Las Fosas de Katyn: Un crimen sin castigo
Krew zolnierzy i obywateli polskich, gdziekolwiek byla ona przelana, wola o zadoscuczynienie do sumienia wolnych narodow swiata.
La sangre de los soldados y los ciudadanos polacos, dondequiera que haya sido derramada, clama ser expiada ante la conciencia de los pueblos libres del mundo.
Parte de un anuncio del gobierno polaco de 17 de abril de 1943.
Orígenes:
Durante la invasión soviética a Polonia en septiembre de 1939, entre 250.000 y 454.700 soldados polacos fueron capturados e internados en campos de concentración en la URSS: Jukhnovo, Yuzhe, Kozelsk, Kozelshchyna, Oranki, Ostashkov, Tyotkino, Starobielsk, Vologda y Gryazovets. Ante la avalancha de prisioneros, el 19 de septiembre de 1939 Lavrenty Beria –Comisario del Pueblo para Asuntos Internos y Comisario para la Seguridad del Estado- , ordenó al NKVD (Narodny Kommisariat Vnutrennikh Del) formar el Comisariado para Prisioneros de Guerra, que fue dirigido por el capitán Pyotr K. Soprunenko.
Se realizó un esfuerzo por separar a los oficiales en grupos. Primero, a los de mayor rango, que fueron internados con centenares de doctores polacos –todos ellos reservistas- en Kozielsk; suboficiales, profesores y políticos –asimismo reservistas- en Starobielsk, y, finalmente, guardias de frontera, policías y funcionarios públicos –todos ellos reservistas- en Ostashkov. Líderes religiosos fueron internados en los tres campos. En total, estos campos contenían 15.400 prisioneros, a cargo de la NKVD, y funcionaron desde septiembre-octubre de 1939 hasta abril mayo de 1940. Durante estos seis meses de internamiento, los prisioneros fueron investigados cuidadosamente, y en numerosas ocasiones, a diferentes horas del día y de la noche, asesorándose sus inclinaciones y simpatías políticas, orígenes sociales, cualificaciones de trabajo, su opinión sobre la guerra, sus conocimientos sobre la URSS y, en particular, si habían participado en la victoria polaca sobre los bolcheviques en 1920. Asimismo, se intentaba determinar la posibilidad de convertir a los prisioneros al comunismo. Las evidencias demuestran que sólo 6 se unieron a las fuerzas soviéticas. Estas actividades incluían la circulación de rumores de que pronto los prisioneros serían liberados y enviados a casa.
De repente, entre abril y mayo de 1940, durante cinco semanas, la NKVD estuvo transportando oficiales polacos desde campos de concentración en Starobielsk, Kozelsk y Ostashkow hacia un lugar en la carretera Smolensk-Vitebsk, con rumbo a otros campos como paso previo a una posible liberación. Trasladados en grupos –200 a 300 prisioneros eran transportados al día-, los prisioneros fueron listados para la transferencia, apuntándose los particulares sobre ellos según los trámites habituales, que incluían las huellas dactilares. Rumores sobre la detención de entre 400 y 500 oficiales polacos en Pavlishchev Bor y Griazovetz causaron una cierta incertidumbre, pues se temía que iban a ser fusilados –posteriormente se supo que fueron enviados a Pavlishev-Bor porque se esperaba que podrían ser convertidos fácilmente al comunismo-. Irónicamente, estos fueron los únicos supervivientes de la legión perdida. Posteriormente, en Octubre de 1940 estos 400 supervivientes fueron escogidos por los rusos para formar los cuadros de un ejército polaco en la URSS. Del resto de los prisioneros no se supo más. De repente, la correspondencia que llegaba de estos prisioneros internados en Kozielsk, Starobielsk y Ostashkov a través de la Cruz Roja se interrumpe a finales de marzo de 1940. Sólo hay noticias de los 400 de Griazovtez: 15.170 hombres se habían volatilizado.
Stefan ANTONOWICZ, doctor en física, maestro, teniente del ejército polaco. Asesinado en katyn.
Barbarroja.
Cuando Barbarroja comienza en junio de 1941 Stalin se encontró en la paradójica situación de tener como aliados a los polacos que habían sido sus enemigos poco tiempo atrás, al tener ambos países un común enemigo, la Alemania de Hitler. Así las cosas, el gobierno polaco en el exilio en Londres pidió a los rusos la puesta en libertad de los prisioneros polacos capturados tras la agresión soviética a Polonia, con el objeto crear un ejército para combatir a los alemanes. Una comisión, dirigida por Joseph Czapski, viajó a Rusia para reclutar soldados entre los ya ex-prisioneros para prepararlos e integrarlos en las diferentes unidades a crear. Dicha comisión descubrió que no se conocía el paradero de varios miles de prisioneros, internados en los campos de Kocielsk, Starobielks y Ostashkov y que luego habían sido trasladados hacia un destino desconocido, sin que nadie, ni sus familiares, recibieran más noticias de dichos prisioneros. Cuando el teniente coronel Z. Berling, del Estado Mayor General polaco habló con el segundo jefe de la policía secreta soviética, Merkulov, al referirse a que con los internados en los campos de Kozelsk y Starobielsk se podrían formar los cuadros del nuevo Ejército polaco, Merkulov, de forma harto impulsiva replicó: "¡No, esos no! Hemos cometido un grave error con ellos."
Sobre la base del informe redactado al respecto por Czapski, el profesor Jan Kot, embajador polaco en Moscú, pidió una entrevista con el ministro de exteriores ruso, Andrei Vichinsky, el 6 de octubre de 1941 para tratar de las desapariciones y con el objeto de que le ayudara en la búsqueda de los soldados desaparecidos. Vichinsky aludió a la situación caótica existente en Rusia para intentar desentenderse del asunto, añadiendo que los prisioneros liberados estarían perdidos por algún lugar desconocido. Kot le indicó que si alguno de los prisioneros indicados estuviera libre se habría puesto en contacto con las autoridades polacas. Al no haberlo hecho, consideraba que era imposible imaginarse que los aludidos no estuvieran en Rusia. Vichinsky, no sabiendo que decir, despidió a Kot, pero este, no dándose por vencido, pidió otra entrevista. Pero esta vez fue más arriba, esta vez pidió hablar con Stalin.
En el encuentro Kot expuso que a comienzos de 1940 habían sido transferidos 40 000 oficiales polacos de los campos de concentración de Starobielsk y Kozelsk a otros centros desconocidos y que no se conocía el paradero de esos hombres. Asimismo, le recordó que había concedido la amnistía a soldados polacos y que pidió al gobierno ruso colaboración para localizar a todos los que aún no habían aparecido. Stalin se extrañó por la petición y dijo que ordenaría una investigación. Kot, hizo referencia a la urgencia de dar curso a la petición para organizar el ejército polaco, a lo que Stalin replicó preguntando al embajador si tenían listas de los prisioneros, contestando Kot que sí y que las tenían de un modo detallado y por orden alfabético. Entonces Stalin llamó al jefe de la policía y le pidió información urgente. Estuvieron un rato hablando de otros temas hasta que llamó de nuevo el jefe policial a Stalin. Éste, una vez escuchó las explicaciones del policía, continuó con la conversación que tenia sin mencionar a los prisioneros. Desde aquel momento el gobierno polaco envió hasta 49 notas diplomáticas al gobierno ruso relacionadas con el tema. Entre agosto y octubre de 1940 la Cruz Roja polaca envió no menos de 500 cuestionarios referentes a oficiales individuales al gobierno ruso. Ni unos ni otros obtuvieron respuesta.
En encuentros celebrados el 22 de octubre de 1941, entre Kot y Molotov, y el 14 de noviembre de 1941, entre Kot y Stalin, con la invasión de Soviética en marcha, aún se aseguraba que todos los prisioneros polacos habían sido asegurados, sin hacer referencias a la posibilidad de que los alemanes hubieran podido capturar a alguno de ellos. Tampoco en los siguientes encuentros entre Anders y Kot con Molotov, Vishinsky, y Stalin se hizo referencia a esa posibilidad. Asimismo, el gobierno polaco en Londres hizo uso de sus contactos en los campos de prisioneros para intentar descubrir si alguno de estos prisioneros polacos había sido vuelto a capturar por los alemanes. Los resultados fueron negativos. Hasta que las fosas de Katyn no fueran descubiertas el 13 de abril de 1943 los soviéticos no hicieron la primera referencia a que los oficiales polacos habían sido trasladados al área de Smolensk en la primavera de 1940 y que habían sido posteriormente capturados por los alemanes. Esta evidencia prueba que el gobierno soviético o bien mentía a los polacos durante 1941 y 1942, cuando negaron cualquier conocimiento sobre el destino de los oficiales polacos, o bien mentían en sus informes de 1943 y 1944, cuando aseguraban los traslados a Smolensko y posteriormente capturados por los alemanes. El general de división Kaczkowski y el capitán Eugene Lubomirski, directores del departamento que examinó las cartas de los familiares de los desaparecidos a sus familiares testificaron que las ultimas cartas y noticias de los oficiales desaparecidos llegaron en abril y mayo de 1940. Asimismo comentaron que todas las cartas enviadas por los familiares a los oficiales desaparecidos con posterioridad a mayo de 1940 fueron devueltas por las autoridades soviéticas con la inscripción de que se desconocía el paradero de esos oficiales. ¿El poderoso NKVD desconocía por completo el paradero de los 15.000 oficiales? ¿Qué estaba pasando?
Desaparecidos en 1941
En diciembre de 1942 el jefe del gobierno polaco general Wladislav Sikorsky, decidió de acuerdo con el presidente de la república polaca Raczkievick, discutir el problema personalmente con Stalin y se fue a Moscú acompañado del general Ladislav Anders, nuevo comandante del ejército polaco. Stalin estuvo evasivo añadiendo que en territorio ruso no había ni un solo polaco prisionero y además que quizás habían huido a algún lugar después de concedida la amnistía; Anders pregunto que adonde podían haber ido y Stalin contestó que probablemente a Manchuria. Entonces llegó el golpe demoledor: el 13 de abril de 1943 Radio Berlín, tras las noticias de lo que ocurría en los diferentes frente, informó que en Smolensko la población local había indicado a las autoridades alemanas de la zona el lugar donde la NKVD había cometido asesinatos en masa de 10.000 oficiales polacos y que en Kosogory y más concretamente en el bosque de Katyn cerca de Gneizdovo a 18 kms de Smolensk, en la carretera Smolensk-Vitebsk, habían encontrado una fosa de 28 metros de larga por 16 de ancha llena con doce capas de cadáveres de oficiales polacos con un total de casi 4.143 cuerpos, todos con el uniforme militar y las manos atadas, y presentando todos heridas de bala en la nuca causadas por pistola. La identificación no presentaba grandes dificultades ya que estaban enterrados con su documentación. El descubrimiento de enormes fosas comunes en Katyn, cerca de Smolensk, Rusia, con gran cantidad de cadáveres de oficiales polacos asesinados en masa por las fuerzas soviéticas. El Ministerio de propaganda de Goebbels sindicó como autor del crimen en masa, al NKVD, quien habría actuado por órdenes directas de Stalin.
En 1942, unas brigadas de la Organización Todt que trabajaban en la zona de Katyn, tuvieron noticia por un campesino de la zona, que entre las estaciones de Katyn y Gnesdowo se encontraban unas tumbas. Las brigadas excavaron en el lugar señalado y encontraron restos humanos, pero volvieron a cubrir los restos y colocaron en el lugar una cruz con ramas de abedul. Luego de la limpieza del bosque y cuando las fuerzas de ocupación tenían totalmente asegurada la zona, no había razones para revisarla nuevamente. Probablemente, nunca se hubieran hallado las fosas que ocultaban el crimen en masa, de no ser por un hecho fortuito que rebelaría uno de los crímenes de guerra más sonados del siglo 20.
A comienzos de ese año, una jauría de lobos, que azotaba la zona, era rastreada por un oficial subalterno del Regimiento de Transmisiones 537, estacionado en el Bosque de Katyn en Rusia. En su búsqueda, se tropezó con lo que parecía una parte escarbada del terreno, al lado de una cruz hecha con ramas de árbol. En los alrededores había huesos. Reportó el hallazgo a sus superiores, quienes enviaron una patrulla que incluía al médico de la unidad. El médico confirmó que se trataba de huesos humanos. Para identificar los restos, se hicieron investigaciones con personal médico del Grupo de Ejércitos Centro, quienes realizaron excavaciones en los alrededores de lo que parecía una fosa común y confirmaban que se trataba de osamentas humanas. Se encontraron más huesos, correspondientes a varios cadáveres, lo que obligó a extender la búsqueda. Lo que hallaron fue espeluznante. Se trataba de enormes fosas con miles de cadáveres apilados, todos con uniformes polacos. Al lugar fueron enviados médicos forenses alemanes y polacos, grupo al que más tarde se unieron prestigiosos profesionales de varios países, para formaron un equipo de investigación dirigido por la Cruz Roja Polaca. Su misión era, elevar un informe completo sobre lo sucedido en la zona. Después de desenterrar todos los cadáveres y hacerles la autopsia, se contabilizó un total de 4143 oficiales y profesionales polacos y se determinó, que eran los cadáveres de prisioneros procedentes de campos de concentración soviéticos, cuya población, a partir de un traslado, habían sido declarados desaparecidos. Las autoridades polacas, que participaron en las investigaciones, confirmaron que había suficientes evidencias que determinaban que los soviéticos fueron quienes cometieron el asesinato de todos los militares y civiles.
Los polacos exilados en la capital británica recibieron la ratificación del hallazgo y de las cifras. El Primer Ministro polaco, Sikorski, se reunió con Churchill y le manifestó que las evidencias encontradas sindicaban, irrefutablemente, a los aliados soviéticos como los culpables del crimen en masa. Churchill hizo lo posible por evitar una confrontación entre los aliados, manifestándole al Primer Ministro que mejor era olvidar el asunto, en vista que nada le devolvería la vida a los oficiales asesinados. Por su lado el Ministro de Asuntos Exteriores Anthony Eden informó al gobierno británico el día 19 de Abril, que hizo lo posible para culpar a los alemanes, quienes habrían hecho todo un montaje para enemistar a los aliados. No logró engañar a nadie; las pruebas eran demasiado evidentes para ser fraguadas. Los polacos pidieron una investigación por un equipo internacional, mientras el Kremlin acusaba a los servicios de propaganda alemanes. El gobierno soviético acusó de mentirosos a los polacos exiliados en Londres y ratificaba sus acusaciones contra los alemanes. Churchill hizo lo imposible por apaciguar a sus aliados, pero no lo logró, ante la cantidad de evidencias presentadas por los propios polacos. El día 26, los soviéticos rompieron relaciones con el gobierno polaco en el exilio. En vista de las circunstancias, el gobierno británico descargó de culpas a su aliado soviético. Anthony Eden se presentó en la Cámara Baja, el 4 de Mayo, y dijo que el gobierno británico cargaría, la culpa de lo sucedido al enemigo común, es decir, Alemania. El Ministro de Asuntos Exteriores añadió, "que deploraba el cinismo con que el gobierno alemán acusaba a la URSS, con el velado propósito de romper la unidad entre los aliados."
Henryk MINKIEWICZ-ODROWAZ, general del ejército polaco, OVM. Asesinado en Katyn.
Dentro de las evidencias encontradas, se hallaron los uniformes con sus insignias e identificaciones, condecoraciones, objetos personales, diarios, cartas, periódicos, fotografías, es decir, todo lo que cualquier soldado lleva encima. En el lugar se encontraron casquillos percutidos y de los cadáveres fueron extraídas balas. Los casquillos y las balas eran de fabricación alemana. Goebbels escribió en su diario, que lamentablemente se habían encontrado balas procedentes de la fábrica Genschow de Karlsruhe-Durlach y -él mismo se preguntó- si las balas fueron usadas por los soviéticos para involucrar a Alemania o si fueron parte de las ventas de armamento a los países bálticos en cumplimiento del acuerdo de Rapallo. Posteriores investigaciones confirmaron que se trataba de las municiones vendidas a los soviéticos y que formaban parte del parque regular de sus fuerzas armadas Bajo las capas excavadas aparecen más capas con miles de muertos, todos ellos oficiales del ejército polaco capturados por los soviéticos como prisioneros de guerra. Periodistas noruegos han acudido a examinar el lugar y han informado del crimen en los periódicos de Oslo. Radio Berlín informa del macabro hallazgo todos los rincones del mundo y ese mismo día, a las 17,15 añadía algunos comentarios a la primera noticia. Los oficiales asesinados habían sido todos sepultados en el bosque de Katyn a la derecha de la bifurcación que desde la carretera principal va de Smolensko a la residencia de verano de la NKVD. Las víctimas eran bajadas en la estación ferroviaria de Gniezdovo a cuatro kilómetros de Katyn y posteriormente llevados en camiones cerrados al lugar de las ejecuciones. El 14 de abril la agencia Tass emitió un comunicado de Stalin, según el cual que los prisioneros mencionados habían sido internados en campos especiales en torno a Smolensko y empleados en la construcción de carreteras, ocurrió que en el momento del avance de las tropas alemanas (julio de 1941) no les fue posible trasladarlos a otro lugar y que por lo tanto cayeron en manos de los alemanes, por lo que si habían aparecido muertos esas muertes eran cosa de los alemanes y que lo que estaban haciendo era declaraciones falsas por razones propagandísticas. Sikorski, en nombre del gobierno polaco, publicó una nota en la que comentaba la gravedad de los hechos y al tiempo exigía una investigación exhaustiva y rigurosa por parte de la Cruz Roja Internacional.
Siguieron transcurriendo los días y Radio Berlín continuó dando boletines de noticias explicando detalles sobre los descubrimientos de las fosas. El 23 de abril Molotov, convocó al nuevo embajador polaco Romer para entregarle una nota en respuesta a la solicitud de la investigación sobre Katyn en la que decía que dada la actitud del gobierno polaco al repetir las infames calumnias de los nazis se hacia cómplice de Hitler, por lo cual URSS rompía relaciones diplomáticas con el gobierno polaco. En ese momento Churchill y Roosevelt intervinieron en la cuestión, ya que no pueden permitir que se abra una fisura entre sus aliados que podía desembocar en una situación peligrosa. Según el conde Raczyñski, Winston Churchill admitió el 15 de abril en una conversación con el general Sikorski la veracidad de las acusaciones: "Alas, the German revelations are probably true. The Bolsheviks can be very cruel." Sin embargo, el 24 de Abril, Churchill aseguró a los soviéticos que no permitirían ningún tipo de investigación, pues sería un fraude al estar los cuerpos en territorio controlado por los alemanes: "We shall certainly oppose vigorously any 'investigation' by the International Red Cross or any other body in any territory under German authority. Such investigation would be a fraud and its conclusions reached by terrorism."
El mismo día de la ruptura de relaciones el embajador polaco en Washington, Ciekanoski, habla con el subsecretario de exteriores de los EE.UU, Summer Welles, quien le comenta que no alcanza a comprender porque piden una investigación de la Cruz Roja, ya que se ve que es una maniobra de Goebbels. Ciekanoski le responde que el gobierno de EE.UU. seria mucho menos optimista ante la matanza de miles de oficiales americanos. Al día siguiente y en una rápida rueda de prensa leída por un diplomático, Sikorski (que se niega a hacer declaraciones posteriores) anuncia que el gobierno polaco en el exilio ha renunciado a hacer ninguna investigación sobre Katyn, lo que permite que las relaciones ruso polacas se reanuden. Los alemanes siguen dando noticiarios durante todo el mes de abril sobre Katyn, en una maniobra de Goebbels para sacar partido del asunto, y se otorga la máxima publicidad al tema Katyn, para de algún modo compensar las críticas recibidas por las masacres y aniquilamientos en las zonas ocupadas.
Zbigniew H. CICHOBLAZINSKI, ferroviario, subteniente del ejército polaco. Asesinado en katyn. Fotografía del día de su boda, con su esposa Adelajda. Katowice, 16 de enero de 1939
Abril normalmente trae la primavera a los bosques de Katyn, pero el invierno de 1939-40 había sido muy frío, y cuando los primeros soldados polacos llegaron de Kozielsk el 8 de abril aún habían ocasionales parches de nieve sobre el terreno, y el barro cubría el camino que llevaba desde la estación a la Kosogory ó "colina de las cabras". En Gniezdowo los vagones de Kozielsk, Starobieisk y Ostashkov descargaban sus pasajeros en unas jaulas de alambre de espino rodeada de una fuerte escolta de soldados soviéticos. Esto no pudo resultar demasiado tranquilizador a los oficiales polacos, que seguro que recordarían que el bosque de Katyn había sido usado ya 1919 para la ejecución de numerosos oficiales zaristas. Desde las jaulas los prisioneros fueron llevados en camiones hasta la Colina de las Cabras, y bajados con las manos atadas. Es fácil imaginar su desespero y horror ante el destino que les esperaba. Si un hombre luchaba o se resistía, parece ser que sus ejecutores ponían su abrigo sobre su cabeza, atándoselo alrededor de su cuello y llevado a rastras a la fosa en la que caería una vez asesinado. Esto ha sido sugerido por la evidencia de numerosos cadáveres que tenían el abrigo alrededor de la cabeza y que el abrigo estaba agujereado por la bala que se había alojado en la base del cráneo.
Es difícil imaginar el estado de ánimo de aquellos que fueron pacíficamente al encuentro de la muerte, con la espantosa imagen de sus camaradas caídos en las fosas, apretados, como sardinas en una lata, ordenadamente dispuestos, mientras los ejecutores se movían arriba y abajo, moviendo los cuerpos como si estuvieran en un matadero. Una vez finalizada la matanza, los asesinos se dedicaron a la más inocente, en apariencia, de las ocupaciones: aplanar el terreno y plantar árboles las tumbas. Y aquí cometieron el primer error. Evidentemente, si los alemanes hubieran asesinado a los polacos en 1941, es dudoso que los ejecutores, de ser alemanes, se hubieran tomado la molestia de plantar árboles para cubrir la masacre. Después de todo, estaban en los umbrales de la victoria. Además, analizados estos jóvenes árboles, un competente botánico reveló sin lugar a duda que el último árbol había sido plantado en mayo de 1940. En 1940 no había nazis por la zona.
La tumba de los 2.500. La mayor de las siete fosas descubiertas hasta ahora adopta forma de "L". Tiene 8 m. de anchura, 28 m. de longitud en un caso y en otro 16 m. Los oficiales polacos habían sido enterrados en cinco capas, 500 en cada una de ellas.
Los nazis convocan una comisión que Leonard Conti, profesor de 40 años y responsable de los Asuntos de Salud del Reich, (que se suicidaría el 6 de octubre de 1945 en una prisión aliada donde estaba a la espera de juicio por su participación en el programa de eutanasia). Dicha comisión está formada por científicos y médicos de Finlandia, Rumania, Hungría, Suiza, Holanda, Checoslovaquia, Bulgaria, Yugoslavia, Bélgica y Dinamarca y que también incluye un periodista polaco. Dicha comisión sale hacia Katyn a finales de abril. Al llegar a Katyn, en el centro del bosque encuentran una loma, llamada Kosogory ó "colina de las cabras". Bajo sus los abetos han sido descubiertas 8 fosas comunes de una longitud de unos 25-28 metros por 16 de ancho que contienen hasta 12 capas de cadáveres 7 están unas al lado de otras la octava esta apartada hacia el Dnieper. Los trabajos de investigación son supervisados por los alemanes, pero el verdadero y propio trabajo está dirigido por la Cruz Roja polaca, con el doctor Wodzinski como responsable de la investigación, que tiene a su disposición vecinos de pueblos cercanos y a un grupo de prisioneros de guerra rusos. Los cadáveres son sacados y colocados en fila unos junto a otros, examinados y se sacan los objetos que tienen en los bolsillos. Los uniformes, aún en buen estado, sólo han perdido un poco el color y es imposible desabrochar los bolsillos ni sacar las botas. Para poder sacar los objetos personales y hacer un registro minucioso proceden a cortar las ropas con cuchillos. Como ya mencionó radio Berlín, los muertos presentan un tiro en la nuca. Además, numerosos prisioneros, ente ellos los generales polacos Smoravinski y Bohatyrewicz, presentan además heridas de bayoneta. Todos los cadáveres tienen sus manos atadas con nudos especiales usados solo en Rusia. Los cuerpos habían sido sistemáticamente enterrados en fosas comunes, apilados a razón de unos 500 cadáveres por fosa. Sin embargo, a pesar del cuidado que tuvo la policía para evitar dejar rastros y testigos, cometieron otro error, mayor que el de los árboles: muchos de los cuerpos fueron enterrados sin quitarles sus pertenencias, posiblemente debido a la premura con que se efectuaban las ejecuciones.
Todas las objetos hallados (carteras, fotos, medallas, libros, anillos, encendedores, etc.) son numerados y el cadáver que los portaba recibe el mismo número. Entre los muertos se encuentran recortes de periódicos editados por los rusos en lengua polaca, postales, cartas, cuadernos y diarios. Todos ellos tienen fechas anteriores a abril de 1940. Adicionalmente, se descubre que los abetos del bosque tenían cinco años y habían sido trasplantados con dos años de edad, por lo que habían pasado tres desde el trasplante hasta la apertura de las fosas. Por si fuera poco habitantes de la zona prestaron declaración sobre como y donde ocurrieron las matanzas. Un obrero, Krivozehrtzov, comentó que en la primavera de 1940 fue a trabajar a la estación de Gniezdovo y que a primeros de marzo vio llegar trenes con prisioneros polacos que eran después llevados en camiones cerrados hasta el bosque de Katyn y que los lugareños los llamaban (a los camiones) “ciornyj woron” - cuervos negros -. Con los camiones iban autos civiles que les precedían y cerraban la comitiva. Luego supo que los prisioneros eran polacos y procedían de Kozielsk.
A 30 de abril de 1943 se han exhumado 982 cuerpos y se ha identificado un 70 % de ellos. El profesor Buthy lleva a cabo numerosas disecciones de los cadáveres, y se confirma que todos murieron por heridas de bala en la cabeza, hallándose el orificio de entrada en la nuca. En la mayoría de los casos sólo se disparó una bala, pero se encuentran algunos cráneos con dos balas en su interior, y un caso extraordinario con tres balas. Todos los proyectiles tenían menos de 8 mm –7.65mm, para ser exactos. Por los daños causados se presume que los disparos fueron realizados con el cañón presionando la nuca o a muy corta distancia de esta. La asombrosa regularidad de las heridas permite presuponer que todos los disparos fueron hechos por manos experimentados. Asimismo, los cadáveres mostraban un método similar de atar las manos y en algunos casos, heridas causadas por bayonetas. El método era similar al hallado en los cadáveres de civiles rusos encontrados posteriormente en el bosque de Katyn.
Tampoco había lugar a dudas de la nacionalidad de los uniformes, extremadamente bien conservados. Además, era ropa de invierno. Los uniformes se correspondían perfectamente con las medidas del portador. Curiosamente, no se encontraron anillos ni relojes en los cadáveres, aunque los diarios hallados en los cadáveres permite suponer que sus dueños aún los conservaban en sus últimos días, quizás horas, de vida. Además, los diarios, periódicos y la correspondencia hallada en los cadáveres correspondían al periodo comprendido entre el otoño de 1939 y marzo y abril de 1940. El periódico más reciente estaba fechado en 22 de abril de 1940.
Piotr DROZDZ, sargento de la policía polaca. Asesinado en Katyn.
De Katyn a Nuremberg.
Cuando la URSS recupera sus territorios ocupados, inmediatamente vuelven a exhumar los cadáveres y emiten informes probatorios de los "verdaderos autores de la masacre" es decir los alemanes. Para entonces, como se supo más tarde, no había un político británico que creyera remotamente en la culpabilidad alemana, aunque públicamente manifestaran el descargo de culpa del aliado soviético. El tema Katyn no fue olvidado, sin embargo, y uno de los impulsores de investigar (Sikorski), tuvo un final trágico el 4 de julio de 1943 cuando regresaba de inspeccionar las tropas polacas en Medio Oriente y su avión cayó al Mediterráneo por causas desconocidas. En 1945 se abre una nueva investigación promovida por el ministro de justicia Swiatlovski, dirigida por el procurador general de Cracovia, Román Martini, que, durante la investigación, descubre la relación de oficiales rusos que dirigían los campos de Kozielsk y Starobielsk, además algo desconcertante: en las fosas habían sido encontrados cartuchos de proyectiles de fabricación alemana, de la empresa Gustav Genschow, ubicada en las proximidades de Kalsruhe, cartuchos con la marca de la fabrica GECO 7,65. Martini se preguntaba como era posible que si los alemanes quisieran atribuir la matanza a los rusos hubieran empleado proyectiles propios en vez de soviéticos de los cuales tenían abundante provisión después de la derrota del ejercito ruso. Martini continuó la investigación y descubrió que en 1924 Genschow había sido autorizado a exportar municiones a la URSS en grandes cantidades pero también recibieron esa munición los países bálticos y Polonia.
Martini acabó la investigación en febrero de 1946, volvió a Polonia y envió un memorial con sus conclusiones al Ministro de Justicia, tras depositar previamente una copia en un notario en Suecia, para "abrir en caso de muerte ó desaparición". En la noche del 12 al 13 de marzo Martini resultó muerto en su casa de Cracovia por disparos de ametralladora por dos jóvenes, era una pareja de 19 y 17 años, miembros del comité para la amistad soviético-polaca. Son detenidos al día siguiente y encerrados en la cárcel de San Miguel de Cracovia, una de las más rigurosamente custodiadas; a los tres días se fugan de la prisión durante la noche. Nunca más se sabrá de ellos. Nada sale de lo descubierto por Martini. Durante el juicio de Nuremberg se intentó, bajo presión soviética y la indiferencia británica, de investigar y acusar a los "culpables" alemanes del crimen en masa de Katyn. Incluso se pretendió incriminar a oficiales superiores incluso generales, que no habían sido incriminados en otros supuestos actos criminales. Por los archivos del juicio, en virtud de los Estatutos de Nuremberg según los cuales los informes de las comisiones de encuestas aliadas tenían el valor de prueba, el informe soviético sobre Katyn, acusando a los alemanes de la matanza de 11.000 militares y civiles polacos fue aceptado por los vencedores como prueba auténtica, indiscutible, el 8 de agosto de 1945. Finalmente, no hubo pruebas suficientes y la causa fue desestimada. Sostienen que una comisión especial organizada por la URSS investigó los crímenes formaban parte de dicha comisión entre otros la hija del embajador de EEUU en Moscú y el escritor Alexis Tolstoi. Dicha comisión se puso a trabajar inmediatamente después de la liberación de Smolensko, interrogando a los habitantes de la zona y exhumando los cadáveres. La comisión llegó a las siguientes conclusiones
-Los prisioneros de guerra polacos recluidos en tres campos por los rusos al oeste de Smolensko y ocupados en diferentes trabajos siguieron allí tras la ocupación alemana de Smolensko en julio del 41.
-Los alemanes exterminaron a los prisioneros polacos en otoño del 41.
-Los fusilamientos en masa fueron hechos por unidades alemanas preparadas específicamente para esa misión, camufladas con el nombre convencional de comando 537, un batallón de ingenieros a las órdenes del teniente Arnes y los subtenientes Rocht y Hotte.
-En 1943 los alemanes trataron de atribuir los asesinatos a los soviéticos y se procuraron con torturas y amenazas algunos testigos falsos entre los habitantes de Smolensko y alrededores. Se llama a declarar al alcalde de Smolensko durante la ocupación alemana y dice que un interprete le había comunicado que los alemanes tenían intención de fusilar a los soldados polacos. Otro testigo es uno de los médicos que formaron parte de la investigación llevada a cabo por los alemanes, el doctor Markov, de la universidad de Sofía y comenta que la investigación fue muy breve y que cuando llegaron las fosas estaban abiertas y que las autopsias fueron realizadas a solo 8 cadáveres. Además no se les permito a los miembros de la comisión ver los objetos encontrados. Posteriormente a preguntas sobre porqué había firmado el acta de la investigación el doctor Markov declaró que de regreso a Bulgaria y en un aeropuerto en el que hicieron escala les presentaron el acta a firmar. Viendo que estaban rodeados de soldados alemanes firmó, ya que estaban en una situación delicada, pero que al llegar a Bulgaria presentó una protesta y el asunto no llegó a más. El veredicto fue de absolución contra 22 jefes alemanes por la matanza de Katyn.
Posteriormente a los tres años, un periodista americano investigó el asunto y supo de la carta de y la recuperó. Hubo una última investigación del congreso de EE.UU presidida por el senador Maiden, celebrada en Francfort y fueron invitados soviéticos y polacos, interrogándose a numerosos testigos. Entre dichos testigos se encontraba un coronel americano, que comentó que aunque odiaba a los nazis tuvo que reconocer que la matanza había sido cosa de los rusos y otro teniente coronel afirmó que dejó Katyn convencido que habían sido los rusos autores de la matanza. Todos los médicos de la comisión, a excepción de Markov, afirmaron no haber sufrido presiones para firmar el acta El médico suizo Neville dijo que estaba claro que Markov había recibido amenazas lo que no quedaba claro era si habían sido los soviéticos ó los alemanes los autores de ellas.
Capa a capa. Amontonados, los cadávares se acumulan unos junto a otros, unos sobre otros. Cuando se hizo esta fotografía se habían retirado ya dos capas de restos. Los trabajos de excavación dejaron la descubierto otras tres.
Ejecución.
El 5 de marzo de 1940, siguiendo indicaciones de una nota enviada a Stalin por Beria, los miembros del Politburo — Stalin, Vyacheslav Molotov, Lazar Kaganovich, Mikhail Kalinin, Kliment Voroshilov, Anastas Mikoyan y Beria — firmaron la orden de ejecución 25,700 "nacionalistas y contrarevolucionarios" polacos mantenidos en los campos. Los oficiales polacos ejecutados lo fueron, pues, porque eran considerados "criminales de estado" y "enemigos de los soviets". ¿Por qué? Porque eran terratenientes, aristócratas, social demócratas o "Pilsudskistas" (lo cual era un crimen durante el mandato de Stalin).
Entre el 3 de abril y el 19 de mayo de 1940 22.000 prisoneros polacos fueron ejecutados:
-de los campos de Kozelsk, Ostashkov y Starobelsk1: 14,700 [según el informe número 13 del Politburo del Comité central de 5 de marzo de 1940]-15,570 [según Zawodny, Janusz K., Death in the Forest: The Story of the Katyn Forest Massacre, University of Notre Dame Press, 1962,]
-En Bielorrusia y Ucrania: 11,000 [según el informe numero 13 del Politburo del Comité central de 5 de marzo de 1940]
Un informe de 1956 del jefe del KGB Alexander Shelepin a Nikita Khrushchev confirmó 21,257 de estos asesinatos, distribuidos del siguiente modo: Katyn–4.421, Starobelsk –3.820, Ostashkov –.6.311, otros lugares –7,305. [Malcher,G. C. Blank Pages: Soviet Genocide Against the Polish People. Surrey (U.K.): Pryford Press) 1991, p. 168]. Los muertos en Katyn incluían un almirante, 2 generales, 24 coroneles, 79 tenientes coroneles, 258 comandantes, 654 capitanes, 17 capitanes navales, 3.420 suboficiales, 7 capellanes, 3 terratenientes, un príncipe, 43 empleados públicos, 85 oficiales y 131 médicos. Entre los muertos se incluían 20 profesores universitarios, 300 médicos, varios cientos de abogados, ingenieros y maestros, 100 escritores y periodistas y 200 pilotos. En total, el NKVD eliminó la mitad del cuerpo de oficiales polacos. Sólo se libran los 400 de Griazovtez –de hecho, 448: 245 oficiales de Kozielsk, 79 de Starobielsk y 124 de Ostashkor -. Según el testimonio de Dmitri Stepanovich Tokariev , antiguo jefe del NKVD de Kalinin, los internos de Kozelsk fueron ejecutados en Katyn, los de Starobielsk en la prisión del NKVD de Kharkov y enterrados cerca de Pyatikhatki y los de Ostashkov en la prisión del NKVD de Kalinin (Tver) y enterrados en Miednoje (Mednoye). Las ejecuciones comenzaron el 4 de abril de 1940, y se usaron pistolas Walther suministradas por Moscú.
Cartel de propaganda nazi.
Y he aquí lo cínico dentro de la tragedia.
El 1 de octubre de 1939 un comité dirigido por Zhdanov dividió los POWs polacos en 6 grupos: a) Soldados Ucranianos, Bielorusos, Lituanos y Polacos étnicos de origen campesino u obrero, con residencia en la Polonia ocupada (en teoría iban a ser liberados, pero acabaron como esclavos del NKVD); b) Mismo origen étnico y social, pero con residencia en la zona ocupada por el III Reich (para ser devueltos a los alemanes); c) oficiales desde teniente coronel a general d) otros rangos de la oficialidad; e) agentes de los servicios de inteligencia y contrainteligencia, policías militares, policías f) 800 POWs Checos, retenidos hasta el fin de la guerra. El 2 octubre Stalin aprobó esta clasificación y ordenó al NKVD que liberar a los POWs Checos, después de que estos prometieran no combatir en guerras anti-sovieticas, una vez conseguidos fueron enviados a Rumania en la primavera de 1941. ¿Que pasó con los soldados del grupo b? Muy sencillo: 42.492 soldados polacos fueron entregados a Alemania en 23 de noviembre de 1939, incluidos los soldados de origen judío, cuyas peticiones para permanecer en la URSS fueron rechazadas.
Ludwik FIGLUS, capitán del ejercito polaco. Asesinado en Katyn.
Entre los cadáveres de Katyn se hallaba el de una mujer, Janina Lewandowska. Nacida Janina Dowbor-Musnicka hacia 1910, halló la subteniente Janina Dowbor Musnicki Lewandowska un trágico fin en Katyn. A los 20 años fue la primera mujer en Europa en saltar en paracaídas desde una altura superior a los 5 kms. Por su bella y carismática voz -era una gran cantante- fue bautizada como Slowik Poznanski, el ruiseñor de Poznan. En 1938, casó con el Teniente Coronel Lewandowski. En 1939 fue movilizada para defender Polonia, incorporandose al Ejército polaco de Poznan, en Wielkopolska. Derribada, fue capturada por los alemanes, que la transferieron a los rusos el 24 de septiembre de 1939 e internada en el campo de prisioneros de Ostakov.
El 15 de abril de 1943 su cadáver fue hallado en Katyn.
Janina Lewandowska.
El testimonio de los supervivientes.
En 1952 un comité selecto del senado publicó un informe sobre Katyn, en dos volúmenes: "The Katyn Forest Massacre," House Report No. 2505, 82nd Congress, 2nd Session (December 22. 1952). En el se recoge el testimonio de 26 oficiales que habían sido originalmente prisioneros en Kobielsk, con otros 5.000 compañeros; Starobielsk, que contenía a 4.000 cautivos; y Ostashkov, en el que estaban internados 6.400 polacos.
En la ultima entrada del diario hallado en el cadáver del mayor Adam Solsk, fechado en 8 de abril de 1940, se lee:
“Desde las 12 de la noche estamos en Smolesko.
“9 de abril, 1940, faltan unos pocos minutos para las 5 am, y comienzan los preparativos para partir. ¿A donde vamos, y entonces que?
“Desde el amanecer, el día ha comenzado de una manera particular. Nos trasladan en camiones, a un lugar en el bosque, una especie de estación veraniega. Entonces nos sometieron a un intenso registro, me quitaron el reloj, en el que vi que eran las 6.30 am (8.30), mi alianza de matrimonio, mis rublos, mi cinturón y mi cuchillo de bolsillo.”
Aquí acaba el diario.
Zdzislaw S. LESZCZYNSKI, terrateniente, teniente del ejército polaco, veterano de la guerra de 1919-20. Asesinado en Katyn.
Los prisioneros evacuados desde Starobielks testificaron haber visto inscripciones de sus compañeros que decían “Nos llevan a Kharkov." El rastro de los prisioneros evacuados de Ostashkov finaliza en Wiasma, según aseguró el testigo Zygmunt Luszczynski: “Nos llevaron de Ostashkov a Wiasma, donde nos quedamos durante 3 días. Entonces, seis de los siete vagones del tren fueron desenganchados y se los llevaron a otra parte, mientras que a nosotros nos llevaron a Babynino (en ruta a Pavlishev Bor). Otro prisionero asegura firmemente que los prisioneros de Ostashkov fueron ahogados en la mar Blanco. Adam Moszynski, ex prisionero de Starobielsk, testificó: “Hay tres Katyns en el mundo: Uno en el bosque de Katyn, cerca de Gniezdovo (Smolensk); el segundo, los de Starobielsk, cerca de Kharkov, y los de Ostashkov, en el mar Blanco”.
El coronel George Grobicki, que estuvo internado en Kozielsk, testificó: “todos estabamos vestidos al abandonar los campos como cuando fuimos hechos prisioneros. Mucha gente llevaba sus abrigos cuando dejaron los campos.” Evidentemente, si los prisioneros hubieran sido ejecutados por los nazis en agosto, es dudoso que llevaran sus abrigos de invierno. Según el testimonio de Geobicki, cuando leyó los informes alemanes sobre como se hallaban los cadáveres en las fosas, se dio cuenta de que habían sido enterrados siguiendo las mismas agrupaciones que formaban cuando fueron evacuados de Kozielsk. Es difícil de creer que los prisioneros seguirían agrupados del siguiente modo si hubieran sido ejecutados por los alemanes en agosto de 1941.
El 5 de abril de 1940 el oficial polaco de mayor rango en Starobielsk eran el comandante Niewiarowski. A las 9:00 a.m. el comandante del campo, teniente coronel Boreshkov, y Kirshov, el comisario político, le dijeron que ese mismo día el primer contingente de oficiales –195- abandonaría el campo,
"A dónde van?" preguntó Niewiarowski.
"A dónde ?' Boreshkov preguntó, "A casa! Primero serán enviados a campos de transito, y de ahí a vuestro lugar de orígentes, con vuestras mujeres”.
A.Woronecki, preguntando a uno de sus guardianes sobre los soldados desaparecidos, obtuvo la siguiente respuesta:
“No los volveréis a ver. No han sido enviados a casa, ni a campos de trabajo [...] Los han ahogado”. El sargento de la policía militar
La posible ruta de los prisioneros polacos.
El testimonio de los observadores presentes en KATYN durante las exhumaciones
El corresponsal sueco Christer Jaederlunt, del Stockholm Tidningen, fue invitado por el ministerio de propaganda nazi para visitar Katyn. Al principio sospechó que se trataba de un montaje nazi para lanzar una diatriba anticomunista. Sin embargo, al llegar a Katyn, y tras realizar unas cuantas investigaciones, Jaederlunt tuvo que reconocer que no podía tratarse de un montaje propagandístico nazi: “No nos fiábamos de Goebbels y pensamos que podía tratarse de un montaje. Pero cuando estuve frente a las fosas, todas mis sospechas se desvanecieron. “
Casmir Skarzynski de la Cruz Roja polaca establecida en la Polonia ocupada testificó que la Cruz Roja no quería participar en el comité que iba a investigar la masacre, porque lo consideraron un “mero movimiento propagandístico”. Una vez en Katyn, la magnitud de la tragedia le conmovió y se convenció de que el ejército alemán era inocente, y que por ello testificaba, debido a su convencimiento.
El teniente coronel Donald B. Stewart y el coronel John H. Van Vliet, Jr., del US Army habían sido capturados por los alemanes en África del Norte. Ellos, junto con dos oficiales ingleses visitaron Katyn en Mayo de 1943. Como en el caso de Christer Jaederlunt , Stewart también sospechaba sobre las intenciones alemanas, y él estaba decidido a no participar en ningún acto propagandístico nazi. Van Vliet afirmó: “Odiaba a los alemanes. No quería creerles. Al ser invitado para ir a Katyn, me di cuenta que los alemanes querían manipularme para hacer creer al mundo que Soviética era culpable. Y me propuse no dejarme convencer”. La visión de los cadáveres les hizo cambiar de opinión. Los dos oficiales comentaron el excelente estado de las ropas, especialmente las botas. Por su experiencia como prisioneros de guerra de los alemanes, ambos oficiales afirmaron que las ropas no podían haber estado en ese estado si hubieran sido llevadas por un año en un campo de prisioneros. Si los oficiales polacos hubieran sido usados para construir carreteras, como indicaban los soviéticos, las ropas y las botas hubieran mostrado un evidente desgaste, y ese no era el caso.
Marian A. J. LOWINSKI, capitán del ejército polaco. Asesinado en Katyn
Zbigniew Rowinsk estaba prisionero en Woldenberg cuando fue llevado a Katyn en abril de 1943. Afirmó que no todos los prisioneros fueron ejecutados por un disparo en la cabeza: “Supongo que sólo los que quisieron defenderse fueron atados, porque vi varios cadáveres con serrín en sus bocas y algunos con sus cabezas cubiertas por sus abrigos, con una cuerda alrededor del cuello y conectada con las ligaduras que le ataban las manos. Por tanto, si se movían para liberar sus manos, debieron ahogarse ellos mismos”.
El testigo identificado como "John Doe" mantuvo que el y un compatriota habían visto a los soviéticos ejecutar a 200 prisioneros polacos en lo que el supuso que era el bosque de Katyn. Estas observaciones fueron efectuadas por el testigo y sus compañeros tras escaparse del campo de prisioneros de Pavilschchev Bor, a principios de noviembre. Tras narrar como observaron como eran llevados los prisioneros polacos al bosque, el testigo continuó: “Dos de ellos [soldados soviéticos] les ataron las manos a la espalda y uno de ellos levantó su barbilla –la de la víctima- abrió su boca y se la llenó con un puñado de serrín”. Añadió el testigo que vio a la mayoría de los prisioneros ejecutados con un tiro en la nuca, pero que algunos fueron lanzados vivos a las tumbas para que se asfixiaran. "John Doe” añadió que varios prisioneros fueron maniatados con alambre de espino. Debe hacerse notar que cuando “John Doe” testificó estos hallazgos no se habían hecho públicos, aunque se encontraban testimonios similares entre el material recogido por el gobierno polaco relativo a la masacre. Estos testimonios fueron confirmados por el doctor Tramsen, de la comisión médica alemana, y por el Dr. Naville, de Suiza, de la comisión médica internacional. Varios testigos alemanes confirmaron estos detalles.
Boris Olshansky, ex oficial del ejército soviético que escapó en 1946 a EEUU, relató sus conversaciones con N. N. Burdenko, director de la comisión especial soviética que investigó la masacre en enero de 1944 y que afirmó que ésta tuvo lugar en otoño de 1941. Olshansky testificó que Burdenko le dijo que el informe era falso, que Stalin le había nombrado personalmente para ocuparse del asunto, que todos los cadáveres tenían una antigüedad de 4 años, y que, finalmente, todo se había tratado de un error del NKVD. Olshansky añadió que Burdenko le aseguró que en Soviética existían más Katyns en la URSS.
Juliusz NIKIEL, Hombre de negocios, subteniente del ejército polaco.
Testimonio de la comisión médica internacional.
Los alemanes formaron una comisión interancional con expertos en criminología de 12 países europeos. El comité escuchó los testimonios de cinco de estos médicos:
Dr. Edward Lucas Miloslavich (Croacia)
Dr. Helge Tramsen (Dinamarca).
Dr. Ferenc Orsos (Hungría.
Dr. Francois Naville (Suiza).
Dr. Vincenzo Mario Palmieri (Italia).
Todos afirmaron haber tenido completa libertada para investigar y actuar en la manera que considerasen más conveniente durante la investigación. Asimismo, se les dio libertada para interrogar a quien considerasen apropiado. Su conclusión unánime fue que los polacos asesinados en Katyn lo fueron al menos 3 años atrás, y emplazaron la muerte en abril de 1940.
El Dr. Tramsen presentó el protocolo original firmado por los 12 doctores de su puño y letra. Los Dr. Orsos, Dr. Naville y Dr. Tramsen identificaron el protocolo y aseguraron que mantenían las mismas conclusiones que cuando firmaron el informe el 30 de abril de 1943. El Dr. Miloslavich testificó lo siguiente: "Un cadáver estaba encima de otro, con las caras hacia abajo. No había nada que los separara. Todos los cadáveres llevaban el uniforme del ejército polaco, ropa de invierno, ropa interior y el uniforme, incluyendo también los abrigos. Habían tres cadáveres uno al lado del otro, con doce columnas de profundidad, y así multiplicado por la longitud de la fosa. [...] Según mis estimaciones, se hallaron 2,870 cadáveres, o un poco menos de 3000 oficiales. [...] Los cadáveres estaban apretados y unidos por los fluidos emanados por los cadáveres. Los fluidos de la descomposición habían empezado a penetrar e inflitrar cada cadáver. Había una masa sólida en la que sólo se podían reconocer los cráneos para saber que eran seres humanos.
El doctor Miloslavich examinó varios cadáveres, encontrando en todos la herida mortal en la nuca, lo que los alemanes denominaron `nacken schuss.' En la mayoría de los casos, la bala entró por la nuca y salió en la base de la nariz, lo que significa que la cabeza estaba orientada hacia abajo. Los disparon eran tan precisos que la médula espinal fue completamente destruída. Tanto Tramsen como Naville presentaron numerosa documentación, botones, insignias de oficiales, y, en el caso del Dr. Naville, una pitillera, que tomaron de los cadáveres de Katyn durante las autopsias y que antes de abandonar la comisión ofrecieron a las autoridades
Bronislaw W. PINIECKI, teniente coronel del ejército polaco, OVM. Asesinado en Katyn.
El informe Soviético.
El informe soviético, realizado por una comisión exclusivamente soviética, apareció por primera vez en 1946. A primera vista, las afirmaciones soviética son incongruentes. Los testigos afirman haber visto oficiales polacos trabajando en proyectos de construcción en el área de Smolensk antes de la invasión alemana. Sin embargo, si los oficiales polacos hubieran trabajado en tales proyectos, sus uniformes y botas estarían desgastados. Pero el testimonio del coronel Van Vliet desmiente este extremo.
También tenemos el testimonio de Joseph Mackiewicz , que visitó Katyn en mayo de 1943 con instrucciones del movimiento de resistencia polaco, y que estudió concienzudamente todo lo relacionado con la masacre. Mackiewicz dijo: “La comisión soviética afirmó que los prisioneros polacos fueron llevados a la estación de Gniezdowo en 1940, y enviados a tres campos, números 1 ON, No. 2 ON y No. 3 ON, a una distancia de entre 25 y 45 kms al oeste de Smolensk, y que en 1941 fueron capturados por los alemanes. Esto, por supuesto, es una mentira, pues dichos campos no existían en la localidad. De haber existido esos campos, hubieran sido notificados al embajador Kot, los generales Sikorski y Anders y al señor Czapski, que llevó a cabo una larga búsqueda de estos hombres.”
“Las alegaciones soviéticas referentes a que los prisioneros polacos no pudieron ser evacuados ante el avance alemán por falta de material de transporte son asimismo falsas. [...] El comunicado soviético informa que el comandante del campo de prisioneros 1 ON [el mayor de la NKGB Wietosznikow] [...] se puso en contacto con el comandante de las fuerzas de transporte soviéticas en Smolensk, Iwannov, con una petición de transportes para evacuar a los prisioneros. Como fue imposible conseguirlos, los prisioneros polacos cayeron en manos alemanas”. Por tanto, si Wietosznikow, que era el comandante de las fuerzas de seguridad, sabía el paradero de estos soldados, ¿como es posible que Stalin, Molotov y Vischinsky no lo supieran? - tal y como expresaron a Knot, Sikorski y Anders en los diferentes encuentros sostenidos a partir de 1941. ¿Y como es posible que durante 2 años más no se supiera nada de ellos? ¿Acaso no informó Wietosznikow sus superiores de lo sucedido con los prisioneros? Parece ser que no, pues cuando Czapski preguntó al NKVD sobre el paradero de los prisioneros, el NKVD le podría haber informado inmediatamente de que habían sido capturados por los alemanes. Pero no lo hicieron. ¿Tal vez será porque nunca existieron esos campos?
Jan PRZEWLOCKI, sargento de la policía. Con sus hijos Ryszard y Henryk. Los niños y su esposa, Maria, fueron deportados el 13 de abril de 1940 de Oblast de Arkhangelsk Oblast, donde Henryk (7 años de edad) murió en diciembre de 1940 de malnutrición, frío extremo y neumonía. Su padre fue asesinado en Katyn.
Otro dato curioso. En el informe soviético, el testigo T.E. Fatkov afirma que los transportes de prisioneros polacos duraron hasta setiembre de 1941. Entonces, ¿por qué todos estos prisioneros usaban sus uniformes de invierno? El tiempo entre agosto y setiembre de 1941 en el área de Smolensk fue extraordinariamente cálido, con temperaturas que rondaron los 65 y 75 grados Fahrenheit. Es inconcebible que los prisioneros llevaran abrigos y bufandas si fueron ejecutados en agosto y setiembre de 1941. Asimismo, los testigos rusos afirmaron que reconocieron a los prisioneros polacos por que usaban sus uniformes del ejército polaco. Cuando el general Anders comenzó a formar su ejército con prisioneros de otros campos en 1941, estos no vestían el uniforme original, desgastado por dos años de cautividad.
Otra inconsistencia: un testigo, Moskovoskaya, afirma que hablo con un hombre llamado Yegorov de 1943. Yegorov le contó que había participado, por ordenes alemanas, en retirar de los cadáveres todos los documentos posteriores a mayo de 1940. Aparentemente esta conversación tuvo lugar en marzo, y Yegorov describía actividades en las que participó en el mes de abril siguiente. Otra afirmación fue que cerca de 500 ciudadanos soviéticos participaron en esta tarea, siendo ejecutados posteriormente por los alemanes. En ninguna parte del informe soviético se comenta el hallazgo de las tumbas de estos 500 supuestos asesinados. Asimismo, el informe asegura que se encontraron 11,000 cadáveres en Katyn. Pero la evidencia demuestra que el comité sólo halló 4,253 cadáveres en Katyn. ¿Por qué las autoridades soviéticas no desenterraron los 7.000 cadáveres restantes y los mostraron al mundo? También es interesante la ausencia de referencias al tipo de munición usado, 7.65mm Gecko, fabricado por una firma alemana y vendida a los países bálticos y a Rusia en los años 30. Según la comisión especial establecida en 1944, se hallaron documentos en los cadáveres que eran no sólo posteriores a 1940, sino a la primavera y verano de 1941.
En el cadáver 92: una carta desde Varsovia en Ruso dirigido a la Oficina Central de Prisioneros de Guerra, Moscú, Kuibuschew, 12 En ella "Sophie" pregunta sobre el paradero de su marido, Thomas Sigon. La carata está data a el 12 de septiembre de 1940 y lleva sellos alemanes y rusos: "Warsaw, 9/40” y "Oficina de correos de Moscú 9 28/IX40", y la nota: "entregada el 15/11I/40" (firma ilegible). Sin embargo, los soviéticos se olvidaron mencionar una frase escrita en tinta violeta: "Napravit' v Upravlenie po delam vojennoplennykh", que significa que la carta no fue entragada a Zigon pues, según las ordenes de Soprunenko todas las cartas debían ser enviadas a la NKVD,. Finalmente, no hay ningún "Tomasz Zigon'" en las listas de los prisioneros. ("Katynskij sindrom", pp.371, 372).
En el cadáver 4: Carta 0112 desde Tarnopol -"Tarnopol 12/X/40"-. Contenido ilegible. Según el mismo libro, ("Katynskij sindrom", pp. 373) la fecha es: "Tarnopol' 12.II.1940 g." – es decir, 12 de febrero, no octubre.
En el cadáver 101: Paquete 10293, del 19.12.1939, Koselsk, para LEWANDOWSKY EDUARD ADAMOWITSCH. El reverso contiene una nota de 14 de Marzo de 1941. Sin embargo Lewandowski no estaba Kozesk, sino Ostashkovsk y el paquete fue transmitido a la “UNKVD" según el documento UPVI NKVD no. 051/2 (27.IV.1940) ("Katynskij sindrom", 373).
En el cadáver 46: Recibo emitido en Starobelskyi el 16.12.1939 para ARASCHKEWITSCH WLADIMIR RUDOLPHOWITSCH. El reverso contiene una nota de 25 March 1941.
En el mismo cadáver (46): Recibo emitido en el campo 1ON a 5 de mayo de 1941 por el depósito de 225 rublos aceptado por ARASCHKEWITSCH.
En el mismo cadáver (46): Recibo emitido en el campo 1ON a 6 de abril de 1941 por el depósito de 102 rublos aceptado por ARASCHKEWITSCH.
Sin embargo, Arashkevich no estaba en Starobelskyi, sino en Ostashkovsk Ostashkovsk y el paquete fue transmitido a la “UNKVD" según el documento UPVI NKVD no no. 062/2 (19.V.1940). ("Katynskij sindrom", 373).
En el cadáver 53: Carta en polaco con la dirección: Varsovia, Bagatelja 15, casa 47, Irene Kutschinskaja, 20 Junio 1941. Remitente: Sender: Stanislav Kutschinskij. Había varios, Stanislav Stanislavovich Kuchinskij en los tres campos, de los cuales uno no fue ejecutado sino transferido a Moscú –carta del 16.02.1940 de Fedotov y Iljin a Khokhlov-, por lo cual estaría en condiciones para escribir lo que el NKVD quisiera. No hace falta recordar, supongo, que los campos ON no existieron –véase el testimonio de Mackiewicz-.
En el cadáver 101: Recibo emitido en el campo 1ON a 18 de mayo de 1941 por el depósito de 175 rublos aceptado por LEWANDOWSKY. Campos ON –véase el testimonio de Mackiewicz-.
En el cadáver 71: Imagen de Jesús contenido entre las páginas 144 y 145 de un devocionario católico. En el reverso de la imagen hay una nota firmada -"Jadvinja"- y fechada el 4 de abril de 1941. Este es el único “enigma” para el que no he encontrado una explicación salvo esto: si las “pruebas” halladas en los anteriores cadáveres eran falsas, como he probado, ¿qué posibilidades hay de que esto no sea otra falsificación?
Karol J. SORDYL, capitán del ejército polaco, el día de su boda con Estefanía. Asesinado en Katyn. {mospagebreak}
Nuremberg.
Durante los juicios de Nuremberg los soviéticos estaban a cargo de ejercer como parte acusadora en los crímenes de guerra cometidos en el Este, según el acuerdo de Londres de 1945. Curiosamente, los rusos fallaron a la hora de demostrar la culpabilidad alemana. Acusaron al coronel Ahrens, comandante del regimiento de Señales 537, como director de la matanza. Ahrens testificó que no llegó a Katyn hasta noviembre de 1941, como certificaron posteriormente el coronel Ahrens y el general Oberhaeuser. Es significativo que el tribunal internacional no le acusara de tales cargos. El antecesor del coronel Ahrens, el coronel Albert Bedenek, llegó a Smolensko el 28 de julio de 1941 y estableció los cuarteles del regimiento a mediados de agosto de 1941. En ese momento, los efectivos del regimiento eran 17 hombres –5 o 6 de los cuales eran oficiales, cuatro suboficiales y el resto tropa. Con esos efectivos los rusos afirmaron que se asesinaron a 11.000 prisioneros. Aún estando el regimiento al completo, este no contaba más que con 150 pistolas del calibre 7.65 mm –insuficientes para llevar a cabo tal matanza. Además, el regimiento estuvo ampliamente desplegado por el área de Smolensko, con lo que nunca estuvo concentrado en la zona de Katyn, al menos, no en los números requeridos para llevar a cabo la matanza. Además, según los rusos, los prisioneros de Ostashkov, Kozelsk, Starobielsk cayeron en manos alemanas y fueron ejecutados. Los de Griazoviec no lo fueron y sobrevivieron. Sin embargo, se encontraron cadáveres polacos en Mednoje –243 cadáveres con balas de 7.65 en la cabeza y documentación, que probaron que eran los prisioneros de Osthashokovskij- y Pyatikhatki. A esas zonas no llegaron los alemanes
Epílogo
En 1989, después del colapso de la URSS, Gorbachov admitió que la NKVD había ejecutado a los polacos y confirmaba la existencia de otros dos lugares más de ejecución similares - Mednoje y Pyatikhatki-., además de Katyn, donde siguiendo las órdenes de Stalin, en marzo de 1940, la NKVD había dado muerte a 25.700 polacos. En mayo de 1992, en un bosque cerca de Kharkov, investigadores privados rusos descubrieron una fosa común conteniendo 3.891 cuerpos de oficiales polacos procedentes de Starobielsk. En Junio, autoridades rusas descubrieron 30 fosas comunes en Miednoje, 100 millas al noroeste de Moscú. Contenían los restantes 6287 prisioneros polacos del campo en la isla Ostashkov en el Lago Seliguer. En otros lugares del bosque de Katyn se encontraron otras tumbas, conteniendo cuerpos de políticos rusos prisioneros quienes fueron ejecutados por la NKVD antes de la guerra. Parece ser que el Bosque de Katyn fue el lugar principal de ejecuciones de la NKVD de Stalin. El 13 de Abril de 1990, cincuenta años después de la masacre, Boris Yeltsin oficialmente admitió la responsabilidad de la URSS en el crimen de Katyn y el 14 de Octubre de 1992, envió al presidente polaco Lech Walesa los archivos secretos del caso. En Marzo de 2005 la comisión rusa, presidida por Alexander Savenkov declaró que las masacres no eran ni un genocidio, ni un crimen de guerra ni un crimen contra la humanidad, sino un crimen militar y que al haber transcurrido 50 años, había expirado y no había, en consecuencia, razones para emprender acciones legales. Vladimir Putin rechazó que investigadores políticos visitaran Moscú a finales de 2004 y 116 de los 183 volúmenes que contienen los resultados de las investigaciones han sido clasificados como secretos.
Alfred A. WILLICH, capitán del ejército polaco. Asesinado en Katyn.
Fuentes:
Exordio:
http://exordio.com/1939-1945/codex/msoldado/katyn.html
Forum Axis History:
http://forum.axishistory.com/viewtopic.php?t=57175
http://forum.axishistory.com/viewtopic.php?t=57145
http://forum.axishistory.com/viewtopic.php?t=57147
http://forum.axishistory.com/viewtopic.php?t=57050
http://forum.axishistory.com/viewtopic.php?t=57045
http://forum.axishistory.com/viewtopic.php?t=56995
http://forum.axishistory.com/viewtopic.php?t=56997
http://forum.axishistory.com/viewtopic.php?t=57002
http://forum.axishistory.com/viewtopic.php?t=57000
http://forum.axishistory.com/viewtopic.php?t=56993
http://forum.axishistory.com/viewtopic.php?t=56992
http://forum.axishistory.com/viewtopic.php?t=44639
http://forum.axishistory.com/viewtopic.php?t=45481
http://forum.axishistory.com/viewtopic.php?t=18124
http://forum.axishistory.com/viewtopic.php?t=28090
http://forum.axishistory.com/viewtopic.php?t=19866
Debate este Artículo en su foro de opinion


































