Guerra en Cuba y Filipinas: combates terrestres
- Detalles
- Escrito por: Rafa
Fernando Puell de la Villa: Guerra en Cuba y Filipinascombates terrestres
- Autores: Fernando Puell de la Villa
- Localización: RUHM, ISSN-e 2254-6111, Vol. 2, Nº. 3, 2013, págs. 34-57
- Idioma: español
- Resumen
-
En el último tercio del siglo XIX, tres guerras de emancipación, culminadas con otra librada entre España y Estados Unidos, condujeron a la independencia de la isla de Cuba. A ellas se sumó la que tuvo como escenario la isla de Luzón, en Filipinas, derivando todo ello en la pérdida de los restos del inmenso imperio ultramarino de la Monarquía hispánica. De aquellas contiendas, este artículo contemplará únicamente los combates y operaciones terrestres, prestando especial atención a los que tuvieron lugar en ambos escenarios entre 1895 y 1898, convenientemente enmarcados en su contexto político, militar y operativo.
-
La Guerra Imjin (1592-1598) (I)
- Detalles
- Escrito por: Flavius Stilicho


La dimensión internacional de la Guerra Civil española
- Detalles
- Escrito por: Rafa.Rodrigo (kappo)
entro de poco se cumplirán 80 años tanto del final de la Guerra Civil española como del inicio de la Segunda Guerra mundial. Ambos hechos tienen una profunda relación, ya que sin la participación internacional en la guerra de España no se puede comprender la formación de las nuevas alianzas internacionales que llevarían a una nueva guerra mundial.
Contexto internacional
En la Europa de los años treinta la tendencia general fue la de la sustitución de los regímenes democráticos por regímenes dictatoriales o totalitarios. Existen varios antecedentes destacados. El primero ejemplo sería Italia, donde como consecuencia de la Marcha sobre Roma, en octubre de 1922, el nuevo jefe de Gobierno sería Benito Mussolini, jefe del Partido Fascista Italiano. La convulsa situación italiana y el miedo de las clases altas y el Ejército hacia una posible revolución bolchevique hicieron al rey Víctor Manuel III aceptar la renuncia del Gobierno y llamase como nuevo jefe del Gabinete a Mussolini. El segundo ejemplo es el de Alemania. La situación socio-política era absolutamente inestable. La crisis económica tocaba techo en 1932, año en que fueron convocadas tres elecciones al Reichstag. Las dos primeras fueron ganadas por el NSDAP de Hitler. Tras ellas el anciano presidente de la República de Weimar, el mariscal Hindenburg, decide encargar la formación de Gobierno a Hitler. Disueltas las cámaras y a pocos días de las nuevas elecciones el incendio del Parlamento permitirá a Gobierno la aprobación de unas leyes especiales de protección del Estado, que le permitió la detención de los opositores de izquierdas y en ese ambiente se celebraban las elecciones que le otorgaban la mayoría absoluta. Otros países que transformaron sus sistemas políticos a lo largo de la década de los años treinta en dictaduras fueron Portugal, Yugoslavia, Rumania, Bulgaria, Grecia, Hungría, Polonia, Estonia, Letonia, Lituania y Finlandia. Por lo tanto se puede hablar de una tendencia general hacia los regímenes dictatoriales. Igualmente, hay que señalar a la URSS como país totalitario, con lo cual, realmente democráticos tan sólo encontraríamos en 1936 a Francia, Reino Unido, Checoslovaquia, el Benelux y las monarquías escandinavas.
Leer más: La dimensión internacional de la Guerra Civil española
El orgullo de Tiro, la ira de Alejandro (III y final): El asedio de Tiro
- Detalles
- Escrito por: japa

TOLOSA 1814: valor y disciplina
- Detalles
- Escrito por: Rafa.Rodrigo (kappo)
Batalla de San Marcial (1813) Autor: Augusto Ferrer-Dalmau
Con la sublevación del 2 de mayo de 1808 en Madrid comenzaba una guerra donde los españoles, sus nuevas instituciones de gobierno y las Fuerzas Armadas, librarían una lucha desigual frente a un enemigo muy superior que en ese momento era el amo y señor de prácticamente toda Europa, la Francia del Emperador Napoleón Bonaparte. La relación de fuerzas iniciales era dramática y el ejército francés al mando del mariscal Murat, cuñado del emperador y responsable de la represión del levantamiento patriótico en Madrid, prevé una corta campaña victoriosa. Sin embargo, la realidad será muy diferente a esos planes iniciales, ya que, rechazados los franceses en el Bruc y Zaragoza a continuación son completamente derrotados en una batalla campal en Bailén, donde el general Dupont y sus tropas, incluidas unidades de la mismísima Guardia Imperial, deben rendirse al general español Castaños. Era el 19 de julio de 1808.
El enfado del emperador fue colosal, se traslada personalmente con el grueso de su ejército el Grand Armée a España y en menos de un mes de campaña recupera la capital. Confiado en que ahora sus mariscales terminarán la guerra se retira a Europa. Nada más lejos de la realidad, pese a victorias francesas como Coruña o Talavera, las tropas regulares españolas, coaligadas con portugueses y británicos, las guerrillas y los costosos asedios fueron minando la moral y las tropas del Ejército de ocupación, hasta tal punto que Napoleón calificará a España como úlcera, por la cantidad de bajas anuales. Su derrota, primero en Rusia en 1812 y luego en la campaña de Alemania de 1813 permiten a los hispano-británicos pasar a la ofensiva, la victoria en Arapiles abre la puerta de la Capital y la sucesión de derrotas francesas en Vitoria, San Sebastián y San Marcial firman la conclusión de la guerra en la Península.
Página 83 de 102






































