4 En combate
En Marzo de 1944 el escuadrón experimental de prueba fue disuelto y su personal enviado al Sentai (escuadrón) 22°, basado en China. Los Franks entraron en combate contra la 14° Fuerza Aérea en Agosto de 1944 y enseguida se ganaron el respeto de las tripulaciones aliadas. Como ya se menciono antes, el Hayate suponía un enorme salto de calidad con respecto a los Zero y Ki-43. Era mucho más resistente, podía picar y el piloto estaba bien protegido. El avión tenía buenas condiciones de vuelo y su autonomía era notable. Otra ventaja es que era muy similar al Ki-43, y muchas veces los pilotos aliados se llevaban una buena sorpresa al entrar en combate.
La unidad aliada de inteligencia aérea asigno al Ki-84-Ia el código “Frank”, que se debía al nombre de su mando, el Coronel Frank McCoy. Curiosamente este código había sido asignado a un caza ficticio, el Mitsubishi T.K.4.
En Junio de 1944 la invasión americana de Filipinas comenzó. Si EEUU se hacia el con el control de estas islas, serian capaces de atacar Japón con gran numero de B-29. La IJAAF reaccionó enviando el Sentai 22° , acompañado por el 1°, 11°, 21°, 51°, 52°, 55°, 200° y 246°. Por este entonces la situación de los japoneses era preocupante. Los cazas de la USN y USAAF aparecían en cada vez mayor número y las perdidas japonesas no hacían más que aumentar. En esta campaña tuvo lugar la famosa cacería de pavos de las Marianas, donde F6F Hellcats destruyeron más de 300 aviones japoneses.
El Ki-84 se convertiría en el principal caza de la IJAAF. La escasez de cazas hacia que fuese utilizado en misiones de intercepción, cazabormbardeo, intercepción, bombardeo en picado, reconocimiento. Esto aumentaba la presión sobre las unidades, aumentando los fallos y desgaste de la célula En Abril de 1945 los Sentais 101°, 102°, 103°, 111° y 200° fueron utilizados en Okinawa.
Los japoneses se verían obligados a utilizar el Hayate como interceptor, ya que era uno de los pocos cazas nipones capaz de plantar cara a los B-29. Como eran considerados esenciales muy pocos fueron utilizados en misiones suicidas, en las que se solían emplear aviones anticuados. Los Ki-84 eran operados dentro de la décima división, responsable de la defensa aérea de Tokio, encargada a los Sentais 47°, 73°, 111°, 112° y 246°.
Este tipo de misiones eran muy peligrosas. El B-29 era uno de los aviones más avanzados de la guerra, tanto por tecnología como por prestaciones. Para defenderse disponía de varias torretas con ametralladoras de 12.7mm, que eran dirigidas desde dentro del avión por los artilleros. A partir de Marzo de 1945 empezaron a aparecer cazas de escolta P-51D, considerados como los mejores de su clase. A estas alturas de la guerra los japoneses carecían de aviones, combustible y tripulaciones como para establecer una defensa efectiva. Las consecuencias fueron trágicas, los principales centros industriales y ciudades fueron arrasados, causando la muerte de centenares de miles de personas.
Entre los objetivos del B-29 estaba la industria de aviación. Las visitas de estos bombarderos a la fábrica de motores Homare en Mushasi fueron muy numerosas. Entre el 24 de Noviembre de 1944 y el 8 de Agosto de 1945 recibió no menos de 12. La producción consiguió seguir hasta el 20 de Abril de 1945, cuando un raid la dejo inservible. La fabricación fue trasladada a una factoría subterránea en Asakawa, y a otra en Hamamatsu. A pesar de los esfuerzos la producción nunca se recupero. Debido a la escasez de materiales y retrasos los motores eran cada vez de peor calidad. En Junio de 1945 la trepada del Frank se había deteriorado de tal manera que era inservible por encima de 9000 metros.
La fabrica de Nakajima tampoco se libro de los raids enemigos. El 19 de Febrero fue bombardeada por 84 B-29 causando la destrucción de 74 Hayates. El constante bombardeo hizo que la producción se tuviese que dispersar, dificultando la coordinación y aumentando los retrasos. En Mayo de 1944 Nakajima había inaugurado una segunda planta en Utsonomiya, pero la producción no llego ni al 50% de lo planeado. Hacia Julio de 1945 tan solo se habían completado unos 727 Hayates. Otra planta, perteneciente a la Mansyu Hikoki Seizo K.K., basada en Harbin (Manchuria) comenzó la producción del Frank en la primavera de 1945 pero solo se completaron unos 100 antes del final de la guerra.
A pesar de sus numerosas virtudes el Frank también tenía sus inconvenientes. El caracoleo y despegue presentaba algunas dificultades debido al par de torsión de la hélice. Los elevadores eran en general “pesados”, lo mismo que los alerones a mas de 300mph. Los problemas del motor ya se han comentado en detalle. A pesar de todo el avión era fácil de pilotar, incluso por pilotos con poco entrenamiento.
Desde el principio se pensó en la fabricación del Ki-84 a gran escala, y por esto requería la mitad de maquinaria que la del Ki-43 o Zero, pero la escasez de materiales estratégicos y los raids aéreos afectaron enormemente el acabado y prestaciones. Cuanto más avanzaba la guerra peores eran las prestaciones y fiabilidad del Ki-84. Los sistemas hidráulicos e inyectores de combustible, deficientemente diseñados, dieron todo tipo de problemas. Los frenos de las ruedas eran notorios por sus fallos, y causaron gran número de accidentes. Las patas del tren de aterrizaje tampoco eran mucho más eficientes y se rompían al aterrizar, o cuando el avión estaba en la base.
Todos estos problemas causaron la perdida o avería de muchos Ki-84. Merece la pena recordar un caso para darse cuenta de la gravedad de problema: el 4 de Noviembre de 1944 ochenta Ki-84 fueron enviados al Golfo de Lingayen. De estos tan solo catorce (17%) llegaron a su destino. El resto sufrió averías o problemas en el motor, tren de aterrizaje, sistemas hidráulicos o de combustible.
Muchos de los detractores del Ki-84 resaltan el escaso impacto en lo que se refiere a radio de victorias/perdidas, 114/12 frente a los F6F y 28/7 frente a los F4U. Según estas opiniones el impacto del Ki-84 solo se notó en China, donde los aliados todavía operaban P-40N. Curiosamente no mencionan la presencia del P-51B/C, un excelente caza de baja cota. A juicio del autor este razonamiento es demasiado simple. Es innegable que el Frank tenía una serie de defectos y desventajas, pero la aplastante inferioridad numérica y los problemas estratégicos de Japón tuvieron una enorme influencia en el rendimiento del caza. En 1944 la IJAAF había encargado unos 2525 Ki-84, pero la industria solo fue capaz de suministrar 1670. Este número palidece con los 12274 F6F, 12713 F4U, 10773 P-38, 15660 P-47 o 15733 P-51. El entrenamiento de los pilotos era otro problema insuperable. Para 1944 la mayoría de los pilotos veteranos habían muerto y sus reemplazos eran simplemente inefectivos. Su entrenamiento había sido reducido de tal manera que solo contaban con 100 horas de vuelo, 3 veces menos que los americanos.
Todos estos factores evitaron que el Ki-84 mostrase todo su potencial. En muchos casos los pilotos americanos barrían a los Franks sin que estos pudiesen mostrar sus virtudes. El 13 de Agosto de 1945, una patrulla CAP del 507th FG, formada por P-47N reclamaron 20 aviones japoneses por una perdida. Casi todos los reclamos eran de Oscar, incluyendo 4 de O.Peromo, el último as de la USAAF de la SGM. En realidad los aviones derribados (11) eran Ki-84, pertenecientes a los Sentai 22° y 85°. Los P-38L también se anotaron bastantes éxitos contra los Hayates. En el último combate de la 5th FS varios Frank fueron derribados por P-38 pertenecientes al 45th FL. 
http://www.ijaafpics.com/JB&W3/Ki-84-44s.jpg
Foto 6: Preparación de un Hayate para una misión (www.ijaafpics.com).
Nakajima Ki-84 Hayate "Frank"
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