Pistola Browning HP 35

Esta pistola diseñada por John Moses Browning para la Fabrique Nationale D´Armes de Guerre de Lieja en Bélgica fue una verdadera pionera para su época, y sigue siendo aún hoy una excelente arma de uso militar, policial o deportivo, que con pequeñas mejoras técnicas está a la altura de cualquiera de los desarrollos actuales.
Los primeros prototipos se remontan a 1925, y fue patentada con el número 1.618.510 en los Estados Unidos en 1927, apenas tres meses después de la muerte de su diseñador. La F.N. compró los derechos y el arma fue mejorada por Dieudonne Saive.
Fue reglamentaria en más de 50 países, se fabricó bajo licencia en muchos, se hizo una gran variedad de versiones, y vio muchas guerras y luchas armadas, siendo de dotación a veces en ambas partes de la contienda.
Ni la vieja Colt 1911, ni la moderna Glock 19 la han podido superar en cuanto a historia, cantidad de ejemplares fabricados, uso difundido entre los países de todo el mundo, y años de servicio en múltiples conflictos armados.

 

Características Técnicas

 Mecánicamente la pistola funciona con un resorte recuperador de la corredera ubicado debajo del cañón, con mecanismo de bloqueo por cerrojo, apropiado para la potencia de la munición que emplea. El martillo percutor es externo y el gatillo de acción simple. Tiene un seguro sobre el lado izquierdo del armazón, mientras que sobre el derecho se abre la ventana expulsora de las vainas servidas. Al hacer el último disparo de la carga el elevador de cartuchos en el cargador se conecta con el perno de retén de la corredera haciendo que esta se trabe en la parte posterior: así la pistola queda abierta, indicando que no tiene más munición, preparada para introducirle un nuevo cargador. Al liberar el retén de corredera queda preparada para seguir disparando

Algunas versiones venían con un seguro de empuñadura, que se desactiva al sujetar el arma, y también un seguro de cargador, que impide disparar si el mismo no está colocado, a fin de evitar accidentes con algún cartucho que pueda quedar en recámara cuando alguien desprevenidamente quita el cargador creyendo que así ha descargado la pistola.

Otro seguro es el de transporte, que se acciona tirando el martillo percutor hacia atrás hasta llegar a un descanso en medio del recorrido, donde queda trabado y no se puede liberar al accionar el disparador.

Fue Saive, siendo ingeniero de la F.N., quien modificó la capacidad de su cargador, disponiendo los cartuchos al tresbolillo, con lo cual no se agrandó sustancialmente el tamaño de la empuñadura pero en cambio se pudo aumentar su capacidad de carga a trece cartuchos más uno en recámara.

Por esos tiempos las armas cortas tenían unos seis cartuchos en el caso de los revólveres y hasta siete u ocho más uno en recámara en el caso de las pistolas.

La munición utilizada entonces por los ejércitos y policías del mundo era generalmente de bajo calibre, como las variantes del 7.65 mm. (7.65 ACP, 7.65 Para., 7.65 Mauser o 7.65 Tokarev) o del 9 Kurtz (380 ACP), o de calibres grandes pero con proyectiles de baja velocidad, como el .38 Special, .38 S&W o el .44.40 en revólveres, y el .45 ACP en pistola.

Para la Browning se adoptó el 9 Para. (9 Nato o 9x19), que había sido desarrollado por George Luger en la DWM (Deutsche Waffen und Munitionsfabriken) para la Parabellum P 08. Estas dos características, la cantidad y potencia de su munición, le valieron el nombre de “alto poder”. Por eso se llamó GP 35 (Grand Puissance) en Bélgica o HP 35 (High Power) como se conoce en casi todo el mundo, haciendo referencia conjuntamente a su año de lanzamiento al mercado que fue 1935.

El despiece elemental es muy simple, y no requiere de instrumentos para poder hacerlo a campo: se quita el cargador y se tira la corredera a fondo hasta poder trabarla en posición retrasada mediante una muesca en la misma palanca del seguro. Luego se presiona sobre el lateral derecho del armazón la pieza de retén de corredera, hasta poder sacarla completamente por el lateral izquierdo. Destrabando la palanca del seguro se libera la corredera que puede quitarse desplazando el conjunto hacia adelante. Finalmente se desmonta el resorte de recuperación de la corredera junto con el vástago en su interior, y se puede así quitar el cañón. El armado se hace siguiendo los mismos pasos de manera inversa.

 

Historia

La Browning brindó servicio activo en ambos bandos durante la Segunda Guerra Mundial. En efecto, antes de su estallido en 1939 con la Blitzkrieg en Checoslovaquia y Polonia, Francia había construido a lo largo de su frontera con Alemania la famosa fortificación defensiva conocida como “Línea Maginot”. Por este motivo la Wermacht decide ingresar a este país entrando por Bélgica, donde se apodera de las instalaciones de la Fabrique Nationale, sus máquinas y un cierto número de pistolas que había en existencia.

Al comprobar que utilizaban el cartucho 9 Para., el mismo que ya era reglamentario en Alemania para sus pistolas Parabellum, Walter P 38 y los subfusiles Bergmann, Steyr-Solothurn y Maschinenpistole de 1940 (MP 40), decidieron seguir fabricando esta pistola para su propio uso.

Los obreros belgas, que las construían por obligación, trataron deliberadamente de hacer algunas piezas falladas, así como actos de sabotaje a las maquinarias. Por ello no se pudieron hacer suficientes cantidades para atender la gran demanda de armas cortas, pero alcanzaron a equipar a algunas de sus fuerzas de elite como los Waffen SS, las tropas de asalto (Sturmabteilung) y los paracaidistas (Fallschirmjager).

En la administración normalizada de Alemania se la denominó como pistola P 620 (b). La Wermacht tenía una demanda de pistolas mayor que los ejércitos aliados, donde el arma normal de combate era el fusil u ocasionalmente el subfusil, pero muy raramente las armas de puño. Sin embargo las tropas alemanas cumplían el papel de ejército de ocupación en varios países beligerantes, estando muchas veces destacadas en ciudades y a cargo del control de civiles o fuerzas de la Resistencia, misión para la cual una pistola es muchas veces el arma más adecuada.

Por su parte, tanto Saive como sus principales colaboradores consiguieron huir de Bélgica antes de ser hechos prisioneros, y se refugiaron en Inglaterra, llevando consigo los planos y los conocimientos para la fabricación de la GP 35.

El Royal Army de entonces sufría de bastante anarquía con demasiada variedad de calibres en sus armas cortas de dotación, la que iba desde revólveres Webley and Scott o Smith and Wesson o Colt en calibres .38 Special y 38 S&W, .44.40 y .45 Long Colt, hasta pistolas Webley inglesas y Colt de Estados Unidos en .45 ACP.

Los aliados americanos no pudieron darles suficientes pistolas Colt pero sí algunos revólveres, a los que adaptaron para disparar la munición de pistola usando un clip en medialuna que las sujetaba por el reborde en el culote de la vaina a fin de que no cayeran dentro del tambor. Por otro lado, sus subfusiles, como el Lanchester y el Sten, usaban la munición 9 Para.

Fue así que resolvieron uniformar este armamento y la cartuchería utilizando como reglamentaria la HP 35, que denominaron Pistol Automatic L9A1, aunque sin embargo no pudieron fabricarla en su país debido a que entonces estaba en pleno desarrollo la Batalla de Inglaterra, con bombardeos frecuentes de la Luftwaffe y de las “bombas voladoras” V1 y V2 diseñadas por Werner Von Braun.

Decidieron en consecuencia enviar a los ingenieros belgas a Toronto, en Ontario, Canadá, donde pudieron hacer algunas armas en la factoría de John Inglis, alejada de los efectos directos de la guerra y a resguardo de ataques enemigos.

Al igual que les sucedió a los alemanes, las cantidades que hicieron fueron insuficientes, y apenas alcanzaron para los Royal Commandos y algunos otros cuerpos especiales.

Después de la guerra se hicieron numerosos ejemplares con ligeras variantes, y al convertirse finalmente en el arma corta reglamentaria de los ingleses, además por supuesto de los belgas, fue adoptada también en casi todas las colonias y ex-colonias del Imperio y los miembros del Commonwealth: Canadá, Australia, Nueva Zelanda, India, Pakistán, Grecia, Hungría, Holanda, Irlanda, Emiratos Árabes, Jordania, Kuwait, Líbano, Malasia, Mozambique, Nigeria, Sudáfrica, y también países latinoamericanos, entre ellos Argentina, Chile, Paraguay, Uruguay, Venezuela y Colombia.

Fue adoptada inicialmente por el Ejército de Defensa Israelí, que después la fue reemplazando por equipamiento estadounidense, como la Colt 1911 y actualmente por armamento propio como la Jericho o la Barak, pero también estuvo en el bando contrario durante la Guerra de los Seis Días, las luchas en los Altos del Golán y hasta en manos de grupos como la OLP (Organización para la Liberación de Palestina), Al Fatah, Hammas, etc. Es sabido que Saddam Hussein y Muhammar Gadaffi tenían unas HP 35 decoradas con damasquinados en oro.

En Belfast fue utilizada por los miembros del IRA (Irish Republican Army) y por supuesto por el ejército inglés de ocupación. En el conocido ataque a la embajada de Irán fue usada con gran pericia por los miembros del SAS (Special Air Service) pero también hubo algunas en manos de los terroristas.

Finalmente, cuando en 1982 Argentina decidió recuperar las Islas Malvinas que habían sido capturadas por los ingleses casi un siglo atrás, nuevamente la HP 35 era reglamentaria en ambos países, al igual que ocurrió con el fusil de asalto FAL (Fusil Automatique Legere), otra exitosa arma de la F.N. belga.

Si bien todo esto puede parecer anecdótico, en realidad se trata de ejemplos ilustrativos acerca de lo bien valorada que fue esta pistola en todo el mundo. Actualmente ha sido o está siendo reemplazada en casi todos los países por la nueva generación de semiautomáticas que conservan la munición 9 Para., reglamentaria en todos los ejércitos de la NATO, que mantienen cargadores de capacidad incluso superior, de 15 o 17 cartuchos, pero que agregan además el mecanismo de disparo de doble acción.

La HP 35, al igual que la Colt 1911, diseñada igualmente por Browning, es de acción simple, es decir, el martillo percutor es llevado a la posición alta por el movimiento hacia atrás de la corredera, que a su vez es impulsada por el retroceso producido al disparar un cartucho. Pero para efectuar el primer disparo, si hay munición en recámara, el arma debe ser amartillada manualmente, o si ya estaba amartillada se debe quitar el seguro correspondiente antes de poder apretar el gatillo.

Las pistolas de doble acción, en cambio, análogamente a la manera como funciona un revólver moderno, pueden llevarse sin riesgos con una bala en recámara, y es posible efectuar el primer disparo directamente mediante presión sobre el gatillo, sin ninguna otra acción manual previa. Luego de este primer disparo ambos mecanismos (acción simple o doble) funcionan iguales, es decir que el martillo es subsiguientemente elevado por el retroceso de la corredera.

Entre las pistolas modernas que combinan cargadores de alta capacidad y mecanismos de acción doble se encuentran prestando servicio en fuerzas armadas de distintos países la Beretta 92, la serie SIG-Sauer, Glock, y algunas más, que han desplazado casi por completo a la Browning. En Argentina ha sido reemplazada en las Fuerzas Armadas, la Policía Federal y las Policías Provinciales por la Bersa Thunder 9, de fabricación nacional y diseño inspirado en la Walther P 88.

Es curioso que ya desde 1935 existía esta semiautomática Browning de gran capacidad, y que al menos desde 1938 se fabricaban excelentes pistolas de doble acción, como la Walther P 38 o las PP y PPK, pero no fue hasta unas pocas décadas atrás que se combinaron ambas cualidades en una misma arma, es decir la doble capacidad y la doble acción.

En cambio, sigue reinando como munición de guerra universal para pistolas y subfusiles el calibre 9 Para. que fue creado en tiempos tan lejanos como 1908, el año en que la Wermacht adopta como reglamentaria a la pistola Parabellum en dicho calibre.

Mientras duró el Pacto de Varsovia los países miembros usaron el 9 Makarov, (9x18), apenas un milímetro más corto que el 9 Para. o 9x19 y balísticamente no muy distinto, pero desde su desmembramiento tras el fracaso del comunismo y la caída del Muro de Berlín la Confederación Rusa utiliza como reglamentaria la pistola Yarygin fabricada por la Izhevsk Mechanical Plant, mientras en China se adoptó la Norinco (China North Industries Corporation), ambas en 9 Para.

Colt ha hecho nuevas propuestas modificadas sobre la base de su legendaria 1911, recamaradas en 9 Para., con mecanismos de acción doble y alta capacidad de cargador, pero no han sido exitosas en cuanto a ventas pese a su indiscutible calidad. Ni siquiera en el mismo U.S. Army, que las reemplazó por la Beretta.

Del mismo modo, las factorías de F.N. en Bélgica (o de Mauser en Alemania, FEG en Hungría, F.M. en Argentina, entre otras que cuentan con licencia) hacen la clásica pistola HP 35 con mecanismos de doble acción, y también DAO (Double Action Only) en calibres modernos como el .40 S&W, el 10 mm. o el .357 SIG, pero tampoco han sido adoptadas para el uso militar, aunque han gozado de moderado éxito comercial en el mercado civil para deporte o defensa.

Sobre el modelo básico de Browning y Saive se han realizado numerosas variantes, con y sin seguro de cargador, con y sin seguro de empuñadura, con versiones ambidextras en seguro y botón de retenida del cargador, con argollas para sujetarle correas de seguridad, con diferentes tipos de sistemas de puntería, y variadas longitudes del cañón. Existen versiones provistas de cañón largo con contrapesos y alza regulable para uso deportivo, y otras con posibilidad de adosarles en una ranura ubicada en la parte trasera de la empuñadura una culata de madera para mayor precisión, convirtiéndola en una pequeña carabina, culata que al mismo tiempo servía como caja para guardar el arma junto con elementos de limpieza y lubricación.

Los acabados posibles son pavonados, parkerizados, esmaltados, nickelados, fosfatados o de acero inoxidable, y también existen variantes conmemorativas de acontecimientos históricos con dibujos dorados o piezas enchapadas en oro. Además del acero, también se han fabricado con materiales de aleación ligera para disminuir su peso.

En Argentina, F.M. (Fabricaciones Militares) hizo una versión denominada “detective” pensada para el uso encubierto por personal no uniformado, con un cañón y corredera más cortos y con el espolón del martillo redondeado para evitar enganches en la ropa.

Hace pocos años la fábrica de Herstal lanzó la pistola Five-Seven en calibre 5.7x28, que lleva una punta blindada tipo spitzer de 31 grains lanzada a una velocidad de 650 metros por segundo, especialmente concebida para perforar chalecos antibalas que resisten disparos del 9 Para. Esta arma se diseñó como complemento del subfusil P 90, de la misma fábrica y que utiliza igual munición.

Ello ha llevado a que la F.N. esté actualmente muy interesada en promover el uso militar masivo de estos novedosos desarrollos, dejando bastante relegada la promoción de la Browning HP 35.

 

 

Dr. Carlos Prosperi

Tiro Federal de Córdoba – Argentina


 

Bibliografía

 

Libros:

-Avery, Derek. 1995. “Firearms”. Oxfordshire. Inglaterra.

-Decourcy, Brian. 2008. “Armas cortas”. Ed. Iberlibro. Barcelona. España. 

-Domínguez, Rodolfo y Caporali, Rubén. 2010.”Curso de Instructor de Tiro”. Tiro

Federal de Córdoba. Córdoba. Argentina.

-Myatt, Frederick. 1986. “Guía Ilustrada de Pistolas Semiautomáticas”. Ed. Orbis.

Barcelona. España.

-Weeks, John. 1990.“Armas de Infantería”. Ed. San Martín. Madrid. España.

-Wilkinson, Frederick. 1997. “Handguns: a collector´s guide to pistols and revolvers”.

            Londres. Inglaterra.

 

Paginas web:

www.armas.es

www.historiadelasarmasdefuego.blogspot.com

www.munición.org 

www.word.guns.ru


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