ser llamado El Corregidor.
Desde la época de los españoles, Corregidor sirve no sólo como una estación para la inspección aduanera, defensa y recinto penal, sino también como una avanzada para advertir a Manila la aproximación de cualquier fuerza hostil. Mediante un ingenioso sistema de semáforos los españoles fueron capaces de alertar a los fuertes de la capital y sus alrededores sobre cualquier nave que se aproximara a la bahía.
Más tarde, se construyeron fortificaciones menores en la isla como una línea de defensa exterior y emplazamientos para las grandes armas a lo largo de la costa sur de Cavite, y en el Fuerte Santiago, en Manila. En 1898, cuando el almirante Dewey navegó en la bahía de Manila, los españoles tenían en Corregidor tres grandes cañones, cada uno con un rango de alrededor de una milla. Dos de ellos se enfrentan hacia Cavite, y el otro al norte, hacia Bataan. Además los españoles contaban con otras doce baterías costeras para defender la capital: en las islas El Fraile y Caballo.
Fue el último reducto español en caer durante la guerra contra Estados Unidos, que selló la “independencia” filipina de España. Sin embargo, después de haber luchado juntos filipinos y estadounidenses contra españoles, los Estados Unidos finalmente se anexaron las Filipinas. Después de la cesión de las islas a los Estados Unidos, un vasto programa de construcción destinado a la defensa de la Bahía de Manila se inició. En 1902, la isla se organizó como una reserva militar. En 1903, fue establecido un hospital de convalecencia por el Ejército de los Estados Unidos. En 1908, se estableció un contingente militar permanente en un cuartel llamado Fort Mills, en honor al General de Brigada Samuel Mills Meyers, Jr., Jefe de Artillería del Ejército de los EE.UU. Ya en esos años se empezó a considerar el plan para fortalecer estas islas con la instalación de baterías de defensa de costa acompañadas de un sistema de minas para repeler cualquier ataque o invasión a Manila o a su Bahía. Como estos dos cuerpos de agua se consideraron de vital importancia estratégica, se iniciaron las obras de fortificación en la isla de Corregidor. Este arduo trabajo le fue asignado Cuerpo de Ingenieros del Ejército (COE).
A principios de 1909, la 2 ª Compañía del Batallón H del COE fue asignado a Corregidor y comenzó la construcción de emplazamientos de concreto, refugios a pruebas de bomba, y senderos en diversas partes de la isla.
Los ingenieros estaban a manos llenas. Además de adaptarse a este nuevo clima, que es tropical, caluroso y húmedo, todos los suministros, materiales y herramientas debían enviarse desde EE.UU. Cuando comenzó la construcción, el agua y los alimentos tenían que ser de Manila o Cavite. Los ingenieros tuvieron que construir viviendas para los trabajadores y preparar camas. Las carreteras eran inexistentes a excepción de un viejo camino Español que iba desde el cuerpo del renacuajo hasta el faro. Lo primero fue construir un muelle que sirviera para llevar materiales. Seguidamente comienza la construcción de una línea de ferrocarril. Fueron instalados cables que llevaban 600 voltios de corriente continua de electricidad. Las líneas de conexión de las baterías también fueron manipuladas con cables como parte del programa de electrificación de toda la isla.
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Fotografía del tren de Corregidor

Durante los años previos a la primera guerra mundial, se construyeron los fuertes en Corregidor y las islas adyacentes de la bahía. Como reflejo de la doctrina de la época en que fueron construidos, los fuertes se habían diseñado para resistir el ataque por mar de los mayores buques de superficie conocidos.
A principios de 1911 la bendición de las modernas tecnologías de comunicación llegó a las islas. Ese año, una radio de 1 / 8 de kilovatios se instaló en la isla de Carabao, así como en Corregidor. Al año siguiente, la radio de Corregidor se actualizó a 10 kilovatios. Sin embargo, en 1914 las emisiones de estos puestos de comunicación se suspendieron. Su uso ya no sea necesario después de la colocación de cables submarinos entre las islas.
Cuando estalló la Primera Guerra Mundial, las fortificaciones de la bahía de Manila representan el más moderno tipo de obras de defensa costera en el mundo. La guarnición de Fort Frank y los otros fortines estaban acostumbrados a la trivialidad "romántica" de deberes de los soldados en el Extremo Oriente. La guerra en Europa estaba lejos y el poder naval alemán y las unidades del ejército en el Lejano Oriente fueron rápidamente capturados o expulsados de la zona por los japoneses y británicos a finales de 1914. Sin embargo, cuando la guerra fue declarada por los Estados Unidos el 6 de abril, Fort Frank y los demás fuertes de la bahía de Manila, fueron llevados a pie de guerra. El Secretario del Ejército ordenó que las tropas debían retirarse de las Filipinas para su uso en Europa, y que tropas adicionales se trasladasen a las islas. Esta Directiva fue cumplida por el Ejército, y de hecho, la fuerza del Ejército de Filipinas se incrementó. Este aumento de la dotación y del armamento fue realizado sobre el material de los fuertes de defensa en ambas costas de los Estados Unidos, los cuales fueron despojados de hombres y en algunos casos del equipo. Para la guarnición en Filipinas, más que Alemania, se plantea como una amenaza más "real" el temor de que el Japón cambie de lado. La conclusión de la guerra produjo una lenta reducción en la fuerza de las tropas en las Filipinas. Con la promesa de los Estados Unidos de conceder la libertad a las Filipinas en 1946, y el poco deseo expresado por el pueblo en entrar en un conflicto en Asia, el Congreso redujo los fondos para el Ejército de Filipinas

El Gibraltar del Oriente

Aunque oficialmente se llamaba Fort Mills, debido a su paisaje rocoso y las fortificaciones, los marinos le decían "la Roca". El alto mando americano en cambio, prefería nominarlo como el "Gibraltar del Oriente", en comparación con la fortaleza que custodia la entrada principal del Mar Mediterráneo entre Europa y África.
Formaban un conjunto de fortificaciones que apoyaban a Corregidor, Fort Hughes en la Isla Caballo, Fort Drum en El Fraile, y Fort Frank en la isla de Carabao. Según el plan de guerra norteamericano, estas fortalezas se suponían capaces de resistir un asedio de seis meses, tras lo cual presumiblemente llegaría ayuda proveniente de los Estados Unidos. Sin embargo, muy pronto el desarrollo de la aviación militar en la década de los años 20 afectó fuertemente la eficacia de este cuidadosamente forjado y costoso sistema de defensa. Nada se puede hacer para remediar la debilidad de los fuertes, paralizados por el Tratado Naval de Washington de 1922, que prohibía la construcción de nuevas fortificaciones, así como la modernización de los ya construidos. Pero el viejo refrán, hecha la ley, hecha la trampa, se aplicó también en Corregidor. El Ejército de los EE.UU. construyó a partir de 1922 el túnel Malinta como zona de almacenamiento de suministros y para proteger a sus instalaciones militares vitales en caso de guerra. La isla se transformó entonces en una preciada pieza de bienes raíces. La construcción de sus defensas e instalaciones costaron al gobierno de los EE.UU. más de 150 millones de dólares de la época. Esta cantidad no incluye los gastos de la fortificación de las islas vecinas, así que cuando los japoneses atacaron Corregidor en diciembre de 1941, las defensas son muy poco diferentes de lo que habían sido veinticinco años antes.
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Plano de Corregidor

Las dimensiones de la isla son: cuatro millas (6 Km.) de largo y cerca de 1,5 millas (2,4 Km.) en su punto más ancho, con una superficie total de aproximadamente unos tres kilómetros cuadrados. La Bulba o cabeza, que apunta hacia el Mar de la China Meridional tiene la mayor altura de la zona, elevándose prominentemente en un gran plano llamado “Topside”, que hacia el este cae abruptamente, formando una costa de acantilados. Este fue el centro neurálgico de la isla y aquí se encontraba la sede del Cuartel General, los cuarteles de la tropa, un banco (el Filipinas Trust Co.), el cine, los cuarteles de oficiales, las tiendas, el tradicional mercado de abarrotes, un campo de golf de 9 hoyos, canchas de tenis, una piscina, y la mayoría de sus 56 piezas de artillería costera.
Habían 65 millas (105 Km.) de carreteras pavimentadas y caminos en la isla y de 19,5 millas (31,4 Km.) de vías del tren eléctrico. Aquí también se ubicaba el faro, uno de los más antiguos hitos en Corregidor. Construido por los españoles en 1836, fue reemplazado por uno mejor en 1853. El segundo faro se había mejorado aún más en 1892 y se redujo a ruinas durante el asedio. Hacia el Oeste, la altura cae gradualmente en una planicie que se conoce como Middleside. Es una pequeña meseta que interrumpe la pendiente entre la zona baja y Topside, y fue la ubicación de 2 cuarteles de oficiales, el cuartel de soldados, un hospital, cuartos de suboficiales, un club de servicios y dos escuelas, una de los hijos de los soldados filipinos y la otra de niños norteamericanos. Siguiendo hacia el oeste, la altura cae hasta unos pocos metros sobre el nivel del mar, y forma una meseta que conecta la cabeza y la cola. Esta zona baja era conocida como Bottomside y contenía dos muelles, el barrio de San José, tiendas, almacenes, una planta de energía, y unidades de almacenamiento en frío. Aquí también se encuentra el dique de la base naval Army Beach, y abruptamente crece la colina Malinta, que separa Bottomside del resto de la zona baja, que pasa a denominarse simplemente cola. En la cola de la isla estaba el pequeño campo de aviación y una estación de interceptación de radio de la marina.

El túnel Malinta

El complejo de túneles bajo la colina Malinta era la más extensa construcción en Corregidor. El túnel principal, Malinta, fue construido por el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos. En un principio se había utilizado como refugio a prueba de bombas y bodegas de almacenamiento de combustible y de personal, pero más tarde fue equipado como hospital con 1.000 camas. El túnel principal, que corre de Este a Oeste, tiene 831 pies (253 m) de largo, 24 pies (7,3 m) de ancho y 18 pies (5,5 m) de altura. Tiene 25 túneles laterales ramificados a intervalos regulares a cada lado de este túnel principal, que sirve de eje. Son 13 túneles laterales en el lado norte y 11 túneles laterales en el lado sur. Cada túnel lateral tiene un promedio de 160 pies (49 m) de longitud y 15 pies (4,6 m) de ancho. Un sistema separado ubicado al norte de este túnel aloja el hospital metro, el cual tiene su propio espacio y 12 túneles laterales para las 1.000 camas. Se podía llegar a este espacio a través del túnel principal o por separado a través de la entrada en el lado norte de la colina Malinta. El túnel de Marina, que estaba frente al hospital en el lado sur de Malinta, fue conectado parcialmente al sistema principal por un pasadizo bajo la intendencia.

Su construcción, sin el beneficio de los nuevos equipos o de los fondos distribuidos por el Congreso de los Estados Unidos debido a los acuerdos alcanzados durante la Conferencia Naval de Washington, comenzó en 1922 y se terminó en 1932.
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Esquema del túnel Malinta

El Cuerpo de Ingenieros del Ejército alquiló a la compañía minera Baguio equipo obsoleto por un módico precio. El Departamento Cartográfico proveyó el TNT. El explosivo fue entregado en polvo, y tuvo que ser envuelto en forma improvisada utilizando páginas de revistas para fabricar los cartuchos, que se iban colocando en los agujeros perforados en la roca. El trabajo avanzó gracias a la ayuda de la Comunidad de las Filipinas, quienes gentilmente facilitaron a 1.000 convictos de la prisión de Bilibid en Manila. Una compañía de ingenieros de los Scouts de Filipinas trabajó en la construcción como capataces y empleados.
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Uno de los accesos del Túnel

Se reforzaron los muros de concreto con arcos de acero, se pavimentó el piso, se instalaron ventiladores para proporcionar aire fresco, y se construyó una doble vía de tranvía eléctrico, que corría a lo largo de la línea Este-Oeste del túnel Malinta. Irónicamente, el cemento para el hormigón utilizado para la línea con los túneles fue comprado a los japoneses.

Un aspecto crítico en la defensa de Corregidor era la capacidad de su guarnición de mantener el funcionamiento su central eléctrica frente a un ataque sostenido. Los alimentos perecibles podían mantenerse en ese clima tropical sólo mediante almacenamiento en frío, cuyas plantas de refrigeración eran activadas mediante motores eléctricos. Las grandes baterías de costa, si bien estaban equipadas con generadores de energía de emergencia, dependían de la planta de energía principal para su ventilación. Asimismo, la gran cantidad de túneles subterráneos eran iluminados con energía eléctrica, así como sus ventiladores utilizaban esta energía. Aunque hay sesenta y cinco kilómetros de caminos y senderos en la isla, gran parte de la maquinaria pesada fue trasladada en el ferrocarril eléctrico. La guarnición, por lo tanto, depende en un sentido muy real de la planta de energía, y es natural que los interesados en la planificación de la defensa se vieron enfrentados a la eventualidad de su destrucción por los bombardeos.
Si bien fue construido un ducto submarino que traía el agua directamente desde Cavite, y se perforaron pozos profundos en las islas, Corregidor dependía principalmente del agua potable de Bataan. Con este fin, se utilizaban barcazas para transportar el agua desde Mariveles o desde Cavite. El fuerte Drum tenía una planta desalinizadora de agua, pero su uso estaba muy restringido por el consumo de combustible que necesitaba, así que también el agua aquí estaba limitada a la que podía ser acarreada desde la península. La isla contaba además con el pequeño aeródromo Kindley. Fue bautizado así en honor a un héroe del Cuerpo de Ejército del aire de los EE.UU. Era una instalación desarrollada a principios de la década de 1920 y se inutilizó por los bombardeos aéreos en los primeros días de la guerra.

El estallido de la Segunda Guerra Mundial en septiembre de 1939, encontró a Fort Frank y los demás fuertes de la Bahía de Manila equipados con anticuadas y obsoletas fortificaciones y armas. La caída de Francia en junio de 1940 frente a Alemania, junto con la creciente política pro-Eje y anti-Estados Unidos / Gran Bretaña del Japón, dio lugar a una orden para la modernización de la Bahía de Manila y sus fuertes. Pero la escasez de fondos, equipo, material y trabajadores dieron como resultado sólo una corrección parcial de las deficiencias evidentes.

Fortificaciones

A pesar de todas estas limitaciones, el arsenal de defensa de Corregidor era formidable. Tenía cincuenta y seis grandes cañones y morteros costeros organizados en veintitrés baterías. Además, había 13 baterías de artillería antiaérea con 76 cañones (28 de 3 pulgadas y 48 calibre .50) y 10 Proyectores Sperry de 60 pulgadas, con sus defensas antiaéreas vinculadas con las de Corregidor.
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Interesante tabla que muestra el armamento en Corregidor en diciembre de 1941.

Las defensas de las otras tres islas en la entrada de la bahía de Manila eran apenas menos formidables que las de Corregidor.
La isla Caballo (Fort Hughes), justo al sur del Corregidor, era la segunda construcción en importancia y tamaño. Con sólo unos 160 acres (65 ha), la isla se levanta abruptamente desde la bahía hasta una altura de 380 pies (116 m) en su lado occidental.
La costa este, que era más baja que el resto de la isla, era vulnerable a ataque anfibio y un destacamento de marinos de alrededor de 100 hombres fue enviado allí para aumentar la guarnición. Más tarde, 200 marineros de Corregidor se añadieron a la marina y el Comodoro Francis J. Bridget, que había mandado el batallón naval en la Batalla de los puntos, asumió el mando de las defensas de la playa. Su fuerza era casi el doble cuando las tripulaciones de cuatro cañoneras, unos 225 hombres, fueron enviados a la isla. A finales de abril de la guarnición de Fort Hughes sumaban alrededor de 800 hombres de los cuales 93 eran infantes de marina y 443 pertenecían a la Armada. Las defensas antiaéreas de la isla estaban vinculadas con las del Corregidor y constaba de cuatro cañones de 3 pulgadas. La artillería de costa tenía trece piezas de artillería: dos de 14 pulgadas, cuatro morteros de 12 pulgadas, dos cañones de 6 pulgadas, tres de 155 mm. y dos de AA de 3 pulgadas.
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Fort Hughes (Isla Caballo)

El Fraile en cambio es una isla rocosa de unos 4 acres (1,6 hectáreas) en donde se construyó Fort Drum. Ubicada a unas cuatro millas (6,5 Km.) al sur de la Isla Caballo, fue la más atractiva de las defensas del puerto. Los ingenieros militares habían cortado toda la parte superior de la isla a la línea de agua, utilizando esta plataforma como base para construir un verdadero "acorazado" de hormigón armado, de 350 pies (107 m) de largo y 144 pies (44 m) de ancho, con las paredes exteriores de hormigón y acero de 25 a 36 pies (7.6-11 m) de espesor.
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El Fraile, antes de iniciar la construcción de Fort Drum

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Fort drum (Isla El Fraile)Una vez terminadas las obras, fotografía de 1941.

El interior era idéntico a un buque de guerra, con literas, cámaras de municiones y víveres. La similitud era tal, que cuando se encendía el generador, daba la sensación de estar a bordo de un autentico buque. La cubierta superior de este acorazado de hormigón era de 40 pies (12 m) por encima de la bajamar y tenía gruesos muros de 20 pies (6 m). Equipado con cuatro torretas blindados de 14 pulgadas (356 Mm.), una batería secundaria de cuatro casamatas de 6 pulgadas (152 Mm.), y de defensa antiaérea, el fuerte con su guarnición de 200 hombres fue considerada, incluso en 1941, inexpugnable a los ataques.

El último fuerte en establecerse fue el de la isla Carabao, a sólo quinientos metros de las costas de la provincia de Cavite. Excepto en un punto a lo largo de su orilla este, la isla se levanta precipitadamente del mar en los acantilados de más de 100 pies (30 m) de altura. Los americanos habían puesto Fort Frank a esta isla, que a finales de 1941 tenía una guarnición militar de alrededor de 400 hombres, la mayoría Scouts Filipinos. Su armamento se componía de dos de baterías 14 pulgadas (356 Mm.), ocho morteros de 12 pulgadas, cuatro 155mm, así como la defensa antiaérea y la de las playas.
El desarrollo de una fuerte defensa costera en la isla de Carabao presentaba al Cuerpo de Ingenieros dos problemas. El primero fue que, salvo en un punto de la isla, había escarpados acantilados de 100 pies sobre el mar que terminan en una estrecha línea de cresta en el centro de la isla. La segunda es que Carabao estuvo dominada por la colina Pico de Loro en la costa de Cavite, que se eleva a una altura de 2225 pies, en comparación con Carabao de 185 pies. Cualquier enemigo puede establecer una batería aquí y hacer fuego al patio trasero de la isla. El Cuerpo de Ingenieros encontró la solución con un montaje de las armas que permitía hacer fuego hacia atrás, y en el establecimiento de un campo del ejército en el Pico de Loro para detener un ataque de artillería de campo del enemigo fuera de la cobertura de Carabao.
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Plano de las defensas de Fort Frank (Isla Carabao.)

Las cuatro fortalezas en la bahía de Manila, así como de Fort Wint en Subic Bay, se habían organizado antes de la guerra en una formación llamada el puerto de Manila y Defensas Bahías de Subic, que en agosto de 1941 se convirtió en una parte del Comando de Artillería Costera de Filipinas. Ambos estaban bajo comandante general George F. Moore, quien también mandó a la guarnición de Corregidor.
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Tabla del armamento de los fuertes Drum, frank y Hughes

Los Planes de Batalla

El plan para la ocupación de las islas Filipinas estaba enmarcado dentro del plan japonés de la Gran Guerra de Asia Oriental, en la que el Ejército del Sur debía ocupar las Indias Malayas y los Países Bajos, mientras la flota combinada neutralizaba la Flota del Pacífico de los EEUU. El Ejército del Sur se organizó el 6 de noviembre de 1941, con el general Hisaichi Conde Terauchi, quien había sido Ministro de Guerra en 1936, como comandante. Sus órdenes de la Sede General Imperial fueron prepararse para las operaciones en caso de que fracasaran las negociaciones con los Estados Unidos. Bajo su mando se situó el 14º, 15º, 16º y 25º Ejércitos, que comprenden diez divisiones y tres brigadas mixtas. La misión del Ejército del Sur en caso de guerra sería ocupar las posesiones americanas, británicas, holandesas en la "zona sur" en el menor tiempo posible. Las operaciones contra las Filipinas y la Malasia Británica se iniciarían de manera simultánea, por orden del Cuartel General Imperial.

El Ejército del Sur de inmediato comenzó a preparar los planes para la ocupación de la zona sur. La campaña en las Indias Orientales estaría bajo el control del 16º Ejército, mientras que el 15º Ejército atacaría Tailandia. Al 25º Ejército le fue asignada la más importante y difícil misión, la conquista de Malasia y Singapur, y, en consecuencia, tendría en su haber cuatro de las diez divisiones del grupo de Ejércitos. Al 14 º Ejército, compuesto por la 16 ª y 48 ª y la 65ª Divisiones, se le asignó la tarea de ocupar las Islas Filipinas. Su misión tendría el apoyo del 5 º Grupo Aéreo. El 20 de Noviembre, el Ejército del Sur publicó sus órdenes para las próximas operaciones, omitiendo únicamente la fecha en que comienzan las hostilidades.

Los planes específicos para la ocupación de las Islas Filipinas habían sido desarrollados por primera vez por el estado Mayor General del Ejército japonés en el otoño de 1941. Al llegar las instrucciones del Cuartel General Imperial, el plan de las Filipinas fue modificado para ajustarlo a la estrategia global que se está elaborando y poner en libertad a algunas de las fuerzas asignadas originalmente al 14 º Ejército. El plan final se completó en las reuniones celebradas entre el comandante del 14º Ejército, Teniente General Masaharu Homma, y los comandantes del 5º Grupo Aéreo (Teniente General Hideyoshi Obata), la 3ª Flota (Vice Almirante ibo Takahashi), y la 11ª Flota Aérea (Vice Almirante Nishizo Tsukahara), celebrada en Iwakuni, en el sur de Honshu desde el 13 hasta el 15 de noviembre.
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Teniente General Masaharu Homma, comandante del 14º ejército, durante su desembarco en Filipinas, el 24 diciembre de 1941

El plan general de las operaciones de la campaña de Filipinas contemplaba ataques aéreos desde el primer día de la guerra, contra aviones estadounidenses y las instalaciones en las Filipinas por el 5º Grupo Aéreo (Ejército) y la 11ª Flota Aérea (Armada). Mientras los ataques aéreos estuviesen en progreso, unidades del ejército y unidades de la Armada llegarían a tierra en la isla de Batán, al norte de Luzón, en tres lugares: Aparri, Vigan, y Legaspi, y en Davao en Mindanao. El propósito de estos desembarques era aprovechar los aeródromos. La fuerza aérea ocuparía estos campos tan pronto como fuera posible y continuará la destrucción de las fuerzas aéreas y navales americanas cercanas a estas bases.

Cuando la mayor parte de la fuerza aérea americana hubiese sido eliminada, la fuerza principal del 14º Ejército tomaría tierra a lo largo del Golfo de Lingayen, al norte de Manila, mientras que otra fuerza tomaría tierra en Lamon Bay, al sureste de la capital. Estas fuerzas, con apoyo aéreo, avanzarían hacia Manila por el norte y el sur. Se espera la batalla decisiva de la campaña en torno a Manila. Una vez que la capital fuera tomada, la defensa de las islas a la entrada de la Bahía de Manila se capturaría.
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Plan de ataque japonés a las islas Filipinas

El Cuartel General del Ejército Imperial del Sur espera del General Homma que complete su misión en alrededor de cincuenta días. Al final de ese tiempo, aproximadamente la mitad del 14º Ejército, así como el Ejército y la Armada del aire, deberían salir de las Filipinas, para las operaciones en el sur. El resto de los elementos del 14 º Ejército deberían ocupar las Visayas y Mindanao con la mayor rapidez posible. Pocas dificultades se esperaban en esta fase de las operaciones y los planes detallados se completaron oportunamente. Los japoneses consideran que es esencial para el éxito de las operaciones del Ejército del Sur obtener la victoria completa en las Filipinas antes de finales de marzo de 1942. A pesar de que había una idea bastante precisa de las fuerzas norteamericanas y Filipinas, el conocimiento japonés de los planes de defensa era defectuoso. Se prevé que la guarnición de Filipinas tomaría su última posición en torno a Manila y cuando hubiese sido derrotada, se dispersarían fácilmente hasta sucumbir. No se hicieron planes para una retirada americana en la península de Bataan.

Veamos ahora los planes americanos. Estos habían estado en existencia desde mucho antes que el general MacArthur regresara al servicio activo. La última revisión de estos planes, terminada en abril de 1941 y denominado Plan de Guerra NARANJA-3 (WPO-3), se basa en el llamado plan NARANJA de 1938, uno de los muchos planes elaborados antes de la guerra. En el Plan de Guerra NARANJA se suponía que el ataque japonés viene sin una declaración de guerra y con menos de cuarenta y ocho horas de advertencia para que no sea posible proporcionar los refuerzos de los Estados Unidos durante algún tiempo. La defensa, por lo tanto, tiene que llevarse a cabo totalmente por los militares y fuerzas navales ya en Filipinas.

Un análisis de las capacidades Japonesas, a partir del 1 de julio de 1940, llevó al Departamento de planificadores a creer que el enemigo enviaría una expedición de alrededor de 100.000 hombres para capturar el puerto de Manila y sus defensas, a fin de ocupar las Filipinas, cortar la línea de comunicaciones con el continente, y negar a los Estados Unidos una base naval en el Lejano Oriente. Se esperaba que esta operación se llevaría a cabo con el mayor secreto, y precedida o coincidente con una declaración de guerra. La guarnición, por lo tanto, puede esperar poco o ningún aviso. El ataque podría venir durante la estación seca, poco después de la cosecha de arroz, en diciembre o enero. El enemigo se supone que tiene un amplio conocimiento del terreno y de la fuerza norteamericana, y probablemente sería asistida por 30.000 japoneses radicados en las Islas.

Bataan fue reconocido como la clave para el control de la Bahía de Manila. Si se utiliza tal como se prevé en WPO-3, que fue preparado antes de julio de 1941, el ejército filipino estaría bajo el mando del comandante del Departamento de Filipinas y se utilizaría para defender la bahía de Manila. El plan no contempla el uso de unidades del Ejército de Filipinas para la defensa de todo el archipiélago. La Armada es la encargada de la defensa de las zonas costeras en las entradas a Manila. A la primera señal de un ataque, se creará una zona defensiva en torno a Manila. El Ejército, a través del Departamento de Suministros, tomará el control de todas las instalaciones en tierra en el puerto de Manila. El plan de abastecimiento disponía que en la fase inicial de las operaciones se debían concentrar los suministros en una base de Bataan, donde se establecería en apoyo de una defensa prolongada. Se estimó que se requerirían suficientes suministros para 31.000 hombres (la Fuerza de Defensa de Bataan), durante 180 días. Esta reserva, fue considerada por los planificadores, suficiente para abastecer a esa fuerza durante el período necesario en una situación defensiva. Al mismo tiempo, en Corregidor se reservan suministros para mantener 7.000 hombres durante seis meses. Nada se dijo en WPO-3 sobre lo que debía pasar después que las defensas en Bataan se derrumbaran. Presumiblemente en ese momento, que se estimaba en seis meses, la Flota del Pacífico de los EE.UU. se habría abierto camino a través del Pacífico, obteniendo una victoria sobre la flota combinada, y protegiendo las líneas de comunicaciones. Los hombres y los suministros recogidos en la costa Oeste durante este tiempo comienzan a llegar a las Filipinas en un flujo constante. La guarnición de Filipinas, convenientemente reforzada, podría conducir el contraataque.
En realidad, nadie en una posición de autoridad en ese momento (abril de 1941) cree que algo como esto sucedería. No hubo planes para concentrar hombres y suministros en la costa Oeste y no existía calendario para su movilización a las Filipinas. Los planificadores del Ejército a principios de 1941 consideran que en el plazo de seis meses, si no antes, los suministros se agotarían y la guarnición sería derrotada.

MacArthur

El general MacArthur tenía la respuesta a aquellos que no veían salida a la crisis en Filipinas. La defensiva y derrotista WPO-3 iba a ser transformada en un agresivo plan cuyo objeto sería la derrota de cualquier enemigo que intentara la conquista de las Filipinas. Un optimista por naturaleza, con la fe implícita en el pueblo de Filipinas, MacArthur fue capaz de inspirar la confianza y la lealtad de sus colaboradores y del personal. Su optimismo es contagioso y lleva la infección a los más altos funcionarios en el Departamento de Guerra y el gobierno. En el otoño de 1941 hubo una firme convicción en Washington y en Filipinas que, dado suficiente tiempo, un ataque japonés podría ser resistido con éxito.
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Macarthur y Wainwright

Presionando por un plan más agresivo, ampliado en su alcance a todo el archipiélago, MacArthur logra tener una fuerza mucho más fuerte que cualquiera de sus predecesores. Su creciente fuerza aérea incluyó a finales de noviembre de 1941 treinta y cinco B-17 y más de 100 cazas de último tipo. Muchos otros estaban en camino. El desempeño de los bombarderos pesados a principios de 1941 justifica la esperanza de que el Mar de la China Meridional se bloqueara con éxito por vía aérea y que las Islas puedan ser una "fortaleza auto-sostenible."
MacArthur también podría contar con diez divisiones de reserva del ejército filipino, entonces movilizando y capacitado, y una división regular. Durante su mandato como asesor militar, había elaborado el concepto general de su estrategia, así como planes detallados para el uso de este ejército nacional. Como comandante del Ejército de las Fuerzas de EE.UU. en el Extremo Oriente (USAFFE) podía hacer uso de la guarnición del ejército regular de EE.UU., así como el Ejército de Filipinas. Estaba en una excelente posición, por lo tanto, para persuadir al Departamento de Guerra para aprobar sus propios conceptos para la defensa de las Filipinas.

Casi desde la fecha de su asunción de mando, MacArthur empezó a pensar en la sustitución de WPO-3 con un nuevo plan. La primera intención, como se desprende de la creación de la Comandancia de Artillería Costera de Filipinas, era defender los mares interiores y los accesos a Manila y su Bahía. En septiembre sus planes habían progresado lo suficiente como para que pueda informar al General Wainwright de su intención de reorganizar las fuerzas de Filipinas.

La oportunidad de solicitar un cambio en los planes para la defensa de las Filipinas se produjo en octubre, después de MacArthur recibió una copia del nuevo plan de guerra, RAINBOW 5, preparado por el Estado Mayor algunos meses antes. Este plan, que contemplaba disposiciones para todo el mundo y se ajustaba a los acuerdos con el personal británico, pidió una estrategia defensiva en el Pacífico y el Lejano Oriente y reconoce a Alemania como principal enemigo en el caso de una guerra con el Eje. Partiendo del supuesto de que los Estados Unidos estarían en guerra con más de una nación y aliado con Gran Bretaña, RAINBOW aceptó implícitamente la pérdida de Filipinas, Wake, y Guam. Como en NARANJA, asignó a las fuerzas del Ejército y la Armada en Filipinas la misión de defender la frontera Costera de Filipinas, definidas como aquellas zonas terrestres y marítimas necesarias para defender Manila y Subic Bahía. También, como en NARANJA, la defensa se llevará a cabo totalmente por las fuerzas del Ejército y la Armada ya en Filipinas, aumentado por las fuerzas locales. No se podía esperar refuerzos.

MacArthur se opuso de inmediato a las disposiciones de RAINBOW relativos a Filipinas y pidió la revisión del plan en que no reconoce ni la creación de un alto mando para el Lejano Oriente o la movilización del ejército filipino. En una fuerte carta al Departamento de Guerra, el 1 de octubre de 1941, el ex Jefe de Gabinete señaló que en breve una fuerza de aproximadamente 200.000 hombres organizados en once cuerpos con sus correspondientes divisiones y tropas del ejército, así como el fortalecimiento de la fuerza aérea. No puede haber defensa adecuada de la Bahía de Manila o de Luzón, dijo, si un enemigo se permitía llegar a tierra y asegurar el control de cualquiera de las islas del sur. El orador insta, por tanto, que la "defensa tipo ciudadela" de la bahía de Manila en los planes ORANGE y RAINBOW tenían que cambiar a una defensa activa de todas las islas en las Filipinas. "La fuerza y la composición de las fuerzas de defensa proyectada aquí", afirmó el General MacArthur, "se cree que son suficientes para cumplir esa misión." La respuesta de Washington llegó con prontitud. El 18 el General Marshall informó de que una revisión de la misión del Ejército se había redactado en el Departamento de Guerra. Básicamente, se había “adoptado la asignación de una misión más amplia debido a la creciente importancia de las Filipinas, como resultado de la alineación de Japón con el Eje, seguido por el estallido de la guerra entre Alemania y Rusia."
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Distribución de las fuerzas americano-filipinas el 8 de diciembre de 1941

 --Fin de la Primera parte --


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