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A continuación nos encontraríamos con el Gobierno de Alfonso López Pumarejo desde 1942 a 1945. Cumplida la gestión del presidente Santos, a pesar de la oposición, fue elegido presidente nuevamente Alfonso López Pumarejo. Pumarejo había revisado la Constitución, privo de derechos a la Iglesia y enfatizo la labor de protección y los deberes sociales de propiedad, y, finalmente, con la elección en 1938, bajo el régimen de Eduardo Santos. López no tenía ya mayores problemas con los simpatizantes nacionalsocialistas y fascistas pues en Fusagasugá y en Villeta estaban recluidos todos los alemanes, japoneses e italianos que no pudieron viajar a sus países a tiempo o que no quisieron hacerlo por estar enraizados en Colombia.26 de noviembre de 1943, López Pumarejo declara la guerra a los países del Eje y los conservadores liderados por Álvaro Gómez ofrecen seria oposición por la política exterior del presidente. En ese segundo período López no tuvo mucho éxito. La economía se resintió por la baja en el precio del café y un serio desbalance en la economía al aumentar los precios de las importaciones. Los ataques de Laureano Gómez, criticando abiertamente la declaración de guerra al Eje, radicalizaron la situación y el presidente ordenó encarcelarlo. La persecución contra los opositores a las políticas del gobierno desembocó en combates callejeros en Bogotá. En julio de 1944, durante un desfile militar, el presidente López Pumarejo fue derrocado siendo encarcelado junto a otros miembros de su gobierno. El golpe no tuvo éxito pues fue develado, pero la popularidad del presidente cayó ostensiblemente renunciando poco después. Asumió la presidencia interina el vicepresidente Alberto Lleras Camargo. El presidente provisional formó un gobierno de coalición para calmar los ánimos y pasar el momento, pero Gaitán no cedió y mantuvo su posición de protestas contra el gobierno. Poco después terminaría la Segunda Guerra Mundial, pero Colombia estaba ya por iniciar un período de fuerte convulsión política que dura hasta nuestros días.
En Chile, tiene lugar el Gobierno de Pedro Aguirre Cerda (1938-1941). En las elecciones gana, por un margen insignificante (50.3%), Pedro Aguirre Cerda candidato del Frente Popular, un radical pero de tendencia moderada. Aunque la militancia del Partido nacionalsocialista no era muy considerable, en unas elecciones con gran abstención (apenas el 5% de la población que acudió a las urnas), la ayuda de los fascistas le dio el triunfo al Frente Popular. En Chile sólo votaban los hombres mayores de 21 años que sabían leer y escribir y constituían el 10% de la población. Pedro Aguirre Cerda y su gobierno intentaron mantener un estado de corte capitalista fortaleciendo las industrias y dictando medidas sociales para mejorar el bienestar de la población, pero dependía en mucho del apoyo de Estados Unidos. Por eso, el comienzo de la Segunda Guerra Mundial benefició las exportaciones chilenas hacia Estados Unidos. Aunque los trabajadores y el Frente Popular, no se vieron muy beneficiados con las medidas sociales y económicas del gobierno, la izquierda se mantuvo constreñida ante el incremento de las manufacturas que daban trabajo a sus militantes. Pero, para el gobierno de Aguirre Cerda, la situación política no era fácil de manejar ante la arremetida de los partidos de derecha. Incentivados por los éxitos militares y políticos del fascismo en Europa, en 1940 se fundan diversas agrupaciones políticas con tendencias nacionalsocialistas. Surgen, organizaciones con adeptos en las fuerzas armadas, como la Legión Cívica de Chile, el Frente Nacional Chileno y la Asociación de Amigos de Alemania, y el Movimiento Nacionalista de Chile, que no oculta su manifiesta orientación hitleriana al enfrentarse a comunistas y judíos. Por su parte, los partidos de izquierda se mantuvieron apaciguados, en una especie de tregua, ante el pacto de no agresión firmado entre Alemania y la URSS y la repartición de Polonia, de manera que las relaciones diplomáticas entre Chile y Alemania no se vieron perturbadas por demandas del Frente Popular. Pero a comienzos de 1941, el Partido Socialista se retiró de la coalición por sus diferencias con los comunistas.
Vendría seguido por el corto Gobierno de Jerónimo Méndez (1942-1942). El Presidente Pedro Aguirre cerda no pudo terminar su mandato. El llamado presidente de los pobres, enfermó de tuberculosis y falleció el 25 de noviembre de 1941. Jerónimo Méndez ocupó la presidencia interinamente y convocó a elecciones.
Jerónimo Méndez seria reemplazado por Juan Antonio Ríos Morales hasta 1946. En las elecciones de 1942 resultó elegido otro radical, pero más conservador que Aguirre Cerda: Juan Antonio Ríos Morales. El presidente Ríos enfatizó medidas sociales mejorando la vivienda y la salud. Continuó también la política de neutralidad mantenida por su predecesor en la guerra europea. Ese año, el Congreso, con mayoría del Frente Popular, declara al Partido Nacionalsocialista alemán y chileno como una amenaza para la seguridad del país y forman una comisión para investigar las actividades de agentes alemanes y chilenos, ante las sospechas de que en Valparaíso existía una red de espionaje financiada por la Abwehr. Ante esa circunstancia, presionado por los partidos de izquierda, en especial el Partido Comunista, y la acuciante presión de Estados Unidos, Ríos endureció las relaciones con los países del Eje en 1943. En 1944 los militares nacionalsocialistas, apoyados por el gobierno del Presidente Perón de Argentina, partidarios del ex-Presidente Ibáñez y miembros de la policía, intentan un golpe de estado contra el gobierno de Ríos. Sin embargo, la conspiración fue desmantelada antes de que estallara el golpe y los altos oficiales involucrados fueron pasados al retiro. Por el momento, los cuadros nacionalsocialistas quedaron desarticulados en las fuerzas armadas. No obstante, el nacionalsocialismo chileno, hasta el presente, constituye una fuerza política tan arraigada que no puede ocultarse. Casi a finales de la guerra mundial, después de ceder a las presiones de Washington rompiendo relaciones con el Eje y de enfrentarse con decisión a los nacionalistas chilenos, Ríos no estaba satisfecho con la cantidad de ayuda militar y los beneficios que obtenía de la Ley de Préstamos y Arriendos. Ríos consideraba que la ayuda que recibía de Estados Unidos no era suficiente y por su parte, el gobierno estadounidense tampoco estaba satisfecho con las medidas poco efectivas que el gobierno chileno tomaba en contra de agentes del Eje que obtenían refugio en Chile y contra las empresas cuyos capitales procedían de países pertenecientes al Eje. Pero lo cierto era, que al igual que ocurría con el resto de los países latinoamericanas, Chile financiaba a los Aliados aceptando precios ínfimos por el cobre, mientras pagaba altos precios por los productos manufacturados que importaba de Estados Unidos. Ríos esperaba mejorar la situación de Chile alineándose con Estados Unidos y desplazando a Inglaterra, su antiguo socio comercial del siglo XIX, que tanta ayuda le prestó durante la guerra de 1879. Ese año de 1945, finalizada la Segunda Guerra Mundial, la salud del Presidente Ríos comenzó a deteriorarse y Alfredo Duhalde Vásquez asumió la presidencia interina en 1946.
Veo conveniente destacar el polémico papel de Brasil por sus recursos, ya que eran tan inmensos como su gran territorio; pero por el contrario su población no superaba los cuarenta y un millones de habitantes. El 9 de marzo de 1939, Brasil y Estados Unidos firmaron un tratado de cooperación mutua y de asistencia económica, que privilegiaba al país sudamericano y le aseguraba a EEUU la provisión de materias primas. En Europa los vientos de guerra soplaban con toda fuerza y la amenaza de una conflagración en el viejo continente era inminente. La situación geográfica del Brasil y la inmensidad de su territorio era como para ser tomado muy en cuenta por todas las potencias mundiales. En esos tiempos, como ocurría con muchos otros navíos que recalaban en puertos brasileros, el 27 de agosto de 1939, fondeó en la rada de Río de Janeiro el mercante alemán Wakama. No era ningún acontecimiento de relevancia pero sí lo fue, el hecho de que poco después Alemania invadía Polonia, con la consiguiente declaración de guerra por parte de Gran Bretaña y Francia. Inmediatamente se inició el bloqueo marítimo de las costas del Brasil, por unidades de guerra británicas y francesas, para impedir que los mercantes del Eje transportaran materias primas desde Sudamérica a sus respectivos países.
Su unidad de Ejército. En 1940, Brasil firma el Tratado de Neutralidad, de acuerdo a la estrategia trazada en la Habana en la Primera Reunión de Consulta de los Países Americanos. En esa reunión, se declaró que todo acto de agresión a un país americano se consideraría un acto de agresión a todos los países del continente, fijándose una extensión de 300 millas desde las costas americanas, como zona de protección. La Doctrina Monroe, "América para los Americanos", estaba en plena vigencia, salvo que para los estadounidenses "América" es EEUU, mientras que para los latinoamericanos "América" es todo el continente. De cualquier forma, en esa época, los latinoamericanos lo entendíamos en el sentido amplio de la expresión. Luego de permanecer acoderado todo ese tiempo, el Wakama zarpo en la madrugada del día 11 de febrero de 1940. En la tarde, fueron escuchadas emisiones de SOS del barco alemán y en consecuencia la capitanía del puerto envió en su auxilio los buques Arriaga Mendel y Bage. Cuando las naves brasileras llegaron al lugar indicado en el llamado de auxilio, no encontraron ningún vestigio del buque alemán, excepto una pequeña lancha salvavidas. Al día siguiente, atracó en Río de Janeiro el crucero inglés HMS Hawkins al mando del almirante Sir Henry Hardwood, quien pasó a la prensa una nota indicando que al detener al navío alemán había sido incendiado y hundido por su propia tripulación. Concluía la nota diciendo, que los 10 oficiales y 36 tripulantes habían sido tomados prisioneros y enviados a Inglaterra. En contradicción a la nota de prensa del oficial británico, pescadores locales informaron a la prensa que el crucero inglés abrió fuego contra el mercante alemán y lo había echado a pique. El gobierno brasilero y demás países signatarios del Tratado de Neutralidad de Panamá, protestaron ante Gran Bretaña por la acción del buque británico dentro de la zona de protección de 300 millas.
Por instrucciones del gobierno de Río, el 20 de enero de 1941, la aviación de la marina y del ejército se ponen bajo el mando único de la Fuerza Aérea Brasilera, bajo la égida del recién creado Ministerio de Aviação y el 25 de octubre de ese mismo año, se crearon nuevas zonas aéreas. A mediados de año, una escuadra de cuatro cruceros y cinco destructores de la marina estadounidense inicia operaciones de patrullaje en los puertos de Recife y Salvador de Bahía. En agosto, Estados Unidos comienza a transportar aviones a África haciendo escala en bases militares de Brasil. Antes de que Estados Unidos entre en guerra, se realizan negociaciones en Washington, para asegurar la defensa del continente ante cualquier agresión por parte de los países del Eje. El 7 de diciembre de 1941, Japón ataca a Pearl Harbour y Estados Unidos declara la guerra a Japón, Alemania e Italia. Por otro lado, las reacciones de Central América al ataque de Peral Harbour fueron similares a las que tuvieron las islas republicanas. En respuesta, el 9 de diciembre, el Alto Mando alemán autoriza al Almirante Doenitz para que sus submarinos incursionen en aguas americanas dentro de las 300 millas de la zona de protección, en especial en las costas de Nueva York y el Atlántico Sur. Un día después, aviones estadounidenses tipo Catalina, con base en Natal, inician operaciones desde bases brasileras. En teoría Brasil se mantiene neutral, pero sigue permitiendo que las fuerzas militares estadounidenses operen desde su territorio, contra las fuerzas del Eje.


































