Garry Owen PDF Imprimir E-mail

Garry Owen, himno del 7¬ļ de caballer√≠a. (Un irland√©s, su canci√≥n y su caballo)

por Francisco Díaz de Otazu

El autor cuenta la historia de una canción, una melodía que resulta familiar, relacionando anécdotas menores con un famoso episodio de la historia del oeste y del cine en particular

 


Dedicado a los que saben cantar y saben morir.

El lector, al menos si es un var√≥n de m√°s de 30 a√Īos, -los chicos de ahora est√°n en otra onda-, debe tener, porque formaba parte de nuestro imaginario infantil, bastante recuerdo de aquel general Custer, de perilla y melena rubia, magn√≠fica, e infiel hist√≥ricamente, interpretado por Errol Flynn, dirigido, en 1941, cuando se mor√≠a tambi√©n calzado en el viejo mundo, por Raoul Walsh, en Murieron con las botas puestas. El que llevase el pelo corto, sin perilla, que fuese teniente coronel, y, sobre todo, que des preciara a los indios, siendo bastante mal militar, aunque desde luego valiente, lo que le cost√≥ la vida en 1876, tiene poca importancia. Desde la Iliada, el relato es algo que se superpone a la historia con ventaja muchas veces. El cine del oeste es un ejemplo perfecto de ello. (1)

No vamos a hacer historia en torno al episodio, menor en relación a la historia militar, pero mayor en la mitología americana, si no a ocuparnos de una canción popularísima, su origen y una serie de anécdotas en torno a ella. En una deuda que tenemos desde que, como José Luis Garci, vimos a Caballo Loco, el primer papel de verdad de Anthony Quinn, montar al galope matando a Errol-Custer, a quien envidiábamos por su chaqueta de ante con flecos, su caballo, su sable, y sobre todo, por Olivia de Havilland, una aristócrata normanda de verdad, todavía más guapa que en Robin Hood. Era el romanticismo hecho película, a ritmo trepidante. Desde la partición de los cadetes de West Point entre confederados y unionistas, hasta la despedida de la pareja, presintiendo la muerte, simplemente es una maravilla.

En la pel√≠cula, un oficial de origen irland√©s, al que se le da un matiz europeo con un mon√≥culo, ense√Īa una canci√≥n a Custer, quien la har√° adoptar como himno oficioso a su regimiento, pese a que su letra es de hermandad et√≠lica. No es tan extra√Īo, recu√©rdese el Asturias patria querida. El contraste entre el fondo musical para los azules, el que se a√Īade cuando aparecen los pieles rojas, es magn√≠fico. Con una canci√≥n de cantina, Custer consigui√≥ galvanizar a una tropa. Fue el √ļnico regimiento del oeste con banda de verdad, toda ella en caballos blancos, y fue la m√ļsica que despidi√≥ al regimiento hacia su muerte, en el dep√≥sito del r√≠o Powder, donde se quedaron los m√ļsicos, salvo los cornetas.

La pegadiza melodía, apta por igual para cantar en una taberna, o, particularmente, para ser cantada o silbada al trote, con eficacia rítmica docente que he comprobado, se puede oir en http://www.fiftiesweb.com/stpats/garry-owen.htm

Garry Owen

Let Bacchus' sons be not dismayed
but join with me, each jovial blade
Come, drink and sing and lend your aid
to help me with the chorus:

Chorus
Instead of spa, we'll drink brown ale
And pay the reckoning on the nail;
No man for debt shall go to jail
From Garry Owen in glory.

We'll beat the bailiffs out of fun,
we'll make the mayor and sheriffs run
we are the boys no man dares dun
If he regards a whole skin.

Chorus

Our hearts so stout have got no fame
for soon 'tis known from whence we came
where'er we go they fear the name
Of Garry Owen in glory.

Chorus

Traducción:

No desmayéis hijos de Baco,
Uníos a mí jóvenes gallardos;
Venid y echad todos un trago,
Cantad y prestadme vuestra voz,
Para el momento del estribillo.

Coro

En vez de agua de la fuente bebamos cerveza,
Travesura que en el acto pagaremos;
Nadie de Garry Owen a la c√°rcel ir√° por deudas
En este momento de gloria.

El capit√°n Miles Keogh no fue desfigurado, como sol√≠an hacer, horriblemente para nuestro ojos de rostros p√°lidos, los indios con todos sus enemigos. Esto no se debe a la casualidad; Keogh era, como la mitad irlandesa del regimiento, cat√≥lico, y llevaba sobre su cuerpo desnudo, los indios robaban la ropa, una gran medalla, notoriamente m√°s grande que las normales de devoci√≥n personal, un Agnus Dei con la cruz de S. Pedro en el reverso; Medaglia di Pro Petri Sede. Concedida por SS P√≠o IX, por sus servicios en 1860, en la batalla de Castel Fidarno, contra la invasi√≥n Piamontina. Como dato curioso, Mart√≠ni, Martin para sus compa√Īeros, ordenanza de Custer, superviviente por un correo de √©ste, hab√≠a, en el otro bando, sido tambor de Garibaldi, Keogh estaba en posesi√≥n de la Cruz de la Orden de S. Gregorio, y llevaba ambas distinciones en un saquito, colgadas al cuello, como hac√≠an los indios con sus amuletos. Al ver tan poderosa "medicina", los sioux de Toro Sentado decidieron respetar el cad√°ver enemigo. Su revolver y sus guantes personalizados, aparecieron m√°s tarde en Canad√°.

Miles Keogh era un hombre muy atractivo, sus fotos explican por qu√© era el terror de las damas, o m√°s bien de sus maridos. Bebedor, melanc√≥lico, impulsivo y valiente, hab√≠a nacido en Carlos, en el sur de Irlanda en 1840, de familia fuertemente antibrit√°nica. De muy joven sirvi√≥ en √Āfrica como soldado de fortuna, quiz√° en la reci√©n creada legi√≥n extranjera, pero, acudiendo a una apelaci√≥n papal antigaribaldina, en agosto de 1860 ya es teniente pontificio. M√°s tarde, como buen irland√©s emigra a Am√©rica, donde ser√° comandante nordista. Reenganchado al a√Īo del armisticio, ser√° capit√°n en la frontera. Dice la leyenda, pues no quedaron testigos blancos vivos, que fue √©l y no Custer, el √ļltimo en sucumbir, cercado por tres ponis. El testimonio de los indios posterior habla del √ļltimo alto "wasichu; ‚Ķ..fueron seis disparos y seis guerreros rojos saltaron en el aire‚Ķ..sus ojos brillaban como las llamas de una hoguera y sus dientes refulg√≠an como cuando pelea un oso pardo".

Su caballo se llamaba Comanche, por una anterior campa√Īa al sur, y hay tambi√©n m√ļltiples fotograf√≠as, pues fue el √ļnico superviviente, que volviese al fuerte, del grupo que fue cercado con Custer. Curado de siete/doce heridas!, en zaino fue cuidado como un t√≥tem regimental hasta longeva muerte. Con 429 kilos y quince palmos de cruz, mientras pudo cabalg√≥ anualmente al frente del regimiento, desmontado, y con un par de botas vac√≠as en los estribos. Est√° disecado en la Universidad de Kansas.

Nos queda la historia de la canci√≥n ofrecida. Garry significa en ga√©lico jard√≠n, de modo que no es el nombre de nadie en particular Garry Owen, si no "el jard√≠n de Owen", un barrio de las afueras de Limerich. Se trata de una antigua marcha militar irlandesa del s. XXVIII, quiz√° nacida en un regimiento irland√©s, como los suizos y flamencos hab√≠a muchos, al servicio de Espa√Īa o Francia. El ingl√©s 5¬ļ de Lanceros Reales, que se acuartel√≥ en Limerich, lo adopt√≥ para beber en grupo. Custer le√≠a, como Keogh, desde ni√Īo, novelas de aventuras militares, entre ellas la de Charles O¬īMalley, the irish dragoon, (1841) su autor. Charles Lever se ambientaba en las campa√Īas napole√≥nicas, con influencias de Walter Scott. Pero su preferida era Jack Hinton the guardsman (1843), novela en la que la banda del regimiento toca la familiar melod√≠a.

Aunque la acompa√Īen gaitas, la letra no es m√°s que una camarader√≠a de estudiantes entre pipas y jarras. De hecho para los lanceros reales hay estrofas adicionales relacionadas con reyertas callejeras, corazones valientes, romper cristales y perseguir a mism√≠simo sheriff. El poeta Thomas Moore, amigo de Byron y Shelley, escribi√≥ otra letra con el t√≠tulo Las Hijas de Erin. El poeta irland√©s es reputado por El arpa que recorri√≥ los pasillos de Tara, en Las hijas de Erin, obra menor, incluye todos los t√≥picos de la vieja Irlanda, dignos de El hombre tranquilo de John Ford ; ojos sonrientes, rayos de alegr√≠a, nubarrones de infortunio, isla verde‚Ķ

El soldado Goldin, que se salv√≥ al pertenecer a un grupo que se separ√≥ de las infortunadas cinco compa√Ī√≠as de Custer, recordaba; "sus notas todav√≠a resonaban en nuestros o√≠dos cuando dejamos la parte baja del r√≠o y perdimos de vista a la banda‚Ķ"

He aquí como una canción desenfadada puede llegar a significar mucho.

·- ·-· -··· ·· ·-··
Francisco Díaz de Otazu

Notas

(1)Quien desee documentarse con toda precisi√≥n, puede entre otros muchos estudios, leer a Evans Connell; Custer. La masacre del 7¬ļ de caballer√≠a, Ariel, 2003.

(2) en realidad, poco se sabe a ciencia cierta de los detalles de la muerte del gallardo beau sabreur, pero no llevaba sable, (quedaron embalados por razones prácticas, sólo lo llevaba el galante teniente DeRudio, el hijo de un conde italiano que participó en un atentado anarquista contra Napoleón III, perdonado por la emperatriz Eugenia, los demás fueron ejecutados. Se fugó de la Guayana para regenerarse en la Guerra de Secesión) si no dos revólveres wenbley bulldog, bastante menos americanos que los colt, y probablemente le dio muerte Lluvia-en-la-cara, y no Caballo-loco.
 

Fuente: http://www.arbil.org/(76)garr.htm

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