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El Gran Capitán

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Operación Jubilee PDF Imprimir E-Mail
Escrito por auchinlenk   
viernes, 21 de abril de 2006



Sin embargo, nuevas fuerzas alemanas fueron llegando gradualmente a la zona para reforzar la guarnición, con lo que la situación cambio en perjuicio de los canadienses. Hacia las 11, todos los atacantes habían sido rechazados a la playa, dando la impresión de una evacuación bien conseguida más que un plan con miras a establecer un enlace con las unidades que atacaban en Pourville.


Para crear más confusión, la reserva que permanecía aun en el mar recibió la orden de desembarcar. En el buque de mando, el destructor Calpe, el general de división Roberts disponía de poca información y en gran parte errónea. Las comunicaciones por radio, en las que tanto se había confiado, no llegaron a facilitar un cuadro exacto de la situación. El fuego alemán había destruido los equipos y los operadores habían caído; únicamente en la playa principal, desde un carro de reconocimiento inmovilizado, se trasmitían informaciones claras. Allí el comandante G. Rol, oficial de trasmisiones del único comandante de brigada desembarcado, hizo una rápida relación de lo que podía ver de la batalla. Y estas informaciones impulsaron a Roberts a ordenar a las 6, el desembarco de los fusileros del Mont-Royal.

 



Los francocanadienses se acercaron a la Red Beach a la 7, siendo acogidos por un intenso fuego apenas sus barcazas entraron en el radio de acción de las armas alemanas. De todas partes las ametralladoras, disparaban implacablemente contra las tropas apenas desembarcadas, como había sucedido con las unidades que le habían precedido. El comandante de los Mont-Royal coronel D. Mernard, fue herido en cuanto puso el pie en tierra y el resto de su batallón, desorientado por la potencia y violencia del fuego enemigo, busco refugio a lo largo del murallón, junto con los desalentados supervivientes del Royal Hamilton y del Essex Scottish. Desde aquel abrigo lo mejor que se podía hacer cada uno era mantener un fuego intermitente.


 
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