A lo largo de las guerras napoleónicas se usaron armas de diversas índoles : armas de fuego como las balas, la metralla, el obús y armas blancas como el puñal, la bayoneta, el sable o la lanza. De los efectos sobre los cuerpos humanos nos quedan testimonios escritos pero pocos materiales si no son los daños provocados en el esqueleto. Si buscamos pruebas materiales, tendremos que orientarnos hacia lo que mejor se conservó hasta nuestros días : las corazas.
 
No detallaremos lo que son las armas blancas porque todo el mundo las conoce, en cambio daremos más detalles sobre los proyectiles de las armas de fuego.
 
Balas, obuses y metralla
Se pueden distinguir, en la época de las Guerras Imperiales, cuatro tipos de proyectiles : la bala, la bala de cañón, el obús y la metralla.
La bala es un proyectil de calibre modesto que se dispara con armas de fuego ligeras tales como la pistola, la carabina y sobre todo el fusil que es el arma de la infantería. El efecto es más bien individual ya que una bala no alcanza a más de un hombre a la vez … cuando lo alcanza. Se solía decir que no había bastantes balas ni medallas para llegar a todo el mundo …
Los otros proyectiles de calibre mayor se disparan con armas pesadas como el cañón o el obús y el objetivo es alcanzar a una mayoría de hombres. La metralla viene en un bote y, esquemáticamente se podría comparar con los cartuchos de caza actuales. El obús, en su sentido estricto es una esfera hueca que contiene una carga de pólvora que se enciende mediante una espoleta a la que la misma carga prende fuego en el momento del disparo del cañón. Por los trozos metálicos que se esparcen en el momento de la explosión, el obús puede ser asimilado a la metralla. Lo que se suele llamar “obús” actualmente es la bala de cañón.
 
Las balas
La bala disparada por el fusil Gribeauval 1777 modelo año IX y sus variantes es el proyectil más corriente. De plomo, es esférica, tiene un diámetro de 16,54 mm y un peso de 24,45 gr. Sale del cañón con una velocidad inicial de 420 m/s. Disparada contra tablas de pino a una distancia de 157 m penetra de 5,7 cm y de 4,6 cm a 250 m. Está establecido que, en condiciones normales de combate, el tiro es realmente eficaz a 40 m. Se cuentan 20 balas por libra ; en la práctica la bala viene en un cilindro de papel que incluye la pólvora. Cada soldado lleva consigo 50 cartuchos en total (35 en la cartuchera y 20 en la mochila) pero con las reservas que vienen en los furgones cada hombre dispone teóricamente de 110 cartuchos.

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--- Balas de fusil 1777 (región de Waterloo – 1815) ---
 
Las balas alcanzan a los generales como a los soldados : el general Morlat recibe varias balas en la cabeza y el pecho que lo matan en el acto mientras cargaba a la cabeza de sus cazadores en Austerlitz o el general Trelliard (Barón Larrey Mémoires de campagne)
 
La metralla

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--- Metralla – 1815 ---
 
Esquemáticamente la metralla es al cañón lo que el cartucho de perdigones a la escopeta de los cazadores actuales. Se compone de bolas de hierro que vienen en un bote metálico y se dispara con cañón. La cantidad de dichas bolas varía según el calibre de la pieza :
• 42 balas gordas o 95 pequeñas para las piezas de 12
• 42 balas gordas o 105 pequeñas para las piezas de 8
• 42 balas gordas o 63 pequeñas para las piezas de 4
 
El diámetro de los trozos de metralla aquí representados oscila entre 26 y 35 mm para un peso entre 80 y 175 gramos.
 
Este es el peso de las cajas de metralla :

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Cañón calibre 12” -- Peso del bote 19 a 22 libras (9,5 a 11 kg)
Cañón calibre 8” -- Peso del bote 14 libras (7 kg)
Cañón calibre 6” -- Peso del bote 9 libras (4,5 kg)
Cañón calibre 4” -- Peso del bote 8 libras (4 kg)
Obús calibre 5” -- Peso del bote 28 libras (14 kg)
 
En el caso de los cañones de 8 y de 12, se estima que 7 a 11 balas alcanzan el blanco a 700-800 m ; 25 a 40 lo alcanzan a una distancia entre 400 y 600 m. Respecto al calibre de 4, 8 a 18 balas alcanzan el blanco a 700-800 m y 21 entre 400 et 600 m.
La herida suele ser peligrosa cuando no mortal. Entre los heridos y muertos por metralla, el barón Larrey cita en sus Mémoires de campagne a los generales Boyer, Bureaux de Pusy (en su caso un trozo de metralla penetró su casco de dragón), Caffarelli du Falga, Desnoyer, Jeannin, Tindal …
 
Los obuses
 
El obús, también conocido como “bomba”, es una esfera de hierro colado hueca, llena de pólvora, con un agujero por donde pasa una espoleta que enciende la carga. Se dispara con un cañón obús a una distancia de 700 a 1200 m. Los cascos despedidos por la explosión son peligrosos hasta una distancia de 20 m. El único remedio frente a este artefacto es echarse al suelo ya que los cascos se elevan verticalmente ; huelga decir que si la infantería puede aplicarlo bastante fácilmente es poco provechoso en el caso de las tropas a caballo. No estudiaremos los efectos de este proyectil por ser muy semejantes a los de la metralla pero podemos citar el ejemplo el general Duroc herido por un casco de bomba durante la campaña de Egipto.
 

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--- Obús y cofre de transporte ---
 
En esta foto de un obús se puede apreciar el orificio donde se colocaba la espoleta que encendía la carga de pólvora provocando la explosión.
 
Las balas de cañón
 

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--- Obús de 8 francés y metralla de calibre 2 (Batalla de Wattignies 1793) ---
 

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--- Obús de 4 libras y balas de fusil – Primer Imperio ---
 
A partir de aquí obús será la palabra que guardaremos en el sentido de “bala de cañón”. Concretamente se trata de una esfera de hierro colado llena que actúa por impacto directo pero también por rebote. Según el tipo de cañón que dispara el obús, la eficacia varía en relación con la distancia. Para un calibre de 12 la eficacia alcanza los 900 m ; en el caso de un calibre de 8 se reduce a 800 m y para un calibre de 4 es de 700 m. Ahora bien, esta eficacia puede variar también con el alza y seguir mortal hasta 1800 m, 1500 m y 1200 m para calibres de 12, 8 y 4 respectivamente. Con el rebote el obús puede llegar mucho más lejos que el alcance normal : los generales Duroc y Kirgener fueron matados por un obús ruso que los alcanzó a 2500 m del cañón que lo disparó ; Lannes y Bessières fueron otras víctimas célebres de los rebotes de obuses. Al contrario, la eficacia del rebote puede verse reducida de manera notoria cuando el suelo es blando, después de lluvias abundantes por ejemplo, y este detalle entrará por mucho en la derrota napoleónica de Waterloo por hundirse los obuses en el suelo lodoso.
Entre las víctimas célebres de los obuses, aparte de las ya citadas, figuran el almirante Brueys, los generales Coehorn o Daumesnil que, al perder una pierna, ganará el apodo de “Pata de palo”.
 
LA CORAZA
 
¿ Por qué interesarnos más especialmente en los coraceros cuando queremos examinar los efectos de las diferentes municiones ? Existen otras armas como la infantería, los dragones, los húsares, etc. Pero todos tienen por única protección el tejido de su uniforme y cuando mucho un casco como los dragones, lo que viene a decir que no llevan ninguna. Los únicos que parecen debidamente protegidos son los coraceros y carabineros, caballería pesada destinada a romper les líneas enemigas y por lo tanto la más expuesta.
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--- Coracero del 10° regimiento por Eugène Leliepvre ---
 
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--- Coraza y casco ---
 
El casco y la coraza que dan su estampa tan peculiar a los coraceros aparecen a primera vista como una protección eficaz pero ¿ cómo es exactamente la coraza llevada por los coraceros del Primer Imperio ?
 
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--- Coraza ---
 
La parte delantera de la coraza o peto es de hierro forjado y la espalda o espaldar de chapa. El espesor del metal es de 2,8 mm (apenas un poco más que el espesor de una moneda de un euro). Ambas partes se mantienen unidas por un cinturón de cuero con hebilla de cobre al nivel de la cintura y hombreras de cuero de búfalo cubiertas con escamas de latón cosidas al cuero con alambre del mismo metal. La altura del peto es de 41,5 a 42,5 cm. En total, la armadura completa pesa alrededor de 7 kg incluyendo el acolchado de crin interior, los 68 botones de cobre y las fajas de tela que aparecen en la parte inferior, el cuello y los brazos.
El peto forma una arista vertical en su centro, semejante a la proa de un barco, para desviar los golpes llevados frontalmente y, a lo largo de cada lado así como alrededor del cuello, existen rebordes para evitar que un sable, al resbalar sobre la coraza, provoque heridas en los brazos o el cuello.
La confección de una coraza es un trabajo largo y complejo : para realizar 50 corazas al mes son necesarias 41 personas y ¡ 52 para las corazas de carabineros ! El precio es de 45 francos, el equivalente de más de 4 meses de soldada de un soldado raso (35 céntimos diarios … ¡ cuando los cobra !) Las corazas de oficiales, más lujosas, no entran en estos cálculos.
A cada coraza se aplica un control severo que permite suponer que el jinete irá bien protegido : 
1 – cerciorarse que corresponde a las dimensiones exigidas
2 – pesarla para que el peso requerido
3 – buscar los posibles defectos mediante un examen visual
4 – probar la resistencia y la elasticidad con un punzón de 23 mm en un extremo y 14 mm en el otro. Se golpea la coraza, más especialmente en los costados.
5 – averiguar si, donde ha quedado abollada, el hierro no ha adelgazado.
 
LOS EFECTOS DE LOS PROYECTILES
 
Sobre el soldado
 
 
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--- Esqueleto de un soldado descubierto en el sitio de la batalla de Waterloo ---
 
Cuando hablamos de los efectos de los proyectiles, no podemos dejar de evocar el caso de los soldados de infantería. El 5 de junio de 2012, los arqueólogos han descubierto donde se verificó la batalla de Waterloo, a unos 40 cm de profundidad, el esqueleto de un soldado muerto el 18 de junio de 1815. El soldado había caído de espaldas y la bala que acabó con sus días seguía presente al nivel del pulmón derecho. Es uno de los 12000 muertos y 35000 heridos de la batalla. Homenaje a los muchos que perecieron a causa de los diversos proyectiles usados durante las guerras napoleónicas sin más protección que su uniforme … y un poco de suerte.
 
Sobre un Águila
 

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--- Águila de bandera herida, modelo 1804 ---
 
Bajo el Primer Imperio existieron 3 modelos de Águilas : el modelo 1804, el modelo 1810-1811 llamado “aligerado” y el modelo 1815 de los “Cent Jours”. El modelo presentado aquí, el de 1804, mide 22,5 cm de alto, 25,5 cm de anchura de punta a punta de las alas y pesa 1,760 kg. Tanto la figura como la caja son huecas por razones obvias de peso. El asta de la bandera podía variar entre 1,90 m y 2,50 m.
Sin contar las señales de sablazos en la cabeza, dos balas de metralla han atravesado vistosamente esta águila, horadándole el ala y el cuerpo, lo que demuestra que los abanderados estaban en medio del enfrentamiento y que ni siquiera a la altura del asta de una bandera se estaba a salvo de la metralla que alcanzaba más allá de la altura de un hombre. Si miramos más detenidamente la foto de la derecha, podemos distinguir en el ala derecha impactos de balas que no llegaron a atravesarla.
 
Los puntos débiles del coracero
 
El caballo que da toda su importancia estratégica a las tropas montadas es uno de los puntos débiles del coracero : sin caballo, el jinete se queda reducido al papel de infante si tiene la suerte de no quedarse aprisionado bajo su montura ; en caso contrario corre riesgos suplementarios de heridas como una pierna quebrada, de ser matado sin posibilidad de defenderse o de ser capturado como por poco no le ocurrió a un cierto Feldmarschall Blücher en Ligny. Hecha esta observación, volveremos a nuestro tema : el coracero frente a las armas de la época.
El coracero no es invulnerable como lo demuestra este testimonio del general de Hautpoul después de la batalla de Austerlitz que evidencia que los coraceros no iban tan bien protegidos como se podría imaginar. : “El 5° (regimiento) tuvo tantos oficiales muertos que un escuadrón se quedó sin ninguno y que un suboficial tuvo que tomar el mando. El 11 tuvo por lo menos 50 hombres fuera de combate ; el 1° tuvo también muchas pérdidas. (…) A veces se habla de una granizada de balas pero en nuestro caso, aparte de ésta hubo una granizada de obuses.”
Precisemos que un escuadrón contaba 200 hombres.
 
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--- El general de Hautpoul en 1807 ---
 
No nos engañemos : si el coracero o el carabinero tienen el pecho y la cabeza debidamente protegidos frente a los golpes asestados con el sable, no se puede decir otro tanto respecto a las piernas, los brazos y la cara que quedan expuestos tanto a las armas de fuego como a las armas blancas. Este retrato del general de Hautpoul ilustra muy bien cuáles son los puntos débiles de los coraceros : en esta posición de carga contra el enemigo, de pie en los estribos, levantando el brazo, el coracero ofrece al fuego adverso las piernas, el vientre, los brazos y la abertura de la axila. Sentado este aspecto del problema, nos interesaremos en lo sucesivo a las agresiones contra la parte del cuerpo que parece mejor protegida : el torso cubierto por la coraza.
 
La coraza y las balas
 
Por llevar coraza, los coraceros y carabineros no están a salvo de las balas. Tal vez el ejemplo más famoso sea el del capitán Lariboisière, el hijo del general de artillería, quien fue herido de muerte por una bala en el bajo vientre o el del jefe de escuadrón del 4° regimiento de coraceros Chipault quien recibió en un solo día, en la batalla de Heilsberg, 52 heridas que sin lugar a duda no serían todas de sable. Entre los más conocidos figura el general Nansouty herido por una bala en la rodilla. Tal vez menos conocido, el conde Sackovinski, coronel de un regimiento de coraceros rusos de la guardia imperial rusa, fue herido en el muslo izquierdo por una bala.
Aunque las corazas son de hierro, el Inspector general de artillería Gassendi (la fabricación de las corazas depende de la artillería) denuncia su poca eficacia y defiende la opinión de realizarlas de acero para que sean más resistentes a las balas disparadas a corta distancia. Cita una prueba realizada en 1807 que puso en evidencia que una bala de fusil, disparada a una distancia de 146 metros, atravesó unas corazas de uso corriente cuando no lo consiguió con unas de acero de Alemania. De igual modo a unos 35 metros, con una pistola de caballería, la bala atravesó las corazas de hierro cuando sólo una mitad de los disparos lo consiguió con las de acero.
Otra prueba, realizada en 1811 sobre cuatro petos sin acolchado, como los que llevan los coraceros, demuestra que una bala de fusil disparada con una carga ordinaria a diez metros de distancia atraviesa los cuatro petos y se hunde totalmente en un madero de olmo. Realizada la misma prueba con cuatro petos de corazas de acero, la bala atraviesa solamente dos y abolla el tercero. El futuro le dará la razón con la coraza de 1825 que conseguirá detener una bala disparada a 40 metros en medio del peto cuando el modelo antiguo se veía atravesado por una bala disparada de tres veces más lejos.
La carga de caballería no se produce como en la películas “históricas” a todo galope sino que empieza por una fase al paso, seguida de una al trote y la carga al galope empieza efectivamente a unos 100 m o 200 m a lo sumo del frente enemigo para no cansar los caballos susceptibles de repetir una carga varias veces. A esta distancia las balas tienen poca eficacia si dan en la coraza.
Para tener efecto, hay que esperar que el caballo se encuentre a unos 60 m, es decir en plena carga, lanzado al galope. Se estima que un caballo lanzado al galope recorre unos 390 m (200 toesas) en un minuto, lo que viene a decir que los 100 m iniciales son recorridos en unos 15 segundos. Si añadimos a esto que una bala es realmente eficaz a 40 m, hay que imaginar el temple de unos soldados listos para disparar y que espera que los coraceros estén a una distancia que van a recorrer en tan sólo 6 segundos. Concretamente el soldado va a disparar bastante antes provocando heridas en las partes del cuerpo no cubiertas pero pocos daños en las protegidas por la coraza.
 
La coraza y la metralla
 
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--- Coraza horadada por una bala de metralla ---
 
La metralla en cambio tiene efectos desastrosos : ya no se trata de balas de plomo, de un metal blando, sino de balas de hierro que no se aplastarán tan fácilmente en una superficie de hierro ; por otra parte la potencia desarrollada por el disparo de cañón hace que la bala de metralla pueda penetrar con fuerza, atravesando los 2,8 mm de espesor del peto de la coraza. A lo que precede hay que añadir que el disparo de metralla por un cañón es eficaz a 300 m, 260 m y 240 m para piezas de calibre 12, 8 y 6 respectivamente. O sea, bastante más que la distancia que recorrerá la carga al galope de caballería hasta en el caso de la pieza de menor alcance. Entre las victimas célebres de la metralla está el general de Hautpoul que morirá de una bala de metralla que le fracturará el muslo derecho en Eylau cuando cargaba al frente de sus coraceros.
 

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--- Coraza horadada por una bala de metralla de 35 mm ---
 
La coraza y el obús
 

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--- Coraza del carabinero François-Antoine Fauveau ---
 
En el caso del obús, las distancias son más importantes todavía : 900 m, 700 m y 600 m para piezas de calibre 12, 8 y 6 respectivamente. El obús puede ser mortal antes de que empiece la carga de caballería.
Unidad de élite, como los coraceros, los carabineros sufren pérdidas importantes en las batallas donde intervienen a pesar de la coraza que llevan. Frente a una bala de cañón, queda poco remedio para la víctima del disparo como lo demuestra esta conocidísima coraza del carabinero François-Antoine Fauveau expuesta en el Museo del Ejército de los Invalides de Paris ; por cierto, el caso de una coraza atravesada de par en par es extremo pero de ser sólo abollada profundamente la deformación provoca el aplastamiento del pecho con la ruptura de las costillas y la probable penetración de éstas en órganos como los pulmones planteando problemas casi insolubles para la medicina de la época ; es más : un mero golpe recibido sin que se hunda la coraza supone lesiones internas de diagnóstico grave. El carabinero François-Antoine Fauveau, con 23 años de edad, tuvo la desgracia de ser llamado a filas en mayo de 1815 : un mes más tarde, en una carga durante la batalla de Waterloo, perdía la vida.
Si el carabinero François-Antoine Fauveau es conocido por su coraza, otros coraceros más conocidos perecieron por los obuses : el general Monbrun en la Moskova y, apenas sustituirle en el mando, el general Caulaincourt, ambos cargando contra el Gran Reducto a la cabeza de sus coraceros.
 

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--- Coraza de coracero atravesada por un obús ---
 
Esta coraza de un coracero anónimo refleja la violencia de los cañonazos. Notaremos que se trata de una coraza de finales del Primer Imperio modificada al nivel de las hombreras donde unas cadenas se sustituyeron a las escamas de latón menos resistentes y más difíciles de arreglar durante las campañas.
 
LA CORAZA Y LAS ARMAS BLANCAS
 
El coracero tampoco es invulnerable frente a las armas blancas. Tiene el pecho y la cabeza protegidos frente a los golpes asestados con el sable pero no se puede decir otro tanto respecto a las piernas, los brazos y la cara.
 
El puñal
 
El puñal o la navaja, aunque no lo parezca, puede ser un peligro para el coracero pero también presenta muchos riesgos para su adversario. El golpe casi siempre mortal se asesta por la abertura correspondiente al sobaco cuando el coracero levanta el brazo para dar un sablazo o, con más seguridad para el atacante, por el lado del brazo que sujeta las riendas. No deja de ser una acción temeraria, casi suicida, más propia de la guerrilla que de un campo de batalla.
 
La bayoneta
 
La bayoneta, usada por toda la infantería, es una amenaza más común. Si un soldado aislado no presenta un gran peligro, no es lo mismo cuando el coracero cumple con su función de “caballería de choque” al romper un cuadrado de infantería. Cuando ha penetrado en la formación y está rodeado por la masa de los atacados, no le es fácil vigilar todos los ángulos de ataque y además la bayoneta ofrece al infante la ventaja de poder mantenerse a distancia del sable : el fusil equipado con bayoneta representa un largo total de unos casi dos metros. El menor descuido puede serle fatal al coracero.
 

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--- Fusil Brown Bess, versión 1797 – Gran Bretaña (arriba) ---
--- Fusil modelo 1809, Prusia (abajo) ---
 
El inconveniente es que, por la falta de fuerza de los solos brazos del soldado, la bayoneta no puede penetrar la coraza.
 
El sable
 

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--- Sable de Oficial de Caballería Pesada Inglesa Modelo 1796 Ejército de Wellington ---
 
Este sable llevado por la caballería pesada de Wellington tenía un largo total de 107 cm con una hoja de 87 cm. El arma pesa 1,6 kg. La hoja es recta porque en la caballería pesada se usa más la estocada ; al contrario en la ligera, como se estila el golpe con el filo, la hoja es curva. Frente a esta arma el pecho y la cabeza aparecen como relativamente bien protegidos pero los dedos cortados y las heridas en la cara son frecuentes.
Las heridas por sable pueden ser terribles. Larrey cita el caso del general Chartrand quien recibió un sablazo que le cortó toda la masa de los músculos extensores del muslo derecho hasta el hueso. Un corneta de los mamelucos de la Guardia Imperial sufrió un sablazo en la parte superior del brazo izquierdo con tal fuerza que el húmero fue cortado en todo su diámetro, separando la cabeza del resto del hueso. Recordemos que piernas y brazos son partes descubiertas del coracero y por lo tanto las más expuestas a este tipo de heridas.
 
La lanza
 

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--- Punta de lanza ---
 
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--- Oficial del 1er Regimiento de Coraceros -- Coraza horadada por una lanzada (Pastel de Mouton - 1819) ---
 
Por no penetrar la parte metálica de la coraza, existen pocos documentos, por no decir ninguno, que representan los efectos de los ataques llevados con puñal o bayoneta. No es así con las lanzadas asestadas con la punta del arma impulsada por el galope del caballo adverso, lo que añade un suplemento de fuerza a la hora de penetrar la protección sobre todo si se aplican perpendicularmente a la superficie de la coraza, lo que evita que la punta resbale. Frente a una lanza que solía medir unos 2,60 m el coracero está casi sin defensa por estar el lancero lejos del alcance de su sable : el único remedio es desviar la trayectoria de la lanza con un revés del sable. Si consigue realizar esta maniobra, es el lancero quien, a su vez, está en una situación delicada : su lanza ya no le sirve de nada y aunque lleva un sable le es casi imposible utilizarlo a tiempo para un combate de cerca.
En este retrato, el oficial luce con el mismo orgullo la señal que le dejó una lanzada en la coraza y su medalla de la Legión de Honor, pruebas evidentes de su valentía.
 
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--- Coraza encontrada en Essling (o Wagram) ---
 
EN CONCLUSIÓN
 

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--- Coraza y casco ---
 
A pesar de todos los defectos que presentan el casco y la coraza y de la protección relativa que ofrecen, se mantendrán los regimientos de coraceros hasta la Primera Guerra Mundial. Como lo comentamos más arriba, la coraza evoluciona con la introducción del acero en 1825 haciendo que consiga detener una bala disparada a 40 metros en medio del peto cuando el modelo antiguo se veía atravesado por una bala disparada desde tres veces más lejos pero el armamento también evoluciona. En 1870, en la batalla de Frœschwiller-Wœrth también conocida como batalla de Reichshoffen, los regimientos de coraceros franceses cargan heroicamente en Frœschwiller y Morsbronn pero son derrotados por los prusianos : del primero y el segundo regimientos de coraceros no quedan casi supervivientes. De hecho, la artillería prusiana con sus obuses explosivos y los fusiles modernos de disparo rápido desorganizan las cargas de caballería ya ineficaces en lo sucesivo.
 

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--- Coraceros en París, en agosto de 1914 ---
 
Los coraceros siguen apareciendo por última vez como tropas a caballo a principios de la Primera Guerra Mundial pero poco a poco los caballos se quedan en la retaguardia y los hombres se van convirtiendo en tropas a pie. ¿ Qué remedio ? ¿ Cómo pasar los alambres de espina ? ¿ Cómo atacar una infantería que se entierra en las trincheras desde lo alto de un caballo ? ¿Cómo cargar a caballo contra las ametralladoras que entonces sí se han convertido en armas de terrible eficacia ?
Con la aparición de los blindados, los regimientos de coraceros van a resucitar pero ahora sin la mítica coraza aunque sobrevivirá el casco que lucen los guardias republicanos a caballo de hoy en su uniforme de gala.
 
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Guardia Republicano (2007)

FORO DE DISCUSIÓN:

http://www.elgrancapitan.org/foro/posting.php?mode=edit&f=21&t=24662&p=917644