
El 6 de Marzo los rusos ya tenían unas 23.000 bajas, 615 carros destruidos y los alemanes habían cogido 9.000 prisioneros. El Cuerpo Panzer SS, bajo el mando de Hausser, rodeo la ciudad de Kharkov por el norte y la ataco por el norte y el oeste.
En la ciudad se produjo una intensa lucha callejera durante 4 días y Kharkov volvió a caer en poder alemán el 15 de marzo.
Combates enN Kharkov:

El ataque a la ciudad empezó el 4 de marzo, hecho conjuntamente por el I Cuerpo Panzer SS y el 4º Ejercito Panzer. La Leibstandarte avanzo hacia Valki, sobre el rió Mscha, con el objetivo de cruzarlo y forzar una cabeza de puente al otro lado. En su flanco izquierdo iba la Totenkopf, que había tomado Starai Mertschuik, siguiendo el avance para conquistar Oslhani el 9 de marzo. En su flanco derecho iba la Das Reich que se encontró con un terreno espantoso, no obstante, sus unidades avanzadas llegaron a los arrabales de Kharkov el 9 de marzo. La víspera, la Leibstandarte había tomado Peretdinaga y Polevaya.
La misión de la Das Reich era atacar la ciudad desde el oeste. Penetro en los suburbios de la ciudad sin encontrar mucha resistencia, pero luego esta se endureció.
Mas al norte, y avanzando por la carretera principal Belgorod-Kharkov, el 1º Regimiento de Panzergrenadier SS se abrió paso a cañonazos hacia Kharkov, al mando del SS-Stand. Fritz Witt. El 2º Regimiento Panzergrenadier SS iba a su derecha, mandada por el SS-Stand. Theodor Wisch. El Oberst. Kurt Meyer iba a su izquierda.
A “Panzer” Meyer se le encomendó la misión de cortar la carretera de Kharkov-Lipsi, al norte de la ciudad, para lo que decidió desplazarse a trabes de los bosques. Sin embargo, sus vehículos acorazados comenzaron a encharcarse en aquel terreno.; Meyer estaba reconsiderando cambiar de plan, cuando descubrió huellas de trineos y decidió seguirlas. Las huellas se fueron estrechando; y muchas veces los hombres de Meyer tuvieron que empujar los vehículos para poder seguir por aquel terreno. Meyer decidió alcanzar al SS-Oberst. Gerd Brenner, que mandaba la vanguardia de su unidad, y le encontró en un claro del bosque, a cuyo pie se encontraba una carretera principal en la que había miles de soldados enemigos con sus carros de combate y trasportes, Meyer solo contaba con 20 hombres y unos cuantos vehículos ligeros. Entonces llegaron los Stuka y estos bombardearon y ametrallaron la columna rusa causando gran confusión. Cuando Meyer vio que se acercaban los primeros carros alemanes este, con su minúscula fuerza, decidió atacar a la columna enemiga. Los rusos que no consiguieron escapar fueron aniquilados o hechos prisioneros, unos 800.. Meyer continuo hacia Kharkov.
Los soldados de las SS llegaron a los arrabales de la ciudad sin mas incidentes, entonces Meyer mando alto. En las siguientes horas llego el resto del batallón de Meyer. El 11 de Marzo Meyer dio orden de atrincherarse ya que carecía de combustible para continuar, lo que el no sabia es que la principal ruta de escape de los rusos pasaba justo por sus posiciones.. Durante las horas siguientes tuvo que rechazar numerosos ataques a sus posiciones. Para colmo, un camión cisterna que le traía combustible para sus vehículos, le informo de que los rusos habían tomado la carretera por la que el había entrado. Pero Meyer no se preocupo demasiado, ya que el regimiento de Witt había alcanzado el centro de la ciudad y tomado al Plaza Roja, a si que decidió continuar hacia delante.
Las unidades soviéticas de guarnición, sorprendidas por el rápido avance alemán, opusieron una feroz resistencia intentando abrirse paso hacia el norte. Por su parte, Meyer estaba en mitad del paso, luchando contra los rusos que intentaban escapar.
La zona occidental de la ciudad estaba siendo atacada por la División Das Reich, que el 12 de Marzo llego a la estación de ferrocarril, en el corazón de la ciudad. Meyer y su grupo de reconocimiento fueron relevados en el norte, con gran satisfacción, por un batallón de panzergranaderos mandado por el SS-Sturmb. Peiper.
Meyer se abrió camino hasta la zona este y sureste de la ciudad, limpiándola de los últimos defensores rusos. Kharkov ya estaba en manos alemanas. Peiper y sus hombres comenzaron a avanzar a toda prisa hacia Belgorod, que ocuparon el 18 de marzo. Esto permitió a las waffen SS enlazar con al División Grossdeutschland. Las unidades soviéticas que habían cortado la carretera Kharkov-Belgorod fueron atacados por la División Totenkopf, que las destruyeron.
Los alemanes continuaron envolviendo la ciudad hacia Chuguiev. En los días que siguieron , La Totenkopf tuvo que combatir contra tropas que pretendían escapar así como otras formaciones de refresco que atacaban desde el este. El resultado fue desalentador para los soviéticos ya que la 25ª División de Fusileros de Guardia con 22.000 hombres fue aniquilada. Por su parte, las Waffen SS, tuvieron en la reconquista de Kharkov 11.500 bajas.
Conclusiones:
Von Manstein dijo: “Kharkov a caído sin dificultades. Los alemanes hemos logrado cortar el repliegue de un considerable numero de tropas enemigas a la otra orilla del Donets”.
Después del desastre de Stalingrado, la maniobra de Von Manstein de estabilizar el frente alemán debe entenderse como uno de los mayores logros (si no el mayor) de un comandante durante la segunda guerra mundial. Llevo a cabo un repliegue (probablemente la maniobra mas arriesgada y peligrosa que puede llevar a cabo un comandante) con éxito, y cambio el espacio por tiempo, neutralizando el peligro de envolvimiento. A continuación , Manstein lanzo un ataque maestro, con superioridad de carros y en el aire que provoco enormes bajas de hombres y material a los rusos. Lo mas importante de todo es que había restablecido el frente alemán desde Taganrog hasta Belgorov, constituido prácticamente como una línea recta y, a bajo coste, había reconquista do la cuarta ciudad de la Unión Soviética. Y todo a pesar de que su enemigo tenia una superioridad numérica considerable. Pocos generales han conseguido tanto en tan poco tiempo.
Panzer IV Asf.G de la 2ª Kompanie (SS Panzer Regimiento “LAH”). Kharkov, marzo de 1943.
Bibliog: Waffen SS “Los templarios de Hitler” de David O. De Caixal
Grandes jefes militares. Tomo IV.


































