3 Protección
En este apartado el IS-2 era en general superior. En la mayoría de los segmentos el blindaje era más grueso y/o estaba más inclinado, facilitando que los proyectiles rebotasen. En la tabla se compara el grosor real en cada parte:
Tigre-II IS-2 Stalin
Grosor Angulo Resultante Grosor Angulo Resultante
Barcaza mm mm mm Mm Grados mm
Glacis
Parte superior 150.0 50.0 233.4 120.0 60.0 240.0
Parte inferior 100.0 50.0 155.6 120.0 30.0 138.5
Flanco
Flanco superior 80.0 25.0 88.3 90.0 15.0 93.2
Flanco inferior 80.0 0.0 80.0 90.0 0.0 90.0
Parte trasera superior 80.0 30.0 92.4 60.0 49.0 91.4
Parte trasera inferior 80.0 30.0 92.4 60.0 41.0 79.5
Torreta
Frontal 180.0 9.0 182.2 100.0 Curva -
Lados 80.0 30.0 92.4 90.0 18.0 94.6
Parte trasera 80.0 30.0 92.4 90.0 30.0 104.0
Techo y suelo 25 a 40mm 20 a 30mm
Tabla 1: Blindajes de Tigre-II e IS-2 Stalin.
Como se puede ver el IS-2 es superior en 5 de los 10 apartados analizados. El Tigre-II es solo superior en
- Barcaza frontal parte inferior.
- Barcaza trasera.
- Techo y suelo.
Estos son lugares con muchas menos posibilidades de recibir impactos. La parte inferior de la barcaza suele estar tapada por el terreno, las posibilidades de impacto en la parte trasera son muy reducidas. La protección en techo y bajos, más importante frente a aviones y/o artillería, es teóricamente algo superior en el Tigre-II, aunque su ventaja en combates entre carros es casi nulo. El frontal de la torreta es difícil de evaluar porque en el IS-2 esta en forma curva para facilitar los rebotes. De todas maneras estos valores son solo teóricos. La calidad del blindaje también jugara un papel determinante, y en este apartado el carro soviético tiene mucha ventaja.
En verano de 1944 las tripulaciones de carros soviéticos notan una gran mejora en las prestaciones de sus proyectiles. Algunos informes describían casos de proyectiles BR-471APHE impactando en la coraza frontal del Panther, causando enormes agujeros y grietas. Este fenómeno tiene una obvia explicación: los alemanes ya no tenían suficientes materias primas para fabricar tanques en la cantidad y calidad necesaria. En 1944 empezó a escasean el manganeso, que era utilizado en las aleaciones con las que se construían los tanques. Las fabricas tuvieron que remplazar este material con níquel, de propiedades balísticas inferiores y que hacia que la coraza fuese más frágil. En los análisis realizados con carros capturados los soviéticos también detectaron una reducción de la cantidad de molibdeno utilizada en las corazas, que era sustituido por vanadio. Guderian, inspector general del cuerpo panzer, constata en sus memorias este problema.
Foto 3: Glacis del Tigre-I y II.
Si se compara el frontal de los Tigres (Foto 3) se puede ver que el del Tigre-I aguanta mejor los impactos. A pesar de las penetraciones no hay grietas, y las soldaduras están intactas, prueba del excelente acabado y altísima calidad de producción. En el glacis del Tigre-II se puede ver claramente que las soldaduras no han aguantado los impactos, que han producido grietas y fragmentación en el acero.
Estos hechos no solo esta descrito en combates sino también por operarios de panzer: los soviéticos llegaron a operar algunos Panther y describían la calidad de la coraza como un factor negativo, ya que al recibir un impacto desprendía gran número de fragmentos y metralla, hiriendo a la tripulación. Los informes redactados tras la inspección de un Tigre-II capturado citan la degradación de la calidad de la coraza si se compara al Tigre-I.
En 1944 los soviéticos vuelven a subir los estándares de producción de carros, tanto en material como acabado. De hecho el acero soviético empleado en tanques esta considerado como el mejor tras el americano.
El IS-2 tenía una configuración mucho más segura. La transmisión era trasera, como en la mayoría de los tanques actuales, y no delantera, como en el Tigre-II. Durante los combates esto es una desventaja bastante seria, ya que la mayoría de los impactos suelen ocurrir en la parte frontal. Un disparo puede dañar la transmisión e inmovilizar el tanque sin necesidad de haber logrado penetrarlo. La munición también estaba almacenada en un lugar mas seguro: la parte trasera de la torre. En los Tigre-II se tuvo que dejar de almacenar munición en la torreta porque era un lugar muy vulnerable a ataques de flanco.
Si se comparan las dimensiones se puede ver que el Tigre-II es mucho más grande, por lo que representa un blanco más obvio y fácil de acertar. Se calcula que era un 38% más fácil de lograr un impacto en el Tigre-II que en el IS-2 debido a esta diferencia.
Modelo Tigre-II IS-2 Diferencia (%)
Altura 2.73 3.08 12.82
Anchura 3.07 3.75 22.15
Longitud sin cañón 7.26 6.77 7.23
Tabla 2: Dimensiones de IS-2 y Tigre-II.
El IS-2 tenía otra ventaja bastante curiosa: se parecía bastante a un T-34-85 y era fácil confundirlos en la distancia. Esto puede acarrear consecuencias muy graves porque el cañón de 122mm es muchísimo más potente que el de 85mm.

Foto 4: IS-2 junto a T-34-85
El tripulante Rudolph Salvermoser, perteneciente a la división acorazada Großdeutschland tuvo un problema similar en un enfrentamiento entre Stug y T-34-85 e IS-2:
“Antes de la batalla nos informaron de la presencia de un nuevo carro ruso, el Josef Stalin III (denominación alemana del IS-2), que pesaba 46 toneladas y disparaba proyectiles de 122mm. Debido al grosor e inclinación del blindaje nuestros proyectiles rebotaban, solo penetraban los flancos y desde muy poca distancia. Cuando abrí fuego contra los T-34 no me di cuenta de que había cierto numero de estos monstruos a 2kms de distancia, en un bosque. En cuanto apreté el gatillo la mole rusa empezó a disparar. Por una vez los rusos acertaron en los primeros disparos y un proyectil impacto en el cañón, se desvió, e impacto en la brecha del cañón, detonando el proyectil que teníamos preparado. La explosión hizo que la munición que teníamos preparada para disparar estallase.”
Conviene recordar que si el tanque era impactado los tripulantes del Tigre-II podían abandonarlo con más rapidez. El conductor del IS-2 no tenía escotilla ya que se prefirió mantener la consistencia de la coraza frontal (una escotilla como en el T-34 debilita la coraza).

Foto 5: vista trasera de un Tigre-II


































