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Figuras Históricas
HMS Dreadnought. Primer Acorazado Monocalibre | HMS Dreadnought. Primer Acorazado Monocalibre |
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| Escrito por Ramius | |
| domingo, 22 de febrero de 2004 | |
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Página 1 de 4 Para comprender el significado del título hay que recordar que el buque origen del acorazado moderno, el Dreadnought, marcó un hito en la combinación de poder naval y tecnología. En su caso, se advierte una ruptura radical con el lento proceso de evolución que había llevado gradualmente al desarrollo del buque de guerra desde las galeras Salamina y Actio hasta el galeón y desde allí al buque de línea nelsoniano, para luego incorporar el vapor y el acero en su diseño y propulsión. Con el Dreadnought, por primera vez, se abandonaba el uso tradicional y se lo reemplazaba por los limites de la tecnología vigente, nacía por tanto el concepto de State of the Art.Pero ¿qué es aquello que transformó el poder naval del mundo contemporáneo? El Dreadnought pudo ser un buque más de los cientos que se construían en la principal potencia del mundo durante los primeros años del siglo XX. Sin embargo, cuando la quilla de este buque simultáneamente conoció la mar y a la bandera británica en 1905, su sola existencia presagiaba una nueva competencia por el poder y el predominio marítimo mundial. Con él nacían los acorazados monocalibres, naves que revolucionaban la clásica construcción de buques capitales. Su armamento monocalibre permitía el tiro por salvas, lo que hasta esa época sólo había sido teoría; su andanada superaba en 600 Kg. a la de sus contemporáneos. Con su gran alcance, podía imponer el combate a larga distancia con sus piezas pesadas que, hasta entonces, sólo se empleaban para rematar de cerca a los buques enemigos previamente averiados por la artillería media. Con este hecho, cada país que se preciaba de importante, vio con asombro el gran avance tecnológico de la marina británica e inició el desarrollo de sus propias variedades de la nueva maravilla de la tecnología, en lo posible, mejorando el modelo original. Con lo anterior, a partir de 1905 poseer un acorazado tipo Dreadnought significó asegurarse el prestigio de poseer el buque mas sofisticado del mundo, que aparte de entregar a su Marina de Guerra el poder físico de disuación y fuerza, donaba además importantes laureles a la totalidad de la industria nacional del país dispuesto a asumir este desafío. Debe pues señalarse que poseer un acorazado de este tipo significaba para las empresas siderúrgicas el desarrollo de aceros de blindaje más sofisticados y resistentes; para sus arsenales significaba trabajar arduamente en el diseño de artillería y proyectiles cada vez más potentes y poderosos y a su industria óptica le permitía desarrollar sistemas de control de fuego y telémetro más precisos. De cierta manera, y como tan bien lo planteara aquel testigo y nostálgico sobreviviente de aquella época, el Profesor Dr. Oscar Parkes, el Dreadnought fue " la más superlativa creación del hombre que jamás haya surcado las olas". Pero más allá de esta razón de prestigio, en último término estos buques tenían que ser capaces de cumplir una misión mucho más específica y directa que el solo hecho de transmitir una sensación de orgullo en las paradas navales, y es quizás este mismo hecho real, el que los convertía en medidores tan eficientes del poder nacional. La potencialidad que se medía en los acorazados a partir del tipo Dreadnought era a través del fuego de su artillería, que en términos comparativos, debía destruir a su potencial adversario, mientras que por otra parte, a través de su blindaje, la nave debía resistir de la mejor forma el fuego equivalente del enemigo. De lo antes expuesto, podemos afirmar que el acorazado se resumía, primordialmente, en una combinación de potencia de fuego sumado a un Staying power, término Británico que resume la capacidad de resistir la acción destructora enemiga mediante una combinación de resistencia pasiva y maniobra.La velocidad, otra variable de vital importancia, encontró en los Dreadnoughts una medida Standard, por cuanto requería tener presente las restricciones y concesiones que implicaba cualquier diseño, enfatizando siempre la potencia de fuego y el blindaje antes mencionado. Pero antes de entrar a visualizar en detalle las características de nuestro objeto de estudio, hay que hacer hincapié en que su primera gran virtud la representa su armamento. Mientras hasta su época, las unidades pesadas de cualquier marina dividían su artillería principal en dos calibres, en este buque el armamento se concentraba en uno solo. La antigua división en cañones para "hundir acorazados", universalmente aceptados como de calibre 12 pulgadas (305 mm), embarcados normalmente en numero de cuatro, en torres o montajes a proa y popa, eran acompañados por cañones menores para "hundir destructores", de calibres que iban entre las 4 pulgadas (101´6 mm) hasta las 6 pulgadas (152 mm). Dispuestos normalmente en las bandas. La razón para esta selección estaba dada en que los cañones de más grueso calibre tenían una cadencia de tiro extraordinariamente baja, normalmente no superior a un disparo en más de un minuto, lo que impedía realmente una precisión digna de tal nombre en el fuego a larga distancia. De esa manera, los cañones menores, de mayor velocidad de tiro, en virtud a su fácil carga y puntería, se encargaban de "lisiar" a adversario, destruyéndole su artillería u otros elementos expuestos para luego permitir una aproximación a corta distancia para que las piezas de grueso calibre asumieran su rol de destrucción final. Los Dreadnought eliminarían esta distinción, concentrándose sólo el poseer el calibre más grueso -de ahí la denominación de "monocalibres"-, que merced al desarrollo de la tecnología, habían logrado aumentar en algo su velocidad de tiro. De esta manera, se confiaba en que con solo unos pocos impactos, el enemigo sería hundido, además de que permitía entrar en combate a mayores distancias, aprovechando así las ventajas del desarrollo reciente en sistemas ópticos de puntería y control de fuego. Sin dudas, en este planteamiento teórico, que pudo ser llevado a la práctica, los nuevos buques a partir de 1905, marcaron el inicio de una nueva época en la construcción naval de buques capitales. Obviamente, este desafío iniciado por Gran Bretaña, tal como lo señalamos, no podía permanecer sin respuesta, y es así que rápidamente las demás potencias de Europa EEUU. y Japón pronto se lanzaron a una nueva competencia, en cuanto el nuevo invento había obligado a todas las marinas a partir de cero con respecto a buques capitales. Al enorme proceso de diseño y construcción corresponde en parte importante el periodo de la paz armada, imprimiendo la dinámica nacionalista que precipitó al mundo pocos años más tarde en los horrores de la Primera Guerra Mundial. Siguiendo las teorías y los estudios del italiano Vittorio Cuniberti y el empeño y los conceptos operativos de sir John Fisher, el día 2 de Octubre de 1905 se puso la quilla del HMS Dreadnought, primer acorazado monocalibre del mundo. La botadura tuvo lugar el 10 de Febrero del año siguiente y, tras una prodigiosa rapidez en los trabajos de alistamiento, el buque estuvo terminado menos de un año después, prueba evidente del entusiasmo e interés que su construcción despertó entre militares, técnicos y maestranzas civiles. |
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