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Ciertamente las fustes clásicas atribuyen a Cartago la invención de la cuatrirreme o tretera, en algún momento entorno al siglo V a.C. y poco después de la quinquerreme o pentera, utilizada como el navío de línea más habitual durante las guerras contra Roma.
Los tripulantes de las naves de guerra, oficiales, marineros de cubierta y remeros, estaban compuestos unicamente por ciudadanos de derecho de la ciudad de Cartago, No hay datos que puedan permitir afirmar que, como en la antigua Gracia, el propietario de la nave , y tal vez armador a la fuerza, fuese además el comandante de la misma, aunque, dado el enorme desarrollo que tuvieron las flotas de guerra durante la época helenística, es muy probable que fuese el propio estado cartagines en que corriese con el rol de armador de las naves.
En cuanto al gobierno de la nave, esta era realizada por tres oficiales, entre los cuales uno de mayor rango ejercía el mando de la nave, otro de ellos ejercía las labores de segundo oficial y el tercero era el piloto, el cual en época antigua gozaba de un gran reconocimiento debido a su amplia experiencia. Los marinos encargados de las labores de cubierta y encargados de las velas no solían ser más de unos 30, mientras que los encargados de las labores de remo variaban mucho en su número dependiendo del tamaño de la nave y el número de remos. En el caso de trirremes tenemos documentos que nos muestras que las tripulaciones constaban de unos 150 hombres a los remos, unos 240 para las quatrirremes y cerca de 300 los de las quinquerremes. A la tripulación de las naves había que sumar un cierto número de infantes, entre 10 y veinte, que servían tanto para las batallas navales como para los desembarcos.
Interpretación del siglo XIX del sistema de un quinquerreme, con cinco niveles de remos.














