REGLAMENTO PARA LAS MILICIAS DISCIPLINADAS DE INFANTERIA Y CABALLERÍA DEL VIRREYNATO DE BUENOS AYRES: SUS ANTECEDENTES

Plan de Milicias de 1793 – Proyecto del Virrey Arredondo
Ante la necesidad de realizar grandes ajustes de índole económica y administrativa en la organización de las milicias se expide la Real Orden en enero de 1790, a todos los Virreinatos y Capitanías, donde se les ordena suprimir todas las Asambleas integradas por veteranos en aquellas unidades que estuvieran situadas en lugares de poco peligro de invasión o de conflicto con los pueblos originarios o territorios fronterizos, con los de otros estados europeos.-
Al tomar esta determinación se transformaban estas unidades en urbanas, ya que se les quitaba la instrucción permanente por lo tanto dejaban de ser disciplinadas o regladas.-
Tomando como base esta disposición el Virrey Arredondo eleva con fecha 26 de junio de 1793, un plan de milicias que comprendía solamente la Provincia de Buenos Aires (valga aclarar que no es la hoy existente en la República Argentina, sino que en su tamaño era más extensa, dado que abarcaba las actuales de Santa Fe, Corrientes, Entre Ríos de Argentina y la actual República Oriental del Uruguay). En este proyecto el Virrey especificaba el asiento de la unidad, sus características y cantidad de integrantes. También se establecía que el arreglo y disciplinas de estas milicias se haría por el Reglamento de Cuba, el cual sería adaptado a las necesidades y circunstancias del país, y que sería remitido para su aprobación a su Majestad el Rey.-
Otro punto que se indicaba era la cantidad de compañías urbanas, las cuales no serian fijas ya que estaban supeditadas a los excedentes de hombres que quedaran luego de alistadas las milicias regladas, y éstas también servirían para proveer reemplazos de las bajas producidas por enfermedad o muerte.-

Los blandengues provinciales fueron también tenidos en cuenta, los cuales serian considerados auxiliares de la justicia, encargándose de perseguir, contrabandistas, vagos y malentretenidos, evitando así el uso de de tropas de blandengues veteranas en otros menesteres que no fueran la defensa de la frontera con el indio.-
Algo novedoso fue que en vista de la falta de fondos como para proveer de uniforme a la tropa, se les permitiera a cabos y soldados presentarse al servicio vestidos de paisano, siendo los sargentos y oficiales los únicos obligados a usar el uniforme. Lo único que identificaba a cabos y solados como tropas regladas era una cucarda encarnada que debían usar en el sombrero.-
Dentro del proyecto se incluía el listado de personal por unidad, donde se detallaba la cantidad de veteranos y milicias y el importe de los sueldos que se abonarían mensualmente a los primeros. Como ejemplo citaré a las dos unidades (una de infantería y otra de caballería) de la ciudad de Buenos Aires, donde se hace constar al final de la planilla, que el total a abonar a la tropa veterana en concepto de sueldos era de 2.821 pesos, los cuales serán pagados con dinero proveniente de los fondos del RAMO DE GUERRA, el cual fuera establecido para proveer a la defensa de la frontera de la Provincia de Buenos Aires, en caso que los de la REAL HACIENDA no fueran suficientes
Examinando en profundidad lo elevado por Arredondo para la reorganización de las milicias, hay varios puntos a destacar:
El Virrey peca de ampulosidad, ya que para la realización y puesta en pie, no cuenta con el personal veterano como para formar las Asambleas, como tampoco con los fondos necesarios para su sostenimiento en el largo plazo.-
La intención de recurrir al RAMO DE GUERRA es algo descabellado, ya que el mismo fue creado para el mantenimiento de las unidades de Blandengues de la Frontera, y hasta ese momento escasamente podía cumplir con los fines para los cuales fue creado.-
El Virrey, luego de una lectura detallada de todos los ítems, por mas ventajosos que muchos de ellos lo fueran para una mejor defensa del territorio, contradecía la Real Orden de enero de 1790, cuyo objeto principal al ser emitida era que se realizaran reformas para economizar fondos, sino que se inducía a gastos mayores, dando a entender que se había interpretado a la cedula como que se autorizaba a poner a las milicias en mejores condiciones de combate sin reparar en gastos.-
Además Arredondo sólo tenía en cuenta a la Provincia de Buenos Aires, ignorando que la Real Orden incluía a todo el Virreinato del Río de la Plata.-
El personal integrante de las Asambleas, figuraba como integrante de las Planas Mayores de los Regimientos, en lugar de estar integrado a las compañías, como si se buscara separarlos y diferenciarlos y finalmente el Reglamento que se menciona en el Plan, aparentemente nunca fue confeccionado.-
De mas esta decir que este plan nunca fue aprobado, ya que se apartaba de los dispuesto, y apartado Arredondo de su cargo, y reemplazado por el Teniente General D. Pedro de Melo de Portugal,
este recibió del Ministro Alange, la Real Orden del 6 de abril de 1795, donde se le ordenaba realizar un nuevo Plan de Milicias, mas racional y ajustado a las condiciones establecidas en la de 1790.-
EL PLAN DE MILICIAS DE 1801
Como hemos citado anteriormente, a poco de asumir cono nuevo Virrey, Melo de Portugal, la referida Real Orden de 1795, donde se le reiteraba los términos de la de 1790 y de la desaprobación del plan elevado por Arredondo y se le exponía
…Acaso las circunstancias interiores de las fronteras de ese Virreinato, y las de hallarse sus costas sobre el Mar Atlántico exigirán hacerse excepción y adoptar distinto sistema del que hasta aquí se ha observado; pero requiriendo su Majestad que, antes de tomar providencia sobre tan grave asunto, se examine e instruya con toda prolijidad, se ha servido resolver que V.E. informe lo que se le ofreciere y parezca y que a este efecto se le dirija un ejemplar del nuevo Reglamento de Milicias de Santa Fe(Reglamento de Milicias Disciplinadas del Nuevo Reino de Granada) el que, sobre ser sustancialmente conforme con el de la Isla de Cuba, se considera el mas económico y mejor combinado de los que rigen las tropas de esta clase establecidas en la America Septentrional….-Nunca Melo de Portugal pudo cumplimentar estas ordenes, ya que teniendo que atender a las medidas urgentes de defensa de los territorios a raíz de la guerra declarada por España a Inglaterra en octubre de 1796, como así también a la permanente hostilidad por parte de los portugueses y la necesidad de reunir elementos de juicio para preparar el nuevo plan de milicias, ya que muere el 15 de abril de 1797.-
Su sucesor el Mariscal de Campo D. Antonio Olaguer Feliu, quien se había desempeñado durante mucho tiempo como

Inspector General de la Tropas(veteranas) y Milicias del Virreinato del Río de la Plata, estaba mas familiarizado con la organización y estado de las mismas y tan pronto pudo dejar en orden los asuntos administrativos y del gobierno, ordeno se pusieran a preparar los estudios necesarios, para lo cual curso un oficio al Subinspector General, brigadier Marques de Sobre Monte

con el siguiente texto
… Con fecha 6 de abril de 1795, se comunico a mi inmediato antecesor la Adjunta Real Orden original, con el ejemplar que incluye el Reglamento aprobado por S.M. para las Milicias del Virreinato de Santa Fe, y habiendo fallecido aquel Jefe sin evacuar el informe que por ella se le mando dar, sin duda porque esperaría reunir para ello todos los conocimientos necesarios y convenientes en materia de tanta importancia, trate yo (luego que a mi regreso de la plaza de Montevideo, a donde me transferí inmediatamente que tome posesión del mando, me entere del estado de este asunto)…..
…..en esta inteligencia lo paso a V.S. todo para que, con su devolución, informe lo que se le ofrezca y parezca, a fin de que pueda hacerse a S.M. el que conceptúe mas conveniente a su Real Servicio.-Producido el reemplazo del Olaguer Feliu, por el Marques de Aviles, 
este recibe un oficio fechado el 20 de marzo de 1799, donde se le informa de los resultados y enseñanzas obtenidas de los ejercicios combinados realizados durante una semana en cercanías de Montevideo, el subinspector General, vuelca su criterio en relación a la orden que recibiera del anterior Virrey.-
En base a esto y siendo el tercero que tenia en sus manos la Real Orden, con fecha
16 de agosto de 1799, ordena al subinspector mediante un oficio lo siguiente
…..respecto a tener aprobados todos los puntos que me ha consultado relativo al establecimiento de Milicias, corresponde que forme V.S. el reglamento de ellas, que debo remitir a S.M. con el informe que se le encargo a mi inmediato antecesor el 14 de febrero ultimo, lo que prevengo a V.S. para que así lo efectúe….
Con la premura que el caso lo indicaba, el Subinspector General Marques de sobre Monte, en el plazo de dos meses elevo al Virrey mediante el oficio nº 477 del 10 de octubre de 1799 el plan o reglamento para las milicias de todo el Virreinato, las razones sobre las cuales se fundaba y una lista nominal de las personas, para ocupar los cargos en las unidades de milicias.-
Estudiada esta por el Virrey y viendo que no había cambios sustanciales que realizarle lo eleva mediante oficio nº 168 al Ministro de Guerra el 5 de abril de 1800, siendo aprobado con pequeñas modificaciones por Real Orden del 24 de setiembre de ese mismo año
EL REGLAMENTO DE 1801
Por Real cedula del 14 de enero de 1801, se imprimió en la capital del reino el
REGLAMENTO PARA LAS MILICIAS DISCIPLINADAS DE INFANTERIA Y CABALLERÍA DEL VIRREYNATO DE BUENOS AYRES APROBADO POR S.M. Y MANDADO A OBSERVAR INVIOLABLEMENTE.-
Este constaba de 66 paginas que contenían las normas para la nueva organización de las unidades de todo el Virreinato, donde se dejaba constancia que el Rey, había resuelto formar en el territorio en cuestión, varios cuerpos de caballería e infantería para la defensa de bienes y haciendas de sus habitantes, por lo que disponía que se formaran unidades según se detalla
BUENOS AIRES ( ciudad)
Batallón de Voluntarios de Infantería de Buenos Aires
Compuesto de 694 hombres divididos en ocho (8) compañías de fusileros y una (1) de granaderos
Compañía de Granaderos Pardos Libres
Compuesta de cien (100) hombres
Compañía de granaderos de Morenos Libres
Con un efectivo de sesenta (60) plazas
Cia de Pardos libres de Buenos aires
Cia de Granaderos de Pardos de Buenos Aires
Regimiento de Voluntarios de Caballería de Buenos Aires
Integrados por habitantes de extramuros y chacras cercanas con 724(setecientos veinticuatro) hombres divididos en cuatro (4) escuadrones
PAGO DE LUJAN
Regimiento de Voluntarios de Caballería de la Frontera de Buenos Aires
Con un componente de 1200 ( mil doscientos) hombres divididos en cuatro (4) escuadrones – nuca alcanzo dicha cantidad
SANTA FE
Escuadrón de Voluntarios de Caballería de la Ciudad de Sana Fe
Con un efectivo de 300 (trescientos ) hombres
FUERTES Y FORTINES
Existían antes de la aprobación de este reglamento 45 (cuarenta y cinco) compañías sueltas, que tenían como asiento los fuertes, fortines y poblaciones fronterizas, como no se podía reducir su cantidad ya que de ellas dependían la subsistencia de los pobladores fronterizos de los ataques de los indicios se decidió su mantenimiento.-
MONTEVIDEO (R.O.U.)
Con una organización y de integrantes similar a la de la capital del Virreinato se decidió mantener a las siguientes unidades
Batallón de Voluntarios de Infantería de Montevideo
Las Compañía de Granaderos de Pardos Libres, la de Morenos Libres y el Regimiento de Voluntarios de Caballería de Montevideo.
MALDONADO Y PUEBLOS DEPENDIENTES ( R.O.U.)
Se establece que el las poblaciones de San Carlos, Concepción de Minas, Rocha, Solís Grande, Pan de Azúcar y en la misma Maldonado, debían formarse una compañía, lo que llevaría a la formación de dos (2) escuadrones de 365 hombres, los que a su vez integrarían un regimiento con sede en la ciudad cabecera
COLONIA DEL SACRAMENTO ( R.O.U.)
Al igual que en el caso de Maldonado, los pueblos de Vivoras, Espinillo, Del Colla, Rosario, Santo Domingo Soriano y Río Negro, debería proveer cada uno , una compañía para la formación de dos (2) escuadrones que se integrarían en un regimiento
CORDOBES Y RÍO NEGRO ( R.O.U.)
Estos parajes debían proveer de un escuadrón de 200 (doscientos) hombres.-
CORRIENTES
Un primer escuadrón reclutado totalmente en la ciudad y poblaciones cercanas y el segundo integrado por habitantes de las poblaciones de Saladas, Caacati y San roque, conformaría en Regimiento de Voluntarios de Caballería de Corrientes con 600 ( seiscientas ) plazas
En el teritorio de las misiones se autorizo a crear un Regimiento para la defensa de las poblaciones ante el ataque de los "Bandeirantes" brasileños, que asolaban esas tierras en busca de esclavos para las plantaciones de cacao y azucar
Reg. de Infanteria de las Misiones
PARAGUAY
Con igual disposición que para Corrientes, se levantaba una Unidad de caballería voluntaria
CORDOBA Y SALTA
Estas ciudades también tuvieron un Rgto de Voluntarios de Caballería, pero con la nomina incrementada a 1200 ( mil doscientos) hombres integrados en cuatro(4) escuadrones
Tambien mantuvieron compañias de milicias, que solo actuaban en caso de ataques de los indios y solo realizaban sus ejercicios doctrinales
cia de Pardos Libres de Cordoba
Cia de Nobles Españoles de Cordoba
MENDOZA, SAN LUIS, SAN MIGUEL DE TUCUMAN, SANTIAGO DE ESTERO
Estas cuatro ciudades también contaron con unidades de caballería solo que su conformación era de dos (2) escuadrones y solo 600 (seiscientos) hombres.-
Manteniendo sus compañias de infanteria con la misma disposicion que las de Cordoba y el resto del virreinato
Cia de Infanteria de Mendoza
Voluntarios Patriotas de San Juan
Cia de Infanteria de Tucuman
-
PROVINCIAS DEL ALTO PERU
A estas se le autorizo un esquema de milicias provinciales, las que disfrutarían del fuero militar como las disciplinadas.-
LA PAZ
Contó con un Batallón de Infantería de 450 (cuatrocientos cincuenta) plazas, con ocho (8) compañías de fusileros y una (1) de granaderos.-
En la disposición de su conformación se estableció que fueran españoles o reputados como tales
CHARCAS
La provincia contaba con una (1) compañía de Granaderos en “La ciudad de La Plata”, un Regimiento de Caballería, compuesto con españoles o reputados como tales, en la medida que se pudiera en los partidos de Tomina, Zinti y Tarifa.-
En Potosí, se levantarían tantas compañías como habitantes se integraran y permanecería la compañía del comercio con su componente original
Cia de la Nobleza de La Plata de Potosi
Voluntarios Civicos de Potosi
Voluntarios del Comercio de Potosi
COCHABAMBA
Esta provincia contaba con un Regimiento provincial de Caballería con cuatro (4) escuadrones integrado por doce (12) compañías de cincuenta (50) hombres cada una.-
SANTA CRUZ DE LA SIERRA
Tendría con ocho (8) compañías un batallón de infantería con 400 hombres.-
En las ciudades cuya lista adjunto al pie se formarían compañías de artillería compuesta únicamente por españoles (salvo la de Paraguay integrada por pardos y morenos), con dependencia directa del Comandante del Real Cuerpo de Artillería o de los oficiales que este designara para su organización e instrucción
Buenos Aires ……………… 157 hombres
Montevideo ………………… 242 “
Maldonado …………………. 105 “
Colonia del Sacramento ……. 84 “
Mendoza ……………………. 58 “
Potosí ……………………….. 66 “
Paraguay…………………….. 108
Artilleria del Parguay
Todos los hombres hábiles entre los 16 y 45 años debían estar en condiciones de integrar las unidades ya sea de forma efectiva como también como reemplazos, por un tiempo de no menos a los 10 años o mas de 20 años.-
La organización de personal veterano fue hecho de acuerdo a la existencia de estos cuadros adiestrados exceptuándose a las provincias del Alto Perú.-
A los Batallones de infantería de Buenos Aires, Montevideo fueron asignados un (1) Sargento Mayor, dos (2) Ayudantes Mayores, y un (1) Tambor Mayor.-
A los Regimientos de Caballería, de cuatro (4) escuadrones un (1) Sargento Mayor y dos (2) Ayudantes Mayores.-
Para las compañías de Caballería, se designaron un(1) Sargento y un (1) cabo primero, mientras que para las compañías de infantería vario a un (1) Sargento y dos (2) cabos primeros.-
Las jefaturas de las unidades estaban ocupadas por personal miliciano, siendo la función en todos los casos anuales,.-
Tomemos como ejemplo una unidad de caballería.-
El Jefe del Regimiento que era un Coronel, a su vez lo era del Primer Escuadrón, un Teniente Coronel que era el Segundo Jefe el Regimiento era el Jefe del Segundo Escuadrón, para los restantes su conducción lo ejercían Comandantes.-
Igual Criterio se seguía para las unidades de infantería y las menores a nivel de compañía, suprimiéndose las innecesarias.-
En caso de guerra o si lo requería el servicio, las unidades a nivel compañía/escuadrón, recibían a un oficial veterano tomado del Estado Mayor, o si no lo hubiera el mejor calificado d los cuerpos veteranos, para que adiestrase a las tropas para la función que se las requería.-
Con esta estructura ordenada por este Reglamento, había 14.200 hombres integrando las distintas unidades de milicias regladas, las que contaban con personal veterano para su instrucción
Tenía el Virrey la facultad de aumentar los efectivos o crear otras unidades, siempre que las circunstancias lo ameritaban, pero como el Art. 9º lo establecía, debía demostrar que la experiencia y necesidad así lo requería mediante oficio elevado para su aprobación a la metrópoli.-
Es de hacer notar que este Reglamento contenía en su Capitulo II un que seria de pautas muy claras y precisas sobre el Gobierno y Policía de las Milicias, y en sus 54 artículos especificaba los deberes y atribuciones e cada jerarquía, los distintos tipos de inspecciones que se debían realizar, los registros, la contabilidad ya sea de valores u otro equipo o elemento como así también otros temas que hacían a un mejor control y funcionamiento.-
Con referencia al armamento y municiones, se establecía que este debía estar en los lugares establecidos para su almacenamiento y disponibles para su uso en instrucción, siendo entregados a los milicianos en ocasión e su servicio y devueltos y guardados dejando constancia de cualquier hecho que afectara al buen funcionamiento de los mismos. Con referencia a las municiones y la pólvora, había instrucciones claras y precisas de la forma de acopio, depósito y guarda.-
En la búsqueda de dejar cumplimentado todos los casos posibles, evitando así libres interpretaciones por parte de las personas y autoridades responsables de su aplicación, se dejo establecido de cual seria el régimen de excepciones mas allá de que en su enunciado se establecía que “ nadie esta exceptuado de servir al Rey y defender su Patria” , establecía de que quedaban excluidos de integrar las unidades regladas, pero no de las urbanas, los comerciantes y cajeros o contadores de dinero, abogados, escribanos, mayordomos o capataces, médicos, boticarios, notarios, administradores de rentas maestros impresores y todo aquel que ejerciera una profesión u oficio imprescindible para la sociedad, coma si también los integrantes del culto.-
La excepción también alcanzaba a los hijos de madre viuda o padre sexagenario o que mantuvieran a sus hermanas solteras o menores, en el caso de dos hijos uno estaba afectado al servicio, al igual que tres o mas, sierre uno estaba exceptuado, dejando la posibilidad de que siendo cinco o mas, podrían ser llamados otros.-
En el sistema de alistamiento, se establecía que los últimos en ser llamados serian los casados y viudos con hijos, y que primero serian citados los solteros, siguiéndole los viudos sin hijos y posteriormente los casados en igual condición.-
El Capitulo III “ De la Disciplina”, establecía demás de otras consideraciones minuciosas disposiciones de cómo debía ser la instrucción, se disponía que toda la milicia disciplinada, debía hacer instrucción durante una hora todas las semanas, por lo que se sugería que el día dispuesto a tal efecto fuera el día domingo antes o después de misa y o a la tarde, según fuera mas cómodo para los hombres, los no instruidos y los reemplazos, debían tener los días festivos dos horas, hasta lograr la habilidad que los equiparara al resto de la tropa.-
Se establecía para la infantería que debían hacer ejercicios de fuego cada cuatro meses y se entregarían 10 balas por año para que se ejerciten en su utilización, haciendo con ellas tres disparos a un blanco y siete en formaciones, ya sea durante el periodo de instrucción en Pascua o cuando fueran visitados por el Subinspector General
Para la caballería se prescribía que dado la distancia que había en los casos de los individuos que formaban los cuerpos de la campaña, las reuniones para instrucción se realizarían en la población que fuera cabecera de la compañía, donde se les adiestraría en las evoluciones necesarias para su mejor desempeño como unidad y todos los años debían reunirse en una fecha que no afectara a los trabajos de campo de sus componentes, las tres compañías del escuadrón a fin de armonizar los ejercicios generales y hacer el reemplazo de las bajas si las hubiera.-
El Capitulo IV establecía los “fueros y Goces de Estos Cuerpos”, en el constaba que los milicianos gozarían de fuero militar y percibirían una remuneración en caso e ser citado a prestar servicio igual al percibido por las tropas veteranas, aclarándose que la caballería recibiría una remuneración adicional de seis pesos para la manutención del caballo( de propiedad del miliciano) y el reemplazo del mismo en caso de perdida en “acción de guerra” por parte de la Real Hacienda.-
Los restantes artículos se referían a las “ Castigos y Peñas, Provisión de Empleos, Casamientos, Divisas y Banderas, Del fuero y Preeminencias que den Gozar los individuos de estos Cuerpos, Del Modo de Actuar en las Causas de los Individuos.-
Si bien este Reglamento representaba el primer plan de organización de las milicias que estaban en el territorio del Virreinato, y aumentaba sus efectivos a casi el doble de los existentes en la época de los Virreyes Cevallos y Vertiz, no era menos cierto que también se establecía una extensión del servicio militar como una obligación de todo fiel vasallo del Rey de España.-
Pero a pesar de que en sus distintos enunciados se cubría casi todas las posibilidades de su normal ejecución, no existía en sus considerandos una margen como para poder actuar ante circunstancias adversas que surgieran cuando se quisiera emprender la tarea de la creación u organización de los cuerpos.-
Empezando por la cantidad necesaria de oficiales, sargentos y cabos veteranos, provenientes de unidades peninsulares, los cuales no había en la cantidad necesaria para cubrir los cargos que permitirían a las milicias acceder a la denominación de “regladas o disciplinadas”. La escasez de estos cuadros es algo que nunca pudo solucionarse, ya que desde la metrópoli no se enviaban los hombres necesarios para cubrir las vacantes en las unidades veteranas y no se podía sacar de estas a los “instructores”, ya que se llevaría a la desaparición de estas, las cuales eran las espina dorsal donde se apoyaba la estructura militar del Virreinato.-
Otro elemento sobre el cual existía una carencia era la provisión de armamento, vestuario y equipo, ya que la existencia de estos era exigua, dado que su uso y deterioro, provocaba estar siempre con un faltante que podía cubrirse al no haber en el Virreinato, fabricas y los Reales almacenes y Armerías, escasamente los armeros y hábiles podían realizar reparaciones menores con los elementos existentes.-
Con todos estos antecedentes la ejecución integral de este Plan de Milicias se hizo casi imposible y si a esto le sumamos las circunstancias existentes que hacia difícil el cumplimiento de las pautas de inspección y fiscalización por parte del subinspector General, en cual lo pudo subsanar en algunos casos, mediante la aplicación de medidas novedosas, y en otros estas se lograron sin rebajar significativamente el efectivo total en especial en aquellas partes del territorio que estuvieran mas expuestas a la acción del enemigo ya sea los indios o los portugueses.-
Todas estas fallas y falencias fueron puestas en evidencia cuando las tropas debieron actuar en los hechos de 1806 y 1807, acciones que ya hemos comentado
Bibliografía
Reseña Histórica y Orgánica del Ejercito Argentino – Comando en Jefe del Ejercito – 1971
El Virreinato del Río de la Plata, su organización militar-
Contribución a la “Historia del Ejercito Argentino” cnel. Juan Beverina- Biblioteca del Oficial 1992
N.R.:
Este reglamento, tuvo vigencia hasta las ultimas décadas del siglo XIX, en todo el territorio de la Provincias Unidas de Rio de la Plata y en la posterior Republica de allí su importancia en la organización de los ejércitos patriotas, y que por esas paradojas de la historia también estaban en uso en el Ejercito Real que se desempeñaba en America, en la lucha por anular la sublevación del Río de la Plata
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