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Página 1 de 3 Antecedentes A finales del año 1974, una nutrida misión diplomática y de negocios encabezada por Jacques Chirac visito Bagdad, luego de las ceremonias y conversaciones de protocolo, se firmaron tratados de cooperación y asistencia en medio del ambiente protocolario que acompaña a estas reuniones, mientras los personeros de las principales empresas privadas como Dassault entre otras hacían estupendos negocios en el ramo militar y civil, por supuesto a cambio de los codiciados petrodólares, el ultimo día de la visita, en una conversación en la que Chirac y sus asesores estaban en la misma mesa que el presidente El Bakr y su vicepresidente Saddam Hussein, El Bakr le pregunto a Chirac discretamente si Francia podía suministrar asistencia técnica y equipo para el desarrollo del programa nuclear iraqui, incluso indicándole el tipo de reactor que Irak deseaba poder adquirir, un reactor del tipo “Graffite”, fue el inicio de una estrecha cooperación que duraría casi diez años y pondría sin querer ( o quizás queriendo ) en entredicho las relaciones entre muchísimos países, revelando toda una madeja de conspiración, “buenos manejos”, insensibilidad política y diversos vicios comerciales que no parecen terminar.
Se supone que la U.R.S.S. negó esa misma asistencia anteriormente al gobierno de Bagdad, de forma que los iraquíes recurrieron a Francia, que se estaba mostrando como un muy buen socio comercial, llegándose a un acuerdo en 1975, mediante el cual se proveería de lo necesario para equipar a Irak con un reactor nuclear que se pasaría a llamar Osirak (Osiris), supuestamente para uso eminentemente civil, al mismo tiempo, se hicieron convenios con empresas de Italia, Brasil, Alemania, Austria y otros países, para facilitar la obtención y traslado de diversos componentes necesarios para la construcción de una planta de tratamiento de uranio que permitiría producir plutonio con fines obscuros, de la misma forma, se recluto por todo el mundo a expertos que quisieran apoyar dicho programa, convenciéndolos con la formula ideal, dólares y un lugar donde poder desarrollar investigación.
El trabajo de las dos instalaciones en conjunto, le permitía a Irak tener el material necesario para en un futuro próximo poder elaborar bombas atómicas, este proyecto nuclear se llamaba en código “Tamuz 1” , para 1979 , se estaban poniendo a punto los detalles del reactor, cuyo núcleo se trasladaría desde Francia por mar, al mismo tiempo, se gestionaban convenios con diversos países para la adquisición de uranio que se usaría como combustible.
La actitud siempre pragmática de Francia, que desde la guerra de los seis días prefirió apostar por llevar buenas relaciones con el mundo árabe antes que con Israel, se dirigía ciegamente a la creación de un monstruo, el hecho de si las personas que en aquel momento tomaban las decisiones en cuestión de la política exterior gala estaban conscientes del peligro o no, es asunto que se sigue discutiendo, por supuesto que ellos solo se responsabilizaban de la instalación y de la asesora técnica, además, el gobierno de Hussein les insistía en que las instalaciones solo eran para “investigación” y posterior uso civil, sin embargo, todo mundo sabia que reactores como el “Osiris” no eran adecuados para la generación de energía eléctrica por ejemplo, pero si eran excelentes plataformas para la fabricación de armamento nuclear, “Tamuz 1 estaria formado por el pequeño reactor “Isis” de investigación y sin provecho militar ni civil, el reactor “Osiris” capaz de producir plutonio, la planta de tratamiento de desechos de origen italiano, para proceso del plutonio y un edificio de laboratorios y experimentación.
El gobierno francés alego pues que el proyecto de “Osiris” por si mismo no era peligroso, desgraciadamente se hacia el desentendido sobre el hecho de que Irak adquirió lo necesario para la construcción de la planta citada anteriormente que podía descomponer y procesar el plutonio generado, un caso clásico de “triangulación”, en el cual alguien compra de diversos proveedores lo necesario y ninguno se preocupa.
La preocupación venia de otra parte...
Pues era obvio que el blanco de el armamento nuclear de la nacion árabe no seria otro que Israel, con quien Irak estaba en guerra oficialmente desde 1948, (se supone que a la fecha continua así, siendo uno de los conflictos sin cerrar oficialmente mas largos que se recuerden).
Los israelíes estaban plenamente conscientes de que si algún país árabe de tendencia radical o antisemita llegara a poseer armas nucleares, ellos seria el objetivo, durante mucho tiempo los servicios secretos israelíes estuvieron a la caza de cualquier intento de parte árabe de desarrollar dicha tecnología.
En Egipto ya Nasser había tratado de hacer algo así en los años 60, desarrollando un programa doble que incluía tanto la fabricación de vectores de lanzamiento de armas (cohetes balísticos) como la elaboración de armamento nuclear, dichos esfuerzos fueron siempre saboteados por el Mossad, que llevo a cabo una incansable tarea de combate sostenido que incluyo todo tipo de medios a su alcance, como el chantaje, el asesinato y diversos métodos propios de una lucha sin piedad, con toda la crueldad que la guerra secreta puede desatar, científicos egipcios como Yussuf Maadi y extranjeros como el alemán Wolfgang Pllitz recibieron por ejemplo “cartas explosivas”, con remitente en Tel-Aviv, Nasser nunca pudo completar en forma eficaz dichos proyectos.
Ahora, se recibían informes de Irak y de Francia que el Mossad juzgo como fuertemente indicativos de que había que actuar, informes filtrados por el Dr. Hanz Libknecht de la comisión internacional de la energía atómica indicaban que el reactor “Osiris” se iba a usar para algo mas que “investigación”.
En el aspecto diplomático, se le había insistido al gobierno francés y a algunos otros a que detuvieran el acceso de Irak a la tecnología nuclear, generalmente esas peticiones caían en saco roto, se prefería el petróleo y los buenos negocios que con el se podían hacer, la misma comisión internacional de la energía atómica estaba atada de manos, supuestamente podía “supervisar” la construcción del reactor y su posterior funcionamiento e Irak informaba cotidianamente de todo lo que hacia, pero en la practica se mantenía un velo sobre el verdadero uso que se le daría a el proyecto “Tamuz 1”, EEUU tampoco estaba muy dispuesto a hacer algo, en esas épocas la potencia todavía se lamía las heridas sufridas en Vietnam y estaba dejando algunos escenarios “libres” en África y en medio y extremo oriente, cuando la situación se complico en Irán, EEUU vio en el régimen de Bagdad un posible aliado contra el fundamentalismo islámico iraní, así que se vio todavía menos proclive a actuar de alguna forma.
El gobierno israelí decidió aumentar sus acciones en el ámbito encuberto, el Mossad llevaba a cabo una nueva campaña de “motivación”, diversos científicos extranjeros que trabajaban para el gobierno iraki en “Tamuz 1” fueron discretamente “convencidos” de que dejaran de colaborar, en otros casos las acciones clandestinas directas se hicieron presentes con renovada intensidad.
En la noche del 5 de abril de 1979, las cerraduras de los depósitos en Tolon de la empresa francesa responsable de la fabricación y acopio de las piezas del reactor “Osiris” fueron forzadas, era una operación encubierta de agentes del Mossad que se infiltraron en dichas instalaciones y colocaron bombas que destruyeron piezas fundamentales del reactor “Osiris”, un comunicado recibido en algunos periódicos al día siguiente, adjudicaba el ataque a una organización ecologista radical desconocida hasta entonces, el gobierno francés sin embargo, siguió empeñado en que se cumplieran los acuerdos y un nuevo embarque se preparo en tiempo record, ahora con una vigilancia extrema, siendo embarcado a finales de ese año con una aparatosa escolta.
De forma que a principios de 1980 el reactor se estaba completando en Bagdad, el tiempo apremiaba, pronto el reactor estaria “caliente” es decir, destruirlo luego de que empezara a funcionar implicaría crear un desastre ecológico de consecuencias catastróficas, el remedio podria ser peor que la enfermedad.
Otros sucesos en derredor tenían lugar, el gobierno del Sha en Irán cae, siendo substituido por un régimen fundamentalista encabezado por el Alyatolla Homeini recientemente regresado del exilio (habría que ver también la participación otros países en la “creación” de monstruos), Saddam Hussein ocupa el puesto de presidente (vitalicio) luego de hacer a un lado a el general El Bakr, las relaciones entre los dos países se tornan punzantes y finalmente el 22 de septiembre de 1980, tropas iraquíes invaden Irán, desatándose una guerra aparentemente fácil de ganar según los asesores del Hussein, aunque en realidad durara casi nueve años.
En estas fechas, un suceso mas de la guerra secreta tiene lugar, el Dr. Al Mashad, científico egipcio y uno de los “reclutados” mas importantes para el programa “Tamus 1” esta en Paris, es el 2 de junio de 1980, el Dr. Mashad (de nacionalidad egipcia y considerado una de las mayores eminencias en su ámbito) ha viajado para supervisar la entrega de el material restante para el proyecto, luego de conversaciones con sus homólogos franceses, el Dr. Mashad se dirige a su hotel, donde esa noche, en un confuso episodio que involucra a una dama de la vida galante, es asesinado de una forma por demás salvaje, a poco tiempo dicha dama también muere en un extraño accidente de trafico (Paris parece ser una ciudad proclive a los “accidentes”), la Sureté y los servicios secretos franceses están confundidos por este caos que a la fecha permanece sin resolver de forma clara (sin embargo no parece que se esfuercen demasiado en investigar), algo aparentemente hecho por profesionales pues pero no hay pruebas, Hussein decide darle máxima prioridad a “Tamuz 1”, los acontecimientos se precipitan. Operación “Opera” El recientemente electo gobierno encabezado por Menajem Beguin, luego de agotar las vias diplomáticas en Francia, EEUU y otros paises, y al ver que los esfuerzos secretos a pesar de tener cierto éxito no son suficientes, autoriza el uso de la fuerza contra “Tamuz 1”, la perspectiva de bombas atómicas destruyendo Tel-Aviv es totalmente convincente y no requiere de demasiadas explicaciones, el gobierno israeli decide asumir el costo político que dicha decisión pueda tener, el nombre en clave de la operación seria “Opera” (algunas fuentes incorrectamente le llaman operación “trueno”), El general Rafael Eitan jefe del estado mayor del ejercito israeli y el general David Ivri inician los trabajos para que Gedeon se enfrente a Osiris.
Se comenzaron a planear diferentes alternativas de acciones militares para atacar el complejo atómico cercano a Bagdad (Al Tuwaitha ) donde “Tamuz 1” tomaba forma, dicho complejo estaba situado en las coordenadas 33° 12’ 30” Norte / 44° 31’ 30” Este, al sureste de Bagdad, cerca de una curiosa arista del rió Tigris, los informes de personas como el Dr. Hanz Libknecht y de diversos “informantes” en las cercanías permitieron hacerse una idea del lugar, y de lo difícil que era efectuar un ataque exitoso, Bagdad esta a mas de mil kilómetros de Israel ¡¡¡, se descarto casi de inmediato una acción de comandos, el recuerdo reciente del fracaso de EEUU al tratar de liberar a los rehenes de Teherán estaba allí, como guiñando un ojo advirtiendo de las dificultades que un plan complejo implica, la opción de un ataque aéreo era la mejor solución, curiosamente, el primer intento vino por donde y por quien menos se lo esperaban los Israelíes.
El 30 de septiembre de 1980 las instalaciones del reactor fueron alcanzadas por un ataque de 2 F-4 phantom iraníes, los daños aunque fuertes no fueron definitivos y el retraso en los esfuerzos iraquíes era leve, calculando que de seis meses a un año se agregarían al tiempo máximo para liberar al reactor (aunque muchos técnicos extranjeros decidieron regresar dado que no se les podía garantizar al 100 % su seguridad), dicha acción sentó un precedente sumamente importante, al menos se sabia que era posible atacar la ciudad “inexpugnable” como el fanfarron de Hussein habia declarado dias antes.
Hay que subrayar que Bagdad estaba defendida por un enorme y basto cinturón antiaéreo, cuyo núcleo estaba formado por instalaciones de mísiles SAM-2 y SAM-3 soviéticos así como sistemas franceses de mísiles ROLAND y CROTALE acompañados de diversas baterías de artillería de variado calibre, todos guiados por instalaciones de radar sumamente sofisticados, luego del raid de la aviación iraní, dicha protección se estrecho aun mas, alrededor de “Tamuz 1” se distribuyeron al menos 8 sitios de lanzamiento de SAM-2 y 3 y al menos otros tantos ROLAND, así como abundantes instalaciones antiaéreas móviles y fijas con cañones de 23 y 57 mm, así mismo, se elevaron alrededor muros de terraplén y concreto armado para proteger las instalaciones.
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