Los buenos geoestrategas político-militares hacen buenos estrategas militares, cuando la ocasión lo requiere. Los buenos estrategas militares hacen buenos generales. Los buenos generales, buenas divisiones. Las divisiones bien empleadas son capaces de que sus unidades menores realicen hazañas en ocasiones asombrosas, las cuales no serían posibles sin la acción de buenos jefes y soldados en el campo de batalla. Y los buenos soldados hacen buenos geoestrategas político-militares. En definitiva, el estratega necesita al general y el general al soldado, así como el soldado al estratega. Es la pescadilla que se muerde la cola. Los éxitos del soldado son los éxitos del general y el estratega. Pero para que el soldado, el general y el estratega vean coronado con el éxito sus acciones necesitan el talento de otros oficiales, coroneles, comandantes y capitanes de batallón y regimiento en el campo de batalla.

Ahí es donde entra en juego el talento de oficiales como el conde Hyazinth Strachwitz von Groß-Zauche und Camminetz, también conocido como der Panzergraf ( el conde blindado ), el más condecorado jefe de regimiento del ejército alemán. También se le llamó der teufels general ( el general demonio ). El conde Strachwitz ganó todos los grados de la cruz de hierro, incluída la cruz de caballero con hojas de roble, espadas y diamantes y la cruz alemana en oro, concedida a muy pocas personas por su bravura en el frente. Además del emblema de combate contra carros en oro y el emblema de heridos, también en oro. Pero, como a muchos otros miembros del ejército alemán es casi un desconocido por haber logrado sus mayores éxitos en la Unión Soviética sin ser comandante de, como mínimo, un ejército, habiendo, por tanto, muy poca literatura ( y por tanto propaganda ) del conde en inglés, hasta hace algunos años. Hagamos justicia a este hombre con este artículo.

El conde ( graf en alemán ) Hyazinth Strachwitz von Groß-Zauche und Camminetz nació en Großstein, Silesia, el 30 de julio de 1.893. De familia aristócrata, cristiana y militar desde hacía más de 700 años, esto se nota en el mismo nombre del conde Strachwitz: Hyazinth ( Jazinto ). La familia del conde Strachwitz daba al primogénito de cada matrimonio de su rama aristócrata el nombre de Hyazinth en honor de San Jazinto. Las raíces aristocráticas de la dinastía von Groß-Zauche und Camminetz se extienden a países como Liechtenstein e incluso Albania. Entre otros de mayor envergadura.

Las raíces militares de la familia del conde Strachwitz se remontan al año 1.241. En esa fecha los mongoles derrotaron a un ejército polaco al mando de Enrique II, príncipe de Baja Sajonia, participando en esa batalla los descendientes del conde blindado.

Pero la tradición militar de la dinastía Strachwitz se mide, más que por sus antepasados más remotos ( casi desconocidos ), por lo que éstos hicieron en la Segunda Guerra Mundial. Además de nuestro personaje, hubo un Ernst Strachwitz que llegó a capitán y ganó la cruz de caballero al mando del 2º batallón del 137 reg. de la 2ª div. de montaña el 26 de noviembre de 1.944, y sobre todo, Mauritz Strachwitz, el cual, tras iniciar la guerra al mando del 1º batallón del 2 Panzer Regiment, el 9 de enero de 1.945 obtuvo la Cruz de Caballero al mando de la 87 div. de infantería.

Desde muy joven el conde Hyazinth Strachwitz destaca como atleta, jinete y espadachín. Sería preseleccionado para participar en los juegos olímpicos de 1.916. Su futuro militar estaba cantado: caballería. En 1.912, tras estudiar en la academia de cadetes de Lichterfelde entra en el Curassier regiment Garde du Corps como oficial, una unidad absolutamente de élite ( al menos socialmente ) patrocinada por el mismo Kaiser Guillermo II creada para jóvenes aristócratas y niños bien del II Reich. En 1.914, en plena guerra, es hecho prisionero por los franceses tras realizar una misión en la retaguardia francesa ( hablaba francés ). Es capturado con ropas civiles, por lo cual es acusado de espía y sentenciado a muerte. La sentencia es conmutada y es prisionero de guerra hasta el fin de la misma, pero le da tiempo a ganar la cruz de hierro de 1ª y 2ª clase.

Tras la guerra forma parte de los Freikorps alemanes para defender la Alta Silesia de los intentos anexionistas polacos. Consigue ser admitido en la ReichWehr formando parte del 7º regimiento de caballería. En 1.934 es cuando empieza a interesarse por las unidades blindadas, tras unas maniobras en Breslau. El conde se queda impresionado con la potencia, velocidad y movilidad de los vehículos blindados. Hombre de caballería, los carros de combate casan perfectamente con su carácter y desde entonces tiene claro en qué rama del ejército quiere permanecer. En 1.935 empieza a ver cumplido su deseo tras ser transferido al 2º Panzer regiment, de la 1 Panzer del general von Weichs. Con la misma participa en la campaña de Polonia, Francia y los Balcanes, participando en el avance a Belgrado.

En Polonia es oficial de suministros de la 1 Panzer del general Rudolf Schmidt. A pesar de todo participa en algunos combates.

En Francia es capitán en la 1 Panzer. En esta ocasión el jefe de la 1 Panzer es el general Kirchner.

Strachwitz tenía las ideas claras: los tanques, siempre en cabeza, en la línea del frente o la retaguardia enemiga y en movimiento. Con valor y audacia buscaba los puntos débiles del sistema defensivo enemigo, penetraba en ellos ( sin combatir si era posible ), atacaba la retaguardia, las columnas de suministros, las unidades aisladas y los cuarteles generales enemigos a medida que los encontraba. Fué esta manera de hacer las cosas lo que llevó a los alemanes a conseguir sus espectaculares victorias en los primeros años de guerra. Las ideas, planes y operaciones de Hitler, Guderian, von Manstein y demás grandes jefes terminaban en éxito gracias a la actuación de gente como Strachwitz en el campo de batalla. Pero a veces esta manera tan audaz de hacer las cosas ponía en graves aprietos, más de los normales, a los que se encargaban de ejecutarlas. En una ocasión en Francia su carro avanza en solitario y en profundidad tras las líneas francesas. De repente, en un pueblo francés, se dio cuenta de que había demasiados soldados y cañones franceses apuntando a su solitario carro. Sin perder la calma, se baja del carro y pide hablar con el jefe de la guarnición. Yendo de farol, le dice al jefe francés que si no se rinde, su regimiento blindado (?) arrasará el pueblo. El impresionable y poco combativo jefe francés, tras un momento de duda, se rinde.

En la operación Barbarroja es comandante y maneja el I batallón del 18º regimiento panzer de la 18 Panzer del general Nehring, perteneciente al XXXXVII cuerpo de ejército motorizado o Armeekorps ( mot ) del general Lemelsen, parte del 2º PanzerGruppe de Guderian. En las primeras etapas de la invasión el batallón del conde Strachwitz cruza el río Bug, formando una cabeza de puente. Operación absolutamente espectacular, como muchas de las protagonizadas por el conde. Su batallón ha sido armado con carros especiales, más o menos anfibios, de los destinados a invadir Gran Bretaña. Los carros se meten en el río, salen de él, se despliegan tras soltar sus flotadores y se lanzan al ataque, protegiendo a los pontoneros e ingenieros que preparan un paso sólido sobre el río. Guderian ya tiene una cabeza de puente al norte de Brest-Litovsk.