ROMA, CARTAGO, IBEROS Y CELTIBEROS | FRANCISCO GRACIA ALONSO | Casa del  Libro

Autor: Francisco García Alonso

Editorial: Ariel

Año: 2015

Durante el pasado verano pude disfrutar de unos días de descanso en Soria, concretamente en el precioso pueblo de Navaleno donde Jesús Dolado y la Asociación Retógenes están terminando un museo de historia militar francamente maravilloso (Ya comentaremos en otra entrada la visita del mismo y sus impresionantes salas). Visita obligada fue el yacimiento arqueológico de Numancia, donde un avezado guía nos describió con gran destreza como era el asentamiento, la vida de aquellas gentes y las distintas partes de la ciudad (Excelente en lo referente a la diferencia de las casas entre romanos y celtíberos). A la salida en la tienda decidí regalarme un libro sobre los celtíberos, así puede comprobar que por desgracia no es que hubiese mucha variedad, de hecho los turistas se decidían más por camisetas y productos de artesanía, curiosamente predominaban las revistas que la editorial Desperta Ferro tiene sobre el tema, supongo que las portadas tan soberbias contribuyen a ello. Finalmente y tras descartar para otra ocasión "El cerco de Numancia" de Cervantes, si don Miguel tiene una obra de teatro dedicada a tan mítico asedio, decidí adquirir el ejemplar que vengo a recomendar: "Roma, Cartago, íberos y celtíberos" del catedrático de la Universidad de Barcelona Francisco García Alonso. Reconozco que la portada con un detalle del cuadro de Federico Madrazo "La muerte de Viriato" contribuyó a decidirme, verdaderamente no sé como algunos autores o editoriales no se preocupan mucho más de este aspecto que en muchas ocasiones hace que el futuro lector se interese por una obra en detrimento de otras. 

El autor es bien conocido por ser autor casi un par de centenares de excelentes artículos y libros, especialmente uno que ya ha sido reseñado en este grupo "Cabezas cortadas y cadáveres ultrajados" (Desperta Ferro 2017)

Terminada su lectura no puedo más que recomendarlo para aquellos interesados en la guerra en la guerra en época de la Segunda Guerra Púnica en Iberia, sino también en la protohistoria y poder seguir la presencia de contingentes de mercenarios "hispanos" desde el siglo V a.C. en los principales conflictos que tuvieron lugar en el mundo Mediterráneo.

Dejaré que la reseña sea la que realizó en 2007 en la Revista Gladius la profesora María del Mar Gabaldón Martínez, profesora del CEU, vayamos con ella:

"En el capítulo I el profesor Gracia, buen conocedor de las fuentes primarias, lleva a cabo un brillante análisis crítico de la información proporcionada por los historiadores y tratadistas grecorroma-nos, que constituye sin duda la base documental y el principal aporte conceptual para el estudio de la historia militar de la Protohistoria peninsular y que debe analizarse siempre junto con los datos arqueológicos ya que “el registro arqueológico proporciona nuevas informaciones a diario que hacen precisa la relectura de uno de los pilares de la cultura occidental, especialmente dentro del concepto o idea generalizada de Koiné que enlaza transversalmente el desarrollo de las culturas en el ámbito geográfico de la cuenca mediterránea” (p. 25).

Asimismo, en este primer capítulo no falta una mención a las fuentes iconográficas que desde diferentes soportes y técnicas permiten una aproximación a la parafernalia militar. De este modo los exvotos de guerreros, la gran escultura honorífica en piedra, como los conjuntos del Cerrillo Blanco(Porcuna) o El Pajarillo (Huelma), y la pintura antropomorfa sobre cerámica permiten no sólo un acercamiento a la estructura social y al ámbito religioso y ritual de los pueblos ibéricos, sino también al empleo del armamento y a la evolución de la panoplia militar (aspectos que son tratados en detalle en el capítulo tercero, pp. 100-123). E incluso, como apunta el autor, el análisis de la pintura vascular admite otra línea de lectura tan sugerente como plausible, como lo es la interpretación de algunas delas escenas representadas como la plasmación artística de acontecimientos reales contemporáneos al momento de fabricación y decoración de los vasos. De este modo, las imágenes sobre cerámica pro-cedentes del Tossal de Sant Miquel de Llíria podrían corresponder a hechos sucedidos durante la Segunda Guerra Púnica, y por tanto estos vasos procedentes de la antigua Edeta deberían estudiarse como un conjunto de imágenes referidas al mismo tema pensadas para ser expuestas y contempladas de forma unitaria (pp. 27, 60-63, 99).

En el capítulo segundo se entra en la cuestión del concepto de la guerra y su componente social, político y humano. Como señala el autor, los cambios sociales que experimentan las estructuras políticas ibéricas a partir de comienzos del siglo IV a. C. traen consigo progresivamente el concepto del combate complejo en grupos numerosos, un sistema que ya estará bien avanzado en las postrimerías del siglo III a. C. cuando los pueblos ibéricos sean capaces de presentar batalla campal a los ejércitos cartagineses y romanos (el paso de una guerra compleja a una guerra total). Del mismo modo, estas modificaciones traerán de la mano un cambio importante en la idea de la cohesión social a través dela guerra, pasando a ser de un fenómeno meramente ideológico y ritual a participativo. Por otro lado, en este segundo capítulo, F. Gracia analiza ampliamente la cuestión de los mercenarios, utilizados como tropas auxiliares en el Mediterráneo y en el Próximo Oriente desde la Edad del Bronce, como los contingentes de la batalla de Kadesh, los mercenarios griegos, a los que dedica varias páginas (pp. 67-77), y los mercenarios celtibéricos e ibéricos cuya participación a partir del siglo V a. C. en los conflictos del Mediterráneo central y oriental supondrá el conocimiento y la difusión de los sistemas tácticos y la tecnología militar característicos de los estados de la cuenca mediterránea. En el capítulo tercero del libro se analizan cuestiones como el concepto de la heroización del guerrero, documentada en la iconografía protohistórica desde el periodo tartésico, destacando los relieves del monumento funerario de Pozo Moro cuyas imágenes de corte orientalizante corresponden probablemente a un mismo ciclo, probablemente las hazañas de un héroe mítico o fundador.

Además, se apunta la teoría de que los relieves localizados en Pozo Moro no se habrían realizado para la construcción de finales del siglo VI; sino que los bloques serían reaprovechados a partir de la amortización de una construcción anterior fechada entre los siglos VIII y VII a. C., quizá un templo o un edificio dinástico (p. 102). En esta tercera parte del libro se incluye la relación del armamento con el mundo de ultratumba y otros aspectos ya tratados por otros investigadores, como el análisis cuantitativo de los ajuares y su relación con la riqueza, y los ritos deposicionales. Asimismo, en este tercer capítulo, y a través de las fuentes literarias, se analizan las consecuencias de la guerra, como la pérdida de la independencia política, la toma y la destrucción de las ciudades, la captura del botín y la destrucción de los recursos económicos, la esclavitud y la mortandad, la imposición de contribuciones económicas y la exigencia de hombres para completar los efectivos delos ejércitos.

En el capítulo cuarto- y penúltimo- del libro se entra de lleno en el enfrentamiento bélico, analizando la organización de los ejércitos, ya sean estatales o tribales (como es el caso de los pueblos galos), la estrategia y los planteamientos tácticos (se incluyen los gráficos de algunas batallas conocidas como Cannas y Trebia), la evolución de la panoplia militar desde el armamento tartésico, la guerra naval y los sistemas de fortificación, bien conocidos por el autor (por ejemplo, Gracia, 2000). Finalmente, en las conclusiones se aborda el origen y desarrollo de la denominada “guerra compleja” en los estados del Próximo Oriente cuyos planteamientos se extendieron rápidamente por el Egeo y el Mediterráneo centro-occidental gracias al comercio y la colonización fenicia. En la península ibérica, el concepto de guerra cambió por completo a partir de los siglos V-IV a. C. dando paso al combate complejo en grupos numerosos, un sistema que ya estará bien avanzado a finales del siglo III a. C. cuando los pueblos ibéricos sean capaces de enfrentarse a los poderosos ejércitos cartagineses y romanos y la península ibérica se convierta en el campo de batalla. En definitiva, se trata de un libro destinado al mismo tiempo, al ámbito académico y a un público amplio, y por lo tanto de agradable lectura. Ha sido deliberadamente descargado (quizá demasiado) de aparato crítico. No obstante, la abundancia de citas de las fuentes clásicas contrasta con las escasas menciones a pie de página de los autores y obras actuales que tratan muchos de los temas analizados en este trabajo. Desde el punto de vista formal, y siguiendo la estela de otros libros de la colección Grandes Batallas, se trata de una edición cuidada y con un excelente diseño de cubierta. Sin embargo, este esmero en el exterior podría también llevarse al interior de la obra, incluyendo mapas con la ubicación de los yacimientos citados y más imágenes, quizá alguna de ellas en color. Finalmente, hubiera sido interesante que el libro contara con un glosario de términos, por ejemplo de los elementos de la panoplia militar, e índices analíticos, onomásticos y geográficos, siempre de gran utilidad para el lector interesado en la búsqueda de datos concretos. En suma, se trata de una excelente obra de síntesis que incluye interesantes reflexiones críticas sobre la documentación empleada y sin duda, es un libro importante para los interesados en la Protohistoria y en la Historia Militar, ya sea en el ámbito académico (especialmente, para los estudiantes de Historia y Arqueología) o entre el gran público."

Reseña completa:

https://gladius.revistas.csic.es/index.php/gladius/article/view/103/104

Foro de discusión:

https://www.elgrancapitan.org/foro/viewtopic.php?f=17&t=29472