Vamos a comentar lo ocurrido en Peleliu (por otro nombre Beleliu) en cuya invasión murieron casi todos los japoneses que la defendían (en torno a 10000) pero en la que el precio pagado por la marina de los EE.UU (6500 marines muertos) y el ejército (3000 muertos) no fue menos caro y doloroso.
Para comenzar un poco de historia de estas islas
Las islas Palaos son un archipiélago de la Micronesia que en la actualidad forma parte del Fideicomiso de las islas del Pacífico perteneciente a los EE.UU con sus 487 kilómetros cuadrados y un centenar de pequeñas islas coralinas, las más importantes de las cuales son Babelthuhap (la más grande de todas), Koror (en la cual se encuentra la capital administrativa), Arakabesan, Angaur, Urukthapel el atolón de Kayangel y...Peleliu de la cual hablaremos más adelante.
Las islas Palau o Palaos fueron descubiertas en 1543 por el navegante español Ruy Lopez de Villalobos que se encontraba explorando los Mares del Sur por encargo del virrey de Mexico, Antonio de Mendoza. Las islas Palau permanecieron bajo dominio español hasta que en 1899 fueron vendidas a Alemania. En 1914, fueron ocupadas por Japón para finalmente en 1944 ser ocupadas por EE.UU.
Situación de las islas Palau
Va a resultar importante saber donde estaban estas islas y más concretamente la isla Peleliu una de las islas del Pacífico en donde se vivió uno de los sangrientos dramas de la guerra del Pacífico y cuya toma recibió el sobrenombre de Operación Stalemate
Podemos ver en el mapa la situación respecto a otros lugares del Pacífico, la distancia de Palau a las Filipinas es de unos 800 Kilómetros y en el mapa podemos ver ese archipiélago dentro del círculo

En el siguiente mapa vemos más detalladas las islas más importantes

Operación Stalemate
Mientras se combatía en las islas Marianas (Saipan,Tinian, Guam…)volvió la permanente discusión entre el almirante Chester Nimitz y el general Duglas Mac Arthur sobre el próximo paso que habría que dar en la lucha contra Japón. Mac Arthur había dado por finalizadas sus operaciones en Nueva Guinea y también había aislado de un modo eficaz a la base japonesa de Rabaul situada en el extremo norte de Nueva Bretaña, la otra gran base japonesa de Truk al este de filipinas en conocida como el Pearl Harbor japonés también estaba anulada fin que se había conseguido a base de bombardeos y ataque de submarinos contra los buques que entraban y salían del fondeadero.
Tras asegurar la posesión de las Marianas por parte de la la marina, Mac Arthur volvió a poner sobre la mesa su intención de regresar a Filipinas, exigiendo que se le entregara la flota, ejército y fuerzas aéreas necesarias para cumplir su promesa hecha a los filipinos de volver.
Nimitz también con una fuerte personalidad insistía en su táctica de salto de isla en isla diciendo que era el modo más efectivo de vencer a los japoneses y acostumbrado a mover sus rápidos portaviones, fuerzas anfibias y acorazados para trasladarse en amplias zonas de océano abierto propuso un objetivo que ya había propuesto en otras ocasiones, el asalto a Formosa.
El Alto Mando estadounidense intento hacer llegar a un acuerdo entre Mac Arthur y Nimitz pero al no lograrlo se lo hicieron saber a Roosevelt que citó a ambos a una reunión a bordo del Baltimore fondeado en Pearl Harbor en donde los tres estudiaron la estrategia más adecuada para vencer a Japón.
Tras exponer Nimitz y Mac Arthur sus razonamientos Roosevelt tomó una decisión y decidió que las Filipinas serían el objetivo de la próxima ofensiva estadounidense, tras ello si los japoneses no se rendían incondicionalmente se prepararían planes para llevar a cabo la invasión de Japón a la mayor brevedad posible. Para la invasión de Filipinas, Mac Arthur sería el comandante en jefe y Nimitz lo apoyaría con toda la flota necesaria y unidades de marines, además protegería su flanco derecho para asegurarse de que los japoneses no podrían llevar a cabo ningún contraataque desde las islas Palau situadas a unos 800 kilómetros en línea recta de la isla filipina más cercana y a unos 1000 de los posibles puntos de desembarco.
Los objetivos preferentes de Mac Arthur fueron por éste orden Mindanao y después Leyte siendo alternativos Luzón y Manila.
Para Nimitz el hecho de apoyar el desembarco en Filipinas supuso una decepción solo mitigada en parte porque volvería a tener bajo su mando la 1ª División de Marines que había estado bajo el mando de Mac Arthur para las operaciones en Nueva Guinea y las Islas del Almirantazgo.
Nimitz y Mac Arthur comenzaron a trabajar en sus respectivos objetivos y Nimitz dio el nombre de Operación Stalemate a lo que sería la conquista de las islas Palau.
Tras la toma de las Marianas y mientras se aseguraba su posesión Nimitz recibió la información sobre su preliminar propuesta para desembarcar y tomar las islas Palau acción que debería ser llevada a cabo con un tiempo suficiente como para tras las operaciones se pudiera enviar las unidades de la flota necesarias para ayudar a Mac Arthur en la invasión de las Filipinas.
Mapa de operaciones tras el cual y las marcas del mismo se narrarán los combates

1.- Aeródromo en la isla de Ngesebus
2.- Caminos
3.- Bloody Nose Ridge (cerro de la nariz sangrienta)
4.- Línea del frente el 22 de septiembre de 1944
5.- Cuartel general de la 14 División japonesa al mando del coronel Kunio Nakagawa
6.- Línea del frente el 18 de setiembre de 1944
7.- Línea del frente el 16 de septiembre de 1944
8.- Línea del frente el 15 de septiembre de 1944
9.- Primer regimiento de marines al mando del coronel “Chesty Puller
10.- Playa blanca 1 cuyo desembarco fue encomendado a una sección del primer regimiento
11.- Playa blanca 2 cuyo desembarco fue encomendado a otra sección del primer regimiento
12.- Quinto regimiento de marines al mando del coronel Harold D, “Bucky” Harris
13.- Playa naranja 1 cuyo desembarco fue encomendado a una sección del quinto regimiento
14.- Playa naranja 2 cuyo desembarco fue encomendado a otra sección del quinto regimiento
15.- Séptimo regimiento de marines al mando del coronel Herman H. Hanneken
16.- Playa naranja 1 cuyo desembarco fue encomendado al séptimo regimiento
17.- Aeródromo en la isla Peleliu
18.- Arrecifes de coral
19.- Zonas pantanosas
20.- Isla Ruriid tomada el 23 de septiembre
21.- Puente entre Ngesebus y Peleliu
Nota 1.- La primera División de Marines estaba al mando del general William Rupertus
Nota 2.- Las flechas indican las líneas de avance de marines y ejército estadounidense
Preparativos
Tal y como ya se comentó al principio, proceder a la toma de Peleliu se debió a motivos estratégicos que tenían como fin evitar que los japoneses pudieran llevar a cabo ningún ataque por el flanco derecho desde las islas Palau situadas a 800 kilómetros de Filipinas.
Tras llevar a cabo los planes de conquista de las Palau, el almirante Nimitz consiguió de nuevo el control de la 1ª División de Marines que había sido controlada hasta entonces por Mac Arthur y que había sido utilizada en operaciones en Nueva Guinea y Nueva Bretaña. La invasión de las Palau correrá a cargo del los Regimientos de Marines 1º, 5º y 7º (ver mapa) y no iba a resultar una tarea sencilla, en principio, el mando había pensado que solo se tomarían las islas de Ngulu, Ulithi y Pelelíu las dos primeras peor defendidas iban a ser tomadas por la División de Infantería 81ª y Pelelíu por la 1ª División de Marines con gran experiencia y veteranía en combate conseguida en Guadalcanal, Nueva Guinea y Nueva Bretaña
Para entender las dificultades a las que se iban a enfrentar los marines se debe de tener en cuenta que se conocia muy poco de las Palau y que todo lo que se sabía se debía a las misiones aéreas de reconocimiento, la interceptación de mensajes o los informes de algunos nativos afectos a la causa aliada, si tenemos en cuenta que Pelelíu medía unos 9,5 kilómetros de largo y 3 kilómetros de ancho que estaba llena de riscos coralinos, empinadas laderas y diversos accidentes geográficos que lo ocultaban todo, se puede intuir que solo desembarcando en la isla se conocería lo peligroso de la tarea, porque además, las zonas llanas estaban batidas por el fuego cruzado de casamatas, ametralladoras, cañones y armamento diverso que habían colocado los japoneses y todos los emplazamientos de armamento estaban situados de modo que podían apoyarse entre sí dificultando el ataque a uno solo de ellos. Se sabía que la isla no tenía ríos ni arroyos pero se ignoraba que no había agua potable en toda ella, pilotos y oficiales de la marina sabían que el aeródromo y el fondeadero había sido construído por nativos y japoneses al comienzo de la guerra, pero ignoraban que también habían construído túneles, cuevas y fortificaciones muy sólidas que se comunicaban entre sí y que se apoyaban unas a otras, a las dificultades descritas había que añadir el temor de los marines a que los japoneses llevaran a cabo ataques banzai, cosa que no iba a ocurrir porque así lo había dispuesto el coronel Kunio Nakagawa mando supremo de las fuerzas japonesas en Pelelíu
El fondeadero de las Palau había sido abandonado por la flota japonesa que quedaba tras la debacle del "tiro al pato de las Marianas”, por su parte el aeródromo había sido dañado por los bombarderos estadounidenses y durante la preparación de los planes de invasión se pensó que con un bombardeo previo y un ataque rápido de la 1ª División de Marines, que se esperaba que estuviera lista para intervenir a partir del día D programado para el 15 de setiembre, los japoneses no resistirían mucho tiempo.
A pesar de que las previsiones del general Rupertus, comandante en jefe de las fuerzas de invasión de Pelelíu, eran conquistar la isla en dos o tres días pronto se dio cuenta de que las cosas no iban a resultar tan sencillas y que nada de lo previsto iba a suceder.
En principio se había previsto un bombardeo naval y aéreo de 5 días pero solo se hizo en 3 Oldendorf almirante al mando de la flota llegó a decir que en la isla no podía quedar nada porque lo había destruído todo, no podía imaginarse hasta donde llegaba su error las casamatas y fortificaciones estaban muy bien escondidas y protegidas por el coral y los reforzamientos de hormigón los buques y aviones habían destruído todo lo que se podía ver pero eso no incluía las defensas japonesas que estaban casi intactas y solo aquellos objetivos conocidos gracias entre otras cosas a las fotografías aéreas resultaron destruídos, por ello los oficiales artilleros de Oldendorf consideraron que seguir bombardeando la isla era desperdiciar municiones y acelerar el desgaste de las piezas de artillería y de las armas (ánimas, recámaras...etc.) pertrechos que se necesitarían para la siguiente empresa que era ni más ni menos que la conquista de Filipinas y no se quería que ese trabajo se pudiera retrasar dada la popularidad y atención que Mac Arthur tenía en Washington. Es por ello que, tal y como se comentó, el bombardeo solo durase 3 días y que en la mañana del 15 de septiembre (dia D) al no encontrar nuevos objetivos Oldendorf partiese para unirse a las fuerzas navales que iban a participar en la toma de Filipinas.
El desembarco
A primeras horas de la mañana del día 15 de septiembre y tal como estaba previsto hacia las 8 de la mañana y con una temperatura que superaba los 40 grados, las lanchas de desembarco repletas de marines se dirigieron a las playas de Pelelíu, todos esperaban una resistencia de los japoneses importante pero también esperaban acabar pronto con ella y, pronto se dieron cuenta de que iban a tener que trabajar a fondo para conseguir conquistar la isla.
Cuando se iban acercando a la playa tras haber pasado las barreras de coral y cuando se encontraban a unos 600 metros de la playa los japoneses empezaron a hacer uso de su artillería entre la que tenían morteros, cañones Type 99, ametralladoras,….. destrozando lanchas y matando marines, la mayor parte de las lanchas que consiguieron llegar en la primera oleada a la playa fue alcanzada por el fuego de los acantilados, fortines y casamatas,
Disparaban contra la playa causando cientos de bajas y desperfectos a invasores y vehículos hasta el punto de que a las tres horas de combate había decenas de muertos y cientos de heridos en el agua y en las playas, 25 LVT y lanchas de desembarco estaban incendiadas o averiadas entre los arrecifes y la costa, otras 60 lanchas habían recibido impactos mientras se desplazaban hacia la playa y estaban inutilizadas, el caos era total y los mensajes pidiendo medios para evacuar heridos eran muchos, fue entonces cuando los mandos aliados se dieron cuenta de que el bombardeo previo no había sido suficiente ni todo lo eficaz que se esperaba, muchas lanchas no se pudieron acercar a la orilla a los marines que iban a bordo y muchos de ellos tuvieron que caminar hasta la playa con el agua hasta el cuello o la cintura tropezando contra los cadáveres y miembros amputados de sus camaradas, al llegar a la playa los marines tenían que correr sorteando los cuerpos de los muertos y heridos para buscar un lugar seguro que les protegiera del intenso fuego y repetir una y otra vez la misma maniobra que les permitiera ir avanzando unos pocos metros. El 1º y el 5º regimiento que desembarcaron en las playas Blanca 1 y 2, y Naranja 1 solo habían conseguido avanzar unos cientos de metros al llegar la noche mientras que la segunda sección del 5º Regimiento y el 7º Regimiento desembarcados en Naranja 2 y Naranja 3 parece ser que tuvieron una menor resistencia pues habían avanzado más del doble (ver mapa) en esa noche se encontraban en tierra tan solo 7000 de los 19000 marines que componían la 1ª División. Al amanecer del día 16 los marines reanudaron el avance que fue repelido en repetidas ocasiones por lo que de nuevo no se consiguió ganar mucho terreno, Rupertus envió a todos sus hombres incluida la reserva pero el intenso fuego japonés impedía que las tropas consiguieran avanzar con rapidez y solo a costa de grandes pérdidas se ganaban unos metros, los marines tenían una división entera metida de lleno en el combate y no encontraban el medio de reducir las defensas de los flancos y adentrarse en la isla por lo que ordenó que se cambiara el método y se pasase a tomar el aeródromo.
El día D supondrá para los marines la pérdida de 1298 hombres de los cuales 1148 resultarán heridos 92 muertos y 58 desaparecidos, más de 500 bajas de las citadas pertenecientes al primer regimiento mandado por Chesty Puller siendo la compañía K una de las más afectadas que, cuando fue relevada 30 horas después de la hora H (momento del desembarco), solo disponíade 78 efectivos de los 235 que habían desembarcado.
La toma del aeródromo y el asalto a Bloody Nose Ridge
La batalla por la toma del aeródromo acabó siendo un combate entre tanques e infantería los japoneses enviaron tanques y soldados contra los marines pero estos enviaron a su vez a cinco Sherman que destrozaron a los tanques japoneses. Al final y tras duros combates los marines consiguieron controlar el aeródromo las pérdidas fueron cuantiosas pero aunque los marines sufrieron 59 bajas, los japoneses con unos 900 muertos además de perder 15 blindados llevaron la peor parte. Tras la toma del aeródromo y durante el avance hacia Bloody Nose Ridge (Riscos de la Nariz Sangrante) Los marines debían moverse con rapidez porque desde esos riscos situados más allá del aeródromo los japoneses controlaban los movimientos de los invasores y el fuego que desde esos riscos partía era intenso, desalojar a los japoneses de allí era complicado pues las cuevas donde se encontraban eran difíciles de ver y por tanto difíciles de neutralizar, los marines usaron tanques para neutralizar las posiciones japonesas junto a lanzallamas, morteros, bazocas y, a partir del día 12º, cañones de seis pulgadas, por su parte la aviación estadounidense bombardeaba los riscos con napalm. Cuando se arregló el aeródromo tras 11 días de duros combates esos aviones empezaron a operar desde él la distancia a recorrer era tan corta que nada más despegar ya se lanzaban las bombas y los aviones no plegaban el tren de aterrizaje porque las distancias eran tan sumamente cortas que hacían la maniobra innecesaria.
El día 16 de setiembre (Dia D+2) se encomendó a la compañía C del 1er Batallón del 1º de Marines tomar la colina 100. Esta compañía que había dispuesto de 235 efectivos había perdido un tercio de ellos y solo contaba para tomar esa colina con 90 hombres incluido el refuerzo durante el asalto los marines se encontraron con una casamata desde la que los japoneses detuvieron el avance hasta que el fuego de la artillería naval la destruyó, la compañía C continuó su avance a través de un pantano en el cual sufrieron el ataque de las ametralladoras de los japoneses, a pesar de lo cual consiguieron seguir su avance tras una dura lucha, por fin consiguieron llegar a la colina 100 que según los datos era la más alta de la isla pero que resultó ser falso porque había una más alta y cercana desde la que los japoneses comenzaron a hostigar a los marines, la mejor posición estratégica de los japoneses significó que tras doce días de combate los marines tuvieran que abandonar sus posiciones las pérdidas de la compañía C fueron casi totales pues solo 8 de los 90 miembros que habían ido a tomar la colina 100 consiguieron volver a sus líneas.
Tras una semana de duros combates el 1º Regimiento de Marines había sufrido 2300 bajas de las 3946 sufridas por la 1ª División de Marines en ese tiempo y el alto mando decidió relevarlo, se envió para ello a la 321º División de Infantería.
Los japoneses intentaron reforzar Pelelíu con parte de las tropas instaladas en la mayor de las islas, Babelthuap pero las lanchas que llevaban esos refuerzos (de 10 a 15) fueron interceptadas por el destructor Edwards y hundidas al menos 7de ellas un nuevo intento al día siguiente en el que los japoneses enviaron otras 13 lanchas fue de nuevo neutralizado y aunque algunas tropas consiguieron llegar se estima que solo fueron como máximo unos 600.
Tras 72 días de lucha, Pelelíu dejó de estar en manos japonesas, el precio pagado por atacantes y defensores fue muy alto y hubo quien tras la conquista cuestionó la necesidad de tomar esa pequeña isla.
Las bajas de la 1ª División de marines fueron:
Muertos: 1121
Heridos: 5142
Desaparecidos: 73
Como dato curioso decir que 358 capitanes y tenientes de compañías murieron durante la campaña de las islas Palau.




























