PROPULSION
Las fragatas clase Santa María usan el sistema de propulsión CODOG (Combined Diesel or Gas, o propulsión combinada diesel o gas). Se trata de un sistema de propulsión que puede utilizar indistintamente combustible diesel o gas. Se trata de que por cada hélice haya un grupo diesel que se utiliza habitualmente para la velocidad de crucero. Sin embargo, cuando el buque necesita su velocidad máxima, puede poner en funcionamiento su turbina de gas con transmisión y reducción mecánica. Los dos sistemas están conectados a la hélice mediante embrague, pero sólo puede utilizarse uno u otro. Esta es la principal diferencia con el sistema CODAG que puede utilizar combinaciones de ambos sistemas. 
Sistema CODOG
En las F-80 la potencia se obtiene de dos turbinas de gas General Electic Land Marine 2500de 29.400 kw. Como propulsión diesel, utiliza cuatro generadores alimentados por cuatro motores diesel Detroit 149 con un potencia de 4.000 kw y una caja reductora Western Gear que mueven finalmente una hélice de cinco palas y paso variable con la que alcanzan una velocidad máxima (con la turbina de gas) de 31 nudos.
SENSORES
Las fragatas están dotadas de un radar primario SPS-49, que trabaja en dos dimensiones y opera en las bandas C/D. Para la búsqueda en superficie utiliza el SPS-55 que opera en las bandas I/J auxiliadas para la navegación con un RAN 12LX de Selenia que opera en las bandas D/I (para designar blancos para el Meroka) que trabaja en las mismas bandas I/J para la navegación.
Para el control de fuego, se apoyan en dos radares integrados RCA Mk-92 Mod. 2 que opera en la banda X y un Sperrey VPS-2 (para el Meroka) que es un doopler monopulso que opera en la banda I en lugar del Lockheed Stir Mk-5A SPG-60 que utiliza el Vulcan. Por último el sistema de radionavegación Tacan URN-25 y el sistema de identificación amigo/enemigo IFF
En el apartado de contramedidas, la Armada fió la defensa ESM/ECM a la italiana Nettunel, de Electtronica SpA
El sistema de tiro se apoya además con dos directores ópticos TDT Mk-45, mientras que para la lucha antisubmarina cuenta con un sonar activo en el casco SQS-56 que opera con una potencia máxima de 450 Kw y 62 hertzios y un sonar remolcado SQR-19, conocido normalmente como TACTASS.
Quizá debiéramos detenernos siquiera un momento para hacer un breve esbozo de este sonar, ya que junto con el helicóptero Sea Hawk son las principales armas de estas fragatas.
El AN/SQR-19 es un sonar remolcado basado en un cable lleno de micrófonos que es remolcado una milla detrás del buque para la detección pasiva de submarinos. El motivo de llevarlo remolcado es para evitar la interferencia de los ruidos propios del buque propio y así poder realizar el seguimiento de varios objetivos a la vez. Tiene un radio de acción de 360º y es capaz de detectar una traza submarina a 100 millas de distancia. Como curiosidad el programa que se encarga del procesamiento de los datos fue en su momento el mayor que se ha embarcado nunca en un buque.
El problema de los TACTAS es que fueron diseñados para la guerra fría y estaba especialmente optimizado para el seguimiento de submarinos nucleares soviéticos que operaban en aguas abiertas, por lo que hoy en día tienen problemas para seguir a los SSK operando en aguas litorales, razón por la cual no se han instalado en las F-100 y están siendo retirados de las Oliver H. Perry y de las Santa María.
ARMAMENTO 
Una de las mayores innovaciones de las Oliver H. Perry (y por tanto de las Santa María), es la ausencia del cañón a proa como arma principal, decisión tan sorprendente como criticada posteriormente y que solo es explicable desde la moda por la tecnología que se desató en los últimos 60 y 70. Cuando los misiles crucero iban a sustituir a los aviones tripulados y los blindados eran una rémora del pasado
En su lugar, su principal potencia de fuego la constituía el lanzador de raíl bivalente para misiles Standard SM-1MR (lucha antiaérea) y Harpoon GMLS Mk-13 (antibuque) y dos montajes triples TLT Mk-32 Mod 5 para torpedos Mk-46 de 325 mm. Completa el armamento de las fragatas un cañón OTO Melara de 76 mm, un cañón de tiro rápido CIWS Meroka (a diferencia de las norteamericanas que llevan el Vulcan Phanlax) sobre el hangar.
Pero indiscutiblemente, la estrella es el SH-60B, como parte integrante del sistema LAMPS III, junto al sonar de arrastre. Armados con sonoboyas y un sistema remolcado para la detección de anomalías magnéticas (MAD), los datos acústicos y electromagnéticos son reenviados desde el helicóptero al barco para el procesamiento y evaluación. Así mismo, también va armado con un radar de búsqueda APS-124 y torpedos Mk-46 o Ml-50, misiles AGM-114 Hellfire y ametralladoras M60D o GAU-16 en las puertas.
Además el helicóptero podía también actuar como avanzada de radar, ya que su radar puede detectar buques a más de 160 millas, mejorando en mucho las prestaciones de la nave, pudiendo destruirlos caso de ser necesario mediante los Hellfire propios o comunicando su posición al buque, ya que el enlace de microondas que comunica barco y helicóptero permite la comunicación en tiempo real entre ambos.
HISTORIAL OPERATIVO
Si bien, como he señalado anteriormente, las F-80 se basan en las Perry, y más concretamente en la FFG-50 USS Taylor (la última serie de O. H. Perry), hay algunas diferencias entre unas y otras a parte de los ya reseñados sistema Meroka de defensa de punto y el sistema de guerra electrónica Nettunell de paternidad italiana, con el que se dotan las Santa María en lugar del AN/SQL-32 norteamericano. Las fragatas norteamericanas embarcan dos helicópteros SH-60B, mientras que las españolas solo portan uno, decisión que ha continuado en las F-100, y que a mi modo de ver sólo responde a cuestiones presupuestarias y no a motivos operativos.
Desde la entrega a la Armada, las seis fragatas han encuadrado la 41ª escuadrilla de escoltas e integradas en el Grupo Alfa con el Príncipe de Asturias hasta la disolución de este, cuando pasaron a depender directamente del Almirante de la Flota

Como ya se ha dicho, en la fase de diseño, estas unidades se proyectaron como unidades baratas que pudiesen ser construidas en grandes series. Al final fueron cualquier cosa excepto baratas, pero han demostrado, tras los cambios introducidos en su construcción, que valían cada dólar gastado en ellas. Tienen, eso sí, algunos defectos intrínsecos a su diseño y que no han podido ser solventados, como la única hélice y el poco margen de crecimiento para ampliaciones y mejoras. Aspecto este muy importante cuando hablamos de buques, que necesariamente van a tener una vida operativa más prolongada que los equipos instalados en ellas y que a mediados de su vida útil va n a recibir una reforma completa en la que presumiblemente se le van a instalar sistemas nuevos que necesitan un espacio que ha de ser tenido en cuenta a la hora de su diseño.
Por otro lado, considerando el reparto de tareas que la OTAN atribuía a la Armada Española, el principal cometido de nuestra flota era la lucha contra los submarinos soviéticos en el triángulo Baleares – Estrecho – Canarias, y para ese cometido, con espacio extra o sin él, estaban espléndidamente preparadas.
La vida operativa de las F-80 ha sido bastante ajetreada en sus dos décadas de historia, las cuatro unidades iníciales participaron en el bloqueo a Irak durante la Operación Tormenta del Desierto, posteriormente en las aguas de la antigua Yugoslavia y más recientemente en la operación Libertad Duradera, donde la Navarra junto al Patiño interceptaron y abordaron el carguero coreano “So San”, descubriendo la carga de misiles Scud que portaba Por último, la Navarra y la Numancia también participaron en la crisis de Perejil, aunque afortunadamente su concurso no fue necesario.
Además han estado siempre presentes en las maniobras de la OTAN como las Active Endeavour Strog para garantizar el paso de buques no combatientes a través del Estrecho y encuadradas en sus flotas, tanto del Mediterráneo (STANAVFORMED) como del Atlántico (STANAVFORLANT).
Si bien desde la entrada en servicio de las F-100, el peso de la flota ha pasado de las Santa María a las Álvaro de Bazán, las F-80’s siguen desempeñando un papel activo en la Armada, y se espera que tras la modernización que se está llevando a cabo esta actividad sea aún mayor.


































