Imagen

LA BATALLA POR LENNGRADO
900 DIAS ASEDIADOS POR LA WEHRMACHT
David M. Glantz

Si con una sola frase se hubiera que resumir esos 900 días, utilizaría una del propio autor: El asedio más sangriento en la historia de la humanidad que se tenga constancia: Entre 1,6 y 2 millones de soldados y civiles muertos, además de los 2,4 millones de bajas militares en el asedio y las batallas subsecuentes entre los soviéticos. Frases cortas y explicativa es el estilo. Batalla eclipsada por otros enfrentamientos en el frente ruso que sin embargo, llegó a requerir la presencia del 32% de las fuerzas alemanas en el Este. Las más de las veces considerada secundaria, un actor secundario del que sólo quedaba la imagen simbólica de la resistencia a ultranza. Era hora de ponerla en su lugar, en profundidad, con la nueva documentación disponible. El resultado conseguido por el autor es, ante todo, sobrecogedor.



EL AUTOR:
A pesar de ser muy conocido en esta temática, es muy necesario recordar quién es. Empezando por su grado de Coronel (retirado) del Ejército estadounidense. El enfoque militar está cantado, directo, a fondo. Además, el plus único, es miembro de la Academia de Ciencias Naturales de la Federación Rusa. Maneja mucha y de primera mano información, incluyendo la recientemente desclasificada. Con esas premisas la obra se convierte en referencia. Con estas premisas no sorprende encontrar muchísimas más referencias a las operaciones soviéticas que a las alemanas, algo que hasta ahora no solía ser así, faltaba esa parte. 

EL LIBRO:
Tras un corto prefacio nos encontramos con 3 bloques bien definidos:
-Barbarroja.
-El Asedio.
-Victoria.

Es decir, la fase ofensiva alemana, el estancamiento y la fase ofensiva soviética. Eso puede parecer a priori, antes de internarse el lector en la complejidad real. No sólo el terreno, el más complicado del ya complicado de por sí frente ruso, trufado de bosques, pantanos, suelos arenosos y escasas comunicaciones que incrementaban por ello su valor estratégico. También es patente que el ritmo esperado para un asedio es frenético.

¿Qué era y representaba Leningrado? Tras una breve y necesaria reflexión sobre la ventana de Rusia a Europa y su papel de cuna de la Revolución, el autor nos adentra en el Leningrado militar. El Leningrado cabeza de distrito triunfador en la guerra contra Finlandia. Un Leningrado con ingentes fuerzas y materiales, en pleno proceso de asimilación de la dura experiencia bélica. Una cudad populosa, industrial y militar, más allá de sus simbolismos.

En la ofensiva alemana encontramos a todo un elenco de expertos generales, estrellas de la Blitzkrieg operando con el Grupo de Ejércitos Norte. Leeb, Hoepner, Manstein, Reinhard y Küchler. Sus dificultades y discusiones internas en un terreno y contra un enemigo que eran de todo menos apropiado para ese modelo de guerra relámpago. Y frente a ellos, a los mejores del mundo, a unos soviéticos producto de purgas e intrigas políticas, sin autonomía, maniobrando al dictado y con torpeza manifiesta en muchos casos. Una logística y unas condiciones terribles para acometer el propósito inicial de Barbarroja: cercar y destruir los ejércitos soviéticos.

Algo sorprendente, contraataques desde el mismo inicio de las operaciones, el instinto de devolver el golpe cuando se presentaba la ocasión estaba ahí. Formas, técnicas y medios rudimentarios que se irán puliendo a lo largo del conflicto. Leeremos el contraataque de los KV-1 que no podían disparar, artillería sin municiones y cargas suicidas. Golpe por golpe, consumiendo tiempo y recursos alemanes, ganando tiempo y espacio pagado en sangre.

La llegada de Zúkov con todo tipo de amenazas, la letanía de castigos ejemplares y las llamadas a la población en masa a cooperar, comienzan a hacer efecto. Iremos entrando en la estructura de mando y control (o descontrol, según se mire) soviética, en sus intrigas palaciegas y en su organización sin oficiales cualificados y ya no perderemos el hilo de cómo poco a poco, pagado en más sangre todavía se fue convirtiendo en una maquinaria formidable.

Con el imperfecto cerco establecido comienza a despuntar el esfuerzo titánico para remediarlo. En dos niveles, el del abastecimiento y en el ofensivo para romperlo. El papel del Lago Ladoga y su flotilla, con sus más de dos millones de toneladas de materiales movidos y mucho menos conocido papel que la carretera a través del hielo. Y no sólo hacia la ciudad, sino también desde la propia ciudad. Su industria, por ejemplo, suministró material y municiones para la Batalla de Moscú, antes de ser las fábricas más importantes evacuadas. Un asedio lleno de peculiaridades, de soluciones, de esfuerzos, de inventiva y cómo no, de terribles sufrimientos. En el plano operacional, son casi incontables las ofensivas soviéticas, contínuas. Hay que destacar el cerco de unidades alemanas por primera vez en la campaña.

El autor nos facilita los planes y órdenes de cada una de ellas, acompañadas por cifras oficiales de pérdidas hasta ahora no muy conocidas. Siguiendo el libro y el desarrollo temporal veremos cómo pasan los porcentajes de bajas de ser inimaginables a mucho más comedidos. En tablas completas al final del libro podemos quedar boquiabiertos con esas estadísticas. Ejércitos destruidos dos veces, pérdidas de 100, 200, 300.000 hombres en cada ofensiva, o maniobras de diversión con 80.000. Es espeluznante y nos hace entender la verdadera naturaleza de este frente.

Los lugares míticos: Voljov, Tijvin, Staraya Rusa, Sinyavino… la defensa valiente española. En ese aspecto si que personalmente echo en falta mapas más detallados, porque tener tiene.

Los números y la potencia se van imponiendo y las maniobras comienzan a tener éxito, llega la fase de victoria. Esas mareantes cifras vemos que se reponen una y otra vez, incluso aumenta sin cesar la fuerza soviética como por arte de magia. En ella hay que destacar el papel de la artillería soviética. El autor nos deleita con sus mejoras, técnicas, suministros y con sus terroríficos efectos. La diosa de las batallas en un terreno donde no había mucho para la maniobra aquí hace pleno honor a su nombre. La victoria es en buena parte suya.

Ni siquiera Model, el bombero del Führer puede enderezar la situación. Sus decisiones y actuaciones están bien representadas, se describe su forma de trabajar perfectamente. Es otro valor añadido del libro.

APENDICES:
Como colofón Glantz nos obsequia con una serie de apéndices que además de ser valiosa información, hacen encajar el libro en todo su contexto. Planes alemanes de alto secreto, documentos de planes soviéticos, órdenes de batalla (el del Ejército Rojo casi marea, increíble), una comparativa entre fuerzas, las tablas de bajas militares soviéticas y aproximación a las civiles.

COLOFON:
Imprescndible. No se puede entender del todo el frente del Este sin esta obra ejemplar. Es la pieza que remata el mosaico. Y concluyo como empecé, con sus sabias palabras: “Esta gesta, además de echar por tierra el Plan Barbarroja de Hitler, rebatió los persistentes y falsos juicios germanos acerca de la moral, espíritu de combate y resistencia del Ejército Rojo”

El libro se puede conseguir en la siguiente página de Desperta Ferro: https://www.despertaferro-ediciones.com ... eningrado/

foro de discusión