Calcular el tiempo invertido en el estudio de la historia naval es complicado, pero la cifra de 10.000 horas se me antoja excesiva. Si calculo que durante unos dos años he leído una media de tres horas diarias (no todos los días), el cómputo es de unas las 1.800 horas... Si sumamos la labor de escritura (la forma más eficaz de aprendizaje, a mi entender) durante unos ocho meses, a razón de tres a cinco horas por sesión, añadiría unas mil horas más en el mejor de los casos. Por lo tanto, no sobrepasaría las 2.800 horas durante los últimos tres años. ¿Y el bagaje anterior? Elevado, desde luego, como demuestran mis hilos sobre el mar en la Gran Guerra (de los cuales mantengo cuatro o cinco ocultos al estar relacionados con el libro), pero dudo que baste para alcanzar las cinco cifras. Mi aproximación a la historia y la arquitectura siempre ha sido ecléctica: transité de la Antigüedad al medievo, con una notable fijación por los castillos, (de los que he visitado más de 700), aunque por lo general ha predominado mi fascinación por la Gran Guerra, en todas sus vertientes, no solo naval...
Saludos.








